Supercopa Endesa 2019

Nota de agencia

P.J. Ramos reta a su amigo Daniel Santiago para el partido del domingo

Este próximo domingo P.J. Ramos se las verá junto a su equipo, el Alta Gestión Fuenlabrada, con el Regal FC Barcelona. Habrá duelo de pívots de Puerto Rico y Ramos ya se ha encargado de decir que, pese a que Daniel es un gran jugador y una gran persona, en la cancha no habrá lugar a la tregua

PJ Ramos quiere destacar ante Regal FCB (Foto Fran Martínez / Solobasket.com)
© Fran Martínez / Solobasket.com
  

Fuenlabrada (Madrid), 30 oct (EFE).- El puertorriqueño Peter John Ramos, pívot del Alta Gestión Fuenlabrada, recibirá el domingo al Regal Barcelona en la sexta jornada de la ACB, partido en el que se medirá a su compatriota Daniel Santiago, del que dijo que "es un gran jugador y una persona maravillosa", pero advirtió que "cuando la pelota esté en juego" tendrán una "guerra a muerte".

Santiago es el ejemplo a seguir para el puertorriqueño del equipo madrileño tanto por sus valores deportivos como humanos, aunque aclaró que se olvidará de todo eso hasta que suene la bocina que indique que el partido está terminado.

"Daniel es un gran jugador, un pívot del máximo nivel, juega duro y es un ganador, pero como persona, tiene aún más cualidades: es humilde, gran compañero y para mí es una ser muy especial puesto que es mis inicios con la selección de mi país siempre estuvo cuando lo necesité; me aconsejó, me motivo, me ayudó"
, explicó.

"Eso es así y siempre lo será, pero Daniel, si Dios lo quiere, se va a encontrar el domingo a un Peter John Ramos más maduro como jugador y como persona y dispuesto a jugar tan duro como él lo hace"
, advirtió.

Peter John Ramos, que llegó a Alta Gestión Fuenlabrada la pasada temporada, y que fue cedido a mitad de campaña al Criollos de Caguas, equipo que milita en la Superliga de su país, es, menos de un año después, un jugador notablemente mejorado, como indica que, por ejemplo, se trata del actual tercer máximo reboteador de la Liga ACB con 6,75 capturas por partido.

"Sería bonito acabar como máximo reboteador de la ACB, es difícil con Felipe Reyes ahí, pero lo voy a intentar"
, apuntó.

Su mejoría se debe, a través de su propio testimonio, a un cúmulo de circunstancias que él ha sabido aprovechar: "Sí, mido 2,22 (es el jugador más alto de la Liga ACB) y soy muy coordinado para mi altura, pero llegué a la segunda mejor liga del mundo con 22 años y reconozco que el nerviosismo del debutante no me ayudo en mi juego".

"No es fácil jugar bien en la ACB, hay muy buenos equipos y muy buenos jugadores. No ha pasado mucho tiempo, pero personalmente he madurado bastante y, gracias a mi esfuerzo y al trabajo de personas como Luis Guill
(su entrenador), Chus Mateo (entrenador ayudante del Alta Gestión) y Sergio Jiménez (tercer entrenador) en España y Leo Aril (miembro del cuerpo técnico de la selección de Puerto Rico), Manolo Cintrón (seleccionador puertorriqueño) y mi papá Felo Rivera (director superior nacional de la Federación boricua), en mi país, que están siempre encima mío, enseñándome, motivándome y prestándome una ayuda que jamás olvidaré, soy cada día mejor jugador", sentenció.

"Ahora voy más duro y decidido al rebote, cuando recibo en el poste alto trato de leer el juego como un base y estoy mucho más concentrado, sobre todo en la defensa; no renunció a aportar en el ataque, pero mi equipo tiene muy buenos anotadores y yo asumo que debo ser una referencia en defensa y aportar en ataque"
, continuó.

Ramos, elegido por los Washington Wizards en el puesto número 32, en la segunda ronda del 'draft', no renuncia al sueño NBA, aunque valora su situación actual: "Claro que quiero volver a la NBA, pero le doy cada día gracias a Dios por haberme traído a este club. Tengo grandes entrenadores y estupendos compañeros, por ejemplo, mi amistad con Ferrán López y José Antonio Paraíso es brutal. Y la confianza del club, eso es lo más importante, me siento querido, exigido, por supuesto, pero querido. Eso está por encima del dinero y de muchas otras cosas", explicó.

Peter John Ramos es la viva historia de la superación a través del baloncesto: "Gracias a que Dios me dio estas condiciones y a mi trabajo he conseguido que mi mamá y mis hermanitos más pequeños tengan una buen nivel de vida. Cuando yo era todavía un bebé, mi padre nos abandonó, mi madre tuvo que trabajar en dos lugares para sacarnos adelante. Ahora puedo recompensar todo el esfuerzo que hizo por mí y todo el amor que nos dio a los seis hermanos que somos", relató.