Nota de agencia

El Real Madrid cae ante Maccabi y deja pendiente la clasificación (100-103)

El Real Madrid tendrá que buscar el triunfo en la última jornada del Top16, en la complicada cancha del Olympiacos, para certificar su pase a los cuartos de final de la Euroliga, después de caer derrotado ante el Maccabi (100-103)

El Maccabi no ha desaprovechado la oportunidad en Vistalegre (Foto Euroleague/Getty)
© Euroleague/Getty
  

Jorge Muñoa. Madrid, 13 mar. 2008 (EFE).- El instinto aniquilador del estadounidense Terence Morris, que anotó casi todos los lanzamientos vitales del Maccabi, y seis tiros libres seguidos de Derrick Sharp en una prórroga a cara o cruz apartaron al Real Madrid de la primera plaza del Grupo F de la Euroliga y, lo que es aún más inquietante, dejaron su clasificación para los cuartos de final pendiente de lo que suceda la semana que viene en la pista del Olympiacos griego.

Real Madrid y Maccabi buscaban la clasificación matemática para los cuartos de final, más allá, la posibilidad de amarrar el primer puesto del Grupo F para evitar al CSKA Moscú ruso en el cruce y, además, contar con la ventaja de campo para un posible tercer partido de desempate.

Los dos equipos salieron al segundo tiempo con el futuro claro. El triunfo del Olympiacos griego en la pista del Zalgiris Kaunas lituano (52-61) les aclaraba todas las posibilidades que, ahora, sonríen a los israelíes. Si ganan al Zalgiris en Tel Aviv son primeros de grupo. Los madridistas sólo pueden ser segundos.

La privilegiada situación continental del cuadro madridista exigía tumbar previamente al Maccabi y se esfumó después de 45 minutos de intensa batalla. La relevancia del resultado extrajo un gran baloncesto por parte de dos equipos que hicieron honor a la historia de la Copa de Europa y a la suya propia. Pero las buenas caras alumbraron el vestuario visitante.

El Real Madrid dejó escapar una ocasión de oro para entrar a cuartos y ahora depende de lo que suceda en Atenas, un escenario donde los blancos acuden a por un pieza de caza mayor. Necesitarán que el belga Axel Hervelle repita un encuentro tan brillante como el que jugó ante los hebreos. Entre otras cosas.

El Maccabi anuló al estadounidense Louis Bullock en los dos primeros cuartos. Pero no a Hervelle, que firmó quince puntos en una serie sensacional (3/4 de dos, 2/3 de tres, 3/3 en tiros libres y 5 rebotes (uno ofensivo). Sin embargo, los macabeos terminaron erigidos en dueños y señores de la cancha.

La labor de Hervelle, la posterior aparición de Felipe Reyes, que volvió a erigirse en un puntal dentro de las zonas ante uno de los mejores postes del continente, el croata Nikola Vujcic, y el acierto en los tiros libres mantuvieron a un muy buen Maccabi bajo control en los dos primeros cuartos.

La polivalencia del equipo israelí, que buscó muy bien diferentes alternativas de ataque a través del equilibrio entre el juego interior y los hombres de perímetro, condujo el choque hasta un incierto 46-40, pero el Madrid ya había superado el peligro de atascarse.

Bullock emergió en el tercer periodo. Dos triples del estadounidense alejaron a los blancos a trece puntos (58-45 m.24), pero la respuesta israelí no dejó lugar a dudas de lo mucho que había en juego. Un triple del norteamericano Will Bynum y un tiro libre de Yotam Halperin culminaron una gran reacción visitante. Tan grande que dio la vuelta al choque. Vujcic miró aro desde el arco de triples y, sobre la bocina del cuarto, clavó un lanzamiento de 6,25 que abría el infierno bajo los pies del Real Madrid (70-71).

El parcial del periodo retrató el poderío de los hebreos: 24-31. Aunque sin descomponer al bloque de Joan Plaza. A poco menos de ocho minutos para la bocina se luchaba a pecho descubierto (76-75). Veinticinco meses de victorias europeas en Vistalegre pendían de un hilo. La clasificación para los cuartos de final de dos clubes legendarios también.

Yotam Halperin puso tablas en el tanteador (78-78 m.35). El estadounidense Terence Morris lo rompió (78-81) y, desde ese instante, la tensión afloró en toda su intensidad. Pudo desbordarse en un encontronazo entre Reyes y el uruguayo Esteban Batista contenida por una salomónica doble falta que enfrió un tanto los ánimos. Eso sí, Reyes aprovechó los tiros libres (80-81).

