Artículo

Oriol Junyent: A Festa do 15
¿Yao Ming hablando de Junyent? ¿Su esposa compinchada con la afición del Obra? Este jueves era la cita de Junyent con el quirófano pero antes tocaba la noche más emotiva de su carrera, con fiesta sorpresa, "A Festa do 15". Monólogos, canciones, discursos, regalos... pura expresión de obradoirismo. ¡Revívela!

Redacción, 16 Jul. 2014. -El quince es la niña bonita. El quince es el número atómico del fósforo. Y, desde este martes, desde hace mucho ya en realidad, el 15 es sinónimo de la máxima expresión del obradoirismo.

Foto Obradoirobasketfoto-fru.blogspot.com.es/


Qué lejano queda aquel frío 16 de diciembre de 2009, cuando Oriol Junyent firmaba por el conjunto de Santiago de Compostela con un contrato temporal, tras haber hecho lo propio ya esa misma temporada en Valladolid. Jugó solo 3 partidos, con 12 minutos en total y valoración negativa en el balance (-1) antes de abandonar el club para terminar la campaña en el CAI Zaragoza de la LEB Oro.

Sin embargo, al verano siguiente, los senderos de club y jugador volvieron a unirse, para no separarse ya nunca más. Con 13 temporadas y 353 partidos ACB como bagaje antes de fichar por el Obra, resultaba muy complicado, en la recta final de una carrera, encontrarse ya muchas sorpresas por el camino, mas en el Multiusos do Sar la pasión siempre pudo con la lógica.

Ascenso a la ACB en su primer año, permanencia sufrida y celebrada, capitán del equipo desde la 2012-13, con el guiño –y el sueño- del Playoff, y una 2013-14 brillante en el Rio Natura Monbus, donde ofreció sus mejores partidos y números en todo su periplo obradoirista. Hasta el maldito 22 de febrero, cuando se lesionó frente al FIATC Joventut. Un par de días después, se confirmó el diagnóstico de esguince de rodilla con afectación y rotura parcial del ligamento cruzado anterior. El tratamiento conservador no funcionó y, el pasado 2 de junio, se confirmó que Oriol tendría que pasar por quirófano, por lo que se perdería gran parte de la próxima temporada.

Foto Obradoirobasketfoto-fru.blogspot.com.es/


Confirmada su baja para la próxima temporada en un club donde llegó a disputar 91 partidos ACB, los aficionados se movilizaron. En otras partes ocurre en ocasiones. En Santiago pasa siempre. Chechu Yáñez, editor de SCQ Basket Magazine, sintió que la afición del Obradoiro se merecía poder despedirse de uno de sus ídolos, ante la imposibilidad de haberlo hecho en la cancha. La primera piedra del homenaje ya estaba puesta.

Sin embargo, aparecía el primer problema. El acto tenía que ser una sorpresa y el jugador ya se había marchado de Santiago de Compostela, como confirmó su esposa Yolanda. Llamar al pívot para que volviera permitiría el homenaje pero eliminaría cualquier atisbo de asombro e imprevisibilidad. Y los aficionados querían que ambas cosas, el agradecimiento y la sorpresa, fueran de la mano.

Surgió entonces una nueva opción. Oriol tendría que regresar a Santiago, precisamente para pasar por el quirófano este jueves 17 de julio. Yolanda, su esposa, comentó que ya había pensado en organizar algo parecido, aunque entre sus amigos más cercanos. La idea de Chechu Yáñez le encantó y la fecha parecía evidente. Un quince, un quince… ¡tenía que ser un 15!



Y comenzó a prepararse todo, con el equipo de SCQ Basket Magazine (Luis Pardo, Amio Cajander y el propio Chechu Yáñez), ayudados por Rosmadoiro, cerrando hasta el último detalle para la llamada “A Festa do 15” (“La fiesta del 15”), en homenaje al eterno capitán. El último de los problemas, encontrar el punto medio entre no hacer demasiado ruido para que Junyent no se enterara y no hacer algo tan clandestino y secreto que evitara la movilización de la afición de Santiago. El boca a boca funcionó. Mensajes en el Foro ACB, sprint final por Twitter, con el Facebook prohibido para no fastidiar la sorpresa, cada vez más grande, cada vez más imparable.

