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Quesos Cerrato Palencia, campeón de LEB Oro, asegura plaza de ascenso
Fiesta en Palencia, después de que el Quesos Cerrato Palencia derrote al Ourense Provincia Termal (78-65) y logre el título de LEB Oro por primera vez en su historia, además de asegurar la plaza de ascenso a la Liga Endesa. Urko Otegui y Dani Rodríguez, brillantes

Foto María González / FEB

Redacción, 8 Abr. 2016.- El Quesos Cerrato Palencia vive uno de los días más grandes de su historia, al derrotar al Ourense Provincia Termal (78-65) para asegurarse matemáticamente el título de la LEB Oro, así como la plaza de ascenso a la Liga Endesa.

Los palentinos llevaban persiguiendo el sueño desde prácticamente el inicio de temporada, cuando cogieron el liderato por primera vez en la Jornada 5. Y ya no lo soltarían, con una racha de triunfos increíble –18 consecutivos, además del título de la Copa Princesa–.

El día más importante de la historia del Palencia Baloncesto, decían los titulares de la semana. Y acabó siendo histórico... De la mano sobre todo de Urko Otegui, que arrancó el partido de forma brillante, para terminar con 22 puntos, 7 rebotes y 34 de valoración, y de Dani Rodríguez, que tomó los mandos del partido cuando más caliente se puso (19 tantos). Junto al control de la pintura de Lamont Barnes y los momentos de Marc Blanch, llegaría el primer título de LEB Oro para el Quesos Cerrato Palencia, que había logrado el ascenso en la temporada 2008-09, cuando terminó campeón en LEB Plata.

La intensidad desbordante que se vivía en el Pabellón Marta Domínguez, lleno hasta la bandera, iba acompañada del atractivo en el juego con el que arrancó el partido. Lo inauguró por todo lo alto Jhornan Zamora, con un matazo tras remontar línea de fondo, pero el Quesos Cerrato Palencia se pondría por delante en el marcador bien pronto, gracias a Barnes (6-2).

El veteranísimo pívot estadounidense (37 años) actuaba de referencia en la pintura, generando canastas desde el juego de espaldas y marcando territorio en la zona defensiva, imponiéndose a Kyle Rowley en el arranque del partido. Su buena conexión con Otegui consolidaba el buen juego palentino y permitía reponerse de un parcial de 0-7 que endosaron los gallegos (10-11), para acabar mandando al término del primer cuarto (27-22), con la pareja interior brillando con luz propia.

La experiencia y el liderazgo de Otegui se desatarían en el segundo cuarto. El veterano ala-pívot donostiarra, perfecto conocedor de la categoría, en la que disputa su undécima temporada, estalló. Del inicio de periodo en formato multiusos pasó al estrellato: robos, asistencias, control del rebote, lanzamientos de media distancia... Otegui era el responsable de que el Quesos Cerrato Palencia coqueteara con la decena de diferencia en el marcador.

Los 15 puntos, 5 rebotes y 2 asistencias que sumaba al descanso eran la gran explicación al 45-34 con el que el conjunto morado se fue al paso por vestuarios. En el día señalado, los de Sergio García desbordaban a un Ourense Provincia Termal que parecía el peor rival posible, pues con cinco victorias consecutivas pasaba por ser el equipo más en forma de la LEB Oro.

Dos instantes de genialidad de Dani Rodríguez y Mitch McCarron buscaban poner fin a la tensión palentina y romper el partido: el 49-34 parecía margen suficiente. Pero la reacción de los ourensanos fue inmediata, de la mano del descaro anotador de Jonathan Barreiro y Zamora, que colocaban el 53-47 que devolvían los nervios al Marta Domínguez.

Dani Rodríguez, estrella palentina (Foto María González / FEB)

Lo caliente del momento trajo a Dani Rodríguez. Líder exterior del equipo, apareció al final del tercer cuarto para enfriar el buen momento gallego, y dejar el 60-51 con una valiente penetración prácticamente sobre la bocina del cuarto. Y se apropió del partido al inicio del último. Había sido el MVP de la Copa Princesa, cuando anotó 30 puntos para darle el título a los palentinos, y apareció de nuevo cuando el título y la plaza de ascenso a la Liga Endesa estaban en juego. Dos triples en el primer tramo del último cuarto desataron la locura en el pabellón: 66-51 (minuto 33), y la gloria que parecía cada vez más cercana para el Quesos Cerrato.

Y Urko Otegui culminaría los excesos: cinco puntos consecutivos noqueaban por completo al Ourense, que se veía 20 puntos por detrás en el marcador (71-51).

Otegui y Rodríguez convertirían la diferencia en una fiesta, dejando patente la superioridad que ha guiado al Quesos Cerrato Palencia a lo largo de la temporada. Y que tiene el culmen en el 78-65 final, el título de LEB Oro y la plaza de ascenso a la Liga Endesa.

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