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¿A quién no debes perderte en el March Madness?
Desde el prometedor Wiggins hasta la sorpresa de Embiid, desde la regularidad de Parker a la potencia interior de Randle, desde la portada de McDermott a la dirección de Ennis... ¿A quién debes seguir en el March Madness?

Redacción, 18 Mar. 2014.- Con la llegada del March Madness y sus 68 equipos, es difícil para el espectador poder encontrar esos momentos especiales a seguir dentro de tanto partido. Desde estas modestas líneas, intentaremos acercaros los jugadores más atractivos, muchos de ellos futuros componentes de la NBA y diferentes competiciones europeas como nuestra Liga Endesa. Una pequeña guía básica sobre a quién no debes perderte de una de las competiciones más vibrantes del planeta.

Como bien conocerán, la NCAA es el gran vivero de estrellas de la NBA. Estrellas como Magic Johnson, Larry Bird, el gran Michael Jordan o los más recientes Kevin Durant o Carmelo Anthony han formado parte de la más que centenaria historia de la NCAA. Este año no será menos, ya que una gran camada de freshman se han juntado a una serie de nombres de tanto nivel como para que las franquicias NBA hipotequen su presente buscando un futuro en base a una de estas estrellas...

Andrew Wiggins (Kansas Jayhawks): 17.4 puntos y 6 rebotes en 32.6 minutos de media

Aterrizó en la NCAA como la estrella más prometedora y llegará al March Madness con ganas de demostrar que lo sigue siendo, pese a que incluso en su equipo los focos se hayan compartido con su compañero Joel Embiid. Alero de 2'03 de gran capacidad atlética, su físico (espectacular envergadura) y talento le coloca como una de las promesas más interesantes en el próximo Draft. Empezó la campaña impreciso y con malos porcentajes y la ha acabado con 22, 30 y 41 puntos en sus últimos tres partidos. Llegará al March Madness en su punto más álgido y dispuesto a pasar por encima de todo lo que sea necesario para llevar a sus Jayhawks a un nuevo título nacional.

Bill Self alecciona a Embiid (Kansas)

Joel Embiid (Kansas Jayhawks): 11.2 puntos y 8.1 rebotes en 23.1 minutos de media

La gran sensación del año. Y un futuro número uno del Draft al que sólo su espalda ha podido frenar. Y es que Embiid lleva dos semanas sin jugar por ese problema físico y eso hace que seamos más escépticos con él de cara al March Madness. Parece difícil que no le veamos ni un segundo, pero ¿en qué condición? Horrible momento para perdernos a un camerunés de 2'13 que se ha convertido en el gran objetivo de una NBA que ya le compara, africanos de gran potencial ambos, con el gran Hakeem Olajuwon. Pívot puro de largos brazos, casi indefendible en el poste bajo y de una capacidad técnica inusual en un interior de su tamaño y edad. Y defensivamente casi perfecto. Galardonado con el premio del defensor del año en la competida Big XII, su agilidad e inteligencia en el timing hacen de él uno de los mejores taponadores del país. Su progresión durante el año es su mejor cartel, aunque él mismo ya ha comentado en varias ocasiones que aún no se ve preparado para la vida de un jugador NBA...

Jabari Parker (Duke Blue Devils): 19.4 puntos y 8.8 rebotes en 30.7 minutos de media

Parker es uno de esos jugadores por los que nunca te molestaría pagar una entrada. Sólo ha bajado en cinco ocasiones de la quincena de puntos en un partido, siendo galardonado con el premio al mejor freshman de la temporada. El más regular y eficiente. Y lo ha hecho desde un cuerpo de 2'03 metros y 100 kilos de apariencia que oculta una capacidad física casi única que le permite jugar a pleno rendimiento cerca y lejos de la canasta. Su conocimiento del juego, además, hace que sea un jugador tremendamente adaptable a cualquier bloque, ya que es muy inteligente y buen pasador, y la infinidad de recursos ofensivos de su equipo se ha aprovechado de ello. No ha podido liderar a sus Blue Devils a ganar su conferencia, pero su gran reto siempre ha sido el mayor posible: ser capitán de una nave campeona.

