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UCAM Murcia: 30 motivos y un sueño
Nunca se celebró mejor un 30º aniversario. El UCAM Murcia se rebeló contra su destino y se entregó a su sueño. De Randy Owens a Katsikaris, el aficionado que acuda al duelo contra Real Madrid tendrá motivos para sentir que este el choque más importante de la historia de su club. Revívelos con Daniel Barranquero

1- Por los orígenes

Porque el programa de radio hablando solo de fútbol se hacía demasiado largo. Porque los periodistas Antonio González Barnes y Pedro Ruiz Morales se atrevieron a apostar por el baloncesto justo después del boom de Los Ángeles 84 y porque Juan Valverde decidió dar un paso al frente, escuchar a los periodistas, creer en la idea, invertir y comenzar desde cero, desde lo más abajo posible, a construir el sueño que hoy vive el baloncesto murciano.

Foto UCAM Murcia


2- Por la pasión desbordada

Porque estos días de vino y rosa que hoy Murcia disfruta tienen más de un antecedente. El primero, el más puro, el más auténtico, el de aquel equipo que, tras debutar un 22 de octubre de 1985 en el viejo pabellón del Príncipe de Asturias contra Salesianos, puso la ciudad a sus pies. Que sí, que era solo tercera división, pero el pabellón se llenaba y la locura se había desatado, especialmente desde la llegada de Randy Owens. Un par de anécdotas. El Murcia llegó a adelantar las típicas misas dominicales en varias de los pueblos que visitó por la expectación generada y el mítico "Protagonistas" de Luis del Olmo acabó centrándose en el Juver Murcia de Owens por todo lo que asombraba el fenómeno allende tierras murcianas.

3- Por el primer ascenso

El club murciano, tras comprar plaza en Primera B y después de sufrir en sus propias carnes lo complicado que era ascender a la ACB, pudo celebrar al fin el ascenso a la élite. Después de ganarle por 2-0 al Syrius balear, liderado por un Mike Phillips que venía de ganarlo todo con el Barça, el rival en el final fue el Obradoiro, al que le endosó un 3-0 para el recuerdo, liderado por los Davalillo, Azcón, Morty... y un Esteban Pérez que, por lo irregular de su pasaporte e inscripción, le acabó dando el ascenso al conjunto gallego 19 años después.

4- Por la ilusión del primerizo

La cara de niño que ahora tiene cada aficionado murciano, feliz como en su infancia en el día de Reyes, por ver a su equipo por primera vez en unos cuartos, la tuvieron ya los aficionados más veteranos hace ahora un cuarto de siglo. Y de ese estreno ACB, un partido es más simbólico que ninguno. Juver-Real Madrid. Ralph McPherson, qué bueno era, hundido al descanso, errático a más no poder, con su equipo 11 abajo. Su entrenador, Felipe Coello, se le acercó en el vestuario y le preguntó, de forma irónica, si era capaz de tirar aún peor. "No", respondió sin dudar el americano. "Pues sigue tirando", replicó el técnico. Tanto lo hizo, y con tanto acierto, que la victoria se quedó en Murcia. Del estreno victorioso contra Huesca al Playoff de permanencia ganado frente al Granada, aquel Príncipe de Asturias rellenado con sillas en cada hueco, vivió de todo. Era el comienzo de un viaje inolvidable.

5- Por el primer Playoff

En muchísimas previas de este Playoff se habló de hecho histórico para UCAM Murcia y de su estreno en un Playoff de Liga Endesa. Y si bien lo primero es cierto, lo segundo no. Con un formato diferente y en una ronda previa equivalente a octavos de final, sí, pero los murcianos se estrenaron en una lucha por el título en 1992. Y casi se meten en cuartos, ganando el primer partido en León (74-80) y sucumbiendo en el segundo por una canasta final de Crespo (78-79) para el Elosúa León, que remató en el tercero y decisivo. Fue un final agridulce para un año muy meritorio que hoy se pudo superar.

