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El porqué de la derrota contra Francia
Tratando de escapar de visiones subjetivas e interpretaciones individualizadas de la derrota, buscamos saber por dónde llegó la derrota de España y qué factores condicionaron el encuentro

Redacción, 11 Sep. 2014.- Más allá de sentimientos y emociones o actuaciones individuales, tratamos de darle sentido a los números y a la táctica que nos dejó el encuentro y encontrar claves para entender una derrota que dejó a España fuera de su Copa del Mundo



Mal Inicio

Se escribía como previa al partido que España siempre había dominado los partidos desde el principio. Su puesta en escena fue durante el torneo el principal aval a un juego por momentos brillantes y en otros que funcionó bajo la inercia del marcador y del excesivo respeto con el que llegaron algunos rivales. Esto no fue así y Francia comenzó con un 8-0 y 11-2 que puso el partido cuesta arriba.

Poco importó que luego se remontara porque la única realidad es que en todos los inicios de cuarto, salvo en el tercero, España fue a remolque. Evidentemente el más dramático fue el último cuando, después de ponerse por delante, encaja un parcial de 9-2. Ya no hubieron fuerzas para remontar pero sí nervios como reconoció Sergio LLull señalando que “han aparecido los nervios, la tensión y querer resolverlo todo en un momento y no salió nada”. En total, si sumamos los cinco primeros minutos de cada cuarto el resultado del partido sería de un más cinco para Francia.


Ritmo de partido

Francia sabía que no podía permitir jugar a España con un ritmo alto de partido y debía controlar las pérdidas de balón y el rebote defensivo. Cierto es que el equipo galo perdió 16 balones (el doble que España) pero esto supuso daño mínimo porque supieron parar con faltas el partido. En total los españoles sumaron 15 puntos tras error del rival cuando su media antes del encuentro era de 21,2 (segunda en el campeonato tras Estados Unidos).

Pero si hay que es un dato demoledor es el que dice que la selección española sólo anotó 2 puntos al contraataque cuando llegó al partido siendo tercera (a un punto de la tercera) con 80 puntos en seis partidos. Francia planteó un partido largo y duro, donde los errores no le penaran y no se jugara a pista grande, sino en media pista donde pudiera imponer su físico... y lo consiguió


Defensa del miss match

Dentro de un baloncesto donde el juego del bloqueo directo es fundamental, Francia interpretó perfectamente los cambios defensivos y sacó muchos puntos a través de ellos. Su puesta en escena es un clínic de mover el balón, buscar el desajuste defensivo (que los hubieron y muchos) y castigarlo con canasta o bien desde el triple como al inicio de partido o con mates y canastas bajo el aro.



Defensivamente, España siempre fue un paso atrás salvo el tercer cuarto. Francia, con el mando de Thomas Heurtel, se sintió muy cómoda incluso, en dos ocasiones, sacando faltas en acciones de uno contra uno y forzando tres tiros libres.


El juego de Pick and Roll

Por el contrario, España tuvo muchos problemas para sacar ventaja de su bloqueo directo. La situaciones de cuernos no pudieron ser productivas porque, en ocasiones Francia “empujaba” y sacaba de situación de bloqueo al jugador, o porque porfiaron al fallo del tirador pasando por detrás como cuarto hombre. La estadística de Ricky Rubio (1/7) y de Sergio Rodríguez (0/3) es demoledora.

Sin castigo por fuera, la defensa fue siendo más conservadora y acabó encerrándose en la pintura negando las opciones de pase interior. Además, cuando llegaron los pases dentro de la zona, los pívots tampoco tuvieron su mejor día y tanto Marc Gasol como Serge Ibaka calcaron estadística para acabar ambos con 1/7 en el lanzamiento.

Francia dio un ejemplo de defensa y generosidad en el esfuerzo (como otros campeonatos también lo dio España) y frenó muchas situaciones de continuación en el pase. De hecho, España llegó al partido con una media de 19,5 asistencias y en cuartos sólo pudo dar nueve. Por el contrario, su adversario, Francia fue mucho más directa en el bloqueo directo y sacó sus réditos a través cambios defensivos y la verticalidad de sus jugadores (sacó 20 tiros libres). En asistencia también y acabó en 14 pases a canasta.


Sangría del rebote

Estaba claro que Francia iba a continuar con la estrategia de cargar el rebote que tan bien le fue a Senegal. España volvió a cerrar mal el rebote defensivo y concedió 16 capturas en ataque a Francia. En cambio, los españoles sólo lograron ocho rebotes en ataque.

En total Francia capturó 50 rebotes por los 28 de España. Quitándole el rebote, los franceses lograron controlar el ritmo, negar segundas opciones ofensivas de los españoles y conseguir puntos fáciles a través de sus rechaces en ataque. En el apartado de puntos en segundas oportunidades Francia se impuso por 14 a 8, llegando a anotar algunos mates que también tuvieron peso anímico tras el esfuerzo defensivo de los españoles.




2/22 en triples

No hay más que decir viendo la demoledora estadística desde el triple. Cualquier análisis podría empezar y acabar aquí... pero hay que matizar el porqué de este dato.

Lo primero es que innegablemente no ha sido el campeonato desde el triple, pero eso no ha sido una excusa históricamente donde también el equipo falló (en 2011 y 2009 se fue campeón siendo el séptimo en porcentajes con un 33% y sexto con un 36% respectivamente).

Sin embargo, la estadística delata una realidad que es que la defensa de Francia obligó a España a muchas situaciones de uno contra uno, le llevó a consumir muchos segundos de posesión y a lanzar en situaciones de premura y fuera de posición. Un ejemplo de ello fue Serge Ibaka quien jugó fuera de la pintura e intentado sin acierto triples (0/3) quizá en exceso.

Y lo peor de todo es, que aún siendo nefasto el 9% español, Francia no le fue a la zaga y sumó 6/24... en total 8/46 (17%). ¿Recuerdan un partido con un porcentaje tan bajo?


Posesiones largas

Qué Francia consumiera en tres ataques los 24 de posesiones sin lanzar se pueden apuntar como mérito de la defensa española, pero también es traslación directa de una estrategia gala de ataques largos en busca del dichoso control del partido.

Ataques rápidos pueden suponer anotación alta y darle a tu rival más opciones de atacar y sumar con lo que Francia claramente apostó por hacer largo el partido y jugar a anotación corta.

Debido al compendio de virtudes de unos y defectos de otros España quedó eliminada registrando la anotación más baja en 46 años. En total sumó unas 68 posesiones para anotar, pero eso a España no le sirvió para ganar.

(Foto EFE)

Pueden haber más claves (la rotación, la posición en pista de jugadores), más factores técnicos y tácticos que determinen el porqué de la derrota... y pueden haber también quien achaque a jugadores, con nombres y apellidos, el resultado final. No obstante, sea cual sea la lectura del encuentro es innegable pensar que confluyeron múltiples circunstancias para que España perdiera y que, aún en la derrota, el valor del equipo y la entrega de los jugadores fue incuestionable.


Álvaro Paricio
@Alvaropc23
ACB.COM

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