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La Ley de Pau marca el estreno español (60-90)
España ha debutado con una gran victoria contra Irán (60-90) en el debut mundialista, pese a las bajas de Ibaka y Reyes por pequeñas lesiones. Pau Gasol (33 puntos y 8 rebotes) y Marc Gasol (15 puntos y 10 rebotes), una pareja imparable para los iraníes

Redacción, 30 Ago. 2014.- La Selección Española arranca su Mundial con victoria. Después de tantos meses de espera, el ya famoso 30 de agosto y, con él, el estreno del combinado de Orenga en el Mundial frente a su público, en un partido cuyo mayor peligro era tener tan poco que ganar y tanto que perder a poco que la imagen ofreciese dudas.

Pau Gasol, con un primer cuarto sublime, hizo que España despegara en el cuarto inicial (9-21, m.8) y, pese a que Kamrani aceptó el reto y estuvo durante la primera mitad dando réplica a todas las canastas de la estrella rival (16 puntos para el iraní), un 0-8 en el segundo cuarto acabó por romper el partido (28-45, m.18).

Irán, con más orden y corazón que acierto y talento, jamás terminó de hundirse, aunque los puntos de Pau Gasol en el segundo tiempo desataron la locura en una Granada sedienta de basket y elevaron la renta española hasta los 30 puntos: 60-90.

Foto Mariano Pozo


De Kamrani a Pau

La última vez que España pisó un Mundial, una bofetada de Teodosic en forma de triple, le despertó de su anhelo. La última vez que España jugó frente a su público, Holden robó un oro que ya se sentía. ”La historia es una pesadilla de la que intento escapar”, escribía Joyce, mas ni la historia española en su época más dorada invita a dejar jamás de recordar los sueños –muchos de ellos cumplidos- ni en Irán había muchos candidatos a vestirse de verdugos de todo un país.

Y eso que Kamrani por momentos se vio hablando serbio o un ruso importado con acento americano. Un triple suyo puso a Irán por delante (3-2, m.1) y sus posteriores penetraciones impedían que España despegara (9-10, m.4). No tardaría en hacerlo. 5 puntos seguidos de Navarro y la versión más salvaje de Pau decantaron muy pronto la balanza. Con Ibaka y Reyes lesionados, la estrella de España ejerció como tal en un particular duelo contra todo el equipo rival.

El partido se convertía en un Pau contra el resto y, al minuto 8, ganaba Pau por 9-12 (9-21 en el marcador) tras un sinfín de canastas de todos los colores. La última, en un contraataque inventado por un genio con barba, de esos que provocan ovaciones antes incluso de tocar el balón. El pase imposible de Sergio Rodríguez lo convirtió Pau, recibiendo de espaldas, en la primera catarsis colectiva de la noche en Granada.

El mate no intimidó a Kamrani, que con tintes holdeninanos -11 puntos en el primer cuarto, casi dos tercios de su equipo- siguió anotando sin parar, haciendo más pequeño el triple final de Rudy y dejando a Irán a solo 9 de España al final del primer cuarto: 18-27. El Kamrani-Pau (11 a 12) rozaba las tablas. Mas el partido era una historia diferente.

Foto Mariano Pozo


Un 0-8 para romper el partido

Ha pasado ya más de un año. Un 11 de agosto de 2013, Irán conquistaba Asia, de forma arrolladora, sin perder un partido, sometiendo a todos los rivales de su continente y con una estrella, Haddadi, que dibujó su MVP con sus 29 puntos y 16 rebotes en la finalísima. El mismo Haddadi incapaz de anotar un solo punto en el primer periodo. Y el mismo que, con un arrebato de orgullo, mantuvo las constantes vitales de su equipo hasta el ecuador del segundo cuarto (28-37) con 8 puntos casi seguidos y casi calcados.

La Selección Española, muy fluida en ataque, menos brillante en la otra parte de la cancha, volvió a estirar su diferencia necesitando únicamente un par de minutos de inspiración. Un 2+1 del mariscal Pau, un mate en contraataque de Rudy y un triple de Navarro establecían la máxima (28-45, m.18) tras un 0-8 letal.



Kamrani, otra vez él, aparecía con un triple y una entrada a canasta para que lloviera menos en el aro iraní (33-48, D) pero, como el primer cuarto ya demostró, si bien tan surrealista duelo le daba un punto al partido (16-19 para Pau al descanso), olía a hecatombe de los asiáticos a poco que Kamrani volviese a jugar como un humano.