Jabari Parker se equilibra para tirar (John Gardiner/Duke Photography)

Julius Randle (Kentucky Wildcats): 15 puntos y 10.5 rebotes en 30.6 minutos de media

No es fácil encajar en un equipo prácticamente formado por jugadores de primer año. Y menos si debes ser el líder de todos ellos. John Calipari volvió a hacer historia consiguiendo una de las mejores clases de reclutamiento de todos los tiempos, incluso comparada con el mítico “Fab Five” de Michigan. Y Randle fue su guinda. Interior de descomunal potencia física, es el gran objetivo de la defensa rival partido tras partido. No es raro, por lo tanto, verle rodeado por tres rivales buscando que suelte el balón. Y es que Randle es una auténtica bestia cerca del aro. Nunca da un balón por perdido y hará todo lo que pueda y deba hacer para que dicha pelota acabe besando la red. Distribuye y organiza desde el poste bajo, su hábitat natural, aunque también es capaz de atacar el aro desde el perímetro desde un explosivo primer paso. Tras una temporada en la que sus números han sido igual de irregulares que el devenir de su equipo, ahora Kentucky y Randle deben demostrar que los Wildcats siguen siendo un gran candidato al título.

Julius Randle ataca el aro (Kentucky)

Doug McDermott (Creighton Bluejays): 26.9 puntos y 7 rebotes en 33.6 minutos de media

La dimensión de lo que significa McDermott se simplifica en una portada. Sports Illustrated ha emulado la mítica portada con Larry Bird con la presencia de la gran gema escondida de este March Madness. McDermott ya es leyenda en la NCAA como sexto mejor anotador de su historia (y en caza del quinto) y es el gran favorito para ser nombrado jugador del año. Y es que sus números, asustan. Máximo anotador de la temporada, con hasta doce actuaciones por encima de los treinta puntos, McDermott es la gran incógnita del próximo Draft. Dudar de su calidad para encontrarle hueco en la NBA parece la mayor de las sandeces, pero sí de su físico (2.03 indefinido al tres y al cuatro) y su estilo de juego (en Creighton es y ha sido la gran referencia del equipo) se puede ser más escéptico. Sea cuál sea su futuro, lo mejor es deleitarnos con sus últimos rayos de luz en una NCAA que ha hecho suya.

Doug McDermoth atiende a su padre y entrenador, Greg (Creighton University)

Tyler Ennis (Syracuse Orange): 12.7 puntos, 3.4 rebotes y 5.6 asistencias en 35.6 minutos de media

Una de las revelaciones más agradables de esta campaña. El legendario Jim Boeheim apostó por el menudo base canadiense (1.88 m) como director de su completo bloque tras la salida de Carter-Williams a la NBA. Sin duda, un enfoque completamente distinto, pero más que completo Y es que Ennis se ha convertido en el base más seguro de la competición. No toma ni una mala decisión y su mejor estadística es la de haber finalizado hasta 28 de sus 32 partidos en dos pérdidas o menos. Además, se ha erigido en un jugador muy fiable en los momentos más apretados de los partidos. La NBA le espera, pero Ennis no parece tener prisa e incluso podría plantearse un segundo año en Syracuse, ya como estrella tras la salida de CJ Fair, su mejor anotador. Antes, sin embargo, irá en busca de un título nacional... para luego valorar su posible salida a la mejor liga del mundo.

Ennis es vigilado estrechamente por la defensa (Syracuse University)

Marcus Smart (Oklahoma State Cowboys): 17.8 puntos, 5.7 rebotes y 4.7 asistencias en 32.5 minutos de media

Sacrificó su más que posible número uno del Draft en el pasado verano en busca de un mejor segundo año en lo personal y colectivo. Y las lesiones han golpeado con dureza a estos Cowboys, perdiendo a piezas importantes para todo el año. Además, Smart ha alternado momentos de grandeza técnica con otros de mayor oscuridad, llegando a ser sancionado tras golpear a un aficionado en Texas Tech. Tiene claro y asumido que es el gran líder de su equipo, con todo lo que conlleva. Base de gran potencia física que debe mejorar su lanzamiento exterior pero que es letal en los momentos claves. Su primer rival, Kevin Pangos (Gonzaga), un base totalmente contrapuesto a Smart, medirá el nivel real de la estrella de los Cowboys.

Kyle Anderson (UCLA Bruins): 14.9 puntos, 8.8 rebotes y 6.6 asistencias en 33.2 minutos de media

Director de juego atípico como pocos desde sus 206 centímetros de altura, Anderson es, posiblemente, el jugador más completo de la NCAA. Anota, rebotea y asiste a las mil maravillas desde un juego menos explosivo pero sí más eficiente que le ha dado el mote de “Slow Mo”. En su segundo año y ya como clara estrella de UCLA, Steve Alford ha apostado tras su llegada por involucrar al máximo al sophomore. Y Anderson le he premiado esa confianza llevando a los Bruins hasta el título final en su Pac12. Y lo ha hecho desde un juego en el que la picardía, la inteligencia y la eficacia han sido sus mejores valores. Cada día que pasa es mejor jugador y hace mejores a sus compañeros. Y es el culpable de que en Los Angeles se vuelva a tener ilusión en un March Madness, tras varios años de dudosas actuaciones. Su torneo, barómetro de sus opciones en el próximo Draft de la NBA.

