Nota de agencia

Se cumple una semana buscando a Lalo García
Según han informado hoy a Efe fuentes de la Subdelegación de Gobierno, la Guardia Civil seguirá colaborando y empezó en ello porque el exjugador reside en Arroyo de la Encomienda, aunque el caso se pone también ahora en manos de la Policía Nacional

Redacción, 11 Mar. 2015 (EFE).- Hoy hace una semana que desapareció el exjugador internacional de baloncesto Lalo García y continúa sin haber indicios para resolver este caso que viene a completar una secuencia de informaciones, casi de "crónica negra", que en los últimos tiempos afectan, de un modo u otro, al CB Valladolid.

Según han informado hoy a Efe fuentes de la Subdelegación de Gobierno, la Guardia Civil seguirá colaborando y empezó en ello porque el exjugador reside en Arroyo de la Encomienda, aunque el caso se pone también ahora en manos de la Policía Nacional al conocerse que la pista de Lalo se perdió en la cafetería Carex, al sur de Valladolid.

Era la noche del pasado miércoles, sobre las 22,00 horas. Al marcharse, el dueño del local le dijo adiós y él no respondió. Al día siguiente, fue la madre de Lalo García (Montse) quien denunció la desaparición porque no sabía nada de él desde las 20.00 horas del martes. Explicó a la Policía que había comido con él y sus dos hijos el domingo y que habló por teléfono el lunes y el martes pero, a partir de ahí, pierde su rastro.

"Por ahora, la investigación de la desaparición del exjugador de baloncesto sigue sin avances, la Policía Nacional ha entrado en ella pero la Guardia Civil seguirá colaborando con sus medios, buzos incluidos", han asegurado fuentes de la Subdelegación, quienes han señalado que el hecho de buscar primero en el río obedece a "un protocolo" para estos casos.

Foto EFE

Gonzalo García Tellez, Lalo García, es uno de los personajes más conocidos de Valladolid. Trabajaba en el Departamento de Seguros de El Corte Inglés en los últimos tiempos, tras haberlo hecho en varias empresas después de que saltara, en mayo de 2006, el caso Fórum-Afinsa. Ése puede ser uno de los puntos de inflexión en toda esta historia.

Con el caso de estafa que afectó a la empresa Fórum Filatélico Financiero, Lalo, que era gestor y captador de clientes de la compañía, perdió buena parte de sus ahorros y también los de su familia y amigos. Precisamente en diciembre, los clientes de Fórum Filatélico, entre ellos Lalo, recibieron un diez por ciento a cuenta de su dinero perdido.

El día de la intervención policial de la empresa, puestos al habla con Lalo, que estaba orgulloso de haber duplicado la cartera de clientes de su padre (también jugador de baloncesto y ya fallecido), juró no saber "absolutamente nada" de la trama.

Tras dejar Fórum Filatélico ese mes de mayo de 2006, Lalo García entró en el club como director deportivo y en esa etapa tuvo que tomar la decisión de prescindir de uno de sus mejores amigos, el entrenador Gustavo Aranzana para poner en su lugar a Chechu Mulero.

Aranzana, ahora entrenador en Venezuela, ha relatado a Efe que la mala racha del jugador duraba ya "mucho tiempo" y que pese a que muchos amigos se habían ofrecido a ayudarle, Lalo "no conseguía salir de su agujero".

La noticia de la desaparición de Lalo completa una "década negra" en el Club Baloncesto Valladolid. Así por ejemplo, el año pasado fue asesinado en Estados Unidos el también exjugador del equipo Matt White, a manos de su esposa (natural de Valladolid).

No hace mucho han fallecido exjugadores jóvenes por enfermedad como los casos de Mike Schlegel, Siso Simón o Dyron Nix u otros más veteranos, como José Ángel Martín de Francisco. Otro exjugador del equipo vallisoletano, Carlos Montes, murió hace unos meses en un accidente de tráfico.

En el presente tampoco hay noticias de color "rosa". La plantilla lleva meses sin cobrar y el entrenador, Porfirio Fisac, ha llegado a decir en rueda de prensa que ha mandado a casa a algún jugador porque le veía "mal físicamente" y "desnutrido".

Sin embargo, de todo este catálogo de malas noticias, la desaparición de Lalo ha sido la de mayor impacto mediático. Ha golpeado de lleno el corazón de la sociedad vallisoletana. No en vano Lalo García era, y es, un emblema de Valladolid. Tiene un pabellón que lleva su nombre y su número es el único que el club ha retirado en toda su historia.

El número cinco lo lució Lalo desde su debut en 1988 de la mano del veterano técnico Pepe Laso (padre de Pablo Laso). Debutó junto a un base brasileño, Alexander Bento, que ahora reside en Río de Janeiro y que también era uno de sus mejores amigos.

"Me enteré por Paco García (entrenador vallisoletano del Mogi das Cruzes). Fue el pasado viernes y desde entonces estoy en contacto con Mike (Hansen). Yo estuve con él en enero y le vi mucho más animado con su último trabajo", ha precisado Bento en conversación telefónica con Efe.

"Estoy bastante preocupado, fueron siete intensos años jugando juntos, pero yo tengo esperanzas y muchísima fe que él va volver con nosotros", ha agregado.

Dicen que "amigos son aquellos extraños seres que nos preguntan cómo estamos y se esperan a oír la contestación". Lalo García tenía muchos de esos amigos, amigos que le han escuchado, que le han ayudado y que, incluso le han regañado. Una persona con tantos amigos de los buenos tiene en su haber un arma poderosa para combatir una mala racha personal. No ha sido suficiente.

Sin embargo, sus amigos no saben nada y muchos de ellos, como el exinternacional Mike Hansen, que fue compañero y concuñado de Lalo, dice que solamente reza esperando "volver a verle".

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