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Golden State Warriors: Algo más que una alegre sorpresa
Instalado en lo alto del Oeste y postulándose como candidato al anillo, Golden State Warriors ha pasado de ser un equipo divertido y de alta anotación, a un equilibrado equipo que está legitimado con la grandeza. A través de sus estrellas conocemos los secretos del éxito y hasta dónde puede llevarles un estilo de juego que engancha al aficionado y que gana partidos

Redacción, XX Feb. 2015.- Cuando se ha superado el ecuador de la temporada y llega el parón del All Star, si hay dos equipos que están sorprendiendo por su gran nivel colectivo en la NBA eso son los Atlanta Hawks (43-10) y Golden State Warriors (41-9). En el Este, los Hawks están haciendo una temporada magnífica e impensable para muchos... aunque todavía sobre ellos pesa la duda de su capacidad para aguantar una serie a siete partidos contra Chicago Bulls y/o Cleveland Cavaliers.


(Foto EFE)

Por el contrario, Golden State Warriors han dejado de ser una sorpresa a ser un claro candidato al título alcanzando este descanso como el equipo que menos derrotas suma y siendo la auténtica sensación de la liga al ofrecer un juego descarado, atractivo de ver y con alguna de las estrellas que más impacto están causando en la actual temporada.

Una situación actual que, a diferencia de lo que ocurre con los Hawks, ya no suscita dudas sobre su competitividad, aunque bien es cierto que ese privilegio se lo han ganado día a día y partiendo desde una segunda línea mediática al comienzo de la competición. "No se puede decir que pensaramos en ganar 40 partidos antes del All Star, pero todos sabíamos que éramos un buen equipo. Cuando se empieza la pretemporada no piensas mucho en los resultados, sólo la preparas de la mejor forma posible para llegar a dar todo el potencial que tienes. Eso creo que lo estamos consiguiendo", señala Draymond Green.

A nadie se le escapaba en la Bahía de Oakland que dentro del equipo había potencial para hacer grandes cosas y así, Andre Iguodala nos reconoce que "sabíamos que eramos un buen equipo y que podíamos hacer grandes cosas. Sabemos que somos unos de los mejores equipos de la liga y es por ello que estamos luchando todos juntos". Pese a esta confiaba, David Lee sí destaca cierta sorpresa, no tanto el resultado optenido, como el rápido ensamblaje a la filosofía del nuevo entrenador. "Ha sido un poco sorprendente empezar tan bien. Teníamos un nuevo entrenador y llegaron nuevos jugadores por lo que esperábamos que el proceso de acomplamiento fuera más lento. Quizá ha sido una sorpresa lo exitosa que esta siendo esta temporada", señala el pívot.

Precisamente la llegada de Steve Keer es uno de los factores que todos los jugadores destacan como clave para entender este proceso exitoso que está emprendiendo el equipo a lo largo de los últimos meses. Novato en los banquillos, Iguodala recuerda su pasado como jugador importante y ensalza el valor que ello le otorga en la gestión del banquillo. "Fue uno de los mejores tiradores en la historia de la liga y ahora se está habituando al ritmo de ser entrenador. Es un hombre inteligente y eso se nota en la pista", comenta el veterano alero. "Da mucha libertad a los jugadores", añade David Lee.

El base Shaun Livingston destaca de él que "está haciendo un gran trabajo, la prueba está en ver el juego del equipo y las victorias que estamos consiguiendo. Tenemos uno de los mejores récord de la liga. Es un buen estratega, entiende a los jugadores y, sobre todo, es un buen comunicador". Bueno en la estrategía colectiva y mejor en la dirección del vestuario, su proximidad al jugador y el haber sido discípulo de Gregg Popovich han convertido a Kerr en un entrenador novato y exitoso. En verano fue objeto de deseo de Phil Jackson y los Knicks, pero ha recaído en los Warriors gracias a un suculento contrato (25 millones de dólares en cinco temporadas) que parecen estar siendo muy bien amortizados.

(EFE)

Las claves del éxito

Dicen que el éxito tiene muchos padres y la derrota ninguno; pues bien en esta exitosa temporada es cierto que son varios los motivos por los que Golden State Warriors se ha convertido en un equipo ganador.

El primero y fundamental lo señala Shaun Livingston: es un equipo lleno de talento. "estamos sanos, tenemos un par de jugadores que son realmente buenos, pero todavía estamos en un proceso de crecimiento". Jugadores que atraen al espectador por la facilidad anotadora que hay en sus manos y que hacen de Golden State Warriors el equipo más anotador de la liga con una media de 111,3 puntos por partido.

Sin embargo, David Lee mantiene un discurso diferente y considera que "mucha gente habla de la anotación de este equipo, pero sólo con defensa es que se contruyen los grandes equipos y nuestra defensa ha mejorado esta temporada. Además, la química del vestuario es fantástica y todos los jugadores animan al compañero. Pero, evidentemente, todo lo que estamos logrando no sería posible sin el talento que tiene esta plantilla". Refuerza esta idea el hecho de ser el equipo que peor porcentaje de tiro permite al rival (42,2%) y que, pese a ser el 17° equipo en defensa al encajar 100,1 puntos (la temporada pasada eran 99,5 con Marc Jackson), es el que mayor diferencia de puntos tiene a su favor (con 11,2 casi doblan a los Hawks que son segundos con 6,7),

