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Fernando San Emeterio: Un reencuentro por el liderato
Mejor imposible, la aventura valenciana de Fernando San Emeterio está teniendo un comienzo inmejorable con cuatro victorias en Liga Endesa y cuatro en Eurocup. Después de siete temporadas en Vitoria, el alero vive una nueva etapa que tendrá esta semana un momento especial: su reencuentro con Laboral Kutxa, otro equipo invicto en Liga Endesa. Un duelo por el liderato con tintes emotivos

Redacción, 4 Nov. 2015.- Ya avisaba Valencia Basket en pretemporada de sus intenciones en este nuevo curso baloncestístico. Con un balance de seis triunfos y una única derrota (la inaugural frente a UCAM Murcia), el conjunto valenciano se convirtió en una de las sensaciones de un otoño donde cerró octubre de manera extraordinaria.

Con un récord de 4-0, Valencia Basket es junto a FC Barcelona Lassa y Laboral Kutxa uno de los tres únicos equipos que se mantienen invictos en Liga Endesa, pero, además, es junto al conjunto vitoriano, el único español que no conoce la derrota en competición oficial ya que en Eurocup sigue invicto y es claro líder de su grupo con un balance de 4-0.

Un octubre perfecto ha devuelto la felicidad a un club y una plantilla que disfruta del arranque de competición y se ilusiona ante lo que está por venir. Así lo señala uno de los nuevos, Fernando San Emeterio, quien asegura que los jugadores se encuentran “contentos, evidentemente contentos. El inicio es mejor de lo que esperamos, pero seguimos aceptándolo con normalidad y tranquilidad”.

El alero santanderino es una de las caras nuevas del vestuario taronja y por su propia experiencia prefiere ser cauteloso en el momento en el que lo fácil es caer en el exacerbado optimismo. Para San Emeterio hay que olvidar la euforia de octubre e “ir partido a partido, pensando en el siguiente que viene y seguir trabajando para mejorar” porque “somos gente nueva y todavía tenemos que acoplar muchas cosas nuevas para seguir ganando”.

(ACB Photo / Isaac Ferrera)

Ganar es el objetivo de todo equipo y por el que todos se emplean, pero desde luego que el inmaculado inicio de Valencia Basket ha sorprendido hasta los propios jugadores. “No sé si los esperábamos, nuestra filosofía es ir poco a poco, ir mejorando cada día”, señala un San Emeterio para el que fue clave el inicio en Liga Endesa. “Tuvimos dos buenas victorias al principio que nos dieron confianza, pero no nos hemos parado en esas victorias y seguimos creciendo”.

Un crecimiento que también está impulsado por el entrenador Pedro Martínez quien ya avisó días atrás de que no se podía caer en la euforia porque muchos de estos triunfos habían sido sufridos y luchados hasta el final.

Quizá por ello, Valencia Basket salió este sábado con el firme propósito de apretar desde el comienzo a Rio Natura Monbus Obradoiro e intimidar a otro de los equipos que han iniciado bien la competición. “Creo que salimos fuerte y si conseguimos hacer eso siempre en casa y los equipos ven que aquí es difícil ganar, vamos a tener mucho adelantado en este tipo de partidos”. Para San Emeterio “evidentemente estamos contentos, hemos hecho un buen partido ante un equipo serio hemos ganado con una amplia diferencia, hemos defendido muy bien, pero ya está, pasamos página y pensamos en el siguiente partido”.

El jugador internacional sabe que el camino realizado hasta ahora es el correcto, aunque exige un poco más para ir creciendo. “Creo que tenemos que seguir en esa línea, tenemos que mejorar la fluidez de balón en ataque, pero en defensa también: han tirado tiros solos que no han metido, pero que estaban demasiados solos... siempre hay cosas que mejorar”, declara. Fernando San Emeterio habla de defensa, aunque el primer cuarto (16-5) habla muy bien de un equipo en el que el trabajo defensivo es una premisa impuesta por su entrenador y aceptada como credo propio por los jugadores. “Estamos todos contentos, hemos hecho una buena defensa aunque quizá esa pérdidas de balón se puede mejorar. Hemos defendido bien y sacado una ventaja que es difícil de conseguir frente a un buen equipo como Rio Natura Monbus”.

(Foto Florian Achberger/ Ratiopharm Ulm)

La culminación de un anhelo compartido

Después de siete temporadas, la actual supone un reto para Fernando San Emeterio. Tras media vida deportiva en Vitoria creciendo como jugador y acumulando reconocimientos personales y colectivos, el alero decidió este verano emprender un nuevo rumbo y, a sus 31 años, fichó por Valencia Basket.

Un destino con el que coqueteó muchos veranos, su nombre perenemente quedó asociado al de futuribles taronja, pero, por un motivo u otro, esta era una relación que no se terminaba de consumar… hasta este verano. “Sí, se consumó. Estoy contento por mi parte y creo que el club por la suya. Era ya bastante tiempo detrás para juntarnos y por fin lo conseguimos así que estamos contentos. Además, el comienzo ha sido fantástico y ahora queda seguir trabajando para seguir ganando partidos”.

