Artículo

Turquía no le borra a España su sonrisa de finalista (66-56)
¡Historia! La selección española femenina hace historia al conseguir alcanzar la primera final de un Mundial. En un duro partido, la aportación de Alba Torrens (28 puntos) y una enorme defensa logró la histórica clasificación

(Foto FEB)

Redacción, 04 Oct. 2014.- ¡Histórica España! La selección femenina ha conseguido vencer a Turquía por 66 a 56 y alcanza su primera final mundialista. Un sueño hecho realidad gracias al esfuerzo de unas jugadoras y un cuerpo español que han elevado el juego hasta unas cotas inalcanzables y que tendrán una oportunidad de oro para ser de oro.

Eso sí, no fue fácil llegar hasta la final pues en ningún momento, y por primera vez en el torneo, España se encontró con una defensa a la altura de la que ella ha exhibido. Dos órdenes muy claras frenaron el alegre juego español: cargar el rebote tanto en defensa como en ataque y cortar los contraataques.

Turquía no quería un partido largo y todo pasaba por ganar la batalla de los tableros. Así las cosas la primera parte fue una salsa muy espesa donde las defensas consumieron los minutos del partido. Turquía sumó varios ataques sin ni siquiera lanzar a canasta, pero como quiera que España no podía encontrar campo abierto para desplegar su velocidad y alegría, el primer acto fue un cerrojazo al tablero donde sólo Sancho Lyttle y Alba Torrens (sumaron 19 de los 28 puntos del equipo) sacaron la cabeza para mantener arriba a España (28-27).

El tercer cuarto fue el de mayor sufrimiento pues la tónica del partido no cambió y lo que si lo hizo fue la aparición de Nevriye Yilmaz. La histórica capitana conectó nueve puntos consecutivos para colocar un alarmante 32-39 en el marcador. Por primera vez en el torneo España vivía un momento de crisis de resultado, pero supo salir a flote con los puntos de Alba Torrens e irse al momento de la verdad con una ligera ventaja.

La alero (28 puntos y seis rebotes) es el estandarte de esta generación y su sonrisa, la imagen de una alegría contagiosa que ha impulsado a España en los últimos años. Esa sonrisa no pudo verse durante 30 minutos por el bien (aunque poco estético) hacer de una Turquía que golpeó a base de faltas la feliz velocidad del perímetro español.

Sin embargo el paso de los minutos fue pesando en las muñecas de una turcas cada vez menos efectivas y, sobre todo, en sus piernas. España fue creciendo en el partido y una técnica al entrenador turco puso ruedas a su carrera por la final (54-44). Sólo había que rematar la faena y España lo hizo con sobriedad. Si la juventud de sus estrellas le impulsa en cada acción a ambas partes de la pista, la experiencia de sus veteranas le llevó a cerrar un bello trabajo que tiene la mejor de las recompensas: una histórica final.

(Foto FEB)

Cerrojo otomano al baloncesto español

Nada peor para alentar las voces turcas que comenzar metiendo los dos primeros ataques... pero así se abrió el partido. Una suspensión de Lara Sanders y el triple de Ivegin ponía a España cinco abajo para empezar. Sin embargo, ni el acierto turco ni el ambiente hostil iba a intimidar a España.

La mujer sobre la que versa el cambio de generación, la misma que ha conquistado Turquía y la que ha despertado admiración y frustración en Estambul, Alba Torrens, fue la encargada de conectar a España con el partido. Dos canastas suyas rompieron el vacío anotador de la selección y dos buenas defensas de las de Lucas Mondelo permitieron a Laia Palau dar la primera ventaja a España. Del 0-5 se pasó al 9-5.

Como todo el campeonato España leyó perfectamente la defensa negó los lados de Isil Alben y por segunda vez en el partido Turquía se comía la posesión de 24 segundos. Sin su base, sólo los triples eran una solución a Turquía y Yilmaz lo evidenció con el segundo para las otomanas.

Mientras tanto el trabajo de España era más de penetrar, cortar y no parar de moverse en ataque. Y cuando Turquía cambió a zona, España tuvo el acierto de castigar esa primera trampa defensiva con el triple de Alba Torrens. El partido respondía a lo que se espera de una semifinal mundial y España respondía al reto de jugar contra la anfitriona (14-12).

Ya con las cartas sobre la mesa, el equipo español sólo carecía de un poco más acierto exterior y sobre todo la aparición de una Sancho Lyttle cuyas líneas de pase se cerraron por orden Ceyhun Yildizoglu. El técnico sabía que parando el contraataque de Torrens y los tiros medios de la pívot cortaba dos líneas de anotación muy importantes. En esas trabajó durante todo el partido aunque de vez en cuando Lyttle rompía esa estrategia defensiva y conectaba canastas para recordar su estatus deportivo.