Foto Gigantes


6- Por el récord de Clarence Kea

No habrá trofeos ACB ni finales en el currículum del club, mas al UCAM Murcia nadie le quita -y nadie lo hará por mucho tiempo, parece- un récord. En 1991, un 21 de diciembre, su jugador Clarence Kea logró una marca de leyenda en rebotes... ¡29! En un Juver Murcia-Dyc Breogán, el americano, con dos metros pelados, acabó sumando 18 capturas defensivas y 11 en ataque, sumándole a su increíble estadística 19 puntos y 44 de valoración. El jugador del Juver pulverizó la anterior marca en rebotes, 23, y se quedó a solo tres rebotes de sumar el mismo número de rechaces que todo el equipo rival: 32.

7- Por el Palacio de los Deportes

Un 17 de septiembre de 1994 a las 20 horas. En ese momento se estrenó de forma oficial el Palacio de Deportes que sustituía al Príncipe de Asturias. Aquel día, el rival era un Festina Andorra que no pudo aguarle la fiesta a los locales (84-79), con 18 puntos de Anderson y 19 de Piñero. Lo más curioso es todo lo que se vivió en la previa, con todo un culebrón para ver quién encestaba, de forma simbólica, la primera canasta en el recinto deportivo. Se barajó Epi, se llegó a plantear la opción de Magic Johnson, que pedía más que la estrella más cara de Hollywood, y se optó por el simbolismo de un niño canterano, Jorge Tomás García. 22 años después, ese pabellón disfrutará del más grande de sus partidos.

8- Por el doble o nada de Ebeling

En la 93-94, el equipo no iba bien. Y el dinero no sobraba, hasta el punto de que, tras varios retrasos en las nóminas, los dirigentes plantearon a sus jugadores que podrían cobrar sus contratos al final del curso, solo en caso de permanencia. En ese momento, John Ebeling, carismático como pocos, planteó su órdago. "Ok, nos quedamos sin cobrar si bajamos. Pero, si nos mantenemos, deberíamos ganar el doble". Dicho y hecho. Y con final de película. Cayendo 2-0 contra el Forum de Schmidt y Fetissov, los murcianos igualaron a 2 la serie y vencieron en el quinto a domicilio, apoyados por más de 600 seguidores en un desplazamiento mítico. ¿El dinero? Ebeling lo usó para donarlo a un orfanato y para darle otra parte a su copañero Morningstar, al que le prometió un pellizco suplementario en caso de salvación.

9- Por el equipo de Anderson

Qué equipazo el de la 94-95. Qué forma de acertar más salvaje a la hora de elegir americanos: Johnny Rodgers, Bobby Martin, Michael Anderson. Qué temporada más fantástica, con un encuentro inolvidable ganado tras dos prórrogas al Baskonia, con un triunfo escandaloso contra el Barça que acabó campeón, con los grandes cayendo en tierras murcianas y con unos resultados que hicieron soñar a la afición durante todo el curso. Lástima de derrotas finales en casa, contra Breogán -8 arriba a falta de 30 segundos y un final polémico y cruel- y León, para despedirse del Playoff y de Europa en un año en el que por juego, carisma y recuerdos, fue uno de los ocho mejores de la liga.



10- Por la Copa del 96

Por momentos, la euforia desbordada de estos días recuerda a la de hace dos décadas, cuando Murcia fue anfitrión copero. Y pese a los malos resultados en regular, el equipo supo rehacerse contra el célebre Unicaja de Imbroda en una actuación brillante de Washington -aún perdura en la retina su baile tras un 2+1 en ese choque- y Howard Wright, con 6 puntos de Xavi Sánchez en la prórroga para sentenciar por 93-87 el histórico pase a semifinales. Allí, la expectación aún creció más. La ciudad paralizada, la gente inundando las gradas, pasillos incluidos, intentando conducir frente al TDK Manresa a su equipo hasta la finalísima, cediendo solo al final (78-81), con un triple errado en los últimos segundos que pudo darles la victoria y otro que pudo al menos haber forzado la prórroga. Murcia despertó del sueño pero este había sido real. Muy real.

