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Regal Barça brinda con una Copa por su histórica campaña (80-61)

El conjunto barcelonista es el campeón de la Copa tras vencer por 80-61 al Real Madrid tras imponer su ley desde el segundo cuarto con una defensa excelsa y, un Fran Vázquez sublime, elegido MVP, en todo un brindis copero a su año más mágico

Regal Barça, campeón de Copa (ACB Photo)
© ACB Photo
  



Bilbao, 21 Feb. 2010.- La historia se escribe con títulos. El Regal Barça con más aroma a leyenda añadió el segundo a su temporada con el trofeo de Copa del Rey, obtenido por un claro 80-61 frente a su mayor rival, consiguiendo además ante los madridistas la diferencia más contundente jamás vista en una final con el formato actual del torneo.

El Regal FC Barcelona, auténtico dominador de la ACB en el último año, campeón de Liga y Supercopa, quería su particular triplete en ocho meses mágicos y lo obtuvo con más facilidad de los previsto, consiguiendo, tres años después del título de Málaga, una Copa que aún no estaba en el palmarés de Xavi Pascual, auténtico artífice de un equipo que juega como los ángeles, defiende como ninguno y gana con una facilidad que no se había visto en los tiempos modernos de la liga.

Líder en liga, harto de establecer topes en cada jornada y favorito indiscutible antes de la Copa, Regal Barça completó su mejor partido de la Copa del Rey en el día más importante para lograr el octavo título en este torneo en su historial. Dulce forma de añadir realidad tangible a su temporada de ensueño ante un Madrid que soñaba con regalarle una Copa a toda una generación que aún no ha visto reinar a su equipo en este torneo, con una sequía que dura ya 17 años.

La final, que todos pensaban que iba a ser una lucha de poder a poder que no se iba a decidir hasta los últimos minutos, fue un paseo del Regal Barça, capaz de aguantar la embestida madridista durante los primeros minutos. Después de un par de triples de Basile cogió el timón del choque (16-10, min.8) en el cuarto inicial y fue capaz de romper el partido a base de una defensa maravillosa en el segundo cuarto, donde el Real Madrid no fue capaz de anotar y acabó yéndose con 15 de desventaja a vestuarios: 40-25.

No hubo más. Hasta ahí duró el encuentro. El conjunto barcelonista, con el MVP Fran Vázquez (18 valoración, sin fallo en el tiro) como principal referente, alcanzó la veintena de puntos de ventaja muy pronto (65-45, min.23) y de ahí al final del partido, vivió una auténtica fiesta junto a su afición, consciente de estar viendo a un equipo que puede marcar una era.



Marko Jaric, el sustento blanco en los primeros minutos (ACB Photo)
La igualdad esperada

Cualquier pronóstico, cualquier apuesta sobre cómo podía ser el Real Madrid-Regal Barça hubiese respondido a la perfección a lo que se pudo ver en los primeros cinco minutos. Dos grandes, frente a frente, mirándose a los ojos, sin miedo, cabeza alta y con la Copa como único objetivo. Garbajosa dio la primera ventaja al Real Madrid y certificó el buen inicio blanco con dos tiros libres para darle a los suyos un 5-8 (min.4) que podía ser el primer ladrillo en su camino hacia el título.

El Regal Barça había preparado una defensa especial para Marko Jaric, en estado casi místico en cuartos de final, aunque la encerrona inicial de Pascual no funcionó y el serbio se veía suelto en ataque, lo que no terminó de aprovecharse su equipo para irse (9-10, min.5). En un partido muy físico, el cuadro barcelonista se mantenía en el partido por los destellos de Fran Vázquez y Ricky Rubio. Hasta que apareció Basile. El italiano, aquel que dio con un triple ignorante media liga a su club la pasada temporada, encadenó dos lanzamientos de tres puntos consecutivos con ese sello para lanzar el primer órdago del partido a su rival (16-10, min.8).

Cada vez tenía más dificultades el cuadro blanco para ver el aro, con un Felipe Reyes tan voluntarioso como negado debajo del aro, aunque su clara superioridad en el rebote y su facilidad para exprimir las segundas oportunidades le permitían reengancharse a la final al término del primer periodo: 19-16. Aún había emoción en el luminoso. Duraría poco.

Ricky Rubio, muy participativo (ACB Photo)
La mejor defensa se impone

No pudo haber empezado mejor el Regal Barça el segundo periodo. A los pocos segundos, Ricky interceptaba un pase con un manotazo certero para robar la posesión. Fue un tortazo a la bola que le permitió quedarse sólo en el contraataque y anotar. Más aún, una bofetada de rabia en la cara de su rival, desconcertado tras esa puesta en escena tan positiva para el cuadro blaugrana.

Al igual que el Power Electronics en semifinales, el Real Madrid no es que sólo muriese víctima de sus fallos en ataque, sino que por momentos no era capaz ni de acabar con un tiro su posesión. Con 7 pérdidas en 11 minutos, sólo un triple de Lavrinovic alivió la herida blanca. (21-19, min.12). Desde aquel instante, apagón blanco total y, con él, adiós a la final. El Regal Barça decidió sacar, como en las grandes ocasiones, de la chistera su “manual de la defensa sublime”, aquel que no se vende en los kiosco, sino que se disfruta en las canchas. A la salud de Pascual.

