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No hay quien pare a Spanoulis, nada que pueda con el corazón griego (68-70)
Increíble Spanoulis. Tras 37 minutos desaparecido (dos puntos) apareció para liderar un parcial 0-12 y darle a Olympiacos una clasificación milagrosa volviendo a tumbar a CSKA Moscú. Spanoulis había fallado 11 lanzamientos antes de encadenar los cuatro últimos (11 puntos) y alzarse a los alteres del baloncesto



Redacción, 15 may. 2015 ¡Spanoulis vale una final! El base griego dio el enésimo recital para remontar un partido que CSKA había controlado 37 minutos y con 11 puntos finales permitió a Olympiacos superar la adversidad creada y alcanzar la final tras ganar 68-71.

La primera semifinal de la Turkish Airlines Euroleague se planteó como un duelo de intereses por imponer ritmos de juego muy diferentes. Frente a la necesidad de exhibir todo el talento ruso, Olympiacos entró en el partido con la misión de cortar cualquier atisbo de velocidad y ,aunque eso le supuso cargarse con muchas faltas y llevar en demasía a su rival a la línea de tiros libres (14/18 frente a un 2/2), logró que el encuentro nunca se les fuera de las manos.

No importó que Spanoulis acabara la primera parte con dos puntos (0/8 en tiros de campo) y tres balones perdidos. Al paso salieron Georgios Printezis (14 puntos y ocho rebotes para 22 de valoración) y Ionannis Papapetrou para dar respuesta a CSKA Moscú.

Los moscovitas ofrecieron un juego más colectivo, donde reservas como Nando de Colo (18 puntos) y Aaron Jackson (nueve y siete recuperaciones) sumaban desde el banco, pero para irse en el marcador necesitaban más acierto triplista (2/6) y, sobre todo, que Teodosic (0 puntos y cinco pérdidas) aparecieran en el partido para poner la calidad que sobresaliera entre el monótono ritmo de partido impuesto por Olympiacos y una velocidad que permitiera correr a su equipo.

La defensa de Jackson (récord de recuperaciones en un partido de Final Four) y los puntos de De Colo y Kaun (11 y cuatro rebotes) parecieron que le daban una vida extra a CSKA Moscú, más aún cuando un destello de Teodosic puso a los rusos nueve puntos arriba cerca del final del encuentro.

Pero entonces surgió uno de esos jugadores que cuando nacen se rompe el molde con el que son creados. Spanoulis llegó a tres minutos y medio del final con dos puntos y 0/11 en tiros de campo, pero entonces ya no falló nada (tres triples y una canasta de dos) y anotó 11 puntos maravillosos que permitieron remontar el 61-52 para acabar imponiendo el carácter de ganador de un equipo que nunca se rinde, incluso cuando su estrella tarda 37 minutos en brillar.

(Foto EFE)

LOS RESERVAS ALEGRAN LA CARA A CSKA MOSCÚ

La Final Four se abrió a golpe de triples y si primero acertó Vangelis Mantzaris, a éste respondió Andrei Vorontsevich quien encadenó los cinco primeros puntos de CSKA Moscú. La torre moscovita era junto a Sasha Kaun el objetivo principal de los ataque del equipo de Itoudis. CSKA Moscú sabía de su superioridad en la zona y más viendo como Printezis y Dunston circulaban en ataque por fuera rehuyendo hacerles daño en el ataque heleno.

Olympiacos era lo contrario, sus tiros era todos de fuera y cuando buscaron algo por dentro Vorontsevich apareció para cerrarles el aro con sus tapones. Sólo Printezis encontraba al manera de superar la defensa rival y con su habitual tiro por elevación lograba empatar el marcador a nueve. No tenía acierto, no controlaba el rebote, pero el pausado ritmo de juego hacía pensar que Olympiacos dominaba el tempo de partido.

Como si hubiera una orden preestablecida, ningún ataque griego concluía antes de que le reloj cayera a un dígito de posesión y, como los puntos de CSKA caía a cuentagotas y desde la línea de personal, todo parecía ir bien.

Era un partido de bajo acierto y por eso la presencia de Nando de Colo fue una bocanada de aire fresco con la canasta desde la esquina que logró y la asistencia posterior a Kirilenko (15-12).

Fue prácticamente el único momento donde el ataque ruso supero a la defensa griega, pero ese momento duró menos de un minuto porque dos suplentes como Papapetrou y Lafayette empataron el encuentro con dos triples al cierre de sendas posesiones. Olympiacos había aguantado el tirón de los titulares con Spanoulis negado al aro (0/2 y –4 de valoración en la primera parte), pero sus suplentes y Printezis (seis puntos) aguantaban al término del primer cuarto (20-17).

(Foto Euroleague/Getty)

NO SPANOULIS, NO PROBLEM

Aunque no tenga el glamour de los titulares, la segunda unidad moscovita no tiene nada que envidiar y entre Nando de Colo y Aaron Jackson así lo demostraron con puntos en ataque y una excelente defensa coral que agravó la sensación de agobio ofensivo de Olimpiacos y forzó nuevos cambios y el tiempo muerto de Sfairopoulos (24-17).

