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Carlos Cabezas: El coleccionista de tiros (Capítulo XII)
Y Carlos lo volvió a hacer. Hace dos años, Cabezas nos habló de sus canastas ganadoras, de Mannheim a Fuenlabrada. Pero es que en Murcia la lista sigue creciendo y tuvimos que estirar el Top tras su canasta del domingo. "Podría ser histórica para el club y para mí". ¡Revive sus 18 años desafiando la bocina!

Redacción, 16 Mayo 2016.- Dice la RAE que "coleccionar no es más que un "conjunto ordenado de cosas, por lo común de una misma clase y reunidas por su especial interés o valor". Los hay que coleccionan monedas o sellos, un clásico. Otros se apuntan a los cromos, a los tapones de botella. En el mundo del deporte, los coleccionistas suelen acumular camisetas propias ajenas, de partidos simbólicos o de rivales que marcaron. Sin embargo, en Murcia hay otro tipo de coleccionista, un jugador que no se cansó de inventarse canastas ganadoras, finales de película y catársis colectivas a lo largo de su carrera. Se llama Carlos Cabezas y este domingo lo volvió a hacer.

El reloj agonizaba. Murcia miraba. Murcia en pie, a camino entre el sueño y los nervios, entre la esperanza y el miedo. La oportunidad histórica a un lado, el nadar y nadar para morir en la orilla al otro. Un balón como sentencia. Y un coleccionista como juez.

4,7 segundos. Balón de banda entregado por Campazzo, con él cerca de la línea de media cancha. Un bote, dos. Al tercero ya se ha quitado de encima la presión de Mallet y Drame. Al cuarto no tiene más rival que Suton, al que engaña con una finta final, ya en el aire, para dejarla caer suavemente justo antes de aterrizar. 4,7 segundos más tarde, Cabezas está rodeado por todos sus compañeros que le abrazan y vitorean mientras todo un pabellón salta, mientras toda una ciudad celebra. Carlos lo volvió a hacer. Y la lista empieza a ser eterna:

ACB Photo/J.Bernal


I- Hospitalet, el comienzo de todo

Hace un par de temporadas, tras una canasta ganadora con el Fuenla en la cancha del Obra, hablamos con Carlos para este artículo. El propio base malagueño recordó que su idilio con las canastas ganadoras comenzaba antes de Mannheim. Concretamente, en el Torneo de L’Hospitalet. Enero de 1998. El Unicaja, vigente campeón, jugaba contra el Joventut. Los Cabezas, Gabriel y Perujo frente a los López, Dramec o Mendiburu. El cuadro verdinero arrancó pletórico (15-4), aunque los malagueños empezaron a remontar. Cuatro triples seguidos de Carlos Cabezas empataron el partido, marcado por el duelo entre él y Raül López. Cuando el último balón cayó en sus manos, el de Marbella sumaba 24 puntos y el de Vic, 25. Entonces, Cabezas se la jugó a falta de tres segundos y ganó el duelo, el partido y el torneo para su equipo. La leyenda acababa de nacer 18 años antes de que creciera aún más con idéntica víctima. “"Fue espectacular, la anoté por encima de él a falta. Raül había anotado muchos puntos y yo también. Esa es de las primeras canastas que recuerdo porque, a partir de ahí, tuve un gran año con Unicaja y Charly Sainz de Aja me llevó al primer torneo, el de Mannheim”".

II- “Esta me la juego yo”

Mannheim, abril del 98. Torneo Albert Schweitzer, donde comenzó todo. Tras una buena primera fase, con una única derrota frente a Rusia, España eliminó a Estados Unidos de forma apoteósica en semifinales (108-101), aunque la final frente a la Australia de Andersen fue aún más igualada. 26 segundos para el final y balón para Cabezas. “"Esta me la juego yo"”, pensó, como reconoció en su día en Gigantes. 16 años después, sigue siendo un momento inolvidable para él. “"La segunda canasta más importante que he metido con la selección. Todo venía de un tiempo muerto. Había más jugadores importantes en la cancha pero en esa jugada esta defendido Navarro. Venía con mucha moral y, cuando la tuve, recordé que había conseguido canastas así antes. Charly me conocía, sabía que siempre las pedía y me gustaba jugármelas. Penetré con todo y fue una bandeja a tabla, medio bomba, contra Andersen. Ganamos el partido"”. 80-78 y los juniors de oro empezaban a forjar su historia. Todo había empezado con aquella canasta de Cabezas en Mannheim…