11- Por el 8-0 del 98

Los días dorados del club murciano en la ACB se habían terminado. O, más bien, aplazado. En aquella campaña 97-98, el equipo inicialmente pensado para consolidarse en la categoría y poder construir las bases para ascender a medio plazo, se acabó rebelando. Especialmente, de la mano de un Tony Smith fabuloso, fichado como temporero y vestido de estrella hasta el último partido, capaz de vivir por encima de los 30 puntos de media sin inmutarse. En Playoff, los murcianos se mostraron intratable, con un 3-0 al Cajasur Córdoba, otro 3-0 al Tenerife para ascender y un 2-0 en la fiesta final contra el Fuenlabrada. 8-0 y el segundo ascenso a la gloria.

12- Por la canasta de Stacey

El baloncesto murciano era una montaña rusa y, nuevamente, el equipo cayó al abismo. Sin embargo, en la 2002-03, el conjunto apostó por el que había sido su verdugo pocos meses antes, un Stacey que les hizo mucho daño jugando con el Manresa. La apuesta fue inmejorable. En esa temporada se notó la llegada de Galilea y el equipo logró el récord de triunfos consecutivos en LEB, 14, aunque pudo morir en la orilla en el Playoff contra el Lobos Cantabria. Entonces, cuando el 2-1 en la serie ya parecía inevitable, el americano anotó un canastón en el último segundo que fue clave en una eliminatoria resuelta en el quinto partido, que tuvo su continuación, con muchos menos apuros, contra el Complutense. Fue el tercer ascenso.

13- Por el cuarto ascenso

"Del éxtasis a la agonía oscila nuestro historial. Podemos ser lo mejor, o también lo peor, con la misma facilidad", cantaba el grupo argentino Bersuit, quizá inspirado en la trayectoria de un equipo enamorado de los extremos, convertido en el ascensor por excelencia de la ACB. Y es que tras el ascenso de 2003, llegó otro descenso. Y, nuevamente, otra gesta para recuperar el cielo. Quizá, en la serie más bonita disputada por los murcianos en su historia, de la que ahora se cumple una década. CAI Zaragoza-Polaris World Murcia. Los maños, con la necesidad histórica de volver, con un equipazo, con una afición entregada y con el factor cancha en el quinto y decisivo encuentro a favor, tras ganar en Murcia en el 4º. La tensión por todo lo alto tras las provocaciones de Farmer y Vebobe en tierras murcianas. Y un partido agónico a más no poder para decidir qué equipo ascendía, resuelto en la prórroga, con 5 minutos épicos hasta el 90-99 final para volver a sellar el billete hasta la ACB. Lo habían vuelto a hacer.

14- Por el proyecto de estrellas

Qué bonito fue el verano de 2006 para un aficionado murciano y qué complicada la temporada siguiente por parecerse tan poco a lo que se esperaba. Firmó todo un número 4 del draft, Marcus Fizer. Llegaron nombres del nivel de Stephane Risacher, Kevin Thompson, Terrel Myers o el joven Goran Dragic. El Playoff parecía alcanzable pero la apuesta no funcionó y los murcianos se vieron abocados a luchar por la permanencia hasta el último segundo. Literal. En la jornada definitiva, en otro encuentro dramático contra un ViveMenorca que también se jugaba la vida, los murcianos vencieron por 69-68 y pudieron celebrar una permanencia que parecía en el bolsillo muchos meses antes. 9 años más tarde, nombres con menos glamour han multiplicado el rendimiento de aquella gran plantilla.