Gary Harris (Michigan State Spartans): 17.1 puntos, 4.2 rebotes y 2.7 asistencias en 32.3 minutos de media

El talento en la rudeza. La flor que aparece en un jardín lleno de ortigas. La magia dentro de un solidísimo bloque defensivo. Así es Gary Harris, el jugador con más talento de los Spartans de Tom Izzo. Un escolta de gran capacidad técnica y muy completo ofensivamente, con y sin balón. Y que se ha sabido adaptar (¡y de qué forma!) a la sólida y agresiva defensa espartana, en el que es un gran recuperador de balones. Ha mejorado sus números ostensiblemente en su segunda campaña (12.9 tantos en su año de debut) con el claro reto de buscar un objetivo colectivo: el título de la NCAA. Tras una temporada repleta de lesiones en la que los Spartans han llegado a perder hasta a tres de sus titulares, Michigan State llega al March Madness a pleno rendimiento y con un Harris dispuesto a cortar las redes en Dallas.

Nick Johnson (Arizona Wildcats): 16.2 puntos y 4 rebotes en 32.5 minutos de media

Jugador del año en la Pac12, a Nick Johnson le ha faltado en su tercer año conseguir el título final de conferencia. Pero es que esta Arizona está en busca de un reto mucho mayor: ser campeón de la NCAA. Los Wildcats han sido uno de los números uno en el ranking este año gracias a su regularidad y a un Johnson que se ha erigido en su mejor anotador. Letal en los momentos decisivos, Johnson es un escolta de una increíble capacidad atlética y de un rango tiro muy completo que buscará en una gran actuación en este March Madness subir su caché de cara al próximo Draft, en el que puede ser uno de los grandes tapados en una alta primera ronda.

Estos son los diez nombres más claros a seguir en el siguiente March Madness, pero no los únicos. No pierdan de vista el tiro de Nik Stauskas (Michigan), la versatilidad de Rodney Hood (Duke), los vuelos de Aaron Gordon (Arizona), la potencia de Montrezl Harrell (Louisville), los centímetros de Willie Cauley-Stein (Kentucky) o, simplemente, la tremenda voracidad anotadora de Shabazz Napier (Connecticut), TJ Warren (North Carolina State), Tyler Haws (BYU) o Jordan McRae (Tennessee). Ni tampoco el gran bloque de Wisconsin, con Sam Dekker y Ben Brust a la cabeza, ni a la perfecta Wichita State (34-0 en esta campaña). Pero, posiblemente, ellos no serán los protagonistas de las grandes historias que se escribirán sobre esta competición.

Y es que hay una serie de jugadores que van a darlo todo y más en esta competición... ya que será la última que disputen. Hablamos de Russ Smith (Louisville), campeón en 2013, de Sean Kilpatrick (Cincinatti), líder anotador y espiritual de unos físicos Bearcats, o de Joe Harris (Virginia), alma de unos sorprendentes Cavaliers. O incluso de la pareja Melvin Ejim-DeAndre Kane (Iowa State), armas letales en los imprevisibles Cyclones de Fred Hoiberg. Y no me olvido tampoco de Aaron Craft (Ohio State) o los escuderos de Smart y Harris, Markel Brown (Oklahoma State) y Adreian Payne (Michigan State)

Russ Smith corta la red como ganadores del título (Louisville)

Pero, encima de todos ellos, están tres nombres. Tres puntales de un equipo que ha acabado el año como número de uno de todo el país. Tres chicos que han crecido juntos, año tras año, bajo la dirección de Billy Donovan en Gainesville, durante los cuatro años de su etapa universitaria. Ellos son Scottie Wilbekin, Casey Prather y Patric Young, los tres líderes de una Florida Gators que vuelve a soñar. Wilbekin es el cerebro y la calculadora, Prather es la anotación y el peligro y Young es el físico y el dominio. Tres piezas que juntas forman el mejor de los rompecabezas. De un veterano y muy ambicioso rompecabezas que quiere volver a salir campeón en un torneo en el que ya parte como el mejor de los candidatos.

Gerard Solé
@gsole14

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