Supercopa Endesa 2019

Artículo

La obsesión europea del Barcelona

El Barça se encaprichó de la Copa de Europa en 1984 y estuvo 19 años, con nueve intentos en total, hasta proclamarse campeón en 2003 delante de los suyos. Recuerda una historia de amor y desamor que dura ya más de un cuarto de siglo

  

Como aquel amor platónico que siempre pareció imposible. Copa de Europa, Euroliga, qué más daba el nombre de la obsesión blaugrana, que quería reinar en el continente y tardó un buen número de años para conseguirlo. Insistencia, pura insistencia del que supo levantar la cabeza después de cada “no” , del que supo conquistar su viejo anhelo a base de una fe y una paciencia que no notaron el paso del tiempo.

Ginebra 84: La libélula letal

El conjunto barcelonista consiguió su primera clasificación para una final de la Copa de Europa en 1984. El rival era el potente Banco di Roma, que no pudo mantener el ritmo del conjunto catalán en la primera mitad, en la que caía por 42-32, impotente ante la exhibición de Epi. Sin embargo, cuando la afición barcelonista saboreaba el título, emergió con fuerza Larry Wright, la libélula de ébano, que remontó el partido con 27 puntos finales que le dieron el trofeo al cuadro italiano: 79-73.

Anotadores: Epi (31), Ansa (11), Starks (10), Solozábal (6), Davis (5), De la Cruz (4), Sibilio (4), Shara (2).



Munich 89: La sorpresa balcánica
En su estreno en el actual formato de Final Four, el Barcelona llegaba como favorito, especialmente frente a una Jugoplastika al que se asignaba el papel de cenicienta por su bisoñez y que se señalaba como “asequible” desde la prensa. El conjunto de Split, entrenado por Maljkovic, sólo había ganado dos partidos como visitante en toda la competición y pese a su talento, parecía que la veteranía barcelonista se impodría. Sin embargo, entre Kukoc (24), Ivanovic (21) y Radja (18) se encargaron de consumar una sorpresa que en los años siguientes se demostró que no fue tal, para decepción de un Barça que se quedó con la miel en los labios en semifinales: 77-97.

Anotadores: Epi (16), Sibilio (15), Norris (15), Jiménez (14), Solozábal (7), Crespo (5), Costa (5), Waiters (0).

Zaragoza 90: Otra vez Kukoc

En esta edición, el equipo catalán dio un pasito más que en Munich, plantándose en la final de la Copa de Europa tras arrasar al Aris de Gallis y Yannakis por un contundente 104-83, con 24 puntos de Epi y 21 de Ferrán. Sin embargo, la Jugoplastika esperaba en el partido decisivo y no dio opción a la venganza, con Kukoc en estado de gracia (20 pt) y un 4-13 en los últimos minutos que le dio la vuelta al partido hasta el 67-72 final, pese al buen día de Norris. Se comenzaba a hablar de maldición.

Anotadores: Norris (18), Wood (12), Epi (10); Jiménez (8), Ferran (6), Solozábal (5), Crespo (5).

París 91: Ni con Maljkovic

Esta vez parecía la definitiva. No podía haber más ilusión en el Barça tras aplastar en semifinales al Maccabi por 101-67, con 25 puntos y 5 triples sin fallo de Montero. El monstruo de Split, ahora bajo el nombre de Pop-84, volvía a ser el último obstáculo antes del título, aunque parecía que a la tercera iría a la vencida, máxime teniendo al verdugo de los últimos dos años, Bozidar Maljkovic, en el banquillo barcelonista. Sin embargo, el cuadro balcánico les desquició en defensa y Savic (27 puntos) se encargó de rematar el final del sueño barcelonista (65-70), lo que avivó el deseo de revancha. “Ya es algo personal, ganaremos esta Copa de una maldita vez, eso seguro”, diría Norris.



Anotadores: Trumbo (12), Ortíz (12), Lisard (9), Montero (9), Epi (8), Norris (8), Solozábal (7).

Tel-Aviv 94: El vecino no perdona

Una década después de su primera intentona, el Barcelona se propuso levantar el trofeo, aunque el inolvidable 7UP Joventut se cruzó en su camino muy pronto. Aún en semifinales, en un auténtico clásico llevado a Europa, los badaloneses, a la postre campeones del torneo, no dieron ni una opción al equipo de Aíto, con Tomás Jofresa (21 puntos) y Jordi Villacampa (20) como principales estiletes para neutralizar a su rival en la segunda mitad hasta un cómodo 65-79 final.

Anotadores: Epi (23), Massenburgo (10), Roberts (7), Galilea (5), Crespo (5), Jiménez (3), Andreu (3), Díez (2), Alemany (2).

