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Felicidades al pabellón Príncipe Felipe
El Basket Zaragoza 2002 felicita a la instalación de sus partidos por los 25 años de vida. Muchos años y muchas anécdotas que nos recuerdan algunos de los jugadores más emblemáticos del club aragonés

Redacción, 16 Abr. 2015.- Desde Basket Zaragoza 2002 queremos felicitar a las personas que desde el Ayuntamiento de Zaragoza y desde el propio pabellón Príncipe Felipe han hecho posible vivir inolvidables momentos deportivos e importantes eventos de todo tipo durante estas dos décadas y media.

Nuestro reconocimiento a los gestores de la instalación, a su personal y a cuantas personas han contribuido a que todos los zaragozanos hayamos podido disfrutar de un templo del deporte por el que apenas ha pasado el tiempo.

Larga vida y a por las Bodas de Oro!

(Foto CAI Zaragoza)

LOS RECUERDOS DEL INQUILINO MÁS LONGEVO

El pabellón Príncipe Felipe cumple 25 años este viernes 17 de abril y Basket Zaragoza 2002 se ha convertido, después de un cuarto de siglo de vida de la instalación, en el inquilino más longevo, ya que nadie ha disputado más encuentros en su pista que el equipo rojillo con casi 300 partidos.

Un tiempo repleto de emociones y sensaciones con el que club y afición han crecido desde 2002. Un nuevo vecino que llegó para instalarse definitivamente y disfrutar de unas instalaciones pioneras en España y que se encuentran en plena juventud, ya que el paso del tiempo apenas ha envejecido al templo de las emociones rojillas.

"Independientemente de los 25 años, nos llena de orgullo que todos los equipos que nos visitan alaben su polivalencia y las virtudes del pabellón Príncipe Felipe", valora el presidente del CAI Zaragoza Reynaldo Benito, quien ha vivido con pasión el baloncesto en este escenario desde la fundación del club. "Es un lugar donde hemos pasado grandes momentos, y es el punto de encuentro y de identificación del equipo y la afición, de todo el caísmo", puntualiza.

Por su parte, Joaquín Ruiz también lo describe como un lugar especial: "Para mí es mi otra casa, son muchas las horas que paso en él. Hay mucho más bueno que malo en todo lo que he vivido", afirma, más allá de que ahora sea su centro de trabajo. “No pasan los años para el pabellón pero sí para el resto de los humanos. Y eso que le hemos machacado con gritos de alegría, lágrimas de desilusión, decibelios sanos, golpeos continuos de balones e incluso -de vez en cuando- le intoxicamos con humo y alcohol. Por momentos hemos querido congelarle con "ice" pero aun así siempre nos ha deparado más alegrías y hemos disfrutado con pasión, como el colorido rojo de sus asientos, en cada uno de los múltiples espectáculos que generosamente nos ha ofrecido", recuerda.

El equipo rojillo ha disputado casi 300 partidos entre (LEB, ACB y Eurocup) en el que vivió, principalmente, los dos ascensos a la Liga ACB. Mucho ha llovido desde que en septiembre de 2002 el Joventut de Badalona (81-84) abriera el fuego en un 'Trofeo Ciudad de Zaragoza” en la presentación de aquel conjunto dirigido por José Luis Oliete, que apenas daba sus pequeños pasos como equipo y como club.

A partir de aquel pistoletazo de salida, en nuestra querida casa, se logró una Copa Príncipe, dos ascensos como campeones de la LEB, un subcampeonato de la Supercopa y partidos con prórrogas de sudor, emoción y tanteos para recordar. Todo ello, hasta debutar en Eurocup hace dos años, para así llevar con orgullo el nombre de la ciudad de Zaragoza por Europa y, con ello, presumir de su pabellón Príncipe Felipe.