15- Por la canasta de Hunter

De todas las canasta que ha visto el Palacio de los Deportes, una destaca especialmente. Era el partido que inauguraba la temporada 2007-08 y el iurbentia Bilbao Basket parecía lanzado hasta el triunfo, ganando por uno en los segundos finales. Los de casa lo intentaron sin éxito y, cuando la bocina final ya aparecía, Jimmie Hunter se inventó uno de los tiros más increíbles que jamás viera la ACB, anotando desde detrás del tablero. Sin tiempo, sin ángulo, sin margen, sin que nadie se lo pudiera creer. "Es la mejor canasta que he metido nunca", dijo pletórico entonces. Su acción sigue pareciendo imposible de repetir.

16- Por el orgullo de 2009

Una vez más, los murcianos llegaban a la jornada final con el agua al cuello, obligados a ganar en la cancha del CAI -vaya déjà vu, ¿verdad?- para seguir en ACB. Justo antes de ese partido, la estrella Chris Thomas decidió bajarse del barco, negándose a entrenar. El técnico Hussein pidió gente implicada y, en ese grupo, nadie lo estaba más que el joven José Antonio Marco Gaona, que jugó el partido de su vida, anotando el mismo número de puntos que en toda la primera vuelta. Los números dicen que sumó 11 puntos, 4 rebotes, 3 asistencias y 13 de valoración en 37 minutos, pero el baloncesto, más justo juez, le convirtió en eterno por su aplomo y gallardía en pista en el día más difícil para su equipo, salvado gracias a un tiro libre de Taquan Dean a falta de 1,9 segundos. ¡Salvados otra vez!

17- Por el año de las 16

Pues sí, pese a la machada de Marco, el club murciano volvió a perder la categoría a la campaña siguiente. Y, por cumplir la tradición, a recuperarla una temporada más tarde. Fue la 2010-11 del récord de triunfos consecutivos, un total de 16, de un equipo que también ganó 16 partidos como visitante y acabó firmando su ascenso tras un encuentro inolvidable por lo vivido y disfrutado. Con el Tenerife mandando por 11, los locales remontaron y el partido fue a la prórroga. En ella llegaron noticias de la derrota del Obra en Burgos, lo que vestía a los murcianos de ACB. 5 minutos extra para disfrutar. Y una victoria (112-111) festejada por todo lo alto. La guinda perfecta del último ascenso ACB.

ACB Photo / A. Martín


18- Por la batalla final de 2012

Una temporada más, el equipo de Murcia tenía que jugarse la permanencia en la última jonrada liguera. El problema es que, esta vez, lo hacía en la cancha de todo un Estudiantes histórico, que jamás había bajado, y con 13.500 personas dispuestas a mandar a la LEB a su rival. Perdiendo por 11 en el tercer cuarto y por 7 al comienzo del último, Douby tomó el mando y empezó a anotar canastas de todos los colores. Augustine y Miso redondearon su show y la remontada fue posible, silenciando Madrid y ganando a lo grande (80-86), con mucho más que orgullo y casta, para salvar la categoría.

19- Por lo construido la pasada temporada

Hablar de este UCAM Murcia es hablar de un proyecto que viene de lejos, que comenzó a hacer bien las cosas hace mucho tiempo y que no disfruta de su premio por casualidad. Parte de ese crecimiento se dio la pasada campaña, en la 2015-16, la temporada de los récords hasta esta campaña para un equipo acostumbrado a vivir siempre al filo de la navaja. En ese curso, con Diego Ocampo al mando, los pimentoneros acabaron, por primera vez en su trayectoria, sin más derrotas que victorias, con un balance de 17-17 y un décimo puesto que sirvieron de germen directo a la machada de esta temporada.

20- Por la canasta de Cabezas

Cuando el FIATC Joventut se puso por delante, en los minutos finales, los aficionados que vivieron aquella 1994-95, que disfrutaron de aquel equipo de Anderson, no pudieron evitar viajar 21 años en el tiempo, cuando el Playoff se escapó en un suspiro, cuando el "Y si..." llegó para siempre en condicional, en lugar de disfrutar de una lucha por el título más que merecida. En ese momento, el UCAM Murcia dio un paso al frente, simbolizado en la canasta final de Carlos Cabezas para desatar la locura en Murcia y poner los cimientos de la machada de la jornada siguiente. Y tras tantas canastas ganadoras conseguidas a lo largo de su carrera, esta fue especial: Para mí tiene valor doble porque formará parte de la historia para el club, para los aficionados... y para mí".

