Artículo

Las cinco finales europeas del Valencia Basket
De Zaragoza a Kazan. El Valencia Basket vivirá su sexta final europea. La tercera en los últimos cinco años. Tres lustros de finales, con dos títulos y muchos recuerdos de gloria alcanzada... o por tocar


Foto de familia de Power Electronics Valencia ¡Campeón de la Eurocup 2010! (Foto Euroleague/Getty)

Redacción, 9 Abr. 2014.- Zaragoza, Lyon, Novo Mesto, Vitoria y Khimki marcan la ruta europea del Valencia Basket, que ya ha disputado cinco finales, siempre en la segunda competición continental (llámese Copa Saporta, ULEB Cup o Eurocup), donde es uno de los clásicos.

La próxima parada está en Kazan.

Finalista: la Benetton frustra el estreno (1999, Zaragoza)

En su debut continental, Valencia Basket alcanzó de manera sorprendente la Final de la Copa Saporta. Sorpresa en tanto en cuanto no es habitual que un equipo que parece por primera vez en la escena continental alcance el último acto, pero aquel año la Fonteta se convirtió en un pabellón mágico donde cayeron equipos históricos como el Aris de Salónica o el Joventut de Badalona.

Enfrente estaría la Benetton de Treviso de Henry Williams, Marcelo Nicola, Ricardo Pittis, Denis Marconato, Zeljko Rebraça... y Tomás Jofresa. Los nervios del equipo imberbe en Europa pesaron y sus jugadores salieron intimidados por la calidad de un rival que se fue al descanso con 11 de ventaja 38-27.

Algo cambió en el vestuario y un triple de Víctor Luengo comenzó a apretar el marcador. A base de triples valencianos, el público valenciano que se desplazó en masa a Zaragoza apretó y puso contra las cuerdas al todopoderoso equipo italiano.

Fue tal la remontada que el equipo valenciano se metió en el último minuto con claras opciones de ganar. Esas opciones pasaron por las manos de Bernard Hopkins... aunque fueron otras, las de Nicola, las que se las arrebataron. Un robo del pívot imposibilitó que Valencia Basket se pusiera por delante en el marcador y ahí acabó el sueño de levantar la Copa Saporta perdiendo por 64 a 60.

Finalista: Italia vuelve a doler (2002, Lyon)

Más dolorosa si cabe fue la herida de la segunda final perdida. Reincidir en el dolor agrava el sufrimiento y el equipo valenciano padeció una mala noche en Lyon cuando soñaba con tocar la gloria.

Al gran partido frente a Montepaschi Siena llegó tras dejar en el camino a Estudiantes, Telekom y Anwil Wloclavek. Pero lo que hasta entonces había sido un dominio relativamente significativo, en la final se tornó sometimiento.

Petar Naumosky impuso su ley y el base macedonio dominó el partido de principio a fin. Con 23 puntos, él y Vrbica Stefanov (17) impusieron un ritmo anotador que desbordó a un equipo valenciano que trató de jugar una final a tanteo bajo.

Lo consiguió en lo primeros minutos de encuentro, pero a partir del segundo, los 12 triples de Siena (12/24) acaudillaron a los levantinos. Sólo la calidad interior de Hopkins (20 puntos y 10 rebotes) y la enorme demostración de orgullo propio de Nacho Rodilla (18 puntos) mantuvieron con vida el sueño valenciano durante muchos minutos.

Sin embargo, la diferencia ofrecida fue tal que Naumoski cambió el chip anotador (aquella noche metió 5/8 en triples) por el de administrador y cuando los valencianos se pusieron a tres (58-61) volvió a aparecer en su versión killer para anotar dos triples en finales de posesión. Ante un hombre en estado de gracia poco se puede hacer y Montepaschi Siena tuvo al suyo la noche en la que ganaron 71 a 81.