Y mientras, en la otra canasta, mucho acierto de una Turquía que movía muy bien el balón pero al que la amenaza del reloj siempre le perseguía. Eso sí, en ocasiones la suerte, pero otras el acierto de Sanders (la mejor del equipo con 12 puntos en la primera parte), hicieron que al final del primer cuarto el equipo otomano mandase por la mínima (19-20).

Sin el control del rebote había sido evidente que a España le faltaba velocidad para poner tierra de por medio. Turquía cerraba las segundas opciones defensivas y por mor del acierto otomano, España tampoco podía rebotear y salir a la carrera. La segunda unidad perimetral era la opción para buscar esa otra marcha.

Ya en pista Anna Cruz y Sílvia Domínguez buscaron acelerar el juego en ataque, aunque eso también implicó un punto de imprecisión. Errores que provocaron un parón en la anotación del partido y es que si bien la defensa española seguía cerrando toda las vías anotadoras de Turquía, en ataque no se encontraban los puntos.

(FEB)

Turquía mete miedo en el cuerpo
Turquía no iba mejor pero al menos sí encontró a Sanders para abrir el cuarto en ataque. En el caso de España se tuvo que esperar más de cuatro minutos para abrir un marcador que su rival cerró, nuevamente, apostando por una defensa zonal 2-3 que quiso dañar el desacierto triplista español (2/6).

A 5:02 apareció Alba Torrens para castigar el missmatch turco y sumar los primeros puntos del cuarto. Medio cuarto de sequía no tenía traducción en el marcador y un ataque más tarde Alba encontraba en el cielo de Estambul a Lyttle y España ya ganaba.

Un respiro de Lyttle fue suficiente para lograr un parcial de 6-0 y colocar el 25 a 22 en el marcador. El cansancio comenzó a pasar factura en Turquía por momentos sólo encontraba luz para frenar con faltas la carrera de la gacela de Binissalem.

España despertó a partir de un cambio táctico en la defensa de Sanders. La nacionalizada turca era el único punto negro en la defensa española y Mondelo quiso emparejarla con Lyttle. Atendiendo a ello colocó a Marta Xargay de cuatro, una solución táctica arriesgada por la diferencia de estatura que quedaba completamente compensada por la voluntad e inteligencia táctica de la catalana.

España pudo distanciarse ligeramente en el marcador pero siguió sin tener continuidad ofensiva y el no convertir en transición le penó (España perdió ocho balones en la primera parte). Una falta en ataque de Lyttle corriendo el contraataque evidenció ese puntito de acierto que le faltó al equipo español para irse tranquila en el marcador. Cuanto menos el conjunto de Mondelo se marchó 28 a 27 al descanso.

El tercer cuarto se abrió con el triple de la hasta el momento desaparecida Alben. No era una buena noticia, pero sobre todo lo peor de este nuevo arranque fue que el ataque español seguía sin encontrar la llave para abrir el aro otomano. Hacían falta tiros abiertos como el que Lyttle (18 puntos y 12 rebotes) conectó, porque en ausencia de velocidad meter desde fuera era básico para hacer grande la defensa turca y empezar a encontrar espacios.

El primer contraataque claro de España hizo que Laia Palau se pusiera el casco de quaterback y conectara un pase de campo a campo para que Alba anotara un touchdown de dos puntos. Era una pena que el buen hacer defensivo no tuviera tanta continuidad en la velocidad, pero cuanto menos España seguía mandando mediado el tercer cuarto (32-30).

Pero Turquía no iba a permitir que la alegría entrara al partido. No lo hizo cortando la siguiente contra como tampoco cuando Yilmaz sacó petróleo de una antideportiva con hasta cuatro tiros libres y un posterior triple para volver a tomar el control del partido con un parcial 0-7.

Quizá el ambiente, quizá las decisiones arbitrales, pero España se salió del partido un minuto y eso puso mal el panorama obligando al técnico español a pedir un tiempo muerto para cambiar las caras y el resultado (32-37). El parcial de la pívot turca creció dos puntos más llevando a España a vivir el pero momento del torneo, con siete puntos abajo.

(FEB)

Alba convierte en felicidad la perseverancia española

Por suerte, esa crisis parcialmente se rompió con el triple de Alba Torrens. Era el momento de las líderes y la alero asumió los galones como tal para conectar cinco puntos y cortar el mal instante vivido. Había que dejar de lado el traje de luces y las españolas se pusieron el mono de faena y con pico y pala colocó un parcial de 9-0 para volver a ponerse arriba en el marcador.

Dentro de esta labor de zapadores (Turquía no anotó en los últimos cuatro minutos y medio de cuarto) destacar la aparición de Núria Martínez, una jugadora todo inteligencia y defensa, quizá estadísticamente su aportación no refleja el impacto suyo en el partido, pero un contraataque suyo finalizado por Lyttle obligó a Turquía a cambiar nuevamente la cara de un partido que amenazaba con esbozar una sonrisa para España (41-39).

