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Las estrellas del Panathinaikos, "en el paraíso"

"Creo que estoy en el paraíso", decía un emocionado Tsartsaris tras el título, resumiendo el sentir de un equipo eufórico tras ganar al CSKA Moscú

Diamantidis y Jasikevicius, antes de fundirse en un abrazo por tanta felicidad (Foto Euroleague/Getty)
© Euroleague/Getty
  

Redacción, 3 May. 2009.- Nikola Pekovic, pívot serbio y una de las grandes estrellas del Panathinaikos, se mostraba eufórico tras el título: “no hay mejor sentimiento que ser campeón de la Euroliga. ¡Somos los mejores de Europa! El CSKA demostró que es un gran equipo, pero esta era nuestra noche”, en declaraciones recogidas por Euroleague.net.

Además, Dimitris Diamantidis explicó que “fue un gran partido durante 40 minutos. El CSKA es un grandísimo equipo y sabíamos que intentarían remontar, pero hicimos buenas jugadas ofensivas al final del partido y logramos el título. Es el mejor sentimiento, es la segunda vez que lo consigo y estoy muy contento y orgulloso”.

Vassilis Spanoulis, el MVP de la final señaló que, para él, supone "una gran sensación estar a la cabeza de Europa". "Para mí, es la primera vez. Hemos jugado una gran final, aunque nos han sacado del partido en la segunda parte. Gracias a todos por ayudarnos. Llegué al Panathinaikos con la intención de ganar un título. Me faltaba la Euroliga y la he ganado", subrayó.

“Creo que estoy en el paraíso”, destacaba Tsartsaris, que agradecía a sus aficionados el apoyo: “estuvieron increíbles. Siempre que jugamos, sea donde sea, están con nosotros y nos ayudan a ganar”.

Por su parte, Drew Nicholas incidía en que “esta es la razón por la que vine al Panathinaikos. Es muy especial cuando trabajas tood el año con todos estos jugadores y llegas a este punto”.

“Me siento bendecido por estar aquí, es emocionante. No puedo describirlo con palabras”, decía un Fotsis clave en la final, mientras que su compañero en la pintura Mike Batiste destacaba que “es la mejor sensación. Créeme, no se puede mejorar. Cuando íbamos 20 arriba sabíamos que tendríamos que pelear como perros y no queríamos mirar al marcador, confiarnos, esto es la Euroliga. Cuando juegas por un título como éste, el rival va a morir intentándolo y eso es lo que ha hecho el Panathinaikos. Estoy contento de haber aguantado”. “Obradovic es un entrenador de jugadores, le queremos y por eso trabajamos duro para él”, añade.