Supercopa Endesa 2019

Nota de agencia

Rowland, el base trotamundos que se reconstruye en Fuenlabrada

El base norteamericano está teniendo un gran impacto en su regreso a la Liga Endesa y se está convirtiendo en uno de los líderes de la mejoría fuenlabreña. En esta entrevista repasa la actualidad de la liga

 (ACB Photo/A. Martín)
© ACB Photo / Albert Martín
  

Miguel Ángel Moreno. Fuenlabrada (Madrid), 4 abr (EFE).- El Montakit Fuenlabrada, que ha encadenado tres victorias y se aleja de la zona baja de la Liga Endesa, crece de la mano del base estadounidense EJ Rowland, un veterano trotamundos "en reconstrucción" tras una lesión, que ve en el club madrileño "un lugar perfecto" para volver al máximo nivel.

Earl Jerrod Rowland (Frankfurt, Alemania, 1983) estadounidense nacido en Alemania cuando su padre, militar, estaba destinado en el país, es un trotamundos con 14 años de carrera y títulos en Alemania, Letonia, Israel y Rusia, que recaló en el Fuenlabrada en febrero y ha sido el faro fuenlabreño en sus tres últimas victorias, con las que se ha despegado de la zona de descenso.


Tras sus 14 puntos al Valencia, 20 al Breogán (que le valieron, junto a seis asistencias y otros tantos rebotes, ser el jugador más valioso de la jornada) y 22 al UCAM Murcia, Rowland conversó con EFE sobre su momento actual y lo que le trajo al Pabellón Fernando Martín de la localidad del sur de la Comunidad de Madrid.

Después de que una lesión acabara prematuramente con su anterior temporada en el Eskisehir turco, Rowland decidió parar para recuperarse física y mentalmente, tras una temporada "de locura" en la que a la lesión de cuádriceps y rodilla y los impagos de salarios por parte del equipo se le sumó la muerte de su padre.

"Con todo esto, sentía que no estaba preparado para volver y jugar a tope al baloncesto. Me gusta trabajar físicamente y estar cien por cien con el equipo, y si no puedo hacer eso, no quiero venir. Preferí quedarme en casa, ayudar a mi madre y mi familia, dejar todo arreglado y entrenar", explica a EFE Rowland.

El base formado en California (Estados Unidos) llegó durante esos meses fuera de las canchas a entrenarse con el equipo de su universidad, St. Mary's, mientras decía no a muchas ofertas de potentes clubes europeos.

"Le dije que no a clubes en Rusia, en Turquía, Italia... Pero cuando me encontré mejor le dije a mi agente: el dinero no es importante, encuentra un lugar en el que pueda jugar y reconstruirme, para demostrar a la gente que puedo jugar al baloncesto al máximo nivel", relató a EFE.

Para esa labor, el exjugador del Khimki ruso, el Hapoel Jerusalén israelí, el Banvit turco, el VEF Riga letón o el Unicaja español ve al Fuenlabrada, un club modesto de la Liga Endesa que pelea por mantenerse en la competición, como "una gran oportunidad" para demostrar que puede "seguir jugando a un alto nivel".

"Siendo sincero, cuando llegué aquí me sorprendió el talento que hay en el equipo. Cuando ves equipos que pierden, todo el mundo se contagia de una mentalidad perdedora y la gente empieza a mirar sus estadísticas personales. Y cuando llegué aquí me sorprendió porque no vi nada de eso"
, señaló el base del Montakit.

En Fuenlabrada, 'EJ' siente que está acercándose ahora a su mejor estado de forma.

"Sabía que llevaría tiempo. Para mí ha sido un año fuera y llegar a un nuevo equipo que ya está en marcha no es fácil. Me he unido al equipo, ha llegado un nuevo entrenador, mi cuerpo tiene que acostumbrarse a entrenar a tope todos los días y a tener confianza tras la lesión. Ahora sé que puedo jugar y disfrutar del juego", aseguró el exterior.

