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Gigantes sin límite

A pesar de sus 2.20, Remon Van de Hare no es el jugador más alto en la historia de la ACB. El récord todavía lo ostenta Ralph Sampson, un pívot de 2.24 que recaló una temporada en el Unicaja. El pívot holandés del Barcelona sí que integra junto con Dueñas (2.19) el dúo de mayor estatura de la historia del basket español y probablemente europeo. Son ejemplos de una presencia cada vez más abundante de jugadores de más de siete pies en el basket mundial

Los 2,24 de Ralph Sampson suponen el techo del baloncesto ACB
© Gigantes
  

La época en la que los equipos de la NBA aceptaban en sus plantillas a verdaderos gigantes de proporciones inhumanas independientemente de su talento deportivo ha dado paso a una era en la que los jugadores de más de 2.10 pueden presentar unas condiciones atléticas y una coordinación increíbles. Los experimentos con George Muresan o Manute Bol, los pívots de mayor estatura (2.30) que han actuado en la NBA, quedaron en meras anécdotas de otros tiempos.

El nuevo referente en esta carrera por batir récords de dimensiones es el pívot chino Yao Ming, un jugador de 2.31 dotado de unas facultades para dominar el juego no sólo por su tamaño sino también por su buena mano. Donn Nelson, ayudante de entrenador en los Mavericks, le ha comparado con el holandés Rik Smits y Larry Brown, entrenador de los Sixers, ha dicho que él que "en cuatro años puede convertirse en uno de los mejores jugadores del mundo". Recientemente Scott Layden, ojeador de los New York Knicks ha emprendido su segundo viaje de este año a China para tratar de ver en directo a Ming y estudiar las posibilidades de elegirlo en una de las primeras posiciones de draft o de intentar su fichaje si lo adquiere otro equipo.

Ming, candidato a la primera posición del draft de la NBA, podría convertirse así en el jugador de mayor estatura de la Liga pero no sería el más alto de la actualidad en el basket mundial. Por el momento la mejor marca la ostenta el norcoreano Michael Ri, de 2.36 metros, un jugador elegido en el draft de la ABA y tanteado por los Toronto Raptors pero que no ha podido debutar en Estados Unidos por problemas de permisos laborales y el conflicto diplomático con su país.

Ri y Ming se insertarían en el ranking de jugadores de basket más altos de la historia, una lista encabezada por el gigante libio Souleyman Ali Nashnush, de 2.45. Nacido en 1943, a los 19 años ya jugó algunos partidos con la selección de su país, después de un paso fugaz por Italia, donde recaló para solucionar sus problemas de gigantismo. Llegó a firmar un contrato con la Fides Roseto y se interesaron por él los técnicos del Ignis Varese, uno de los equipos con mejor reputación de la época en Europa, pero los problemas de salud que arrastraba, a pesar de haber pasado por el quirófano, nunca le permitieron estar en plenas condiciones para ser determinante. Llegó a tener una aparición fugaz en la película Satirycon de Federico Fellini y acabó falleciendo unos años más tarde tras ser considerado el quinto hombre más alto del planeta. El récord absoluto lo ostenta Robert Pershin Wadlow, que está inscrito en el libro de los récords con una marca de 2.72.

Las nuevas ´torres´ de la ACB
En la Liga ACB la evolución física de los pívots también ha sido notable y la presencia de tres jugadores que actualmente se hallan por encima de los 2.18 (Van de Hare, Dueñas y Weis) es sintomática del nivel de atracción de la Liga para estos ´hombres récord´. De hecho, la presencia de ´torres´ de más de 2.10 en los equipos se ha multiplicado: de los seis jugadores que en el 92 había en la Liga por encima de ese nivel hemos pasado a 12 esta temporada.

El incremento de estatura ha sido general y no sólo se ha notado en los pívots. Esta temporada la estatura promedio se sitúa en 1.98 metros, cuando en la temporada 1992-93 era de 1.95. El Barcelona, con el añadido de Van de Hare (un jugador que actúa en el B pero que ha podido cubrir ocasionalmente las ausencias por lesión de otros pívots) es el equipo con la media más elevada, 2.02 metros, seguido del Unicaja, el otro equipo que supera los dos metros. El equipo con menor estatura media es el Casademont Girona, que apenas alcanza el 1.94.

El caso de Van de Hare se inscribe en los intentos de poder convertir a un joven con unas condiciones físicas únicas en un jugador capaz de desenvolverse con soltura dentro de la zona. Lo descubrió para España Joaquim Costa, ayudante de Aíto en el Barcelona, al recibir unos informes de un torneo que se celebraba en Francia y en el que participaba la selección juvenil holandesa. Remon, que procedía de los Piranhas de Amsterdam, no jugaba los partidos y tan sólo realizaba la rueda pero su elevada estatura ya llamaba la atención de los posibles ojeadores.

Tras alcanzar un acuerdo con su familia, el jugador se incorporó a la disciplina del Barcelona, donde lleva ya tres temporadas perfeccionando sus fundamentos y avanzando en su mejora técnica. Es un jugador zurdo, capaz de realizar ganchos imparables cerca del aro pero si por algo destaca, claro está, es por su capacidad de intimidación. Su primer partido oficial con el primer equipo fue el que jugó en la primera fase de la Euroliga ante el Frankfurt Skyliners alemán, en el que consiguió 4 puntos en los 8 minutos que estuvo en pista.

Por detrás Roberto Dueñas (2.19) en el ranking nacional de estatura actual se situaría Antonio Ramos (2.18), el gigante tapado español, cuya presencia en la liga universitaria estadounidense pasaba desapercibida para el gran público hasta hace bien poco. Tras sus inicios en los equipos inferiores del Tau, Ramos emigró a Estados Unidos para estudiar una carrera universitaria y seguir jugando a basket, algo que le resultaba difícil de compaginar en España. Actualmente milita en el equipo de la Universidad de Clarke, en tercera división NCAA, donde coloca más de 4 tapones por partido y dice sentirse capacitado para jugar en la ACB, pero es consciente de que debe aumentar de peso (actualmente está en 93 kilos) para dejar sentir su presencia dentro de la zona.

Julián Felipo (Zona131.com)