III- La presión de La Fonteta

Entre todas las canastas decisivas de su carrera, quizás una de las más peculiares, y más difíciles, fue, paradójicamente, un tiro libre. Ocurrió hace 15 años ya, en La Fonteta, contra el Pamesa de los Rodilla, Hopkins y compañía. Su Unicaja había llevado el mando muchos minutos pero el Pamesa remontó y tuvo bola para ganar. Alston falló el tiro final, el balón le llegó a Cabezas y, justo sobre la bocina y antes de tirar, recibió la falta del americano. Dos tiros libres con el reloj a cero con 65-65 en el luminoso. Lanzó el primero… y lo falló. La Fonteta era un infierno, con cinco minutos más de infarto en el horizonte con solo otro fallo más del malagueño, que con 20 años, solo había jugado 3 partidos de liga en su carrera. Sin embargo, el canterano mantuvo la cabeza fría y le dio la victoria a su equipo de forma agónica con el segundo lanzamiento. "“Me acuerdo muy bien. Era muy jovencito y ese pabellón es siempre muy difícil. Me hicieron falta y tuve que ir a la línea. Son momentos especiales, donde intento concentrarme al máximo y me suelo encontrar muy bien. Tuve la suerte de poder meterlo”".



IV- La guinda al partido de su vida

26 de octubre de 2006. El Unicaja había comenzado errático la temporada en ACB y abría la Euroliga en una cancha mítica, La Mano de Elías, con el objetivo de salvar los muebles. Sin embargo, los malagueños jugaron un partido brillante, siempre de la mano de un Cabezas que completó el mejor partido de su carrera. 32 puntos, 6 rebotes, 6 asistencias, 7 faltas recibidas, 41 de valoración y hasta MVP continental aquel día. El Unicaja se quedó sin el premio de la victoria (106-101) pero a él le quedó el consuelo de haberlo hecho todo para evitarlo. Hasta forzar la prórroga in extremis, poco después de otro triple para igualar el partido. "“Recuerdo que fue un canastón por encima de Bynum. La hostia"”. Y se ríe. “"Me defendía Sharp y después recibió la ayuda de Bynum. Esa es buenísima porque había un ambientazo con más de 10.000 personas y encima fue el día de mi récord"”.



V- La canasta olvidada

"“Son todas más o menos parecidas, momentos en los que surge. Los compañeros te conocen, los entrenadores también, las situaciones que te llegan y canastas en momentos claves para darte tranquilidad… pero esa la recuerdo menos, eh"”, reconoce entre carcajadas, tras haber pensado en la canasta sin éxito mientras estiraba su respuesta. “"Ah, sí, ¡la del Lietuvos!”" Euroliga 2007-08 (Vídeo del partido pero no de la canasta final). El Unicaja había ido ganando hasta por 11 puntos en el último cuarto pero los lituanos empataron el partido y a él le llegó el balón con 69-69. 8 segundos para el final. Sin cortarse, el malagueño penetró y anotó pese a la defensa de Hollis Price a falta de dos segundos para el final. Otra canasta para la lista. Aunque la memoria falle. Empiezan a ser demasiadas. “"He metido alguna, sí. Lo que ocurre es que pasan los años y al final las que más recuerdas son las que más se mencionan, como la de Mannheim. Pero es bonito hacer memoria”".