Rowland se incorporó al Montakit justo en el último partido antes de la dimisión del entrenador argentino Néstor Garcia y con la llegada de José Ramón 'Jota' Cuspinera ha descubierto a un técnico con "una compresión de juego de alto nivel" y una comunicación con el jugador "de las mejores" que ha visto en su carrera.

"Él sabía que todavía no era capaz de hacer las cosas que quería hacer en la cancha, y confió en mí sabiendo que necesitaba un poco de tiempo para jugar. El estilo de juego que él propone, que es de jugar rápido, jugar con ritmo, es una de mis fortalezas", afirmó un Rowland que se deshizo en elogios para su entrenador.

Después de las tres victorias seguidas ante Valencia (94-89), Cafés Candelas Breogán (92-96) y UCAM Murcia (101-93), debidas a un cambio de juego que Rowland extiende a un partido anterior, la derrota ante el Morabanc Andorra (89-88), el base opinó que todavía no han alcanzado "el máximo nivel" que puede dar el equipo.

No obstante, el base asumió como propia la prudencia que impera en el vestuario, y no quiere pensar en el escenario que se encontrarían si ganan los trascendentales duelos que se aproximan, contra San Pablo Burgos, Herbalife Gran Canaria y Monbús Obradoiro.

"Creo que es posible ganarlos, pero es peligroso si empezamos a pensar en qué pasaría si ganamos unos partidos, si podríamos jugar 'playoffs'. Si empiezas a mirar más allá del próximo rival puede ser peligroso", reiteró.

Rowland, un trotamundos de la canasta que ha visto de todo en canchas de media Europa -"tengo amigos que me dicen que debería escribir un libro", confesó- asegura haber visto "cosas de locura" en Grecia, Turquía, Italia o Israel, pero de entre todas ellas tiene una sensación favorita: la de silenciar una cancha como visitante.

"Para mí, no hay mejor sensación que cuando juegas fuera, en un partido duro, tu equipo está cerca en el marcador, y haces una gran jugada para ganar el partido y los aficionados se quedan callados. Es una de las cosas que amo del baloncesto", reveló.

En Fuenlabrada ya contaba con amigos, como el ala-pívot estadounidense Ian O'Leary, que pasó por su misma universidad, o el interior ucraniano Viacheslav Kravtsov, con el que coincidió en Turquía.

 (ACB Photo/E. Cobos)


"Conozco a Ian desde que él tenía 17 años. Me llamó antes de que viniera y me contó algo sobre el equipo, también jugué con Kravstov en Turquía. (Tomás) Bellas es una persona increíble, Paco (Cruz) es un buen chico, Christian (Eyenga) es un tío muy divertido... Me encanta el equipo y las personalidades de los jugadores", añadió.

Entre ellos, no podrán contar en las próximas cuatro a seis jornadas con el escolta croata Marko Popovic, que sufrió el domingo la rotura parcial del ligamento lateral interno de la rodilla derecha, una baja que para Rowland puede ser "una buena prueba" para que el resto del equipo dé "un paso adelante.

"Seguramente vamos a necesitar que Luka (Rupnik) juegue más, creo que él está preparado. Me gusta mucho su mentalidad en estas semanas en las que ha jugado menos, cuando yo empecé a jugar más. No ha cambiado su relación conmigo y sería fácil que pensara que he sido el que le ha quitado los minutos. Es un profesional, y es un momento para que dé un paso adelante y cubramos a Marko juntos", dijo.

El base americano cumplirá en mayo 36 años, superará los 35 hasta los que deseó jugar de joven y ahora se plantea ir "año a año". Mientras apura su carrera, ha lanzado con algunos amigos en Estados Unidos la marca de ropa deportiva "GRRR", que intenta recordar el rugido de un león antes de perseguir a su presa. El mismo rugido que el base del 'Fuenla' quiere imponer en su equipo.