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Final Four: 4 candidatos muy distintos en busca de una única gloria eterna
Esta madrugada dará comienzo la fase final del March Madness. La ciudad de Houston albergará la gran Final Four de la NCAA en la que las universidades de North Carolina, Villanova, Oklahoma y Syracuse intentarán alzarse con el título nacional. En las siguientes líneas, presentamos los motivos por los cuáles pueden (o no) salir campeonas las cuatro aspirantes de esta edición

  • Cuadro completo del March Madness 2016

  • Redacción, 2 Abr 2016.- El March Madness tendrá su fin este fin de semana con la disputa de la gran Final Four en la ciudad tejana de Houston. El NRG Stadium, con capacidad para más de 70.000 espectadores, será el escenario del último capítulo del gran torneo final de la NCAA. Tan solo cuatro candidatos peleando por el título más alocado de los últimos años. La solvencia física de la favorita North Carolina, la fuerza del colectivo de Villanova, la extraordinaria capacidad anotadora de Buddy Hield y su Oklahoma o la ambición a lo imposible de Syracuse. Y un solo título para cuatro candidatos tan distintos y, a la vez, tan peligrosos...


    North Carolina Tar Heels (#1)
    9 finales (última en 2009)
    5 títulos NCAA (1957, 1982, 1993, 2005 y 2009)


    La histórica universidad de North Carolina, bien conocida por ser la que formó al mejor de los tiempos, Michael Jordan, buscará en Houston su sexto título nacional. Un gran hito que colocaría a los Tar Heels como la tercera universidad con más títulos, tan solo por detrás de UCLA (11) y Kentucky (8). Los de Roy Williams llegarán a esta Final Four con la clara etiqueta de favoritos. Son el único cabeza de serie que ha conseguido sobrevivir a este despiadado torneo y, además, sus cómodos márgenes de victorias (la victoria con menos diferencia ha sido por 14 ante Notre Dame) han consolidado aún más a un grupo muy consistente a ambos lados de la pista.

    ¿Cuáles son las fortalezas de esta North Carolina?: Sin ninguna duda, el hecho de no contar con ningún jugador de primer año en su rotación principal ha dotado a estos Tar Heels de una privilegiada capacidad física. Guiados por los seniors Brice Johnson (todo un portentoso ala-pívot especialista en sumar dobles-dobles) y Marcus Paige (un completo base zurdo de gran tiro exterior), los Tar Heels son una auténtica roca a ambos lados de la pista. Su potencial interior, además, es extraordinario. Al hercúleo Johnson, esta UNC le sabe sumar la versatilidad de Justin Jackson (completo tres/cuatro de grandes recursos técnicos) y la corpulencia y físico de sus dos cincos puros Isaiah Hicks y Kennedy Meeks.

    ¿Qué le puede alejar del título?: Su irregularidad perimetral es su gran quebradero de cabeza, ya que son uno de los peores equipos del país desde la línea de tres puntos con un frágil 32%. Con tan solo unos 15 intentos por encuentro desde el perímetro, la poca fiabilidad de sus exteriores (Joel Berry II es su mejor triplista con tan solo un 37% de efectividad) es, sin duda, uno de sus principales problemas. Además, un hándicap que aumenta en importancia conociendo a su rival de esta Final Four. Syracuse planteará una intensa defensa zonal que ya complicó mucho sus opciones de triunfo en el encuentro de liga regular (triunfo por 75-70 con un gris 6/25 en triples)


    Villanova Wildcats (#2)
    2 finales (1971 y 1985)
    1 título NCAA (1985)


    Un proyecto creado a fuego lento desde la experiencia y equilibrio de juego en busca de la segunda gran noche de su historia. Villanova, tras derrotar a la gran favorita, Kansas, se ha ganado el pleno derecho a soñar en este March Madness. Su presencia en esta Final Four no es casualidad. Los Wildcats, tras varios años fracasando en las primeras rondas del torneo, han conseguido, por fin, la consistencia necesaria para llegar a competir por el título. Un bloque sólido de gran calidad individual tanto en el perímetro como en el juego interior y que lleva los encuentros a enormes batallas tácticas. ¿Suficiente para salir campeones de Houston?

    ¿Por qué pueden salir campeones?: Sin duda, la gran fortaleza de estos Wildcats radica en su enorme poder colectivo a ambos lados de la cancha. Villanova es un conjunto de gran intensidad defensiva, especialmente en líneas de pase, que lleva los encuentros a un ritmo bajo y calculador en el que se sienten muy cómodos. Ofensivamente, el gran físico de su referencia Daniel Ochefu, un cinco puro clásico de gran facilidad reboteadora, equilibra a un perímetro de talento, carácter y descaro. El trío Ryan Arcidiacono-Kris Jenkins-Josh Hart anota más del 50% de los puntos del equipo. Y a ellos se les uno un descarado base en Jalen Brunson y la energía especial desde el banquillo del todoterreno Mikal Bridges, los únicos jugadores de primer año capaces de hacerse un hueco en la exigente rotación de Jay Wright.

