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Preldzic es el héroe (65-64)
Preldzic está en cuartos de final. Desaparecido en la primera mitad, anotó 11 puntos en el último periodo. Y al partido solo le queda una imagen: la del alero anotando el triple de la victoria. Para enterrar a Australia y poner el único mérito del partido en Turquía. Su próximo rival, Eslovenia

Barcelona, 7 Sep. 2014.- Cómo convertirse en un héroe. Cómo transformar un partido de ínfimo valor en un instante para la historia. Emir Preldzic cambió el rumbo de Turquía en la Copa del Mundo, con un triple a falta de cinco segundos que dio el triunfo a los otomanos (65-64).

No es que los turcos hicieran muchos méritos para llevarse el partido. Pero es que Australia tuvo ventaja durante más de 35 minutos. Y su notoria incapacidad para resolver, para hallar la constancia, para ser capaz de anotar una sola canasta en los instantes finales fue una condena.

Foto FIBA

El monólogo de Guler

En un primer cuarto para el olvido de la historia turca, solo el cuchillo inicial de Ender Arslan y Sinan Guler –entrando en la zona sin problemas– permitió a los otomanos tener algunas ventajas (9-6). Australia había recuperado el liderazgo (9-10) ya antes del parón propiciado por un error en el reloj de una de las canastas, al anotar dos canastas fáciles aprovechando la endeblez e inconsistencia turca.

En cuanto Turquía empezó a mostrar sus tradicionales problemas ofensivos, la carga aussie empezó a ser más liviana. Circular y circular renunciando a tiros para acabar facilitando las transiciones australianas, así se encallaba Turquía. Si las diferencias no fueron mayores al término del primer periodo fue porque el acierto no acompañaba a Australia y porque Guler se marcó una nueva penetración para poner el 15-18.

El monólogo de Guler –aros pasados casi calcados entre sí– mantenía a Turquía, mientras el prácticamente 2x1 que reservaban a Dellavedova a media cancha detenía los ataques australianos que o bien caían en la precipitación o en la inacción.


Un instante para Akyol

Eran los puntuales puntos de Cameron Bairstow y David Andersen los que mantenían la ventaja oceánica, entre un partido sin norte, sin brillo y sin despertar cuando ambos equipos coincidían en sus etapas de atonía. Los tiros fallados en las cercanías del aro se repetían, y solo Cenk Akyol era capaz de destellar con talento. Sus siete puntos prácticamente consecutivos (todos los que anotaría en el partido) eran una bendición para el espectador (por sacar el partido del fango y por ver su despliegue ofensivo confirmado... ni que fuese un breve instante) y para Turquía, que lograba ponerse por delante en el marcador (32-31).

Mas al descanso, Australia se marcharía por delante (34-35). Una ventaja mínima para un equipo cuyos méritos no eran superiores a los de su rival. Su máximo anotador, de hecho, era un Aron Baynes (8 puntos) que había estado más bien errático (4/11). El descanso se convertía en un canto a Ilyasova, a Kanter, a Bogut, a Mills, al talento y el potencial que nunca llegó a esta Copa del Mundo y que dejaba los tiempos libres para convertir los partidos en what ifs. En mejores.


Un arrebato de carácter aussie

Y al reemprender, un desplome. Turquía volvía a su punto más bajo y Australia se vestía con un arrebato de carácter. Un aro pasado de Broekhoff, una buena finalización de Ingles tras un robo en campo de ataque, un triple de Dellavedova y una canasta del ex del Barça con antideportiva forzada. Falló el adicional, pero Baynes remató con un mate tras una buena combinación con Dellavedova. La técnica a Ergin Ataman acabó de marcar las diferencias en el marcador. Era el mejor momento de los oceánicos.

Turquía había pasado al desquicio, el parcial aussie era de 2-13 y la diferencia crecía hasta el +12 (36-48). Ni Emir Preldzic ni Omer Asik habían hecho acto de presencia en el partido. El primero por errático en la finalización y parco en la creación y el segundo porque apenas alcanzaba algún balón. Sin ellos, Turquía es más plana, menos fresca y, claro, menos peligrosa. Pero Australia desapareció.