La salida de Brent Petway parecía aliviar esos problemas con su triple y posterior rebote defensivo. Ésta la del rebote era la única batalla donde Olympiacos ganaba, pero le volvía dar réditos porque se sujetaba al parque de manera increíble para forzar malos tiros de un CSKA Moscú que nuevamente caía en la trampa griega para apretar el marcador ante el fervor popular de una hinchada que por momentos convertía Madrid en El Pireo.

Con 24 a 22 volvió a la pista Spanoulis, pero no era su momento y la entrada del base no pudo ser más nefasta porque una pérdida suya (la tercera en el encuentro) rompió la positiva dinámica. Tuvo que ser a través de la personal cuando, pasado un cuarto y medio, Spanoulis se estrenara en la Final Four. Pero no era su partido, sino el de Papapetrou, una joven promesa que no se intimidaba por ver delante a Kirilenko (muy gris en el aprtido y sobre todo en la segunda parte donde no anotó) y ayudó a que Olympiacos, después de muchas idas y venidas y pese al irracional momento de su estrella, lograra ponerse por delante (27-28).

La salsa del partido ya era por entonces lo suficientemente espesa para que fuera del gusto del paladar griego. Este desafortunado devenir del encuentro no gustó a Dimitris Itoudis y volvió a poner a sus principales estrellas. Entre ellas estaba Kaun que pese a lanzar sólo una vez a canasta en la primera parte se intuía esencial por la incomodidad que causaba en ataque y su intimidación en defensa.

Pero hacia falta más porque si Spanoulis no estaba, en CSKA Moscú tampoco parecía hacer acto de presencia el talento de Milos Teodosic (-2 de valoración tras dos cuartos). La presencia anotadora de sus reservas no escondía la necesidad de que el serbio surgiera en ataque porque sus cinco balones perdidos en la primera parte era un lastre con el que nadaba un equipo que era incapaz de no sólo de irse en el marcador sino que veía como un triple de Printezis y mate de Otello Hunter volvía a situarle por detrás del marcador.

Sólo el recurso del tiro libre permitió a CSKA Moscú irse por delante en el marcador (35-36). La diferencia en las visitas a la línea de personales era la única que favorecía a CKSA Moscú. Los 16 tiros libres más lanzados, empero no le daban nada más que para ir mínimamente por delante.

(Foto Euroleague/Getty)

CSKA MOSCÚ SE ESCAPA PERO NO ROMPE EL PARTIDO

En un acto de raciocinio poco habitual cuando se habla de la élite baloncestística dejó en el banco a un negado Teodosic para poner en la pista a su mejor base en el partido. Y Jackson no le defraudo de tal manera que una recuperación (récord en partido de Final Four con seis) y posterior contraataque suyo permitió a CSKA Moscú comenzar bien la segunda parte y castigar a un Olimpiacos desafortunado y donde pronto empezaron a moverse sus jugadores. Entre esos cambio estaba el de Spanoulis aunque para cerrar una pequeña herida su presencia en la pista está por encima de bien y del mal.... y eso que su partido se aproximaba a lo segundo.

En eso, Itoudis era más pragmático que su compañero de banquillo y quietaba lo que no funcionaba para poner a lo que sí. Era el turno para que De Colo entrara en pista y el francés no defraudó. Un triple y una fácil bandeja al contraataque estiró el marcador hasta la máxima del partido forzando el tiempo muerto de Sfairopoulos.

Olympiacos volvía a ahogarse con el tiempo en cada posesión, cierto que el rebote ofensivo a veces le daba la oportunidad para redimirse de sus pecados anotadores, pero 4 puntos (4 tiros libres ) en el cuarto y más de tres minutos sin sumar hacían que ahora sí CSKA Moscú se sintiera cómodo en el partido con ocho puntos de renta gracias a una nueva canasta del base francés (47-39).

Era la primera bola para romper el partido que defendía Olympiacos y éste respondió como sólo sabe: con orgullo y corazón. Una acción de dos más uno de Sloukas y un triple de Printezis redujeron las taquicardias y la entrada de Agravanis permitió un parcial 2-8 que devolvió el partido a su tónica habitual (49-47) ante el continuo desacierto triplista de los jugadores rusos.

El joven pívot tuvo hasta en tres ocasiones seguidas la oportunidad de hacer más grande su impacto en el partido, pero sus errores bajo el tablero evidenciaban a la par la superioridad bajo los tableros de un orgulloso equipo griego que capturó casi los mismo rebotes en el tercer cuarto (15, 10 en ataque) que en la primera parte (16). Quizá por ello ni la primera canasta en el partido de Teodosic y la ventaja de cuatro puntos de CSKA Moscu parecían alegrar al equipo moscovita.

(Foto Euroleague/Getty)

SPANOULIS ES EL ÁNGEL DE LA REDENCIÓN GRIEGA

Teodosic había entrado en juego y como dejó el tercer cuarto entró en el siguiente. Supo forzar una personal y anotó tres tiros libres para extender la ventaja a siete puntos apaciguando el fervor griego. Había costado pero el base serbio sacaba a relucir su talento y otro triple ahora hacía que la efervescencia tomara un acento más eslavo que heleno con la, además, creciente presencia interior de Kaun.

