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La explosión de Tyus Jones eleva a Duke al cielo nacional (63-68)
El joven base, nombrado MVP de la final gracias a sus 23 puntos, fue el gran artífice final de una Duke que encontró en él y en la irrupción del inesperado Grayson Allen el camino a su quinto título. La falta de ideas en el momento decisivo, letal para una Wisconsin en la que Frank Kaminsky (21p-12r) volvió a brillar

Duke celebra su título nacional (Duke Athletics)

Redacción, 7 Abr. 2015.- La universidad de Duke se coronó, por quinta vez en su historia, como campeona de la NCAA. Los Blue Devils se hicieron con el título universitario superando a una correosa Wisconsin en un encuentro repleto de tensión, intensidad, talento y coraje. Los de Coach K, sin embargo, encontraron su revulsivo en el banquillo, quizás en el hombre más inesperado. Grayson Allen, un escolta que apenas había disputado minutos en la temporada, levantó a Duke tras el golpe más duro de los Badgers, y se alió con Tyus Jones, el mejor jugador del partido, para llevar a los Blue Devils al título nacional. Mundial, 1000 victorias en la NCAA y título final. Qué año para Mike Krzyzewski...

  • One Shining Moment




  • Ambos equipos se plantaban en la gran final con sensaciones muy parecidas aunque caminos muy distintos. Los Badgers habían conseguido superar con mucho oficio a tres escollos durísimos como North Carolina, Arizona y la imbatida Kentucky, mientras que Duke acabó con más facilidad de lo esperado con la ilusionante Gonzaga y, ya en Indianápolis, con una Michigan State que no supuso oposición. Dos formas muy distintas de llegar a la lucha final por el título, pero con la confianza en ambos lados más reforzada que nunca. Y todo apuntaba a dos grandes duelos: Jahlil Okafor-Frank Kaminsky y Justise Winslow-Sam Dekker

    El siete pies de los Badgers marcó diferencias desde su primera canasta. Okafor no podía con un Kaminsky que le retaba una y otra vez desde el perímetro y Wisconsin, inmerso en el ritmo más endiablado que Duke propuso, encontraba mayor acierto en los primeros tiros. Sin embargo, Krzyzewski encontró aire renovado y fresco en su banquillo. La entrada del incisivo Grayson Allen cambió radicalmente un choque que los Blue Devils pudieron llegar a tener muy de cara si Matt Jones, un especialista desde el triple, hubiera convertido un intento que hubiera dejado el 17-26 a seis minutos para el descanso. Tiró solo... pero el destino no quiso dejarlo dentro.

    Ahí cambió Wisconsin. 7-0 de parcial con un Kaminsky que volvía a castigar a un Okafor que cometía su segunda personal. El intercambio final no cambiaría el signo más justo para definir la primera mitad: igualdad (31-31). Fuerzas equilibradas en pista y electrónico.

    Los de Bo Ryan dominaron netamente los siguientes siete minutos. Los aciertos de Bronson Koenig, el liderazgo de un Kaminsky imparable para Okafor y los problemas de Justise Winslow para frenar a un todoterreno Nigel Hayes (3 triples), sus mejores argumentos. 48-39 y Duke en serios problemas a ambos lados de la pista. Los de Krzyzewski necesitaban un nuevo revulsivo... y volvió a ser Grayson Allen.



    La siguientes cinco minutos del joven freshman son, simplemente, extraordinarios. Allen levantó a base de coraje y vertiginosas penetraciones a una Duke que, cuando encontró, además, la explosión de Tyus Jones, ya nunca miró hacia atrás. Koenig no sabía cómo contener al joven base que anotaba en inverosímiles 2+1 con la misma facilidad que le clavaba una tras otra desde el perímetro. El primero, con 4:06 por jugarse, colocaba a Duke por delante y asestaba un duro golpe mental.



    El segundo acabaría siendo, simplemente, una puñalada mortal. Tras dos acciones de auténtico guerrero de Jahlil Okafor bajo aro, Jones sorprendió a todos con un triple escandaloso que elevaba la diferencia de los Blue Devils al 58-66 con tan solo 1:24 por jugarse. ¿Definitivo?



    No para esta Wisconsin. Los Badgers lucharon hasta el final y en tan sólo 34 segundos, reducieron la diferencia a tres. Ahí, la presión intensa de Nigel Hayes le jugó una mala pasada. Falta y, nada más y nada menos, Tyus Jones a la línea de personal, para anotar los dos últimos puntos del choque. Los intentos a la desesperada de Koenig, Dekker y Hayes ni movieron un ápice el 63-68 final que eleva a Mike Krzyzewski, con sus cinco entorchados, como el segundo entrenador con más títulos en la historia de la NCAA, superando a los cuatro del mítico Adolph Rupp, aunque lejos aún de los, de momento, inalcanzables diez títulos del legendario John Wooden

    Gerard Solé
    @gsole14

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