Supercopa Endesa 2019

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España resuelve el trámite georgiano (59-83)

La selección española rompe el partido antes del descanso y acaba repartiendo minutos y tratando de incrementar la confianza en un partido sin nada en juego. En segunda fase ya esperan Italia, Finlandia y Grecia

Foto FIBA Europe / Elio Castoria
© FIBA Europe / Elio Castoria
  

Redacción, 9 Sep. 2013.- A Ljubljana sin mayor historia. España resolvió sin mayores apuros el trámite necesario ante Georgia (59-83). Y, sobre todo, sin sobresaltos. Sin acumulación de minutos, sin lesiones y con confianza repartida entre varios jugadores. Lo importante es que ya esperan Italia, Finlandia y Grecia. Y que España solo arrastra a la segunda fase un triunfo.

Nada había en juego en el partido para ninguno de los dos equipos. España ya estaba clasificada para la segunda ronda. Y, ganase o perdiese, accedería a la siguiente fase con una victoria y una derrota, dado que Eslovenia estaba virtualmente clasificada y había derrotado a la escuadra española. Georgia ya no tenía opción alguna de pasar de ronda. El partido quedaba pues, a merced de cualquier objetivo posible que pudiera inventarse, pero en ningún caso uno competitivo. A "dar pasos hacia delante cada partido y sacar cosas positivas" se refería el seleccionador español Juan Antonio Orenga en la previa del partido en Cuatro.


Georgia empezó con mayor intensidad que una España que salió con un quinteto habitual, pero sin el hambre con el que estaba arrancando los partidos durante el campeonato. Los georgianos ponían a prueba el ataque español, con zonas muy activas que alternaban con defensa individual. Además, testaban también la transición defensiva española, con ofensivas rápidas que, pese a desmontar las defensas con suma facilidad, no conseguían terminar en canasta. Tanto, que llevaban el partido a una ridícula velocidad doble, donde Georgia fallaba, España lanzaba un pase largo fallido y Georgia volvía a fallar... pero todo a gran velocidad.

Mientras, Ricky Rubio sostenía a España en los primeros minutos, con los cinco primeros puntos (7-5). Con las rotaciones, la claridad ofensiva aumentó. Primero Sergio Llull, luego el triple de Sergio Rodríguez, y una buena conexión entre Marc Gasol y Pablo Aguilar colocaban a España en ventaja (9-15). Pero Georgia rompió de un golpe el desacierto: un triple de Duda Sanadze seguido de otro de Nikoloz Tskitishvili igualaron el marcador, que llegaría al último cuarto en igualdad (17-17).

La zona georgiana obligaba a España a circular por el perímetro sin excesiva verticalidad, excepto la que le imprimía Sergio Rodríguez, cuyo tiro exterior mantenía la igualdad en el marcador. Delante, un equipo que encontraba mucho mejor los huecos defensivos, ya fuese con Tsintsadze o con Hickman mandando, o con la inteligencia de Sanikidze y la versatilidad de Tskitishvili.


Apariencia y ruptura

El partido se convirtió en algo esperado para las circunstancias: no por falta de movimiento, sino por exceso. Sin presión alguna, ambas selecciones encadenaban errores sin sonrojo, hasta que España logró firmar un parcial de 0-7 (que se convertiría en un 2-15) para colocar el 27-33 (29-41). Eran los mejores momentos de la selección española, que en transición se volvía un torbellino. Primero una conexión magistral entre Rudy y Ricky, luego un pase para el trailer Marc Gasol... La facilidad con la que España terminaba las transiciones rápidas desanimaba a Georgia y rebajaba su tensión defensiva en estático, lo que propiciaba la ruptura española: del 27-26 al 29-41 del descanso. Y, en partidos de irrelevancia para el global del campeonato, suceda lo que suceda, todo parece vincularse a esa lógica de lo innecesario. Aquí, con tres minutos de aparente juego, a España le era suficiente para romper (también aparentemente) el marcador. Aunque quizás lo único que fuese aparente fuese el partido.



Objetivos paralelos y rotaciones

Si de objetivos paralelos se trataba, el inicio del tercer cuarto venía a cumplir uno y de gran relevancia. La confianza en el tiro de Ricky Rubio seguía in crescendo. Había terminado con 15 puntos en la paliza a Polonia y, ahora, con un partido sin importancia alguna, se lanzaba con siete puntos casi consecutivos que colocaban a España 32-48. De hecho, Ricky terminaría como máximo anotador del encuentro, con 15 puntos y un 7/7 en tiros de campo que hacía aumentar su porcentaje del campeonato hasta el 52,6%.

Tras él, llegó la locura anotadora: Rudy, Calderón y el propio Ricky anotaron tres triples en tres ataques que terminaron de romper el encuentro. El 32-56 ya nada tenía que ver con el inicio del encuentro. Y no solo eran los porcentajes del base de los Timberwolves, sino el de una España al completo que empezaba a vivir un festín anotador.