Llegó el jueves 15. Llegó la Fiesta del 15. Y llegó uno de los días más especiales en la carrera de Oriol Junyent, que a sus 38 años ha vivido de todo, ha visto de todo y ha jugado de todo… pero que jamás había presenciado algo así. Ni como testigo ni mucho menos como protagonista. Y eso que, como en las bodas, el actor principal del acto fue el último en llegar al lugar, “A Nave de Vidán”, un enclave perfecto por la capacidad de su salón y disponibilidad de medios para todos los actos previstos.

Desde una hora antes fue llegando gente y el lugar se fue quedando pequeño hasta que, por fin, aproximadamente a las 20:20, apareció el hombre más esperado. La ovación, por momentos, recordó a lo imponente de un Miudiño, a lo emotivo de los momentos más grandes vividos en Sar, en días de gloria y epopeya. “¡Oriol, Oriol… Oriol!”, cantaban los más de 200 asistentes, aplaudiendo durante más de dos minutos a un Junyent desconcertado, que se había tragado totalmente el anzuelo tendido por su esposa Yolanda, compinche y artífice de esta historia, y que no sabía por qué tanta gente gritaba su nombre de repente.



Junyent, con una cara que oscilaba entre el “Tierra trágame” y el “¿Qué les digo yo ahora?”, se sentó sonriente para ser un asistente más a su homenaje. A su propia fiesta del 15. Cinco minutos antes pensaba que se reuniría con unos pocos amigos y su mujer en un sitio nuevo del que Yolanda le había hablado. El plan alternativo sabía mejor. El menú tenía muchos más platos. El monólogo de Pepo Suevos, con el 15 a la espalda. La continuación perfecta del showman Víctor Fábregas. Así Junyent cambiaba los ojos llorosos por las carcajadas.

Más tarde, las canciones del músico santiagués Paulino Díaz, que se desplazó desde Vigo. Y la intervención de todo aquel que quiso tomar la palabra para valorar lo que significa Oriol Junyent para el corazón del club obradoirista. Todos quisieron colaborar.

El discurso del mítico Tonecho Lorenzo. Las palabras de Rodrigo Costoya, preparador físico del club y de Fran Grela, delegado del Rio Natura Monbus, en representación de Moncho Fernández y José Luis Mateo, en la Liga de Verano de Las Vegas. Hablaron entrenadores de categorías inferiores, discípulos suyos en el equipo infantil del Obra, aficionados, peñistas, empleados del club… dejando instantáneas para recordar (Repásalas en este link). Y no faltaron los vídeos.



Uno, puro sello Rosmadoiro, de Junyent visto por estrellas como Yao Ming, Shaquille O’Neal o Sabonis. Otro, idea de su esposa Yolanda, con una recopilación de saludos y buenas palabras de compañeros como Prigioni, Jasen, Bulfoni o Corbacho. El broche perfecto, no podía ser menos, fue su propio discurso, en el que no pudo esconder su emoción.

“No entiendo que me agradezcais todo lo que he hecho por el Obradoiro cuando para mí creo que hice poco para lo que la gente se merece. Nunca podré devolver todo el cariño recibido. Los obradoiristas habéis conseguido un imposible: que una andaluza quiera quedarse a vivir en Galicia”, reconoció entre lágrimas. Y es que, a la vez, se estaba produciendo otro imposible. “En 16 años juntos no le he visto llorar y hoy lo ha hecho 2 veces”, confesaba Yolanda atónita.

El acto acabó aproximadamente a las 22:00, con todos de pie aplaudiendo a su ídolo, pero él, totalmente agradecido, se paró a hablar con todo aquel que le quiso saludar, firmando autógrafos y protagonizando decenas de fotos. A cambio, recibió un libro de fotos suyas y regalos de todo tipo.



Este jueves, antes de entrar el quirófano, un flash por la memoria de Oriol Junyent. Un guiño, un instante, una sonrisa, con el recuerdo de cada detalle de una de las noches más emocionantes de su vida. La noche en la que la que el Obra volvió a dejar de ser club para ser comunidad. La noche en la que el jugador dejó de ser ex para ser eterno. La noche de la fiesta del 15, un dorsal retirado para la eternidad en el club obradoirista. Con actos así, con la emoción desbordada... ¿acasó necesitó anestesia?

Daniel Barranquero
@danibarranquero
ACB.COM

Últimos artículos del autor



© ACB.COM, 2001-

Aviso Legal - Política de cookies - Política de protección de datos