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La temporada NBA en 10 focos de atención
A mitad camino entre héroe o villano LeBron James quiere combatir a los críticos con el anhelado título en su casa. Para impedirlo muchos equipos y jugadores con cuentas pendientes. Desde el regreso de Durant, la confirmación de Curry o las amenazas procedentes de Chicago y Los Angeles, la NBA abre el telón con muchos puntos de interés

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1.- El rey perdedor
Sin mejoras consustanciales en la plantilla, cierto, pero también con la estabilidad estructural de una plantilla ya hecha y la plenitud física como reto coral. La temporada de Cleveland Cavaliers es un desafío de aquí y ahora en persecución de su primer anillo. LeBron James deshoja la margarita y cuenta que en sus viajes a Finales sólo en dos se llevó el premio… escaso bagaje para el mejor. Resulta el enigma contractual de su protegido (y cliente de su representante), Tristan Thompson, y bajo la sospecha de una postemporada renqueante, el Rey busca el trono allí donde nació y años después regresó tras hacer fortuna junto a sus talentos de South Florida: junto a los suyos.

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2.- La eterna incógnita
Hace tiempo que se anunció la ascensión al trono NBA de Kevin Durant pero han pasado los años y éste no sólo no ha llegado sino que ha visto como descendía varios peldaños en la línea sucesoria de la corona y la popularidad dentro del reino de la fama. Una reinvención con Billy Donovan (será el segundo entrenador para Durant en la liga) a la cabeza y que tendrá la persistente duda del funcionamiento combinativo entre Durant y Westbrook. Dos anotadores compulsivos en los que el reparto de tiros siempre se juega en un fino alambre donde el equilibrio es prácticamente imposible. Para que no lo sea tanto, Enes Kanter y Serge Ibaka tratarán de aliviar las cargas ofensivas de semejantes talentos.

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3.- Consagración o asterisco
De elogiados por el mundo deportivo a ultrajados por sus rivales en un verano donde dio que pensar su éxito. Los Warriors se enfrentan al desafío de confirmar su realidad dominante ante aquellos que consideran afortunada su victoria ante los lastimados Cavaliers. Mismo discurso debe aplicarse su líder, Stephen Curry, quien busca ratificar su hegemonía y eliminar cualquier atisbo de “flor de un día”. El héroe del pueblo y prestidigitador del balón tiene que confirmarse sin sombras de lesión, pero será el crecimiento de Klay Thompson (alejado de líos de faldas) y Draymond Green (nuevo rico) los mejores alegatos de Golden State para defender su consagración.

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4.- Dibujar una sonrisa
Chicago nunca contó con mejores mimbres para volver a soñar con la grandeza del título… pero estos chocaron de pleno con las intenciones del artesano que los manipuló. La era Thibadeau se cerró con más sombras que luces y da paso a Fred Hoiberg, un tipo duro del baloncesto curtido en los banquillos de la NCAA. Promete dar velocidad y quitar el corsé del juego de Chicago. De ello se beneficiará un Nikola Mirotic que asoma la cabeza en el quinteto titular y un Pau Gasol que volverá a atentar contra la lógica de la edad. La reestructuración de la rotación, el minutaje de sus estrellas (y gestión de roles Butler-Rose), clave para llegar bien a la primavera, la misma que persigue tras un largo y duro invierno deportivo.

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5.- Dinastía 2.0
No más últimos bailes ni segundas juventudes. Hablar de San Antonio Spurs obliga a cambiar el discurso por el de la regeneración baloncestística. Grandes ganadores del mercado de verano, Gregg Popovich tiene todos los ingredientes para asegurar un legado fructuoso cuando quiera marcharse, compitiendo desde el primer día. Llega Aldridge como legítimo sucesor al trono que deje Duncan y refuerza la idea del éxito inmediato los rocosos fichajes de David West y Boban Marjanovic, y la refrescante presencia de Ray McCallum. En San Antonio todo pasa por volver a gestionar esfuerzos sin el riesgo de caer demasiado abajo en Regular Season y verse abocado antes de tiempo a un cruce potente y en desventaja campo.