VI- Un regreso triunfal

En la misma Euroliga 2007-08, Cabezas vivió el regreso más triunfal de su carrera contra el FC Barcelona. Lesionado, tras un mes ausente por problemas físicos, regresó tocado para jugar contra el cuadro catalán, ya que el partido era clave para poder pasar a cuartos de final. En la mente estaba recuperar el basket-average (-2), aunque, con 60-61 en el luminoso, la victoria ya era un éxito. Tiempo muerto y una única ley: balón a Carlos. "“Recuerdo que hubo un tiempo muerto y entonces Scariolo simplemente dijo que sacaran, me dieran el balón y me la jugara yo mismo. Me fui con todo, por encima de Sada, y fue un tiro medio acabándose la posesión. También conseguimos la victoria"”. Con un par de décimas que faltaban, el Barça ya no tuvo capacidad de respuesta. Aquel día, solo pudo jugar 10 minutos y únicamente logró 2 puntos. Los de la victoria.

VII- Salvador en el CID

Cuartos de final del Playoff 2009. El Unicaja, que había realizado una excelente fase regular y que poco antes había caído en la prórroga de la final copera contra el TAU, estaba contra las recuerdas frente al Kalise Gran Canaria. En una serie al mejor de tres, la victoria canaria inicial permitía a los isleños jugársela en casa y ante los suyos. Aquel partido resultó durísimo mentalmente para los malagueños, que volvieron a ver como su rival tuvo balón para la victoria. Sanders falló el triple y, tras el rebote, el balón fue a Cabezas, que no lo volvería a soltar. Cruzó la cancha, se tocó la suela de la zapatilla como justo antes de su célebre triple en Lisboa, intentó driblar, amagó con penetrar y frenó su carrera para lanzar por sorpresa un tiro desde 3 metros que acabó entrando. 68-70 a falta de 4 segundos. Su heroicidad no tuvo respuesta y la serie volvió a Málaga, donde el Unicaja sentenció su pase a semifinales. “"Es una canasta importantísima que hace que no nos eliminen en Playoff, en el año de Aíto. La recuerdo perfectamente porque fue en Gran Canaria, una de las canchas donde más cuesta ganar. En ACB es de las más importantes por el momento que era y lo trascedente que fue”".



VIII- Verdugo en Fuenlabrada

Ironías de la vida, Cabezas se pudo desquitar de aquella prórroga maldita en Tel Aviv con una victoria frente al que, más años más tarde, sería su equipo. Aquel día de diciembre de 2011 en Fuenlabrada, jugando ya con el CAI Zaragoza, los locales se habían puesto por delante y vencían por 76-74 cuando le pasaron el balón. Entonces, en una de las penetraciones más bellas de su carrera, esquivó a Laviña y Mainoldi con un pase por la espalda para anotar y forzar la primera prórroga. A la postre, su equipo ganaría aquel partido. “"Me acuerdo bien esa canasta, me metí entre dos jugadores, el pívot y el que me defendía. Al año siguiente, tras ganar en Santiago, me la recordaron".



IX- Otro reverso inolvidable

El CAI Zaragoza venía de ganar 7 partidos en casa y empezaba a soñar con el Playoff. Sin embargo, aquel día de marzo de 2012, solo 3 meses después de su triple en Fuenlabrada, el Assignia completó un choque muy serio y llegó a los últimos segundos con ventaja tras canasta de Doellman. Entonces, el base de Marbella recibió de Hettsheimeir, penetró como yendo hacia la izquierda y, repentinamente, giró de dirección gracias a un reverso que le permitió inventarse una bandeja que le dio el triunfo al CAI Zaragoza por 72-71. Esta vez, con polémica añadida. “"¿Pasos? Recuerdo las protestas, sí. También me acuerdo bien de ese momento. Lancé por encima de Hanga, que saltó alto en la ayuda, tras mi reverso. El otro día, al final del partido en Santiago, Román Montañez me la recordó. ‘Así me ganaste un partido’, me dijo. Y lo revivimos"”, confiesa orgulloso.



X- El balón que más quemaba

La primera canasta ganadora clave para afianzar una permanencia. Y, por ello, una de las más importantes de su trayectoria, según afirma. Marzo de 2014. El Rio Natura Monbus acariciaba el triunfo, ganando por uno en los últimos segundos de partido cuando el balón cayó en sus manos. Una vez más. Como si hubiera sido al día siguiente de aquel torneo de Hospitalet, Cabezas ni lo dudó. Defendido por Corbacho, se lanzó hacia canasta. Cambio de mano en el bote, reverso de manual y canasta forzada, con personal como guinda, de espaldas y con la mano izquierda. “"Para mí es de las más importantes tanto por la posición que estábamos como por la cancha en la que se produjo. Atravesábamos una situación difícil, con una racha regular. Es muy emocionante conseguir una canasta de ese estilo, lograr una victoria de esa manera”".



