Crónica

Ante Tomic se hace enorme y el FC Barcelona acaricia la final (59-60)
Una canasta de Tomic a dos segundos del final le ha dado el triunfo al FC Barcelona frente al Valencia Basket. La segunda victoria a domicilio de los blaugrana silenció el derroche de energía e ilusión de los jugadores valencianos

La celebración se une a la pena (ACB Photo / I. Ferrera)

Redacción, 07 Jun. 2014.- El FC Barcelona está a un paso de la final de la Liga Endesa tras volver a ganar a Valencia Basket por 59 a 60 en un encuentro duro e intenso que sólo se resolvió en el último segundo.

Pau Ribas en la previa ya avisó que se equivocaban todos aquellos que pensaban que Valencia Basket se rendiría. No lo había hecho anteriormente y no haría en este segundo partido.

Su inicio de partido fue el de los mejores días (y ha tenido muchos esta temporada) y, con Romain Sato como general de la guerrilla valenciana, salió envalentonado a por el partido. El centroafricano se multiplicó en el inicio de duelo y su empuje animó a unos compañeros que llegaron a verse 13 puntos arriba (22-9).

Sin embargo, tampoco se puede luchar contra la lógica y éste no decía otra cosa que el paso de los minutos debía deshacer el efecto anímico en un equipo lastrado por el cansancio y las lesiones. Ahora bien tampoco la animosa afición local esperaba que este efecto se deshiciera como un azucarillo y que antes del descanso el FC Barcelona tirara de defensa para empatar el partido a 28.

Tras el descanso todo siguió desenvolviéndose por el mismo cauce, aunque la sensación de que el FC Barcelona iba a más y su rival a menos aumentó por momentos (si en el primer cuarto Valencia Basket anotó 22 puntos en los dos siguientes se quedó en 21). La aparición de Lorbek y los destellos de Navarro (ocho puntos y ocho rebotes) y Huertas (11 puntos) amenazaron a Valencia Basket, pero éste se agarró a Van Rossom (13 puntos) para subsistir en el encuentro y llegar al momento de la verdad con sus opciones intactas... aunque tocadas.

Eso lo sabía el FC Barcelona que estuvo a punto de irse en el marcador, pero entonces Van Rossom volvió a aparecer y con un triple y una asistencia a Doellman (16 puntos y 26 de valoración) puso a Valencia Basket uno arriba a menos de 30 segundos para el final.

Van Rossom celebra un triple (ACB Photo / I. Ferrera)

Sólo quedaba una posesión y esta se hizo eterna para los valencianos que no pudieron cerrar el rebote y dejaron que Ante Tomic (nueve puntos y 10 rebotes) sellara la victoria blaugrana con una enorme canasta a dos segundos para el final. El tantas veces criticado pívot croata, volvía a darle una victoria a su equipo.

Valencia Basket aparece en las semifinales

Había ganas de ver baloncesto en Valencia y, sobre todo, de ver a su equipo. Y es que la versión de Valencia Basket del jueves no fue ni mucho menos la que se han acostumbrado a ver todo el año. El peso de las lesiones y la dura defensa blaugrana mancilló una imagen que iba a cambiar en el inicio de segundo partido.

Fue una cuestión de orgullo, el mismo que mostró Romain Sato capturando varios rebotes o Lishchuk y Doellman recordando la calidad del juego interior taronja. En un visto y no visto Valencia Basket obtuvo una mayor renta que en todo el encuentro previo (4-0).

Poco importó que el FC Barcelona respondiera con triple de Kostas Papanikolaou, Sato era el hombre del inicio de choque y bordeaba la ubicuidad estando presente en ambas canastas... y siempre bien. Valencia Basket era mucho más agresivo en la defensa del bloqueo con falshes rápidos intentando complicar la conexión base-pívot en la que Ante Tomic reinó hace unos días.

Impulsados por el empuje del centroafricano, poco a poco las estrellas valencianas fueron sumando aciertos triplistas y se vio el escenario que todos habían presupuesto en la previa de la semifinal. Los triples de Doellman y Rafa Martínez enterraron el desacierto y dieron una renta de siete puntos a los hombres de Perasovic (14-7).

Todo lo contrario era el FC Barcelona. Cinco minutos con dos destellos de calidad no eran propios del juego ofrecido en el primer duelo, pero era el castigo al que se veía sometido ante la mayor intensidad del rival. Sin puntos de Oleson, la entrada de Navarro y Dorsey era la solución planteada para desatascar el ataque y mejorar la defensa del rebote.

