Previa

Duelo directo por la permanencia en Fuenlabrada

El Bàsquet Manresa busca apurar sus opciones de evitar el descenso a costa de complicar las opciones del Mad-Croc Fuenlabrada. Una derrota dejaría al equipo catalán al borde de perder la categoría

Sergiy Gladyr se reencontrará con su primer equipo en la Liga Endesa (ACB Photo / Arrizabalaga)
© ACB Photo / Arrizabalaga
  

Fuenlabrada / Manresa, 5 de abril de 2013.- El Mad-Croc Fuenlabrada recibe mañana en el pabellón Fernando Martín (19:30) a un necesitado Bàsquet Manresa, colista de la Liga Endesa, en un encuentro que se antoja vital para el conjunto madrileño en su lucha por evitar el descenso.

El entrenador del equipo naranja, el cordobés Trifon Poch, dispondrá, salvo contratiempos de última hora, de su plantilla al completo para medirse a un Bàsquet Manresa que sólo ha ganado cinco encuentros esta temporada.

"Por encima de los resultados está el hecho de que son un equipo con mucho carácter, que mantiene un nivel de esfuerzo y de resistencia extraordinario. Hay que respetarlo mucho, de lo contrario estás cometiendo un error importante", aseguró Poch sobre su próximo rival, según recoge hoy la página web del club.

El conjunto madrileño, después de sumar dos victorias consecutivas -ante Blancos de Rueda Valladolid y Uxue Bilbao- mostrando un gran nivel de juego y salir de los puestos de descenso, recibe a un rival que apura su última oportunidad de salvación.

"Ya hemos tenido suficientes malas experiencias con nuestra concentración en algunos partidos en casa como para que tropecemos en la misma piedra; espero que hayamos aprendido la lección. Tenemos que vivir el momento, mirar hacia el frente, saber la situación en la que estamos y tener claro que tenemos que seguir mejorando para sacar los partidos adelante", apuntó Poch.

Apenas cuatro victorias separan a ambos conjuntos: cinco del Manresa por nueve del Fuenlabrada. Sin embargo, uno de los triunfos del conjunto catalán se produjo frente a los madrileños, a los que derrotaron por 74-66 en el partido de ida.

El conjunto naranja ha visto como en este último tramo de temporada su buen baloncesto puesto en práctica se ha transformado, por fin, en victorias necesarias.

"Estamos siendo capaces de jugar más en equipo y de respetar mejor los espacios. Este es el camino para las jornadas que quedan. Ahora somos un equipo peligroso, que está jugando bien, con pases y con acierto en los triples. Eso nos hace uno conjunto menos previsible y nos da otro carácter", apuntó el preparador cordobés.

"Ahora hace falta que mantengamos esa línea de generosidad y de juego en equipo", prosiguió Poch, que volvió a destacar la importancia de "ser fuertes en casa".

"Hay que sumar todo lo que queda en los partidos que jugamos aquí. Todos los que formamos parte de la familia del Fuenlabrada hemos de ser conscientes de que ganar los tres partidos que restan en el Fernando Martín sería un gran paso para lograr el objetivo", concluyó.

Por su parte, el Bàsquet Manresa se lo juega todo mañana ante el Mad-Croc Fuenlabrada y vencer en la pista madrileña es sin duda la última oportunidad para intentar salir del pozo de la clasificación y mantener la categoría.

Los de Jaume Ponsarnau son últimos con sólo cinco victorias, tres menos que el Lagun Aro y cuatro por debajo del rival de mañana, el Fuenlabrada.

El equipo de Ponsarnau perdió la pasada jornada en casa de Estudiantes y ahora vuelve a jugar lejos de su pista, mientras que el equipo de Trifón Poch ha conseguido dos victorias consecutivas, contra el Blancos de Rueda y el Uxue Bilbao.

El Bàsquet Manresa es el peor equipo de la competición y coincide con el Mad-Croc Fuenlabrada en ser el equipo que menos partidos ha ganado en su pista, sólo cuatro. En cambio los madrileños han sacado mejor rendimiento de sus partidos como visitante, con cinco triunfos.

Para el partido de mañana, Ponsarnau tendrá a toda la plantilla a su disposición, incluidos Nemanja Aleksandrov y Joan Creus, las últimas incorporaciones, y Adam Hanga, que durante la semana ha arrastrado algunas molestias físicas.

El partido servirá para que Sergiy Gladyr se reencuentre con el Manresa, el equipo que lo trajo a la liga ACB. También se enfrentará a su exequipo Ferran Laviña, que dejó Fuenlabrada la pasada temporada.

De la memoria colectiva de la afición manresana no se borra una derrota contra Mad-Croc Fuenlabrada, que fue clave en el último descenso de los catalanes. Aún así, en los últimos seis años el balance se decanta claramente a favor de los catalanes, pues en once partidos el Bàsquet Manresa ha ganado en diez ocasiones.