CSKA Moscú volvía a vivir un buen momento en el marcador (57-49) y en las sensaciones porque se imponía a un equipo donde no aparecía su líder y no lo haría en unos minutos ya que Spanoulis tomaba oxigeno en el banco cuando más lo necesitaban sus compañeros.

El Cid de El Pireo entró a falta de seis minutos y medio y su hinchada recuperó parte de la sonrisa que estaba robando poco a poco los impulsos anotadores de su oponente. Sin embargo, el problema de Olympiacos era más coral, porque se veía en inferioridad ofensiva y sus porcentajes exteriores condenaban cualquier opción de aproximarse en el marcador. 16 puntos en 16 minutos de la segunda parte atestiguaban la gran verdad del partido: Olympiacos sólo podía ganar a base de defensa.

Y eso quiso evidenciar Mantzaris cuando, con nueve de desventaja, recuperó un balón y desde la personal dio sentido al previo triple de Spanoulis. Otra vez, un ramalazo ofensivo de Olympiacos les metía en el partido. Si en más de seis minutos sólo habían anotado siete puntos, en menos de uno lograron cinco para poner el 63 a 59 a tres minutos del final.

Un parcial que creció y, como no podía ser de otra manera, lo hizo a partir de una gran defensa de Sloukas a Teodosic permitiéndole salir a la carrera tras rebote y anotar una fácil bandeja. CSKA Moscú dominaba el resultado, pero los errores de Teodosic hacían que anímicamente el partido fuera de Olympiacos y más con el segundo triple de Spanoulis. Mientras una estrella crecía, la otra (Teodosic) se iba al banquillo a purgar sus pecados (63-64).

El parcial de 0-10 debía ser atajado bruscamente por el tiempo muerto de Itoudis porque en dos minutos debía de cambiar la mala dinámica en la que se habían sumergido. Pero no sería con el permiso de un Spanoulis endiosado por la atmósfera creada. Un uno contra uno frente a Vorontsevich daba la máxima ventaja a Olympiacos que ahora sí se veía ganador.

Lo pudo ser si el triple esquinero de Printezis entra, pero no lo hizo y CSKA Moscú entró en el último minuto con la opción de empatar. Después de un eterno tiempo muerto, Weems hizo buenas las instrucciones de su técnico y con una canasta rápida logró su objetivo (66-66).

Por delante 30 segundos y balón para Olympiacos. Bueno, balón para Spanoulis que es mucho más. El genial base amasó el balón hasta cansar a su defensor y metió un triple echándose atrás que valía una final. El último milagro de Spanoulis se hacía realidad y Olympiacos hacía más grande la leyenda de su corazón, el corazón del eterno campeón.

CSKA MOSCÚ68
NNombreMinPT2T3TLR.T.RDROASBRBPTFTCFPFRVAL
1DE COLO, NANDO 26:37184/12 2/4 4/4 4314 2 13212
4TEODOSIC, MILOS 23:1681/4 1/5 3/3 3215 6 142
7FRIDZON, VITALY DNP - ---- - - - - - - - - - -
8NICHOLS, DEMETRIS 03:07 --- 1 -1
9JACKSON, AARON 21:4494/7 0/2 1/2 1 1371 11415
11MARKOISHVILI, MANUCHAR 03:49 --- 1 2 -1
13WEEMS, SONNY 24:2094/8 0/1 1/2 44 411 1111
20VORONTSEVICH, ANDREY 26:5251/3 1/2 -5411113 1111
24KAUN, SASHA 24:30113/4 -5/6 4 4 1 13717
31KHRYAPA, VICTOR 13:412--2/2 22 2 2 129
42HINES, KYLE 12:5310/1 -1/2 4131 1 225
47KIRILENKO, ANDREI 19:1151/2 -3/4 55 1121 339
Total6818/414/1420/2533211221121374222488


OLYMPIACOS70
NNombreMinPT2T3TLR.T.RDROASBRBPTFTCFPFRVAL
4PETWAY, BRENT 12:015-1/1 2/3 431 31 325
5HUNTER, OTHELLO 07:3821/2 --1 1 1112 -1
6DUNSTON, BRYANT 19:3851/2 -3/4 523 2 11439
7SPANOULIS, VASSILIS 32:03131/7 3/8 2/2 11 33413333
9PAPAPETROU, IOANNIS 20:3493/5 1/4 -211121 1414
10SLOUKAS, KOSTAS 17:59102/3 -6/7 211211 3413
15PRINTEZIS, GEORGIOS 32:12144/6 2/5 -8534 3 1522
16AGRAVANIS, DIMITRIOS 07:4621/5 --422 1 1
17MANTZARIS, VANGELIS 23:3750/1 1/4 2/2 11 4 127
20LAFAYETTE, OLIVER 09:0530/1 1/1 - 1 111
21DARDEN, TREMMELL 04:19 --- 1 2 -3
24LOJESKI, MATT 13:0821/3 0/2 -3211 13
Total7014/359/2515/184024161581747242271

Álvaro Paricio
@Alvaropc23
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