París 96: La impotencia más dolorosa

Otro clásico ACB llevado a Europa enfrentó en semifinales de la Final Four al Barcelona con el Real Madrid, que le tuvo durante muchísimos minutos contra las cuerdas. No obstante, la calidad de Karnisovas (24) resultó determinante para la remontada y para entrar en la final contra el Panathinaikos de Dominique Wilkins y Maljkovic, con un final tristemente recordado. El tapón ilegal de Vrankovic, el reloj de posesión incomprensiblemente parado, la impotencia del bocinazo final, las protestas estériles. El 67-66 contra el cuadro heleno dolió más que otras decepciones y Galilea resumió bien la sensación del equipo tras su derrota: “Somos los campeones pero no nos han dado la Copa”.



Roma 97: Rivers decide

Otro déjà-vu. El Barça sufrió más de lo previsto en semifinales contra el Villeurbanne, con 17 puntos letales de Djordjevic, aunque el verdadero sufrimiento fue en la final contra el Olympiakos, donde no se estuvo a la altura de las circunstancias. Rivers jugó a su antojo (26), una zona 2-3 de los griegos ahogó el ataque catalán, Djordjevic no se sintió cómodo y los griegos se proclamaron campeones con mucha más facilidad de lo que se podía imaginar: 73-58.

Anotadores: Jiménez (16), Karnisovas (14), R.Josfresa (9), Rivas (6), Djordjevic (6), Esteller (3), Andreu (2), Dueñas (2).

Salónica 2000: Naufragio amarillo

¿Sería la octava la definitiva? Ni mucho menos. El Barça mostró una de sus versiones más débiles en la Final Four, incapaz de hacer frente al Maccabi Tel-Aviv en semifinales. El cuadro amarillo, con Huffmann inmenso (24 puntos), fue un rodillo e infranqueable en defensa, hasta el punto de dejar a su oponente en casi medio centenar de puntos, en un 65-51 que dolió mucho en el club barcelonista, donde las responsabilidades en ataque se diluyeron en el peor momento posible.

Anotadores: Goldwire (13), De la Fuente (10), Alston (7), Dueñas (6), Gurovic (5), Rentzias (4), Elson (3), Navarro (2), Gasol (2), Rodríguez (0).

Barcelona 2003: El sueño se cumple

¡Por fin! El Barça tuvo que esperar 19 años desde su primera tentativa para poder gritar a los cuatro vientos que era campeón de Europa. Además, lo hizo delante de los suyos, en un enfervorizado Palau Sant Jordi que vivió una jornada histórica el 11 de mayo. Antes, los de Pesic habían superado por 76-71 a un incansable CSKA de Moscú, con 21 puntos de Fucka y 17 de Bodiroga. En la final, la Benetton de Garbajosa acabó cediendo (76-65) ante la mayor calidad de los locales, que pudieron culminar a las 22:36 de aquella mágica noche su viejo anhelo europeo. Eran los nuevos campeones.

Anotadores: Bodiroga (20), Fucka (17), De la Fuente (11), Femerling (9), Jasikevicius (8), Dueñas (3), Rodríguez (2), Varejao (1).



Praga 2006: Shammond contra el mundo

Tres años después de su campeonato europeo, el Barça regresaba a una Final Four para enfrentarse al equipo del momento, el CSKA de Moscú, que pareció totalmente superable en la primera mitad a pesar de la inspiración de unos Papaloukas (19), Holden (19), Smodis (17) y Langdon (13) que acabaron con cifras estelares. Sin embargo, en la segunda mitad, el panorama cambió completamente, con una actuación arbitral que castigó con severidad a los de Ivanovic (44 tiros libres para su rival) y una sequía ofensiva más allá del dulce momento de Shammond Williams (24 puntos) que le condenaron a la derrota por 75-84.

Anotadores: Williams (24), Thornton (15), Navarro (10), Basile (8), Marconato (7), Kakiouzis (5), Grimau (0), Cota (0), De la Fuente (0).

Berlín 2009: Siskauskas sentencia

El CSKA completó su venganza tras caer en 2003 eliminando por segunda vez consecutiva en semifinales al Regal Barça, que llevó la batuta del choque durante tres cuartos para acabar cediendo en el definitivo hundido por un Siskauskas absolutamente magistral. El lituano anotó canasta de todos los colores hasta llegar a los 29 puntos y certificar el pase a la final del cuadro moscovita, que supo reponerse al fantástico encuentro de su ex David Andersen (24 puntos). Sería el último paso a una historia de amor y desamor que duró un cuarto de siglo y que promete seguir dando guerra. Próximo paso: París. Toca ajustar cuentas pendientes.

Anotadores: Andersen (24), Lakovic (13), Navarro (13), Santiago (9), Vázquez (6), Basile (5), Grimau (4), Ilyasova (2), Barton (2), Sada (0).