Las victorias traen la felicidad al jugador y al equipo, por eso San Emeterio no puede pedir más a este nuevo proyecto. “Estoy muy contento, con un comienzo inmejorable, con 7 victorias y siendo importante dentro de un grupo que es lo bueno y bonito”, señala un jugador que quizá juega algo menos que las pasadas campañas (21 minutos por los 24 y 28 que promedió en los últimos años en Vitoria) pero esa regulación de los esfuerzos le compensa con su frescura y relevancia en los momentos importantes.

La importancia de un hombre multiusos como San Emeterio cada día muta de piel y si, en algunas ocasiones es el hombre referencia en ataque, otros puede ser el de los balones calientes o, al contrario, ser decisivo desde la defensa. Este fue el caso del pasado sábado cuando el tocó emparejarse con un Adam Waczynski que venía de ser MVP la jornada previa. Pues bien, el santanderino no sólo capturó nueve rebotes sino que fue una auténtica pesadilla en defensa para el polaco. En el tiempo que coincidieron en pista Waczynski anotó seis puntos (su primera canasta en juego llegó en la segunda parte) y su duelo con San Emeterio se saldó con porcentajes extraños en su calidad: 2/4 en tiros de dos, 0/4 en triples y 2 pérdidas de balón en el cara a cara.

Sin duda que la polivalencia de San Emeterio fue uno de los reclamos que más motivaron a Valencia Basket para su fichaje; en el caso del alero también fueron muchos los motivos del cambio. “Fue una decisión muy meditada después de 7 años en Vitoria con momentos muy impresionantes que no olvidaré, pero creía que era el momento de cambiar y elegí Valencia por muchos motivos… y cada día que pasa estoy más contento de mi decisión”.

Ser importante en el crecimiento del club intentar y ganar una competición como la Eurocup (trofeo que no tiene) fueron algunos de ellos, pero volver a juntarse con Pedro Martínez también fue importante. Ocho años después de su etapa en Girona, San Emeterio vuelve a jugar a las órdenes de un técnico clave en su formación. “Pedro fue muy importante en mi etapa de desarrollo como jugador. Me cogió con 23 años creo y, bueno, ahora estoy en un momento diferente con 31 años con algo más de experiencia, pero los dos confiamos el uno en el otro y fue una parte importante a la hora de tomar la decisión”.

(ACB Photo/I. Ferrera)

El inmaculado comienzo de competición (14 victorias seguidas si contamos las seis de pretemporada) da la razón al cambio, pero San Emeterio se muestra prudente. La experiencia aconseja en estos casos no sacar conclusiones precipitadas más que las propias que muestra el juego taronja, ni caer en el elogio fácil o pensar que todo vendrá rondado.

Quizá por ello y por ser una referencia dentro del vestuario, junto a su taquilla hay una frase que recuerda lo efímero del triunfo. Preguntada por ella, Fernando San Emeterio nos confiesa el origen de unos de los secretos del vestuario valenciano. “Hicimos una reunión al principio de año y todos dijimos una frase y la ponemos en el vestuario para recordarla en momentos difíciles”.

La de San Emeterio, precisamente, alerta de eso vaivenes deportivos y la necesidad de estar unidos cuando las derrotas lleguen. “Cuando se gana va todo rodado, pero cuando se pierde es cuando todos debemos estar más unidos. Todavía no ha pasado y ójala que nunca pase pero lo normal es que en una temporada pase”, asegura.

Este domingo, el buen momento de forma y la imbatibilidad taronja será evaluada, curiosamente por otro conjunto de arranque perfecto: Laboral Kutxa. Cosas del destino, San Emeterio se mide a los vitorianos en un momento dulce para ambos en lo que será una semana diferente después de tanto tiempo defendiendo los intereses vitorianos. “Seguro que será un partido especial... hasta que se ponga el balón en juego. Cuando haya el salto entre dos todo se olvidará e intentaré ayudar al equipo y dar el máximo posible para poder ganar”.

Desde la distancia, San Emeterio alerta del peligro de su ex equipo y asegura que les ve “bien, muy bien”. Para el que fuera capitán y emblema del conjunto baskonista “quizá había demasiadas dudas antes de empezar, pero ellos mismo han ido cogiendo confianza según avanzan los partidos. Están haciendo un baloncesto muy agresivo y muy serio, con la referencia interior de Bourousis. Todo el mundo está aportando y defendiendo muchísimo. Seguro que va a ser un partido muy complicado para nosotros”.

En lo deportivo seguro, pero también en lo emocional porque el recuerdo de lo vivido y los éxitos conseguidos no se borrarán de la memoria de Fernando San Emeterio. Ahora, en su nueva etapa trabaja por construir nuevos recuerdos y contribuir a éxitos en un club que le esperó muchos verano y donde ha empezado con buen pie. Como siempre, la paciencia tiene sus frutos.

Álvaro Paricio
@Alvaropc23
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