Alba Torrens seguía siendo la viva imagen de ese sentimiento colectivo y su triple para abrir el cuarto de la verdad volvía a colocar la máxima ventaja para las españolas. Cinco puntos podían ser pocos, pero sonaban mejor viendo que la estrella española se crecía como las mejores... en las grandes noches.

Llegadas a este punto de partido todo valía, cada punto sumaba, cada falta contaba y la cuarta de Yilmaz (la mejor con 18 puntos) valía tanto como cualquier canasta. Su salida del partido debía ser un punto de inflexión pues Turquía sólo parecía ver luz en ataque con ella y Sanders.

El cansancio también jugaba a favor de España y poco a poco el desgaste de la defensa turca permitía que España encontrara espacios para correr o aclarados para que Torrens siguiera engordando su anotación con penetraciones (50-44).

Si España sobrevivió al mal momento del tercer cuarto, mediado el último llegó el mal momento de Turquia y el técnico turco no ayudó a las suyas con una técnica que tuvo un castigo español con cuatro puntos que hicieron a España verse 10 puntos arriba (54-44).

Una técnica se puede entender como una forma de forzar un cambio en el partido, una forma de condicionar el arbitraje... pero en esta ocasión pareció demasiado arriesgado pues el goteo de puntos previo era tan escaso que verse 10 abajo habiendo anotado 44 en 34 minutos era demasiado optimista.

(Foto FEB)

España fue minando el acierto de Turquía, durante 35 minutos estuvo sobreviviendo mental y emocionalmente al desgaste que le exigió el rival, el público y la presión de jugar por algo histórico. Superadas esas pesadas losas, Alba Torrens se quitó el corsé que su ex entrenador le quiso poner y España corrió como no lo había hecho nunca antes (60-46). La alero agrandó su historia deportiva escribiendo una brillante nueva página del baloncesto español que le hace lucgar por el oro mundialista.

Turquía no iba a irse de su oportunidad mundialista sin entregar hasta su última gota de sudor, de esfuerzo... hasta la última neurona emocional y táctica. De eso trataron de encargarse Alben y Yilmaz, las dos líderes espirituales de un equipo que durante la segunda parte se vio sin Sanders (sólo seis puntos tras el descanso), su referente anotador, por mor de la defensa española.

El tiempo corría y lo mejor de todo es que no pasaba nada en el partido. Los puntos de las turcas eran respondidos por los de las españolas y el final del partido conducía felizmente a una final histórica.

España supo ser fiel a sus principios y aguantó la presión del partido para acabar sonriendo y jugando un baloncesto que le ha llevado a jugar una final de un Mundial.. y quién se atreve a decir que no pueden seguir sonriendo. Las finales son para jugarlas, disfrutarlas y ganarlas. La selección femenina ha demostrado que sabe jugar, que disfruta... y que sabe ganar. Les espera un último sueño.



ESPAÑA66
NNombreMinPT2T3TLRTRDROASBRBPTFPM/MVAL
4*L, Nicholls3331/60/11/25232111511-1
5L, Romero00---0000000000
6S, Dominguez400/00/10/0000001000-2
7*A, Torrens38288/133/73/464231101926
8L, Rodriguez00---0000000000
9*L, Palau2650/11/22/222021003-65
10*M, Xargay32103/70/34/421132302155
11N, Martínez1000/00/10/022030001143
12L, Gil221/10/00/000000200-20
13L, Pascua00---0000000000
14*S, Lyttle39187/130/14/61275221021022
15A, Cruz1400/40/00/031200202-1-5
Total6620/454/1614/18352213157121165053

TURQUÍA56
NNombreMinPT2T3TLRTRDROASBRBPTFPM/MVAL
4T, Palazoglu2200/30/20/021110202-2-6
5T, Canitez1221/10/00/022000012-83
6C, Köksal1130/01/10/00000100311
7B, Vardarli2231/30/31/244020202-16-1
8B, Dalgalar00---0000000000
9*E, Tuncluer800/30/10/000011100-1-3
10*I, Alben3060/51/13/452341502-83
11*N, Yilmaz27183/62/56/654110104-813
12*L, Sanders34189/150/00/086201412-316
13T, Senyürek00---0000000000
14*S, Ivegin2551/11/10/011020004-44
15B, Caglar610/00/01/222000000-12
Total5615/375/1411/143224811418222-5032




Árbitros: Fernando Sampietro (ARG), Guilherme Locatelli (BRA) y Anne Panther (ALE). Laura Nicholls fue eliminada por cinco personales (min.39).

Incidencias: Partido correspondiente a las semifinales del Mundial de Turquía disputado en el Fenerbahçe Arena de Estambul ante unos 8.000 espectadores.

Álvaro Paricio
@Alvaropc23
ACB.COM

Últimos artículos del autor



© ACB.COM, 2001-

Aviso Legal - Política de cookies - Política de protección de datos