Green se suma a este postulado y destaca como elementos clave en el devenir de los triunfos "la química y defensa. La química que envuelve a este equipo es fantástica y eso hace que todos queramos dar más por el equipo cada día", afirma. Seguro que el triunfo retroalimenta esta sensación de unidad que anida en el vestuario y que ha hecho que todo jugador se sienta importante: desde el recuperado Shaun Livingston hasta el sorprendente Draymond Green, un jugador que está creciendo en la liga ayudando a dar consistencia interior al equipo y abrir el campo con sus triples como falso cuatro. "Me estoy encontrado muy bien y el hecho de jugar con grandes compañeros es fantástico. Estamos en una gran posición para conseguir algo grande y mi trabajo es muy fácil: darlo todo en la pista para ayudar al equipo"

Él, como Harrison Barnes, Andre Iguodala o David Lee, son una perfecta mezcla de juventud y veteranía que dan equilibrio al equipo dentro de la pista demostrando ser además de un equipo de talento, con jugadores generosos en ataque (es el equipo que más asistencias reparte con 27,3 por partido). Haciendo suya la idea del "yo al servicio del equipo", Lee, que llegó a los Warriors con salario y etiqueta de All Star, reconoce esta labor de escuderos de lujo y afirma que "ya no soy titular como lo era en otras ocasiones, por lo que trato de salir desde el banquillo y aportar mi experiencia. Aportar aquello que pueda facilitar las victorias como pueda ser la defensa y puntos desde el banquillo".

Tanto Lee como Iguodala saben que su momento llegará en el Playoffs cuando la presión por ganar o ser eliminado requiera de algo más que juventud o calidad. Ahora asumen que los focos deben apuntar hacia otro lado y al igual que el resto de mortales disfrutan con las autencias estrellas y gran reclamo de Golden State Warriors: Stephen Curry y Klay Thompson.

Los famosos Splash Brothers son la sensación de la temporada gracias a su alegre baloncesto y facilidad para lograr anotaciones impactantes (hace unas semanas Thompson batió el récord anotador en un cuarto con 37 puntos y ambos han logrado esta temporada superar los 50 puntos en un partido). "No hay mucho que decir, tú los ves salir cada noche, ves como juegan y cómo es tan difícil pararles. Si tú los ves en un pista no hay mucho más que añadir", nos comenta Livingston.

Incluso para grandes estrellas como Iguodala "es excitante estar junto a dos tíos que tienen tantos puntos en sus manos. Ellos hacen un gran trabajo con sus lanzamientos abiertos. Son difíciles de parar y de eso nos beneficiamos el resto del equipo". Beneficio que sobre todo redunda en los hombres altos a los cuales, gracias a la sobreatención que captan en la defensa rival, se les abren espacios para su juego en el poste. Así, Lee nos señala que "los rivales ponen mucha presión en parar sus tiros abiertos y eso genera espacio. Ellos tienen mucha presión porque toda la defensa se centra en sus tiros por lo que nosotrod también tenemos que ayudar a que les sea más fácil jugar y anotar".

Comenzando por la química en el vestuario y la mejora defensiva, es el talento de dos estrellas lo que luce en lo más alto de la pirámide del éxito de estos Warriors.

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Legitimados para ganar

"Tenemos una buena plantilla pero lo importante ahora es concentrarse en seguir haciendo tan bien el trabajo como hasta ahora". Palabras de Draymond Green que resume el pensar general de un equipo con mentalidad ganadora. Se han acostumbrado a ganar, los focos mediáticos no les importa y dentro del vestuario se asume un discurso desafiante hacia los grandes equipos, aunque con el respeto propio del que sabe que todavía no ha hecho nada.

Faltando dos meses para el inicio del Playoff para cualquiera sería una temeridad de hablar de objetivos concretos aunque David Lee reconoce que el anillo es una ambición real "para alcanzar ese objetivo es que estamos trabajando cada día", señala. "Somos realistas y sabemos que no hemos conseguido nada. Hay grandes equipos en esta liga, Steve Kerr nos dice que tenemos que ser prudentes y nosotros simplemente intentamos ser cada día mejores en los entrenamientos y partidos" apostilla el pívot de los Warriors.

Ser mejores es la obsesión que ha implantado Kerr en el discurso interno del vestuario. Todos los jugadores reconocen que todavía deben dar un paso adelante de forma individual y colectiva para realmente pensar con algo grande. Para Iguodala, "debemos de crecer como equipo. En conjunto podemos ser más fuertes, mejores. Tenemos que jugar al máximo nivel cada noche, sólo así puedes hacer grandes cosas en Playoffs".

"Tenemos que seguir queriendo ser mejores. Ser mejores ya sea en cada entrenamiento o cuando estemos en la pista es lo que nos dará tener posibilidades de triunfo", recalca Green, mientras que Iguodala remata esta idea con la necesidad de "jugar un baloncesto inteligente, sabemos que tenemos un par de jugadores que pueden anotar, por lo que debemos ser inteligentes y hacer un baloncesto basado en los fundamentos para sacar el mayor provecho de nuestras fortalezas", comenta.

Puntos fuertes que les han hecho llegar al All Star como el mejor equipo del Oeste y segundo de la liga, pero por encima de todo, les han legitimado para soñar con un anillo que la franquicia no logra desde 1975. Ahora están en posesión de cambiar la historia y los jugadores sólo piden que la salud les permita explotar al máximo sus posibilidades. Si ello es así se ven con la confianza y el talento suficiente para ganar. "Tenemos una buena oportunidad de hacer algo grande pero para ello es básico que todos estemos bien físicamente y a partir de ahí vamos a ver hasta dónde podemos llegar", comenta David Lee.

Por la bahía de Oakland ya han pasado muchas estrellas desde el último campeonato, pero parece que será este equipo el que más cerca pueda tener el romper esa sequía perdedora. De momento su juego enamora; los jugadores tienen, además, la ambición del anillo.

Álvaro Paricio
@Alvaropc23
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