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Nemanja Bjelica: La felicidad del segundo plano
Nadie reboteó más que él, nadie dio más asistencias que él y sin embargo, pocos hablarán de él en sus crónicas. Bjelica completó un magnífico encuentro en una noche histórica para su país

Redacción, 13 Sep. 2014.- Apartado de los focos que alumbraron la actuación de Milos Teodosic, sin tanta resonancia que los minutos finales de Bogdan Bogdanovic, la actuación de Nemanja Bjelica no puede pasar desapercibida si se quiere entender el éxito de la selección serbia.

Durante todo el torneo ha sido el elemento de equilibrio entre los genios perimetrales de Sasha Djordjevic y la contundencia de los pívots. Frente a Francia, una vez más, volvió a cumplir con una tarea zapadora encargada de allanar el camino para otros compañeros.

Nadie reboteó más que él, nadie dio más pases a asistencia que él y sin embargo, pocos hablarán de él en sus crónicas. Injusto para un Bjelica (10 puntos, siete rebotes y cinco asistencias) que acabó exhausto al final del encuentro y con totalmente superado por el éxtasis vivido en la cancha. “El día más feliz fue cuando nació mi hija pero este es mi segundo mejor día”, afirmaba tras el éxito conseguido.

“ Hicimos un gran trabajo, quiero agradecer a todo el mundo el esfuerzo que hicimos. Es una increíble victoria para serbia. Hicimos un magnífico trabajo”, señalaba a la conclusión de un choque donde señaló como clave la lucha realizada en los 40 minutos. “Sabíamos que teníamos que luchar cada balón hasta el final. Jugábamos contra un equipo muy duro y nosotros debíamos ser más”.

Sustentados en el gran primer tiempo de un Milos Teodosic al que califica como “Maestro”, Bjelica reconoció que el equipo sufrió por el cansancio en la segunda parte y que necesitó del apoyo de su afición cuando Francia se acercó en el marcador. Así lo reclamó el mismo con gesto al final del encuentro, cuando el bloqueo ofensivo amenazó con dejar en nada todo el esfuerzo previo. “ No sabía que sentir en ese momento, sólo que quería que no se nos escapase la victoria”, reconoció un Bjelica que sabe que “ Nadie creía en nosotros, sólo nosotros creíamos en nuestras posibilidades”

“Es normal que nadie confiara en nosotros porque no veníamos de hacerlo muy bien, pero esto es deporte y nosotros hemos entrenado muy bien y hemos hecho un gran trabajo .Nos hemos esforzado por la gente de nuestro país. Para nosotros llevar la camiseta de Serbia es muy importante”, aseguró Bjelica tras el partido.

Para el pívot, uno de los secretos de su selección es que por encima de estrella “nosotros jugamos con un equipo, realmente como un gran equipo. Quizá tengamos una o dos estrellas por encima, pero sólo jugando como un equipo hemos podido llegar hasta aquí”, comenta un Bjelica que asegura que “somos jóvenes, tenemos que crecer todavía pero no tememos a nadie”.

(Foto FEB)

En el recuerdo de Bjelica quedaba también la derrota sufrida en las semifinales del Mundial de 2014. Una dura derrota en los segundos finales contra Turquía que, además, les llevó a otra derrota en la lucha por la medalla de bronce. Aquel mal recuerdo acabó de enterrarse en la noche del viernes. “ Esta victoria nos resarce de la derrota contra Tuquía hace cuatro años”

La grandeza de lo conseguido fue tal que el júbilo del jugador y de sus compañeros se desató en pista y se extendió en la zona mixta donde los periodistas serbios grabaron los momentos de gloria de un equipo que ya piensa en la gran final.

“Ahora sólo nos queda luchar el domingo por la medalla de oro”, dice Bjelica. Y para tratar de conseguirla, el pívot sabe que deben alinearse diversos factores. “Nosotros tenemos que tener un poco de suerte y ellos que tengan un mal día, pero en cualquier caso vamos a luchar por ella. Esto tenedlo por seguro”, señala Bjelica. Quizá un hombre de pocas palabras y números en la sombra, pero sin el que no se entendería el éxito de esta Serbia.

Álvaro Paricio
@Alvaropc23
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