El escenario, de cualquier modo, agradaba mucho más a los hebreos. Poco tiempo en el cronómetro y por delante en el marcador. Inmejorable. Ahora bien, el Real Madrid jugó sus bazas. Recuperó el terreno perdido desde la línea de personal a través de Reyes y de Alex Mumbrú (86-83 a 1:36 minutos) y se dispuso para librar el asalto definitivo.

El intercambio de golpes era incesante. Morris equilibró de nuevo la balanza con otro triple (86-86). Los blancos no acertaron en el ataque inmediato y el Maccabi tuvo la posibilidad de sentenciar. La dejó pasar y Hervelle abrió de par en par las puertas del triunfo (89-86) con veintiséis segundos por delante. Sin embargo, Halperin le arrebató lo que hubiera sido el merecido colofón a su excelente rendimiento (89-89) y aplazó todo para la prórroga.

Instante clave que los macabeos encauzaron rápidamente (89-93), aunque aún demasiado pronto. Charles Smith limó la diferencia con un triple y una bandeja producto de un rebote de ataque (94-93 m.43). Morris había ejecutado la mayoría de los tiros vitales de su equipo y en esta ocasión no fue menos. Triple del estadounidense (94-96) al que Batista añadió un tiro libre (94-97). El Real Madrid disponía de menos de un minuto para cambiar la suerte.

Bullock la buscó en la línea de personal (96-97) con 48 segundos de partido. Falló Vujcic en una penetración, se quedó cortó Smith en un contraataque y le señalaron falta al turco Kerem Tunceri. Derrick Sharp acudió a los 4,60 metros y firmó un dos de dos (96-99). El crono había bajado a 24:6 segundos.

Casi once después replicó Bullock (98-99). El Maccabi disponía de media posesión para lanzar el último ataque, cortado de inmediato por Raül López en una personal sobre Sharp. El internacional hebreo ni pestañeó (98-101). Tunceri tampoco (100-101). Restaban siete segundos y el Real Madrid sólo podía recurrir a una nueva falta. Sharp regresó a la bombilla, cerró su seis de seis en tiros libres y, al mismo tiempo, el enorme éxito de su equipo en Vistalegre.

100 - Real Madrid (23+23+24+19+11): Tunceri (5), Bullock (17), Mumbrú (9), Hervelle (20), Papadopulos (-) -cinco inicial-, Reyes (21), López (13), Smith (12), Iturbe (-), Llull (-) y Pelekanos (3).

103 - Maccabi Tel Aviv (19+21+31+18+14): Bynum (9), Cummings (2), Casspi (4), Morris (23), Vujcic (16) -cinco inicial-, Batista (10), García (7), Bluthenthal (8), Halperin (16), Sharp (6) y Eliyahu (2).

Árbitros: Pitsilkas (GRE), Ankarali (TUR) y Latisevs (LAT). Excluyeron a Bynum (m.38), Bluthenthal (m.38).

Incidencias: encuentro correspondiente a la quinta jornada de la segunda fase de la Euroliga 2007-08 disputado en el Palacio Vistalegre ante unos 13.500 espectadores.

Antes del inicio del encuentro, Jordi Bertomeu, director ejecutivo de la Euroliga, acompañado por el presidente del Real Madrid, Ramón Calderón, y por el presidente de la Unión de Ligas Europeas de Baloncesto (ULEB), Eduardo Portela, galardonó a los jugadores y técnicos más representativos del equipo madrileño en la máxima competición continental de clubes.

El acto, enmarcado dentro de la celebración del cincuenta aniversario de la actual Euroliga -antigua Copa de Europa y, posteriormente, Liga Europea-, homenajeó a Emiliano Rodríguez, Carlos Sevillano, Cristóbal Rodríguez, Joaquín Hernández, Vicente Ramos, Carmelo Cabrera, Rafael Rullán, Antonio Martín, José Biriukov, Wayne Brabender, Clifford Luyk, Juan Antonio Corbalán, y al lituano Arvidas Sabonis, así como a los ex técnicos Pedro Ferrándiz y Lolo Sainz, y al desaparecido Fernando Martín, cuya madre, Carmen Espina, recogió la distinción.