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CSKA Moscú - Olympiacos: coronas, fantasmas y dureza mental
El CSKA persigue su corona y a sus fantasmas, en una serie ante Olympiacos que hace renacer la dureza mental de los griegos, némesis recientes del conjunto ruso. El brillante Spanoulis ante el arsenal exterior de los Teodosic, De Colo, Kirilenko o Weems

CSKA Moscú – Olympiacos
Viernes, 15 de mayo (18:00 horas)

Experiencia, madurez y gestión emocional

Cuando el Olympiacos cayó derrotado con claridad en el primer partido del Playoff en el Palau Blaugrana, desplazados de la pista como colectivo y con un Spanoulis fuera de juego, los griegos parecían igualmente desplazados de la serie. Pero ganaron los tres siguientes partidos. Con la etiqueta de superviviente guerrero en su genotipo colectivo (sin importar cuál haya sido su entrenador en los últimos años), Olympiacos ha dado lecciones de rendimiento global muy por encima de su calidad individual, guiadas por la gestión (y contención) de sus emociones intrapartido y, ahora, la experiencia.

Porque en El Pireo hay más jugadores campeones (Spanoulis, Printezis, Sloukas, Mantzaris y Katsivelis) que en Moscú, que cuenta con Khryapa y Vorontsevich (2008) y un Kaun, que ganó dos títulos... con Olympiacos.

Si no los títulos, a CSKA sí le acompaña la experiencia. Resulta innegable la demostrada capacidad al más alto nivel de los Teodosic, Fridzon, De Colo, Weems, Kaun o Kirilenko, pese a no lucir corona. Es, además, un punto de madurez óptimo, ahora que el hombre-orquesta Milos Teodosic parece haber incrementado su poso. Mas, al final, es la gestión emocional, el sobreponerse a los malos momentos o resistir en ellos, el mantenerse impasible a las trabas, el abstraerse de los pequeños detalles del partido, el ser plenamente consciente de que todo está en el objetivo final. Es ese instante en el que resulta fácil visualizar al CSKA (un punto) hundido ante una mala racha y a Olympiacos sacando la espada. Es tan fácil de visualizar como que ya ha sucedido. Y la pesadilla moscovita solo se arranca con título.

El inicio de la pesadilla moscovita (Foto Euroleague/Getty)

El dato estadístico

El Olympiacos es el equipo que menos puntos por partido encaja de toda la Euroliga. Con 71,2 por choque, solo en cuatro ocasiones ha recibido más de 80 puntos. Ante ellos, el equipo más anotador de toda la competición. El arsenal del CSKA es capaz de convertir 87,82 tantos por encuentro (en ocasiones, a un ritmo endiablado). Y son esos 16 puntos los que encierran las diferencias de dos baloncestos.

Porque el Olympiacos es de posesiones largas, de tiros elaborados, de hacer aparecer a Spanoulis cuando la bocina está a punto de sonar. Correrá única y exclusivamente cuando la canasta sea segura al contraataque; si no, vive tan cómodo en ese estático que convierte los partidos en guerras de punto a punto que no halla necesidad en la carrera. Su ratio de posesiones por 40 minutos no llega a las 70 por partido (69,7), el más bajo de toda la competición. Y, enfrente, un equipo que no necesita de extrema elaboración para abrazar el aro. Con predominancia exterior y jugadores como Teodosic, De Colo, Jackson o Weems, los moscovitas tienen, incluso en el estático, el lanzamiento rápido como recurso. Lo que, con su amplia dinamita exterior, es capaz de relanzar partidos o de terminar de romperlos.

Estadísticas de equipo
CSKA MoscúOlympiacos
87,8PUNTOS75
37,4REBOTES34
10,6REBOTES OF.9,3
26,9REBOTES DEF.24,7
20,9ASISTENCIAS17,7
6,9ROBOS5,6
4,1TAPONES3,4
13,1PÉRDIDAS11,4
54,9%%2P0,519
41,6%%3P0,355
78,6%%TL0,704
106,9VALORACIÓN83,2



Las estrellas
El elenco de nombres reconocidos en el panorama baloncestístico europeo se acumula en el CSKA Moscú, especialmente en contraste con la modestia del grupo de Olympiacos, armado alrededor de y en base a una muy luminosa estrella.