Campeón: La tercera, al fin (2003, Valencia-Novo Mesto)

Pocos Pamesa Valencia habían estado tan construidos para los títulos como el de la temporada 2002-03. La llegada en el verano de 2002 de Fabricio Oberto, Dejan Tomasevic, Federico Kammerichs o Alejandro Montecchia disparaba la ilusión de la afición valenciana, que ya había saboreado un gran título en 1998, con la Copa del Rey de Valladolid.

Oberto, Tomasevic y Montecchia se unían a los Nacho Rodilla, Bernard Hopkins, José Antonio Paraíso o Víctor Luengo, en una de las mejores plantillas de la historia taronja. Que respondió a las expectativas generadas.

Alcanzaron la final ACB, cayendo solo ante el Barça de la triple corona, e hicieron suya la ULEB Cup, en una final a doble partido. En la ida, en Novo Mesto, encarrilaron la eliminatoria tras ganar por 12 puntos (78-90) en Novo Mesto, con 15 tantos de Rodilla, 14 de Oberto y 12 de Pedro Robles y Hopkins.

Y, en la vuelta, lo celebraron en la Fonteta. Con Tomasevic y Oberto tiranizando a los eslovenos. Con 13 puntos, 8 rebotes, 4 asistencias y 22 de valoración del argentino y 28 puntos, 11 rebotes y 38 de valoración del serbio, los de Paco Olmos vencieron por escaso margen 78-76), pero suficiente para que Valencia viviera su primer título europeo.


Campeón: Volver a la gloria (2010, Vitoria)

Vitoria supo a reconciliación con todo aquello que se persiguió durante largo tiempo y parecía reencontrado. El Buesa Arena devolvía al Power Electronics Valencia a la élite. Dominando al Alba de Berlín (44-67) en un partido que se convirtió en una fiesta ya en el tercer cuarto, cuando la superioridad taronja parecía definitiva.

Matt Nielsen (a la postre MVP de la Final Four) y Nando de Colo (con cinco triples para 20 puntos) habían brillado en las semifinales para deshacerse del Panellinios (92-80. En la final, el dominio valenciano se plasmó coralmente, ante un Alba de Berlín que se estrellaba en ataque. Con 17 puntos, Kosta Perovic fue el máximo anotador del partido, seguido de los 13 de Thomas Kelati y los 12 de Marko Marinovic.

Y la afición valenciana, que teñía de taronja el Buesa Arena, se hartó de gritar “el año que viene, Valencia-CSKA”, porque era la reconciliación con lo máximo lo que disparaba la euforia valenciana. Ya nunca más volvería a hacer “mucho tiempo”...


Finalista: Demasiado Khimki (2012, Khimki)

Y es que dos años después, el conjunto ya entrenado por Velimir Perasovic se volvía a plantar en otra final europea. En 2011 no estuvo lejos de alcanzar la Final Four de la Euroliga. Y en 2012 añadía Khimki al extraño mapa de sus ciudades europeas favoritas.

En semifinales habían dejado atrás al Lietuvos Rytas (80-70), pero en la final apareció Zoran Planinic. El económicamente poderoso proyecto del Khimki tenía la Final Four marcada en el calendario desde el inicio de temporada.

Disputándola ante su afición, eran favoritos y el base croata se encargó de confirmarlo. MVP de la Final Four, Planinic brilló con luz propia contra los taronja, con 19 puntos y 4 asistencias. E hizo que su nombre estuviese por encima del de un Nik Caner-Medley superlativo, que con 23 puntos, 11 rebotes y 38 de valoración tiró de un Valencia Basket que llegó a los instantes finales con posibilidades. Pero entre Quinn y Fridzon se encargaron de finiquitar el sueño taronja (77-68).


Pero el Valencia Basket parece abonarse al año par: 2010, 2012 y 2014 son de finales europeas vestidos de taronja. Aunque, dos años después, solo se mantengan en el equipo Perasovic, Rafa Martínez y Serhiy Lishchuk.

ACB.COM

Últimos artículos del autor



© ACB.COM, 2001-

Aviso Legal - Política de cookies - Política de protección de datos