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¿Cómo se puede ganar a Olympiacos?
Llegó el día D, la hora H en la que el Real Madrid gané al Olympiacos y rompa años de sequía continental y fantasmas del pasado. Para conseguirlo los jugadores nos dan las claves de lo que puede ser un partido histórico

Luchar rebote para controlar el tempo de partido

“Si sólo pudiera centrarme en una cosa antes de la final sería el rebote”. Esta frase de Pablo Laso define a la perfección la importancia de aspecto reboteador en la final de este domingo. Puede parecer exagerado, pero todo comienza y acaba en la lucha del rebote.

Para Olympiacos es el bastión principal en su rocosa defensa y para el Real Madrid es la clave para poder correr e imponer su juego de contraataque. A diferencia de lo que sucedió en semifinales, el juego físico del Real Madrid no parece que pueda intimidar a los pívots de Olympiacos. "Son atletas la mayoría del equipo y es muy complicado jugar. Tiene gente que puede cambiar en el pick and roll y quedarse con un exterior, así que habrá que moverles bien para que no tengan ese control de la zona", comenta Sergio Rodríguez

(Foto EFE)

El conjunto blanco, sensiblemente inferior en centímetros que Fenerbahçe, pudo responder a su rival en semifinales y correr contraataques para romper el partido en la primera parte. “Su juego interior es mucho más móvil, aunque Fenerbahçe tenía jugadores móviles. Ellos dependen mucho de lo que puedan generar sus bases en el pick and roll y los pívots asumen su papel de cortar hacia el aro”, asegura Andrés Nocioni.

Pero delante estará Bryant Dunston y sus compañeros, un equipo que pudo minimizar el impacto de Sasha Kaun, Andrei Kirilenko y compañía para ganar el duelo de los tableros. Para los griegos, esta se presume que será una lucha esencial, pues su defensa se basa en no conceder segundas opciones y sabe, además, que el Real Madrid cuando más cómodo se siente es cuando corre tras cerrar el rebote. “Creo que tenemos que asegurar el rebote para correr, tratar de llevar nuestro ritmo de juego, así que vamos a tener que luchar”, señala un Nocioni que tiene claro que “dejarlo todo en la cancha es indiscutible”, por lo que presume una bonita pugna entre los dos equipos. “Lo importante para nosotros es defender, que el otro equipo no se sienta a gusto y después rebotear. En la final va a ser clave contra esta gente tan física”, reconoce Sergio Rodríguez.

(Foto EFE)

La defensa de Spanoulis

"Limitar a Spanoulis", contestaba directamente Sergio Rodríguez cuando le preguntaban tras las semifinales por las claves de la final. Lo tenía claro, y apostillaba: "Limitarlo. Sabemos que no lo vamos a parar, es un grandísimo jugador, pero que no se encuentre cómodo durante todo el partido". Vassilis es el líder incuestionable de Olympiacos, la estrella más clara de los cuatro equipos que participan en la Final Four. Y todo rival confía en limitarle, no en detenerle.

Pese a que Pablo Laso repite la importancia de centrarse en el grupo completo antes que enloquecer con Spanoulis ("puedo hacer una defensa con cinco jugadores sobre él, pero entonces alguno de los cuatro que están libres encestaría con facilidad", "hay que parar a todo el Olympiacos, no solo a Spanoulis"), como cualquier entrenador, preparará defensas específicas para la estrella rival.

Demostrado queda su infinito carácter ganador, y su capacidad como clutch player pese a poder acumular malas series de tiro. La imposibilidad de enterrarlo no implica que, limitando su creación ofensiva, especialmente desde el pick&roll central, el ataque de los griegos pueda verse diezmado.

El Real Madrid cuenta ya con la experiencia (o lección) de Londres 2013, cuando el griego llevaba 0 puntos y -10 de valoración al descanso, pero acabó hundiendo a los blancos ("Nos hizo lo mismo a nosotros hace dos años en Londres. Anotó tiros increíbles. Es realmente un clutch player” declaraba Slaughter, comparando ese partido con la semifinal que los griegos disputaron ante el CSKA. El Real Madrid ya es consciente de que no se le entierra, lo que constituye el primer paso en la defensa a Vassilis Spanoulis.