Milos Teodosic es la gran referencia creadora del CSKA Moscú. Base y alma libre –quizá más todavía en este equipo, en el que comparte minutos y funciones con De Colo y Jackson–, el serbio genera juego (7,09 asistencias, líder de la competición) y amenaza el aro al mismo nivel. Moderada su tendencia a la desconexión y a lo cuestionable de algunas de sus decisiones ofensivas, ha crecido hasta estar en un tope de su carrera que le lleva a perseguir la corona de la que hasta ahora se ha visto privado.

Foto Euroleague/Getty

A su lado, Nando de Colo ha brillado con luz propia en su primera temporada después de su periplo NBA. Con libertad para alternar las posiciones de base y escolta, el francés da rienda suelta a su papel de anotador. Peligroso en transición y definitorio en el 1x1, forma la pareja exterior más letal de Europa junto a Teodosic.

Completando la línea exterior apareció Andrei Kirilenko. Como si el CSKA no gozara de arsenal suficiente, añadió a finales de febrero a uno de los jugadores más determinantes que todavía pueden verse en Europa. Quizá un punto menos que en su anterior etapa, pero qué importa si cuando Kirilenko está en pista desprende la misma sensación de omnisciencia, es la mayor combinación de equilibrio colectivo y talento, es una poderosa arma ofensiva sin necesidad de tener el balón en sus manos y es, además, un absoluto tormento defensivo.

Como tormento es Vassilis Spanoulis en el otro extremo de la cancha. Aunque por debajo de su extrema capacidad en el doble campeonato de los del Pireo, es uno de los jugadores más determinantes de Europa y el faro único de su equipo. Letal anotador, Spanoulis no tiene por qué subir el balón, pero es el absoluto catalizador del conjunto griego, la fuente de la que todos beben (los interiores de perfil finalizador, los que esperan el balón en el 6,75, los que se abren para el pick and pop...). Y, en final de partido, Vassilis estará allí. Pocos jugadores como él para decidir y ganar en los últimos dos minutos de un encuentro.

Como si de un fiel lugarteniente se tratara, ahí sigue Georgios Printezis junto a Spanoulis, en esa ya pareja reconocible del Olympiacos ganador. Derrochador de carácter e imprescindible reboteador, Printezis aporta, además, un punto de talento en un juego interior capaz de poco más que rematar cuando el balón llega a sus manos (Dunston-Hunter). Él es el 4 abierto, el hombre que puede recibir para jugarse el 1x1 al poste medio, el que queda en el 6,75 tras los bloqueos para sacar a relucir su muñeca. Y, sobre todo, el hombre al que los tiros definitivos están agrandando el aura. A Estambul 2012 se le suma el triple ante el Barça en el cuarto partido de la serie de Playoff.

Foto Euroleague/Getty

En la línea exterior de los griegos sobresale, Spanoulis aparte, Matt Lojeski. En su segunda temporada en El Pireo, el alero americano es un respiro anotador desde el perímetro. Un clásico verle anotar triples desde la esquina, Lojeski es, además, otra de las piezas de la capacidad atlética que Olympiacos puede disponer en todas las posiciones.