(ACB Photo)

ASÍ LO RECUERDAN LOS CAPITANES

Pep Cargol.- “Recuerdo la primera vez que saltamos a la cancha con el recién nacido Basket Zaragoza y la satisfacción de ver a un público que apostaba por nosotros en los inicios del club. Como entrenador he pasado muchas horas en la cancha auxiliar con los equipos de cantera y ahora con el primer equipo en la central. Es un sitio emblemático que no pasa de moda y muy cómodo para trabajar”.

Diego Ciorciari.- “Quería desearle un muy feliz cumpleaños al pabellón Príncipe Felipe, un estadio que me vio crecer, luchar, llorar, reír pero sobre todo me vio y me ayudó con los cantos y aplausos de sus gradas a disfrutar del deporte que más amo, el baloncesto”.

José Luis Galilea.- "A lo largo de mi carrera pude jugar en muchos pabellones y el Príncipe Felipe sin duda es uno de los que mejor ha soportado el paso de los años. Eso simplemente es así porque es una instalación maravillosa, cómoda para los jugadores y para los aficionados donde la presión y la emoción se tornan virales. Ahí conseguí mi primer título la Copa del Rey del 90/91, por lo que para mí será siempre especial. Todavía lo fue más cuando tuve la inmensa suerte de jugar con el CAI y ser capitán. Un recuerdo gracioso era el olor a palomitas mientras calentábamos".

Matías Lescano.- “Linda cancha y lindos recuerdos. Desde el primer día me pareció una cancha de ensueño. Ahí viví buena parte de mis mejores momentos en el basket. Vivimos dos ascensos inolvidables, una Copa Príncipe, en la que me lesioné por cierto, y aquel subcampeonato de la Supercopa que perdimos al final. También hubo momentos duros pero el tiempo solo dejó en mi cabeza los buenos. Aún hoy recuerdo aquel '¡CAAAAAIII!' de la 'marea roja'”.

Darren Phillip.- “Es un lugar increíble. Siempre me sentí querido en esa casa. Es uno de mis sitios favoritos de basket de todos los que he jugado en el mundo”.

Carlos Cabezas.- “Es un pabellón por el que no parece que pase el tiempo y un referente en el baloncesto español. Grandes recuerdos porque gané la Copa del Rey en 2005 y luego cuando jugué ahí con el CAI. El pabellón no ha envejecido. Y si una cosa me ha gustado siempre ha sido la pista, el parqué. Y desde luego, verlo lleno es un espectáculo”.

Pablo Aguilar.- “Es uno de los pabellones más reconocidos de España y formar parte de su gran historia es un gran honor. Jugar en el Felipe ha sido toda una suerte y un orgullo para mí. He tenido el placer de verlo lleno hasta la bandera, jugando una supercopa, unas semifinales de playoff en los que en las gradas no entraba nadie... Creo que eso dice todo lo que el baloncesto y el Príncipe Felipe significan. Y la gran suerte que hemos tenido y tienen todos los que lo hemos podido vivir y disfrutar cada día”.

Albert Fontet.- “Sin duda el Campeonato de Europa júnior en este pabellón marcó mi carrera y luego mi etapa en el CAI Zaragoza ha acabado por hacer de él un sitio imprescindible en mis recuerdos. Hay un lugar que me encanta, el túnel de vestuarios y el espacio justo antes de salir. Celebramos allí el título júnior y allí nos hemos conjurado tantas antes de cada partido, justo antes de saltar a la cancha”.

Pedro Llompart.- “No parece que tenga la edad que celebra y lo digo porque he tenido la suerte de jugar como visitante y he visto que no pasan los años por él, con unos vestuarios cómodos. La pista ayuda a los jugadores porque es cómoda en el tema de los impactos. La verdad es que impone como los grandes estadios que se elevan pero a la vez tienen cerca al público y no es tan abierto como los otros. La estructura de gradas que se elevan estando cerca de la pista. Destaco además la visión que tuvieron al construirlo”.
Tecnyconta Zaragoza


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