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10 momentos para dibujar un oro
De los sustos iniciales a la gloria final. Del tiro libre de Schröder a los de Batum, pasando por los mates de Mirotic o Claver. Y Pau, claro, mucho Pau Gasol. Sus triples, su vuelo, sus golpes en el pecho como metáfora del éxtasis. Estos son, de forma cronológica, los 10 momentos de España en el Eurobasket

1- Bogdanovic desata el miedo...

Mal estreno de España en el torneo, un clásico ya en los campeonatos en los que acaba con final feliz. Los de Scariolo empezaron mejor contr Serbia (21-9) pero perdieron pronto su ventaja y tuvieron que ir a remolque. Tras pasar de un -10 a un -1 en en último cuarto gracias a los puntos de Mirotic, Ribas y Gasol, Bjelica (24-10 aquel día) respondió de inmediato y, ya en el último minuto, Bogdanovic se levantó desde el 6,75 para finiquitar el partido. El primer golpe dolió mucho.



2- ... y Belinelli el pánico

La Selección Española había vencido el segundo partido tras arrasar a Turquía por un claro 77-104 y parecía que el estreno fue solo un mal día. Pero llegó Italia a sembrar el pánico y poner al cuadro español contra las cuerdas. Belinelli, que se puso a meter triples como un loco en la segunda mitad, puso en jaque a un equipo que, cuando soñaba con la remontada, tuvo que ver como su verdugo convertía un triple imposible, forzado y lejanísimo con aroma a sentencia. Belinelli desató la crisis.



3- El tiro libre de Schröder

Qué agonía, qué sufrimiento... qué alivio. Como en los viejos tiempos, España acabó celebrando como si fuera un título el simple hecho de pasar de primera ronda. Y lo hizo en un partido agónico, contra el anfitrión alemán, en la emotiva despedida de Nowitzki y con el abismo siempre asomando. Una derrota era el adiós (salvo milagro islandés contra Turquía, que no se produjo) y España, a falta de brillo, tiró de seriedad y oficio. Cuando parecía tenerlo ganado, los alemanes apretaron para dibujar un final de infarto. A falta de tres segundos, con Alemania tres abajo, tres tiros libres para Schröder. El base, héroe hasta el momento (26 pt, 7 as.), tembló en el último tiro y el balón cayó en manos de Pau, que resoplaba preguntándose qué hubiera pasado en la prórroga. Quizá la historia hubiera sido totalmente distinta...



4- Cañonero Pau Gasol

No se puede decir que no avisó. Con dos triples de inicio y otro en el segundo cuarto, Pau se había convertido en otra amenaza exterior para Polonia, que aún así era capaz de mandar (52-55) a poco del último cuarto. En ese momento apareció Pau. Un cuarto triple forzadísimo, con Gortat encima. Y otros dos abiertos y centrados, pidiendo expresamente el balón para jugársela. Un récord para toda la vida. 6 canastas de tres, el tope de su carrera. Y 18 de sus 30 puntos desde el exterior para eliminar a Polonia y llegar radiante a cuartos.



5- Golpe en la mesa de Mirotic

Qué lejos queda el partido de cuartos y cómo se sufrió frente a Grecia. En un partido durísimo, sin concesiones, de ventajas cortas, donde cada canasta era una pequeña batalla ganada. Tras tanto ataque estático y sudor para ver aro, Mirotic robó la bola, el Chacho condujo el contraataque y, en el último momento, asistió al propio Nikola para que se colgara del aro pese al vuelo de Antetokounmpo por impedirlo. Uno de los mates del campeonato y un golpe en la mesa que empezó a decidir la eliminatoria a favor de España.