Navarro, con fuerza hacia canasta (ACB Photo / I. Ferrera)

Dentro y fuera, atrás y delante. Valencia Basket lo bordaba y su afición entraba en éxtasis con el 18-9 que anotaba Lafayette. Y como los cambios no parecían surtir efecto Xavi Pascual optó por abroncar a los suyos y pegarles un toque de atención vía tiempo muerto. Si no despertaba el FC Barcelona corría el riesgo de sufrir una profunda herida deportiva.

La primera en la frente, la larga ayuda de Triguero en el bloqueo central forzaba una nueva pérdida catalana (sumó siete en el primer cuarto) y el consecuente contraataque. La segunda también, pues Dorsey recibía un intimidatorio tapón del omnipresente Triguero. La consecuencia de este minuto loco no pudo ser peor y Navarro sacó a relucir la crispación del equipo y realizó un falta en ataque que la afición local pidió ser castigada con antideportiva.

Valencia Basket estaba desatado (22-9) y el timón alocado de Lafayette le conducía a una bendita locura. El equipo tuvo incluso un ataque para ponerse 15 o 16 puntos arriba, pero falló y entonces apareció Navarro para, con su habitual genialidad, dar un mínimo respiro a su equipo. Fue un destello muy fugaz de calidad en el FC Barcelona pues el cuarto se consumió el claro vencedor del mismo era un reanimado Valencia Basket (22-12).

La defensa blaugrana devuelve a la tierra a su rival

Era comprensible que tanto la animosidad como el acierto valenciano decayese en algún momento. El paso de los minutos debía hacer mella en el físico taronja y el arranque de segundo cuarto no fue todo lo positivo que hubiera deseado, si bien atrás mantenía el rigor previo y evitó que el rival se acercara en exceso.

Pero, claro está, tres minutos sin anotar debía pasar factura antes o después. Más aún cuando el small ball de Perasovic emparejaba a Sato con los hombres altos del FC Barcelona. Sin embargo no fuero estos sino, nuevamente, Sada quien asomó en el segundo cuarto para endosar un parcial 0 a 8 y colocar a los suyos a cinco puntos (22-17).

Dos tiros libres de Lucic, dieron alivio al peor momento de Valencia Basket, pero el hecho de sumar más de cinco minutos en juego sin anotar canasta alguna en juego acabó por hacer que el FC Barcelona entrase definitivamente en el partido. Poco importó que sobre el equipo pesara la dura defensa interior valenciana o que Sada recibiera una técnica; la seriedad del equipo había devuelto a la tierra a su rival y comenzaba a sentir que el partido soplaba con viento a favor en sus velas.

Lo más inteligente que se podía hacer en estos instantes era sumar punto a punto y esperar que el acierto volviera para Valencia Basket. Así lo entendieron Lishchuk y Rafa Martínez, capitanes del equipo, quienes fueron incrementando el marcador valenciano en espera de que algún triple rompiera el bloqueo ofensivo que lastró en el segundo cuarto.

Pero este no llegó para el bando que ellos pensaba, sino para Oleson que anotó su primera canasta en juego de la eliminatoria y puso a los blaugrana a tres puntos de Valencia Basket (26-23). Pudo incluso ponerse a uno, pero a Tomic se le cerró las puertas del aro bajo tablero y Valencia Basket, siete minutos después, corrió al contraataque para sumar su primera canasta en juego del cuarto. Nuevamente respiraba manteniendo un mínimo margen de seguridad en el marcador.

Fue el último momento que lo haría pues, sin continuidad anotadora, al final el FC Barcelona le dio caza en el marcador a falta de un minuto para el descanso. Después de todo lo vivido en los 10 primeros minutos, el equipo blaugrana había dado un paso adelante en el partido y la eliminatoria, no sólo al empatar, sino por que asestó un gran golpe anímico al rival y su afición.

Visto todo lo vivido con anterioridad, poco consuelo resultó ser el triple Doellman, pero al menos el reenganche del pívot al partido (primeros puntos suyos en el cuarto) sirvió para que Valencia Basket se fuera al intermedio con una mínima renta a su favor (31-28).

Lishchuk lanza un tiro libre (ACB Photo / I. Ferrera)

Minutos de destellos... sin continuidad

La reanudación no pudo empezar de forma más surrealista y como si los hermanos Marx se hubieran puesto a jugar a baloncesto, en menos de un minuto los jugadores de Valencia Basket y FC Barcelona compitieron a despropósitos y balones perdidos (cuatro en menos de 60 segundos).