(Foto FIBA)


La sonrisa de Granada

Granada es La Alhambra. Granada es música indie. Granada es tierra de tapas. Pero Granada también es baloncesto. Y siempre lo será. La ciudad que vio a los Jeff Lamp, Curtis Borchardt o Nico Gianella, la ciudad que se enamoró de este deporte y ahora, en su Mundial, lo bebe a sorbos, como si quisiera que nunca se acabe, como si estos cinco días valiesen por cinco años. La Granada de basket, aparte de una victoria con la que, para qué tirar de tópicos o eufemismos, todos contaban antes de ir al pabellón, necesitaba pasárselo bien.

Necesitaba los triples de Rudy (37-52, m.23). Necesitaba algo más que rebotes de Marc Gasol (39-58, m.25, tras un par de canastas seguidas). Necesitaba a Ricky corriendo, a Pau sin detenerse, a Navarro amenazando. Necesitaba una ola como la vivida en el ecuador del tercer cuarto, con todo el pabellón saltando y vibrando justo antes de que Marc machacara para elevar la renta, por fin, más allá de la veintena (39-61, m.26).



Irán, ya sin Kamrani en modo leyenda, bastante tenía con capear el temporal poniendo entrega y orden. Pero querer hacer sufrir a España en su propia casa con esas armas es como intentar cazar leones tocando muy bien la flauta. Calderón, leónico, estiraba aún un poco más la máxima con un triple (46-70, m.29), justo antes de que Bahremi respondiera sobre la bocina del final del tercer periodo (50-70).

Foto Mariano Pozo


La ley de Pau

A nadie le gusta un partido roto. El que gana porque, con la sentencia en el bolsillo, ya quiere terminar, ya quiere celebrar. El que pierde porque las agonías tienen la extraña costumbre de hacerse más y más crueles. Y el que mira porque se queda frío, sin saber muy bien si celebrar más golpes ante un rival caído o guardar energías para días de mayor urgencia.

Con el encuentro roto casi casi desde el segundo periodo, el último cuarto tomó sentido solo por dos momentos. El primero, con varios capítulos, encumbrando a un Pau Gasol imperial, capaz de repetir una y otra vez la misma jugada con la seguridad del que sabe que nadie le va a parar, con la confianza de que no hay respuesta para las leyes que uno mismo marca. Su punto número 33, a tres minutos del final, establecía un +25 para España (56-81) que aún crecería un poco más.

El segundo momento, quizá el más simbólico, quizá el más necesario, mostró a Claver, desacertado y gris, errático y desafortunado durante los 19 minutos anteriores, convirtiendo el último balón del partido. Tres en uno. Un “cumpleaños feliz” cantado desde la grada con premio, un soplo de confianza para días futuros y una máxima en el marcador (60-90) algo cruel para una selección iraní que jamás tiró la toalla.

España arranca con victoria. España responde al guion, aquel que un loco cualquiera escribió con final feliz. ¡Aún queda tanto!



IRÁN60
NNombreMinPT2T3TLRTRDROASBRBPTFPM/MVAL
4R, Arghavan1000/00/00/000000105-10-6
5S, Mashayekhi00---0000000000
6B, Yakhchali2042/30/20/021111003-22
7*M, Kamrani26184/53/61/233023402-2015
8A, Kazemi500/00/00/022001000-33
9A, Zangeneh600/10/00/000000000-10-1
10*H, Afagh2121/20/00/010121002-303
11*O, Sahakian2130/01/10/021110002-44
12A, Kardoust500/00/00/200010004-5-5
13M, Jamshidi2581/41/23/400001101-182
14*S, Nikkhah Bahrami3192/131/32/244041602-22-3
15*H, Haddadi31167/160/12/3159600713-2611
Total6017/446/158/1331201111820124-15025

ESPAÑA90
NNombreMinPT2T3TLRTRDROASBRBPTFPM/MVAL
4*P, Gasol293312/190/19/10853203312633
5R, Fernandez22121/13/61/2220411002014
6S, Rodriguez1563/40/10/043141200411
7*J, Navarro19101/12/52/2110200002010
8J, Calderon1430/01/10/00001210144
9F, Reyes00---0000000000
10V, Claver2060/31/13/45320221216
11*R, Rubio1931/30/11/6945551022211
12*S, Llull2600/30/10/01100000316-6
13*M, Gasol31154/60/17/81091422033322
14S, Ibaka00---0000000000
15Á, Abrines521/10/10/00000000041
Total9023/417/1923/32422913221312412150106

Daniel Barranquero
@danibarranquero
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