Un festín que ya empezaba a situar el partido en las coordenadas del encuentro ante Polonia. Y la anotación georgiana en la media de la defensa española: hasta este partido, los hispanos recibían 52,6 puntos por encuentro, lo que proyectaban los georgianos al término del tercer periodo, al que se llegó con 39-61 para los españoles.

Orenga había empezado ya una rotación extensa, excepción hecha de Marc Gasol (jugó 22 de los 30 minutos) y Germán Gabriel, que no saltó a la pista hasta el último periodo.

Foto EFE

Minutos, confianza y olvido

En el último cuarto, ninguno de los teóricos titulares (Rubio, Calderón, Fernández, Claver y Gasol) llegó a saltar a la cancha. Sergio Rodríguez llevó el timón durante los diez minutos, imprimiendo ritmo y ritmo, que incrementaba los puntos logrados al contraataque. Incluso lograba arrancarle una sonrisa a Xavi Rey, que culminaba a una mano un alley-oop lanzado por el canario. Germán Gabriel dio descanso al juego interior (Marc Gasol terminó con solo 22 minutos), Fernando San Emeterio se fue hasta los 18, Llull hasta los 21...

Con el encuentro roto, la importancia del último periodo decaía al mismo tiempo que España aumentaba su ventaja, que alcanzaba los 30 puntos (53-83), de la mano de un triple de Llull. Fue la máxima diferencia de un equipo que acabó ganando por 24 puntos en un partido de olvido instantáneo.

GEORGIA 59
N Nombre Min P T2 T3 TL R.T. RD RO AS BR BP T FP FR +/- VAL
4 Metreveli, N. 16 4 2/3 0/0 0/0 4 2 2 1 0 1 1 0 0 0 8
5 Pkhakadze, O. 2 0 0/0 0/0 0/0 1 1 0 0 0 1 0 0 0 6 0
6 Sanadze, D. 24 7 2/4 1/4 0/0 3 3 0 0 1 3 0 4 0 -6 -1
7 Burjanadze, B. 5 2 1/2 0/1 0/0 1 0 1 0 0 0 0 0 0 -3 1
*8 Tsintsadze, G. 32 6 1/10 0/2 4/5 2 2 0 5 1 3 0 2 6 -28 3
*9 Shermadini, G. 25 10 3/6 0/0 4/4 4 4 0 1 1 2 1 1 3 -21 14
*10 Hickman, R. 26 7 3/8 0/2 1/3 5 3 2 0 0 1 0 2 2 -23 2
11 Markoishvili, M. DNP 0 / / / 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0
*12 Patsatsia, L. 14 3 0/0 1/3 0/0 2 2 0 1 1 0 0 1 0 -15 4
*13 Sanikidze, V. 25 8 2/7 1/2 1/2 4 2 2 1 1 0 0 1 3 -25 9
14 Lezhava, B. 22 7 2/3 1/2 0/0 5 2 3 1 0 2 0 2 0 -6 7
15 Tskitishvili, N. 9 5 1/2 1/1 0/0 3 2 1 0 0 1 0 1 1 1 6
Total 59 17/45 5/17 10/14 34 23 11 10 5 14 2 14 15 -120 53

ESPAÑA 83
N Nombre Min P T2 T3 TL R.T. RD RO AS BR BP T FP FR +/- VAL
*4 Aguilar, P. 13 2 1/2 0/1 0/0 3 3 0 1 1 0 1 1 0 4 5
*5 Fernandez, R. 22 11 2/5 2/5 1/1 4 3 1 2 1 1 1 0 1 19 13
6 Rodriguez, S. 22 15 1/4 3/7 4/4 3 3 0 4 2 2 1 0 4 -2 20
7 Rey, X. 18 6 3/6 0/0 0/0 8 4 4 0 0 1 1 4 0 -4 7
*8 Calder, J. 19 3 0/0 1/4 0/0 2 1 1 3 0 1 0 2 0 23 2
*9 Rubio, R. 18 16 6/6 1/1 1/2 5 4 1 3 0 1 0 2 3 26 23
10 Claver, V. 8 4 2/2 0/1 0/0 1 0 1 1 0 1 1 1 1 -4 5
11 San Emeterio, F. 18 3 1/2 0/1 1/2 3 0 3 2 1 1 0 0 1 5 6
12 Llull, S. 21 11 1/2 3/5 0/0 2 2 0 2 1 1 0 2 1 1 11
*13 Gasol, M. 22 4 2/6 0/0 0/0 8 7 1 4 2 0 2 2 3 28 17
14 Gabriel, G. 9 5 1/3 1/2 0/0 1 0 1 0 1 0 0 1 0 -1 3
15 Mumbru, A. 10 3 0/0 1/3 0/0 2 2 0 0 0 0 0 0 0 25 3
Total 83 20/38 12/30 7/9 42 29 13 22 9 9 7 15 14 120 115