XI- Coast to coast, triple... y sabor agridulce

El pasado 3 de abril, el UCAM Murcia estuvo a punto de hacer la machada contra el Real Madrid. Y si rozó la gloria fue gracias a un Carlos Cabezas nuevamente decisivo que, con su equipo 3 abajo a falta de 6 segundos, recibió desde la línea de fondo, corrió veloz para llegar al otro lado de la cancha, se fabricó su propio triple y lo convirtió, llevando el delirio hasta la grada murciana con una prórroga que no tuvo la guinda del triunfo para su UCAM Murcia. "De esas que te llega el balón y sabes que te quedan pocos segundos y que tienes que recorrer rápido la pista y forzar un tiro para la prórroga. Y sale el instinto del que hemos hablado, esa fe, esas ganas de querer meterla. Parece que en este tipo de acciones tengo fortuna y decido bien, aunque se me quedó un sabor agridulce por el momento. De esa euforia de compañeros y públicos al sentir que faltó el remate que era ganar el partido".



XII- Construyendo un Playoff

Suena a tópico decirlo, pero Carlos siente que la canasta lograda este domingo contra FIATC Joventut puede ser una de las más importantes de su carrera. Al menos, teniendo en cuenta lo que se juega un equipo que jamás voló tan alto a estas alturas de competición. Los 4,7 segundos más largos y más cortos vividos en Murcia. La penetración valiente, la penetración perfecta, la penetración heroica. La locura del coleccionista. "Cuando le hicieron la falta a Facu tenía claro cuánto tiempo quedaba y fui a buscarla como un loco. Siempre se saca algo positivo en ese tipo de situaciones, no dudé en esos momentos y tampoco tenía tiempo para reaccionar, sobre todo en la ejecución final". Segunda canasta decisiva en Murcia y la primera con final feliz. "Otra vez viví el final soñado, en un momento importantísimo. Quizá esta canasta pueda servir para jugar el Playoff y hacer historia. Para mí tiene valor doble si al final jugamos Playoff porque esa canasta podría formar parte de la hitoria para el club, para los aficionados y para mí".




Bonus- El Triple de Lisboa

Entre todos los momentos míticos de su carrera, el que más será recordado, tanto por él como los aficionados, será aquel triple frente a Estados Unidos en la final del Mundial Junior de Lisboa. No fue en la última jugada, por lo que no entraría en el top, pero su importancia trascendió ese hecho. Fue El Triple, como él mismo dice. “"Charly me conocía muy bien y sabía que me gustaban mucho esos minutos. En la segunda parte jugaron fenomenal tanto Raül López como Juan Carlos Navarro y yo no había estado prácticamente en la cancha. Salí a falta de dos o tres minutos, cuando Estados Unidos se empezó a acercar. Ese triple fue casi la primera bola que toqué en toda la segunda parte. Raül penetró, abrió para mí, porque se acercaban lsus defensores, y llegó ese triple matador que dio tranquilidad en los segundos finales para conseguir la victoria. Lo recordaré siempre”".



El niño que ensayaba ser el héroe

Cabezas se emociona recordando todas las acciones decisivas a lo largo de su carrera, la del niño impulsivo de Marbella que desde pequeño siempre quiso ser el héroe, con la canasta final. Como en las películas. “"Yo ya tenía ese don. Es algo que se puede llevar dentro, aunque siempre hay que intentar practicarlo. Ya lo hacía mucho de pequeño, recuerdo que siempre intentaba meter la última. Mi padre me ponía a jugar con gente más mayor que yo y me forzaba a buscar la victoria. Lo he ido forjando en la cantera, seguro que en infantiles y cadetes ya hubo situaciones de esas. Después, según fui creciendo, evolucioné en esos momentos y situaciones. Estoy muy contento por ello"”.