Como si todos tuvieran prisa para resolver el partidos, todos iban a acelerados y en este escenario el único que saca partido es Juan Carlos Navarro. El jugador de más clase de los que habían en el parqué no entiende de errores y con su triple empató el encuentro a 33. La defensa de Rafa Martínez era necesaria para evitar que Navarro se quitara el corsé defensivo taronja y, de paso, intentar que sus puntos pudieran cordura al marcador.

Entre fallos llegó la primera ventaja del FC Barcelona. Fue gracias a Erazem Lorbek que recordó su clase para anotar cuatro puntos seguidos y ponerse arriba (33-37). Más que lo que significaba en el marcador, los puntos de Lorbek pensaron en el ánimo de un equipo y una afición que se pasó todo el tiempo muerto siguiente casi en silencio, como si cundiera el desánimo y el pesimismo de la realidad de los dos equipos.

El partido necesitaba algo que cambiara las caras de los locales y el triple y posterior defensa de Van Rossom hizo que despertara el pabellón y el Valencia Basket no se desconectara del encuentro. Corría el riesgo que ello pasara y se repitiera el guión del primer cuarto, pero esta vez el belga opuso resistencia.

Seis puntos suyos dieron resistencia al equipo cuando peor estaba. Eso unido a la introducción de la defensa zonal 1-3-1 de Perasovic logró minimizar el daño de un cuarto que, por segunda vez, era contrario a los locales. La sensación del mal momento pasajero daba lugar a la idea de que el choque estaba a punto para que el FC Barcelona lo acabara de romper.

Lo pudo hacer el FC Barcelona con un par de ataques mal resueltos desde el triple, pero hasta su tercer intentó no logró conectarlo. La defensa zonal taronja enviaba el ataque adversario a las esquinas, una posición siempre incómoda para tiradores y quizá por ello el menos de todos ellos, Papanikolaou, fue quien acertó primero.

Por el contrario, en defensa los de Pascual sufrían y comenzaron a sumar faltas que sirvieron de bote salvavidas para Valencia Basket que logró empatar el marcador tras un interminable ataque donde hasta por tres ocasiones tuvo opción de tiro tras rebote ofensivo (49-49). Ahora sí todos estaban presentes: equipos y afición.

Todos a por el rebote (ACB Photo / I. Ferrera)

Tomic silencia la ilusión taronja

Después de muchos minutos y mucho sufrir la fórmula del tiro libre puso nuevamente por delante a Valencia Basket. Claramente era inferior en muchos aspectos con su rival, pero no en ímpetu y la garra ejemplificada en hombres como Sato, Van Rossom o Rafa Martínez bien merecía el animo de una “fonteta” muy entregada a su héroes y a una misión: ganar el partido.

Algo que no quería que sucediera para nada el FC Barcelona y eso se notó en el gesto de celebración de un Tomic que lo estaba pasó mal en el partido, por lo que anotar tras pase de Navarro era motivo para festejo. Empero era Navarro y no Tomic quien mejor entendió el momento del partido y al igual que su rival encontró en el tiro libre la fórmula para ponerse arriba en el columpio que era el marcador (54-55).

Diferencia que creció instantes después con otros dos tiros libres de Lorbek. El final de encuentro se aproximaba inexorablemente y para Valencia Basket era ahora o nunca. Tenía que dejar atrás todos sus fallos y anotar o ver como su rival se iría de Valencia con un 0-2 en la eliminatoria.

Perasovic entendió eso y mandó un sistema para saque de fondo que, no obstante, erró Doellman. El FC Barcelona tenía 90 segundos para sentenciar el partido pero Papanikolaou no acertó con su triple.

Si lo hizo Van Rossom, definitivamente el héroe de la noche y se entró en el último minuto con empate a 57. El belga aún hizo un último servicio para la causa y asistió para que Doellman pusiera 59-58. La fonteta vibraba... pero aún quedaba una última acción del FC Barcelona.

Sólo quedaba un ataque y en el la figura de Ante Tomic se hizo gigante para capturar un rebote ofensivo y anotar una canasta desde el cielo a falta de dos segundos para el final. Perasovic agotó sus opciones con una opción de banda que buscó a Doellman pero la defensa blaugrana lo leyó perfectamente y a Lafayette solo le quedo la vía de pasar a Triguero para volver a recibir y lanzar a la desesperada. Su triple no fue del todo mal ejecutado, pero la precisión a 10 metros es difícil de conseguir y el FC Barcelona se acabó llevando una victoria que huele a final (59-60).


Álvaro Paricio
@Alvaropc23
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