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March Madness 2015: Todos contra la perfecta Kentucky
El equipo de John Calipari, que ha completado la temporada regular perfecta, con 34 victorias y 0 derrotas, será el gran rival a batir por todos en una nueva edición del torneo final de la NCAA. La Duke del gran favorito para el número uno del próximo Draft de la NBA, Jahlil Okafor, o los duros bloques de Arizona, Wisconsin o Virginia, sus principales oponentes para alzarse con el título el próximo 6 de abril en la ciudad de Indianápolis.



Redacción, 17 Mar. 2014.-La gran locura de marzo. Así se autodenomina este torneo final de la primera división de la competición universitaria americana, la NCAA, que define su campeón nacional en un durísimo torneo a un solo partido por ronda. Desde este próximo día 17 hasta el día 6 de abril, 68 equipos lucharán en un campeonato despiadado en el que no hay rival pequeño. Las reglas son sencillas: "Win or go home". Y de momento, ésta es una carrera de todos contra uno.

"Son el mejor equipo defensivo que he visto en mis 40 años de carrera". "Hemos jugado contra el mejor equipo defensivo de la era moderna de la NCAA". "Lo que han conseguido no se va a volver a repetir en muchos, muchos años". Elogios y más elogios de una competición rendida completamente a la supremacía de una máquina defensiva perfecta llamada Kentucky.

Kentucky, gran aspirante (Foto UKAthletics.com)

John Calipari empezó a construir este bloque a principios de agosto, aprovechando la oportunidad que tuvo de llevar a su equipo de gira por las Bahamas, compitiendo incluso con combinados profesionales de Puerto Rico y República Dominicana. Ahí comenzó un viaje que tiene un único destino: cortar las redes en Indianápolis, siete meses después de esa primera toma de contacto en las paradisíacas islas atlánticas...

53,7 puntos concedidos por partido. 38,3 rebotes capturados. 6,9 tapones colocados. 34 partidos, 34 victorias. Números extraordinarios del que ha sido el mejor equipo del país. Un bloque capaz de dejar a rivales históricos como UCLA en solo siete puntos en 20 minutos. Un grupo en el que los nombres de sus interiores Karl Anthony Towns y Willie Cauley-Stein toman un papel igual de relevante que los perimetrales gemelos Harrison o Devin Booker. Una selección de talentos capaz de atraer hasta 90 miembros de diferentes franquicias NBA a tres días de entrenamientos. Un equipo con mayúsculas en busca de un año perfecto pero a quien todos van a querer derrotar.

Foto Duke Basketball

La gran amenaza para el año perfecto de Kentucky se llama Duke. Los Blue Devils, entrenados por un ganador milenario como Mike Krzyzewski, han sido el cuarto mejor ataque del país (80,6 puntos) liderados por el más que probable futuro número uno del Draft de la NBA, Jahlil Okafor. De efectividad contrastada cerca del aro (66% en tiros), Okafor se ha convertido con sus 17,7 puntos y 9 rebotes de media en el gran bastión de un equipo muy peligroso. A la fortaleza del interior, Duke suma la amenaza exterior de Quinn Cook, Tyus Jones o Justise Winslow (hijo del exACB Ricky Winslow), un trío que promedia más de 40 puntos por noche.

Detrás de ambos, con menos ruido pero igual peligro, esperan su oportunidad los duros bloques de Wisconsin, Arizona o Virginia. Los Badgers, un equipo físico de ritmo lento, cuentan con la presencia de un jugador especial en Frank Kaminsky, un siete pies capaz de lanzar desde el triple y muy hábil en el bote. Arizona ha vuelto a reeditar el título de su conferencia, la Pac12, desde su característica solidez. Los de Sean Miller cuentan con uno de los mejores bases puros de la nación en TJ McConnell, aunque los focos de los Wildcats se los lleva un Stanley Johnson que, muy posiblemente, jugará su único torneo final. Y Virginia, simplemente, ha vuelto a hacer de su defensa la mejor de la NCAA. Marca registrada de Tony Bennett.

¿Y por qué no creer en otros? También merecen mención las históricas Kansas de Bill Self o la North Carolina de Roy Williams, el descaro e ilusión de la Gonzaga de Domantas Sabonis, la veteranía de una Villanova que ha vuelto a arrasar en su Big East o la siempre agraciada alegría de Iowa State o Notre Dame...

Pero, aún así, éstos no serán los únicos. Lo que hace mágico este campeonato es la capacidad que tiene para sorprendernos. ¿Acaso alguien esperaba que Connecticut saliera campeón la pasada campaña? ¿Quién podía vaticinar que la modesta Dayton llegaría a colarse entre los ocho mejores? ¿O que la gran Duke de Jabari Parker caería en su primera ronda ante la pequeña Mercer? El libro del gran March Madness vuelve a abrirse esperando una nueva historia a ser recordada. ¿Quién la escribirá esta vez?

Gerard Solé
@gsole14

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