Nota de agencia

Montañana: "Mi carrera ha sido un cuento de hadas pero siempre quieres más"
La valenciana dice tras su retiro que como profesional "he hecho lo que quería, que es estar en la pista". Montañana reconoce en esta entrevista que el baloncesto "ha sido mi pasión y mi carrera ha sido como un mini cuento de hadas"

Valencia, 2 may (EFE).- Anna Montañana, jugadora de baloncesto que esta semana anunció su retirada tras cerca de veinte años al máximo nivel, aseguró que su carrera ha sido un "cuento de hadas" por haber podido dedicarse profesionalmente a este deporte, aunque confesó que le habría gustado ampliar su nutrido palmarés.

"He podido ganar y perder pero he hecho lo que quería, que es estar en la pista. A mí, si el baloncesto me iba mal lo demás no me podía ir muy bien, ha sido mi pasión y mi carrera ha sido como un mini cuento de hadas y no hablo de títulos porque eso vicia y siempre quieres más", confesó a Efe.

La valenciana aseguró que desde hace meses tenía su adiós "bastante claro, aunque hay una parte de mí que habría querido seguir, pero es tiempo de pasar página".

Además, explicó que en su retirada han pesado más "las piernas que la cabeza, porque desde hace años tengo una rodilla tocada y casi todo me cuesta mucho más, hay que entrenar mucho más el físico para tener un nivel mínimo y no quiero cascarme tanto que dentro de quince años no pueda moverme".

Montañana ha acabado su carrera en el Perfumerías Avenida de Salamanca, el club con el que ha conseguido sus mayores éxitos, entre ellos, contra todo pronóstico, el título de la Euroliga de 2011.

"Éramos un equipo con casi todo españolas y nos lo pasábamos genial. Además, cuando ganas algo inesperado tiene el doble de sabor, la satisfacción es más intensa", señaló.

"El Perfumerías ha sido mi casa, aunque obviamente también lo es Valencia. He tenido cinco etapas, me han visto muy pequeña, despuntar y en la retirada y siempre me han acogido con los brazos abiertos. Es un club muy humilde que ha luchado mucho para llegar a ser lo que es ahora y tiene una afición muy especial"
, destacó.

(Foto Prodep.com)

El otro club que ha marcado su carrera fue el Ros Casares, heredero del Godella en el que debutó . "Me hubiera gustado tener una vida deportiva larga en el club pero tuve idas y venidas y por circunstancias diferentes no cuajó. Son cosas que pasan, es difícil ser profeta en tu tierra", lamentó.

Aún así entre sus mejores recuerdos está la Copa del Reina que conquistó en 2009 con el club, aunque una de sus mayores decepciones también llegó con este equipo. "La final que perdimos de la Euroliga es una espinita que se me queda clavada porque viví la que ganó el Dorna Godella en Lliria", recordó.

Montañana, que desde hace tres años es presidenta del Godella, afirmó a Efe que mantiene el "sueño, ya no como jugadora, pero puede que como entrenadora, o como valenciana y amante del deporte, de que dentro de poco pueda haber un equipo, que no tiene que ser el mejor de Europa, pero donde la cantera valenciana pueda vivir lo que yo he vivido".

En su carrera, también ha tenido un lugar destacado la selección, con la que llegó a disputar los Juegos Olímpicos y a ganar la medalla de bronce en el mundial de 2010. "Para mí ir con la selección era vivir en una isla paradisíaca, siempre lo he disfrutado muchísimo", señaló.

"Ese bronce de 2010 era inimaginable. Antes de empezar solo había alguna que con la boca muy pequeña hablaba de llegar a semifinales. También tuvo mucho mérito la clasificación para los Juegos Olímpicos. Éramos un grupo talentoso pero inferiores físicamente, aunque nuestra competitividad y nuestra garra era brutales", recordó.

La interior, que seguirá ligada al baloncesto a través del Godella y quiere ser entrenadora, espera poder explorar el mundo de la mercadotecnia deportivo y cree que lo que más va a echar de menos es "la competición" y que cuando realmente asumirá su adiós será "en septiembre, cuando empiece la temporada".

"Ya estoy jugando mucho al pádel. El deporte me encanta y lo necesito. Cuando era pequeña y llevaba un par de días sin entrenar, mi madre siempre me decía que estaba inaguantable y me mandaba a pasear"
, recordó.

Encantada con las muchas muestras de cariño que ha recibido desde que anunció su adiós tiene claro quienes han sido los grandes impulsores de su carrera.

"Mis entrenadores de formación fueron la clave. Estuve con ellos hasta los 19 años. Son muchas las horas de entrenamiento a solas, porque había un talento que podías pulir o no y no sólo a niveles técnicos también a nivel psicológico porque yo era un alma libre, algo rebelde"
, concluyó.




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