(Foto EFE)

Los números de la victoria

El Real Madrid llegó a la Final Four como el 4º mejor en porcentaje de acierto gracias al 49,81% de efectividad. Además, fue el equipo que más triples intentó y el tercero en acierto (38,15%).

Pero delante estará el mejor equipo defensivo de la Euroliga. Olympiacos sólo encaja 71,06 puntos por partido y a CSKA Moscú redujo su porcentaje de efectividad al 40% (28,6% en triples).

Para los griegos sabemos que es clave marcar un ritmo de partido lento y buscar marcadores bajos, lo dicen la sabiduría popular y los números.
LA DEFENSA DE OLYMPIACOS
En las victoriasEn las derrotas
68,04 puntos encajados78,28 puntos encajados


Ha dejado a sus rivales en menos de 60 puntos más veces (5) que partidos donde ha encajado 80 puntos. Sólo ha recibido 80 o más puntos en cuatro ocasiones y su balance se equipara (2/2), aunque su fiabilidad queda patente cuando el marcador es bajo. De hecho hay una cifra clave: siempre que encaja menos de 73 puntos gana sus partidos (15-0). CSKA Moscú también sucumbió a esta tiranía. “Creo que la clave es no permitirles que tengan el ritmo de partido que tuvieron contra el Fenerbahçe y que anoten desde fuera. Hay que ser más físicos en defensa", resume Vangelis Mantzaris.

El base griego sabe muy bien que “Si es un partido defensivo estará de nuestro lado, y si es un partido ofensivo será de ellos. Espero que sea un partido defensivo". Aunque también es cierto que “hace dos años nos metieron más de 80 y nos ganaron” recuerda un Chacho para el que este domingo “hay que estar muy preparado para jugar cualquier tipo de partido".

Los números del ataque del Madrid son muy diferentes, ya que es el segundo máximo anotador con una media de 86,59 puntos.

EL ATAQUE DEL REAL MADRID
En las victoriasEn las derrotas
89,39 puntos anotados75,83 puntos anotados


De los 16 partidos que el Real Madrid ha anotado más de 80 puntos sólo ha perdido uno (90-86 en la pista de Maccabi Tel Aviv), por lo que nuevamente superar esa barrera se atisba como fundamental para alcanzar la victoria.

Una confrontación de números que en la pista se puede traducir a una estrategia helena por parar al Real Madrid a toda costa. Quizá incluso en esa lucha Olympiacos se exceda y, como sucedió en semifinales, emplee la falta como recurso para cortar el ritmo y sacar del partido al Real Madrid.

Eso lo sabe el Chapu Nocioni, aunque eso no le amilana en absoluto. “Es la manera de jugar de ellos. Lo hace todo el año así, creo que se caracterizan por hacer ese juego y vamos a tener que estar preparados mentalmente y saber que tenemos que hacer las cosas lo mejor posible y tratar de entrar y no entrar en ese juego. Entrar porque creo que tenemos que responder a la dureza física con la misma dureza física, y no entrar cuando es nos desquicie o nos saque de la cabeza”. “Estamos en una final, va a ver permisividad (arbitral) y tenemos que estar igual de duros que ellos”, apostilla el Chacho.

(Foto Euroleague/Getty)

Lo inesperado en los secundarios

En las citas claves todas las atenciones están tan puestas en las estrellas, que cada aparición de un jugador secundario confiere un significado especial. En la semifinal, el mayor protagonismo blanco acabó recayendo en Gustavo Ayón (por detrás de Felipe Reyes en rol, pero probablemente no un secundario), KC Rivers y Andrés Nocioni, tres de los fichajes que buscaban aportar un extra en instantes concretos. Los triples de Rivers (5) acabaron suponiendo un verdadero valor añadido al ya de por sí potencial ofensivo blanco. Nocioni no juega un papel principal en el ataque blanco, pero su gen competitivo impregnó a los suyos desde el inicio.