    ¿Qué les puede fallar? Aunque el equipo es muy completo en todas las líneas, la falta de una gran estrella le puede limitar en momentos claves. Los Wildcats, además, jugarán ante el mejor anotador del país en las semifinales, Buddy Hield, líder de un equipo ya les pasó por encima durante la fase regular (78-55). Tampoco pudieron con el sólido bloque de Virginia ni contra los talentosos y descarados equipos de Xavier, Seton Hall y Providence en la fase de conferencia. En su segundo enfrentamiento ante la Oklahoma de Hield, ¿conseguirán contrarrestar la explosión del bahameño?


    Oklahoma Sooners (#2)
    2 finales (1947 y 1988)
    0 títulos NCAA


    Los Sooners son el único equipo de esta Final Four que aún no conocen la maravillosa sensación de cortar las últimas redes. Oklahoma rozó el título en el lejano 1944 (sucumbió ante la Holy Cross de Bob Cousy) y en 1988 (cayó ante la Kansas de Danny Manning), pero la excelsa temporada de Buddy Hield ha vuelto a ilusionar a esta histórica universidad con la posibilidad de sumar el primer título. Hield se ha convertido en el referente claro del March Madness y en él radican todas las esperanzas de Oklahoma en Houston.

    ¿Por qué pueden sumar el primer título de su historia? Porque tienen al jugador más especial del torneo: Buddy Hield. Un completísimo anotador de grandes recursos y letal desde la línea de tres puntos que ha puesto ya su nombre en el próximo Top5 del Draft de la NBA. Sin embargo, la calidad de Hield no es el único argumento con el que esta Oklahoma ha conseguido llegar a la Final Four. Los Sooners disponen de dos buenos escuderos en el perímetro en las muñecas de Jordan Woodard y Isaiah Cousins. Por dentro, Lon Kruger cuenta con el esfuerzo del completo cuatro Ryan Spangler y el gran físico de Khadeem Lattin, la principal referencia interior defensiva del equipo. Mimbres más que suficientes para sumar al increíble Hield... ¿y llegar al título?

    ¿Qué puede evitar que estrenen su casillero de títulos? Depender de un único jugador, aunque sea del talento de Hield, puede limitar las opciones de esta Oklahoma. Los Sooners deberán aumentar su poder colectivo para evitar una derrota que sonaría como un gran fracaso. Con uno de los mejores jugadores de la competición de la última década en sus filas, Oklahoma llegará a Houston con toda la presión de, como mínimo, tener que llegar a la gran final. Y, para ello, deberá superar a una Villanova que exigirá a los de Lon Kruger un partido casi perfecto para tener opciones de triunfo.



    Syracuse Orange (#10)
    3 finales (1987, 1996 y 2003)
    1 título NCAA (2003)


    ¿Cómo un equipo que termina la fase regular con cinco derrotas en seis partidos (cayeron ante Louisville, North Carolina, Florida State y Pittsburgh por partida doble) es capaz de llegar a la gran Final Four? Los Orange, que estuvieron muy cerca de no entrar al March Madness, han firmado una trayectoria fantástica en el torneo final y tuvieron ese punto especial de suerte jugando ante las sorprendentes Middle Tennessee y Gonzaga en segunda y tercera ronda. Su gran reto fue superar a Virginia en el Elite Eight y los de Jim Boeheim firmaron una maravillosa segunda parte para eliminar a los Cavaliers. Ahora, los Orange no quieren dejar de soñar y buscarán en Houston su segundo título. Tras Carmelo Anthony y Hakim Warrick, ¿serán ahora los Trevor Cooney, Tyler Lydon y Malachi Richardson los que entrarán en la historia de esta prestigiosa universidad?

    ¿Qué argumentos tienen para llegar al título? Esta Syracuse ha basado históricamente sus éxitos en una completa defensa zonal 2-3 sin apenas lagunas. Los Orange obligan a sus rivales a tener un gran acierto desde el triple para poder competir contra ellos, llevando los partidos a un ritmo lento y de bajo tanteo en el que se sienten más que cómodos. Además, la explosión del escolta Malachi Richardson y del ala-pívot Tyler Lydon ha conseguido elevar las prestaciones ofensivas de un equipo que ha dejado atrás una temporada muy irregular y llegará a Houston con la ambición máxima y sin nada que perder.

    ¿Por qué podría acabar su sueño? Los Orange debutarán en la Final Four contra una North Carolina que ya les ha superado en dos ocasiones en esta campaña. Los de Boeheim sufrirán para frenar la enorme capacidad física de unos Tar Heels que, a priori, son muy superiores a esta Syracuse. La irregularidad de su perímetro, con el tirador Trevor Cooney y el físico escolta nigeriano Michael Gbinije como escuderos de Richardson, es una de sus principales debilidades. Tampoco ayuda la falta de constancia de su corpulento pívot DaJuan Coleman y sus innombrables problemas cerca del aro, especialmente en el rebote defensivo.

    Gerard Solé
    @gsole14

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