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6.- Ascensión meteórica
Lo que se intuía una progresión sin frenos en Playoffs se convirtió en ascenso exponencial al cielo de las estrellas. El viaje a la postemporada de Anthony Davis (31,5 puntos, 11 rebotes y tres tapones por partido) reforzó su figura y la creencia de que, debidamente rodeado, puede y debe ser el mayor dominador del futuro inmediato. Para dar rienda suelta a su talento llega Alvin Gentry tras recoger loanzas por el juego ofensivo que ideó en Warriors. Junto a Davis, una pella de jugadores a medio camino entre ser estrellas o medianías con grandes sueldos: Jrue Holiday, Tyreke Evans (nuevamente lesionado), Eric Gordon o Ryan Anderson. Si uno de ellos se aproxima a ser All Star, los Pelicans se aproximarán a Playoffs, su principal (y real) objetivo.

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7.- Desilusión precoz
Del invierno de saldo a las carencias veraniegas. La gran manzana no está de moda en el baloncesto y ni su poderoso atractivo ni el efecto imán que intuían enCarmelo Anthony y Phil Jackson han servido para reclutar aliados para su causa. Triste panorama el que espera a un Anthony l que suma años no sólo sin títulos, sino sin esperanzas de, cuanto menos, estar cerca de pelearlos. Un pilar defensivo como Robin Lopez es poco refuerzo para un equipo que sembró dudas con la elección de Kristaps Porzingis y que tiene como gran ilusión el ver brotes verdes en la idea de Derek Fisher con José Manuel Calderón al mando y las semillas seleccionadas por el gurú del baloncesto.

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8.- Un paso al frente
Houston, Los Angeles y Washington anhelan a volver albergar finales en sus calles. Rockets, Clippers y Wizards dieron un paso adelante la pasada temporada y es por ello que en esta confían en ser más competitivos para ascender finalmente al lugar donde los contendiente pasan a ser firmes candidatos al título final. Lo hacen cada uno a su estilo: Washington confiando en el bloque y depositando sus opciones en el crecimiento de los jóvenes Wall y Beal, Houston adquiriendo nuevas piezas en su quinteto como Ty Lawson, mientras que los Clippers dotan profundidad a su rotación (Paul Pierce, Josh Smith y Lance Stephenson) para no flaquear en mayo.

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9.- Expandir sus alas
La temporada de Atlanta Hawks, de cuantas hubo la más sorprendente. Por encima incluso de los brillantes ganadores, la amplitud térmica entre las frías expectativas previas y el ardiente combate final por el título del Este les otorga el merecidísimo premio de equipo revelación y les legitima en confianza para pensar que estos Hawks pueden volver a volar alto. Frente al estrellato de sus dos rivales de conferencia, Mike Budenholzer vuelve a apostar por el comunismo focal como eje vertebrador de su propuesta en pista. La estimulante presencia de Tiago Splitter y Walter Tavares añaden centímetros y talento a un equipo que se ilusiona con el crecimiento de Dennis Schröder y la llegada de Tim Hardaway Jr.

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10.- Los nuevos chicos malos
Como cada año, la NBA nos regala un caramelo con dos sabores, uno inicial, goloso que endulza el paladar con la imaginativa resolución combinativa que pueden formar Rajon Rondo a la carrera y DeMarcus Cousins como voraz finalizador; pero también con un punto de picor amargo porque los Kings reúnen sospechosos habituales del egoísmo deportivo y la polémica off the court. Rudy Gay envejece con soltura y Ben McLemore crece en la dirección correcta para facilitar la labor de un George Karl que tiene en su laboratorio los productos necesarios para una nueva aventura alquimista… con alta carga explosiva. Pase lo que pase serán un equipo de obligado visionado.

Álvaro Paricio
@Alvaropc23
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