Australia da tiempo a Turquía

Preldzic lo intentaba, pero sin la clarividencia resolutiva de otras ocasiones. Pero Australia ofreció todo el tiempo del mundo a los otomanos. En los últimos cinco minutos y 56 segundos del tercer periodo, Australia solo anotó dos tiros libres. Y Turquía, con todos sus problemas para ver aro, logró reducir la diferencia hasta cuatro (46-50), sin que se pudiera añadir mayor mérito a su cuenta. Si acaso, los cinco primeros puntos de Preldzic en el partido.

Emir Preldzic se convirtió en el héroe de Turquía (Foto EFE)

Y como el encuentro empezaba a poder explicarse por momentos de alternancia, era el turno de Australia. Como sea que sus mimbres sean superiores y su juego colectivo es capaz de alcanzar picos superiores de juego, los instantes de Australia son más instantes. Turquía fue incapaz de explotar en los largos minutos que le ofreció su rival. Australia, con Baynes e Ingles en cabeza, parecía querer convertir el suyo en definitivo (49-57, minuto 33).

Pero no iba a acabar ahí. No podía. Turquía debía volver. Australia debía permitírselo, para que el partido cumpliese con su guion. Y Turquía, ahora sí, cogió su oportunidad. Con Guler en su mejor partido del Mundial, con Arslan (11 puntos), aprovechando los problemas australianos en el tiro libre (llegaron a estar en 7/15). Y todo lo anterior se volvió prescindible para entrar en el punto a punto.


Una vida para Preldzic

Con cuatro, Cameron Bairstow puso a Australia en 58-61. Pero un partido como este no podía acabar así. No podía haber una pronta resolución.

Dellavedova alargó la ventaja para Australia (59-64), pero apareció Preldzic para recortar (62-64) desde la línea de triple. Tras una mala primera mitad, con 0/4 en tiros de campo y un tercer cuarto de activación, el genio del Fenerbahçe Ülker alcanzaba los 13 tantos. Pero quedaba más. Mucho más. Porque parecía difícil de creer que con tan escaso mérito, Turquía siguiese viva entrado el último minuto.

El tedio que acompañó al partido tuvo su recompensa. Australia mostró una especial habilidad para dispararse en el pie. No supo qué hacer con el balón durante muchos minutos. Y así fue en las últimas jugadas. Agotaron la cuenta de 24 segundos en la penúltima posesión. Y apareció el genio.

Preldzic hizo el balón suyo. Quedaban 22,5 segundos. Aclarado con tres tiradores abiertos y Asik para el bloqueo. Pero le mandó marcharse. El balón era suyo. El triple era suyo. Botó hasta que consideró y, con una mínima distancia sobre Bairstow, la clavó. La locura se instaló en Turquía. Se redobló cuando, una vez más, Australia se comió el balón en ataque.

Turquía está en cuartos de final. Ante Eslovenia. Y las risas eslovenas resuenan desde Sidney a Luanda.



TURQUÍA65
NNombreMinPT2T3TLRTRDROASBRBPTFPM/MVAL
4C, Osman500/00/00/00000000020
5*S, Güler35167/120/12/244021302-312
6B, Ermis100/00/00/01010000031
7C, Akyol1771/21/22/20000000273
8B, Hersek300/00/00/000000000-60
9*E, Preldzic33162/73/73/475222201814
10K, Tunçeri1360/12/30/011030002-36
11O, Savas710/40/01/2211021117-1
12*K, Gönlüm2542/50/00/066000103-73
13*E, Arslan24111/33/90/12112000333
14*Ö, Asik2841/10/02/332101223-54
15F, Aldemir400/00/00/000001101-1-1
Total6514/359/2210/14302379710319544

AUSTRALIA64
NNombreMinPT2T3TLRTRDROASBRBPTFPM/MVAL
4C, Goulding00---0000000000
5*R, Broekhoff1851/21/30/04400020460
6A, Gibson600/00/10/000000101-9-3
7*J, Ingles34103/41/11/365131401-212
8B, Newley2131/40/31/521111101-7-5
9*M, Dellavedova29132/32/63/433050201812
10C, Bairstow19103/60/04/452321000-1515
11D, Exum1000/00/10/0220000021-1
12*A, Baynes31157/150/01/374320123312
13*D, Andersen2463/70/00/065120305142
14B, Motum121/10/00/02110000103
15N, Jawai300/10/00/011000003-4-3
Total6421/434/1510/1944311315316222-544


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