6- El mate de Pau que lo cambió todo

Quizá los tuvo mejores. Quizá los tuvo más bonitos. En unos saltó más alto, en otros voló mejor pero pocos, muy pocos mates en la carrera de Pau Gasol, y van unos cuantos, tienen la carga simbólica del que logró frente a Francia tres minutos del final. Con su equipo hundido y el rival 11 puntos arriba, la estrella pidió como nunca el balón y empezó a asumir casi en solitario el imposible de la remontada. Punto a punto, infalible desde la personal, la desventaja fue menguando. Hasta que le llegó aquel balon. Hasta que amagó con el triple, se fue tras su finta de Pietrus y voló con más rabia que nunca hacia el aro, comiéndose en su salto a un Diaw que ni lo intentó. Su cara al aterrizar, pura rabia, pura concentración, pura ansias de ganar, lo dice todo. Justo en ese instante todos volvieron a creer. Con Pau desatado, la final era posible.



7- Gloria y tragedia de Batum

Los aficionados españoles aún no habían dejado de celebrar la canasta de Sergio Rodríguez que les ponía con 3 de ventaja cuando, en el saque de banda posterior al tiempo muerto, su ilusión se vino abajo. Batum salió rápido del bloqueo y, sin pensárselo, recibió, se dio la vuelta, se levantó para el triple y encestó, sin que Rudy pudiera hacer nada. Habría prórroga y, por momentos, parecía que todos los méritos de Gasol y los suyos se podían quedar en la nada. Pero el propio Batum, que tuvo en su mano un segundo tiempo extra, cambió la historia del choque con tres tiros libres fallados finales que su rival, ahora sí, gritase con júbilo que ya era finalista. El silencio en Lille, la decepción de Batum, Pau buscado por todos... en cinco minutos cambió todo.



8- La metáfora de un golpe en el pecho

Es la imagen del Mundial, es una de las grandes imágenes de esta generación dorada y, a buen seguro, también será una de las imágenes que salgan en cualquier vídeo que explique quién fue Pau Gasol dentro de 20 o 30 años. En la prórroga, otra vez con su equipo con el agua al cuello, cayendo por 3 a falta de minuto y medio, volvió a pedir el balón para encadenar, como en el cuarto acto, 8 puntos seguidos salvadores. Entre ellos, los de un mate clave para poner a España 3 arriba después de rebote en ataque que le hacía firmar su mejor partido en ataque con España jamás visto (luego el mate final, también simbólico a más no poder, le permitió alcanzar los 40) y poner a su equipo más cerca que nunca de la gloria. Ojos inyectados en sangre, rabia liberada. Un golpe en el pecho por los suyos, un golpe en el pecho por los que lo veían en sus casa, que gritaron y lloraron en ese instante más que en todo el partido. Un golpe en el pecho por él. Un golpe en el pecho para la eternidad en un momento que ya es historia del deporte español.



9- El vuelo de Víctor Claver

No fue la jugada que decidió el partido pero sí la que hizo sentir a todos que el oro solo tendría un dueño. España llevaba 3 minutos sin anotar en el último cuarto y los lituanos intentaban bajar de la barrera de los diez puntos. Hasta que volvió a aparecer Pau Gasol, esta vez para encontrar a Claver. Con tres rivales lituanos encima, la estrella española se inventó sin espacio un pase para que Claver machacara tras reverso, en otro mate con fuerte carga simbólica, por el salto que dio Víctor en la parte final del campeonato y por lo omnipresente de un Gasol que en este torneo hizo mucho más que anotar.



10- Un triple como metáfora

Quedaba minuto y medio para el final, España ganaba por 13 y Sergio Rodríguez le dio el balón a él. El tiempo se paró cuando Pau lo acarició, aún sin mirar al aro desde el 6,75. No se había levantado el de Sant Boi y dos de sus compañeros ya se estaban poniendo de pie. No había llegado el balón al aro y todo el banquillo y los otros 4 españoles en pista estaban con los brazos levantados. Estaba escrito, era imposible que Pau fallara ese triple, una de sus mayores amenazas durante el campeonato. Fueron sus últimos puntos en el Eurobasket 2015, el Eurobasket de Pau por los siglos de los siglos. Y todos, frances, lituanos y por supuesto españoles, supieron reconocerlo cuando un minuto después fue sustituido. Un pabellón en pie. Un héroe de principio a fin.

Daniel Barranquero
@danibarranquero
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