No es siempre fácil estar en el momento adecuado, en el lugar adecuado y que el cuento de hadas se complete. Primero, hay que vivir un final a cara o cruz –en su etapa en la selección o en el Unicaja, muchos fueron los partidos decididos más holgadamente-, segundo hay que ser uno de los 5 que el entrenador ponga en pista en esos momentos, más tarde, hace falta que llegue la bola y, por último, lo más complicado de todo, hay que meterla. Cuatro pasos que él conoce muy bien. “"Se tienen que dar muchas situaciones, muchas cosas para un tiro así, he ahí la dificultad. Por eso me siento tan contento, por momentos de tanta felicidad por el camino”".

Y de tan pocas lágrimas, claro, porque… ¿alguien se acuerda de algún fallo final de Cabezas en un partido a cara o cruz? Él tampoco. "“Hostia… pues tengo pocos, eh. A ver, que va a parecer que soy tal, pero que yo recuerde una jugada final en la que me diga que hemos perdido por no haberla metido, no recuerdo. He perdido algún balón, he podido tener alguna situación más adversa, pero no recuerdo una jugada que me diga a mí mismo que vaya pena haber perdido ese encuentro por mi fallo o lamentarme porque se me salió la bola. Es que ni tiros libres. Ya te digo, porque mi padre tiene memoria de un caballo y a veces hablo con él de esto. Él tampoco se acuerda. Y mira que he tirado, han sido muchos partidos. El porcentaje debe ser alto"”, recordaba en sus tiempos como jugador fuenlabreño.

Cabezas no usa falsa modestias. Tampoco habla con prepotencia, claro. Simplemente, hay pocos precedentes en los que la moneda saliera cruz. De hecho, incluso se deja fuera de un hipotético quinteto de jugadores ganadores, capaces de decidir un partido en la jugada final. Él lo tiene claro. “"Hablaré de los jugadores que he tenido más cercanos en el tiempo y conozco mejor. Uno Javi Salgado, al que repeto mucho. Otros dos a los que he visto anotar canastas dificilísimas y hemos ganado partidos con él, Raül López y Juan Carlos Navarro. También te diría Sergio Llull, estaba en Málaga cuando le dio el título al Real Madrid con su canastón, y por último, a ver que piense...… ¡Jaycee Carroll!”"

ACB Photo/J.Bernal


Doce instantes ganadores, un bonus, un buen puñado de vídeos, mil palabras, mil recuerdos y aún una duda eterna. ¿Qué diablos se siente al ganar un partido? “"Yo siempre digo que tampoco nunca he marcado un gol. Da igual la trascendencia o el partido. Incluso en el Mundial Junior no pensabas que estabas jugando una final. Te centras en el juego, en el momento en el que estás. Es una sensación de euforia, de ver que los compañeros se te acercan, de como un campo lleno y con ruido se queda mudo. Ese silencio para el jugador es la adrenalina, es el subidón. No sé si me explico bien”". No se te da mal, no. “"Pues algo así”", concluía el coleccionista de tiros, que volvió a usar el simil futbolistico para hablar de lo vivido con su canasta final contra el FIATC Joventut: "Abrazos, euforia... es un momento especial, como si metieras un gol, algo tremendo".

"Todas las canastas en cualquier etapa de mi vida, de Hospitalet a Mennheim, pasando por Lisboa, son importantes y me marcaron. Esta última, con la edad que tengo, en el momento de mi carrera que me llega... es una satisfacción enorme". ¿Habrá más capítulos? ¿Deberemos actualizar este artículo otra vez? "Ojalá queden algunas más, no es fácil. Me encuentro físicamente muy bien y ojalá pueda seguir anotando este tipo de canastas porque es lo que más me gusta. Mientras tenga ilusión y las lesiones me respeten, espero seguir en la élite".

Quizá, con suerte, esperando completar el círculo con un tiro, con una canasta que el coleccionista imagina, visualiza, sueña y anhela. "Me falta meter una como la de Llull, desde medio campo al menos. Esa no la he metido nunca y si es por pedir, pues me pido esta". ¿Acaso se atreverá alguien a decirle que no se la juegue?

Daniel Barranquero
@danibarranquero
ACB.COM

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