Líderes estadísticos
CSKA MoscúOlympiacos
Milos Teodosic (15)PUNTOSVassilis Spanoulis (14,9)
Andrei Vorontsevich (5,8)REBOTESOthello Hunter (4,9)
Kyle Hines (1,8)REBOTES OF.Bryant Dunston (1,7)
Andrei Vorontsevich (4,1)REBOTES DEF.Georgios Printezis (3,9)
Milos Teodosic (7,1)ASISTENCIASVassilis Spanoulis (5,7)
Nando de Colo (1,4)ROBOSMatt Lojeski (1)
Sasha Kaun (0,9)TAPONESBryant Dunston (1)
Milos Teodosic (3,6)PÉRDIDASVassilis Spanoulis (3)
Pavel Korobkov (69,6)%2POthello Hunter (62,2)
Pavel Korobkov (100)%3PMatt Lojeski (43,8)
Manuchar Markoishvili (92,3)%TLKostas Sloukas (89,2)
Nando de Colo (16,8)VALORACIÓNVassilis Spanoulis (15,5)



Los precedentes

El balance global encumbra a CSKA Moscú (17-11), pero qué importa si al poderío de los rusos se ha presentado como némesis Olympiacos. Si en 2012 los griegos llevaron a cabo una de las remontadas más recordadas de la historia de las Final Four, con Printezis anotando el tiro definitivo que condenaba al ostracismo la historia de superioridad que el CSKA había escrito durante la temporada. Si en 2013 los griegos volvían a aparecer como cenicienta y tumbaron a los rusos en semifinales para acabar alzando de nuevo el título.

Los precedentes recientes hablan de la historia de una revancha, de un colectivo que ha actuado como enterrador del poderío del CSKA cada vez que ha asomado la cabeza como outsider en una Final Four. Como ahora.

Esta temporada, el Top16 ya ha dejado un doble duelo. El primero, 84-76 para Olympiacos (uno de los tres equipos que ha ganado a los rusos este curso); el segundo, 76-70 para el CSKA (sin Spanoulis y ya con Kirilenko).


La clave en la pista

Dos técnicos griegos debutantes en la Final Four (y en la Euroliga con el cargo de primer entrenador) y con relaciones cruzadas como para añadir alicientes al enfrentamiento. Giannis Sfairopoulos fue asistente del CSKA Moscú (coincidió con Teodosic, Kirilenko, Vorontsevich, Kaun, Khryapa) en la debacle de 2012 contra el Olympiacos, el equipo al que ahora dirige. Dimitris Itoudis comanda al CSKA en su segunda campaña como primer entrenador. Antes, su vida ha estado vinculada al Panathinaikos, eterno rival de los del Pireo.

La contraposición de estilos entre los dos colectivos puede llevar a guiones de partido muy distintos. Si es que uno de los dos lograra imponerse claramente, el partido podría romperse; si no, el Olympiacos estará encantado de llegar a un final igualado, y el CSKA de arrancarse sus demonios.

El Olympiacos es capaz de imponer un nivel físico en pista como pocos otros equipos en la competición, con interiores de músculo (Bryant Dunston ha repetido como mejor defensor de la Euroliga) y exteriores capaz de asfixiar en la primera línea. Pero ante ellos tendrán un equipo de muchísimo tamaño y capacidad atlética en todas las posiciones, que reduce las posibilidades de verse amilanado por los griegos.

En número y talento, el CSKA es superior. Tiene, uno por uno, mejores jugadores y una rotación amplísima de primer nivel. Y, especialmente en el juego exterior, guarda una batería de jugadores con dinamita que no poseen los griegos. Con De Colo, Jackson, Kirilenko, Teodosic, Fridzon y Weems, las combinaciones son múltiples, haciendo un juego exterior que, con el añadido de Markoishvili y la posibilidad de llevar a Khryapa al tres, se vuelve completamente líquido. Algo que no puede decir el Olympiacos, con piezas más reducidas, menos versátiles y menos combinables. Pero, eso sí, roles clarísimos, una ventaja cuando llegan los momentos decisivos de los partidos decisivos.

Vassilis Spanoulis ya se mostró recuperado en el Playoff ante el FC Barcelona, en una serie en la que varios jugadores sufrieron problemas físicos. El Olympiacos más que su rival requiere de esa plenitud física, especialmente de un Spanoulis por cuyas sensaciones pasa el equipo. El CSKA ya ha recuperado a Khryapa, aunque probablemente cuente con la baja de Vitaly Fridzon, que no ha jugado desde inicios de abril tras romperse un dedo.

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