La mejor defensa de la historia de la ACB anuló por completo al Real Madrid desde aquel instante. Los de Messina, impotentes, no hacían más que fallar, tanto tiros forzados como canastas fáciles. El guión de todos los días en los partidos del Regal Barça, ese extraño fenómeno que se da en sus rivales, que parecen incapaces de anotar las canastas más sencillas. Claro que si a todos les pasa, partido a partido, y ya llevan medio año así… ¿quizá es que no son tan sencillas? La causalidad se impone a la casualidad.

Fran Vázquez, descomunal, opositando ya para MVP, se colgaba del aro a la menor oportunidad que tenía y ni siquiera Velickovic, en la primera canasta de 2 del Madrid en casi nueve minutos (33-23, min.17), detenía la sangría ocasionada por su oponente, que jugaba sin piedad. Por si faltaba poco, el Regal Barça le daba a la vuelta a la tortilla a su único punto flaco, el rebote, y comenzaba a dominar también en este aspecto, por lo que los madrileños se quedaban sin un hilo al que agarrarse ya. Menos aún si perdían su intensidad defensiva, con Ricky Rubio sintiéndose muy cómodo en la pista y Morris encadenando cinco puntos segundos para romper el partido del todo (36-23, min.18), llegándose la renta a la quincena al descanso (40-25), tras canasta de Navarro. Los fantasmas navideños de Vistalegre asomaban.



Paseo barcelonista desde el tercer periodo (ACB Photo)
Una fiesta antes de tiempo

Al líder de la ACB únicamente le costó tres minutos demostrar que no tenía ya media Copa. Tenía el trofeo entero. Una canasta de Lorbek y un triple de Ricky Rubio aupaban al equipo de Pascual hasta la veintena de puntos (45-25, min.22). En 1080 segundos, los que restaban hasta el bocinazo final, había tiempo de todo mas el Real Madrid, sin alma por momentos, parecía más convencido del destino del encuentro que su propio rival, quizá por el precedente liguero.

Y llegó el show. Y una segunda parte de celebración por parte del Regal Barça, aquel equipo que ha vivido esta temporada constantemente a la orilla del récord y que en este encuentro no quiso hacer una excepción a su caminar en liga. Cada minuto, había una máxima ventaja, un instante más feliz que el anterior, una canasta más bella o una defensa aún más efectiva.

El caos blanco era total con el triple de Navarro (51-27, min.24), por si aún había algún amante de los milagros con dudas sobre el resultado final. Velickovic tiraba de orgullo y aumentaba, siempre a ritmo muy lento, el casillero blanco, pero el cuadro catalán no estaba dispuesto a relajarse y a conceder la menor clemencia a su eterno rival. Cuando el cuarto agonizaba, Sada vio a Fran Vázquez y le dio un increíble pase que se fundió en un mate del pívot gallego. No podía ser de otra formao. Fue un instante, décimas de segundo, pero Fran soltó, colgándose del aro, todas las dudas, injustas casi siempre, que surgieron durante su carrera. El niño al que todos fueron a ver a Zaragoza 2005 demostraba que las promesas, cuando llevan su firma, derivan en realidad. El BEC, con indiscutible aroma blaugrana, sintió todas las sensaciones que trasmitió el gallego con ese mate y celebró con efusividad el 64-37 del final del tercer cuarto.

Vázquez fue elegido MVP de la Copa 2010 (ACB Photo)
Otro récord

Era el mismo equipo que, 48 horas antes, había masacrado en semifinales al Caja Laboral, un encuentro que parecía ya en blanco y negro por las sensaciones de éste. El Regal Barça, con el título ya ganado a falta de que expirase del todo el tiempo, se planteó un nuevo reto más: conseguir el triunfo más aplastante en la historia.

El listón estaba en 16 puntos y no le costó superarlo al revienta-récords de la ACB. El MVP Fran Vázquez , simplemente perfecto, elevaba hasta 27 la máxima renta blaugrana (66-39, min.32), aunque era complicado mantener la tensión durante tantos minutos y no dejarse contagiar por los cánticos de su afición, exultante. En el Real Madrid, Reyes, Kaukenas y Llull, decepcionantes en la gran final, contenían la furia de su rival para que su desventaja no fuese a más.

No obstante, para el Regal Barça ya era el momento de los homenajes. El de Ricky, que se retiró con 13 puntos a falta de cuatro minutos. El del cumpleañero Lorbek, que anotó esa misma cifra de puntos en otro ejercicio de sobriedad. Y hasta el de Trias, MVP de la Copa 2007 y testimonial en esta final. El ala-pívot quiso poner su granito de arena al título barcelonista con un triple a falta de minuto y medio, que sirvió a la postre para darle a su equipo, además del título, el honor de ser el campeón más claro en la historia de las finales con el formato actual de Copa: 80-61.

El adicto a los topes sólo podía proclamarse campeón venciendo con otros nuevos. Sobrio simbolismo previo al baile de confetti, al cava más merecido y al reinado más real. Un brindis al cielo de Bilbao y un grito al viento, que aún nadie ha acallado a lo largo de la temporada:

¡Seguiré haciendo historia!