En Olympiacos, Ioannis Papapetrou parecía vivir una verdadera graduación en la primera mitad de la semifinal, chocando contra Kirilenko y llegando al descanso con 9 puntos, destacado. Pero apenas se vieron las posibilidades ofensivas de Lojeski o Lafayette. Solo Printezis y Sloukas -además de Spanoulis- alcanzaron los dobles dígitos en anotación.

Respondan o no las estrellas, las longitudes capaces de aportar los secundarios abren nuevas posibilidades en los instantes concretos. Que eso son las finales.

Los momentos de ignición de Carroll, los triples de Petway, las alternativas defensivas con Slaughter, la anotación de Lojeski, el juego al poste de Bourousis... ¿Qué deparará la final?

(Foto Euroleague/Getty)

Las emociones de los minutos finales

Y si todas las claves previas no resuelven el partido antes de tiempo viviremos lo que muchos intuyen: un final de infarto. Ambos equipos han vivido muchos duelos resueltos en los instantes finales, entre sus jugadores hay un gran elenco de jugadores con gran capacidad resolutoria cuando el tiempo y el marcador aprieta, por lo que hablar de nervios es algo irrelevante.

Los habrá como no puede ser de otra manea cuando hay tanto en juego, pero Spanoulis, Printezis, Rudy Fernández o Felipe Reyes tienen tantos títulos a sus espaldas y tantos partidos en las piernas y manos que si hay dos equipos preparados para ganar esos dos son Olympiacos y Real Madrid.

Si el final es apretado, Olympiacos tiene a un jugador como Spanoulis que es capaz de vivir todo un encuentro a la sombra para resolver en los instantes finales. Lo hizo frente a CSKA Moscú y, hoy por hoy puede ser el hombre más resolutorio en Europa. Es el hombre de los últimos balones, pero ojo que no es el único.

Sin tantos elogios, Georgios Printezis es un hombre que lleva a su espaldas varios tiros ganadores. En 2012 su canasta culminó la remontada histórica frente a CSKA Moscú y anotó un triple sobre la bocina para eliminar al FC Barcelona en cuartos de final. "Lo que he aprendido es que ningún partido termina antes del pitido final. Sabemos como jugar así, son 40 minutos de partido", señalaba el jugador en rueda de prensa.

El ala-pívot es sabedor de que Olympiacos reúne en su plantilla a un buen elenco de jugadores capaces de asumir el último balón y quizá por ello el conjunto es tan peligroso. "Estoy muy orgulloso de tener jugadores como (Kostas) Sloukas o Spanoulis que no tienen problemas con la presión, y todos sabemos cómo es la presión en Grecia”.

De la necesidad, Olympiacos ha logrado ser un virtuoso en los minutos finales y pese a que todos saben que muchos balones los resolverá Spanoulis, todos saben que será difícil pararle. Pero más allá de la figura de un jugador que es capaz de generar directamente con sus canastas o indirectamente con sus pases, Laso prefiere centrarse en el global de un equipo habituado a manejarse en situaciones de estrés. "Esto es baloncesto, no se puede parar a Spanoulis ni ponerle a cinco jugadores a defenderlo porque quedaría alguien libre y encestaría".

Pero llegado el caso ¿qué se puede hacer ante el genio de Larissa en un último balón? Para Sergio Rodríguez “en esa situación está claro que se la va a jugar, ya sea con una canasta o con un pase, y hay que tratar de ponérselo lo más difícil posible sabiendo que es muy bueno y que te la puede meter”.

No muy diferente es la realidad de un Real Madrid que ha perdido y ganado partidos en los segundos finales para escribir un libro. No hay que ir muy lejos para recordar como en la pasada Copa del Rey el conjunto blanco se impuso al FC Barcelona controlando los instantes finales... y qué decir de la Copa del Rey de 2014, cuando sobre la bocina Sergio Llull dio la victoria a su equipo.

Es obvio que en ambos equipo hay hombres de gran capacidad para resolver, pero ¿quiénes son los favoritos para administrar un último balón?

“Depende de cómo haya ido el partido, depende quién esté defendiendo” el cuerpo le pedirá una u otra cosa a Sergio Rodríguez. El base no se arruga y señala que “ojalá tengamos la posibilidad de ganar el partido en los últimos segundos” ¡Qué así sea!

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