ACB Photo/J.Bernal


21- Por la avalancha de récords

Con todos los aspirantes al Playoff haciendo sus cuentas en la última jornada, el UCAM Murcia solo necesitó coger la calculadora para apuntar, comprobar y certificar cada uno de sus récords conseguidos. Y es que, al ganar en Fuenlabrada, el club accedía por primera vez en su historia a una serie de cuartos de final de Playoff. Además, conseguían la mejor clasificación de sus 19 temporadas en la élite, séptimos. Por si fuera poco, lograban también el balance más alto de victorias (18-16) y se apuntaban un nuevo hito para la historia del club: jamás habían conseguido antes 5 victorias seguidas en ACB.

22- Por Europa

El UCAM Murcia puede vivir la próxima temporada otro sueño, otra ilusión de primerizo, otra vez con cara de niño. El viejo continente espera a un equipo al que nunca pudo conocer "Jugar en Europa a todos nos gusta y para la afición es algo nuevo, va a ser algo muy bonito", afirmó Antelo. Eso sí, Alejandro Gómez avisa del complicado reto de rendir en dos competiciones a la vez: "Para jugar en Europa tenemos que contar con los mimbres necesarios, tanto de dinero como en implicación social".

23- Por ser eternos

"Tras perder contra el Obra, les dije a los jugadores que podrían volver a Murcia dentro de 10 o 15 años y que se les recordaría como héroes. Y ganaron 5 partidos seguidos. Ahora todos quieren ver si David es capaz de tumbar a Goliat", afirmó el director general del UCAM Murcia Alejandro Gómez. La sensación de eternidad, y de algo único, también la compartió el técnico Fotis Katsikaris. Tanto en la previa del último partido de la regular -"como grupo, vamos a vivir esto solo una vez en la vida, y es muy bonito"- como en la previa del Playoff: "Hemos conseguido crear un carácter y creer en nosotros mismos. La ilusión es algo muy bonito".

Foto UCAM Murcia


24- Por Martina

El pasado octubre, el ayudante de Katsikaris, Francis Sánchez, tuvo que dar la rueda de prensa más triste de su vida para anunciar que tenía que dejar el equipo por el momento por la leucemia que sufría su hija Martina. Durante esta temporada, numerosos momentos y homenajes tuvieron a la pequeña de protagonista, desde la foto de familia de los equipos de cantera dando ánimos a la niña al día en el que Martina pudo ver a su padre desde la grada del Martín Carpena de Málaga. Su evolución ha sido un éxito, su espíritu contagió a equipo y a afición y su recuperación ha ido, vaya metáfora, de la mano del equipo de su padre, saliendo por fin del hospital este mismo sábado tras 8 largos meses en los que consiguió superar su enfermedad. Esto va por ti, Martina.

25- Por Javier Orive

Si el club fue la idea de dos periodistas deportivos, otros que llegaron más tarde, lo hicieron grande. Uno de ellos, Javier Orive, enamorado del baloncesto desde su micrófono en Radio Marca Murcia -narrador habitual de Eurocup en Eurosport 2- y enamorado del equipo de forma indisimulada. Por desgracia, un infarto cerebral le mantuvo en el Hospital de la Arrixaca desde el pasado 1 de mayo, falleciendo tres semanas después a la joven edad de 45 años y costernando a todo los amantes del deporte murciano. Javier Orive, pese a su marcha, sigue muy presente en el pabellón murciano.

26- Por una ciudad volcada

"Tenéis a toda la ciudad detrás", les dijeron el alcalde de Murcia José Ballesta y el concejal de Deportes Felipe Coello -testigo y protagonista de muchos de los momentos de este artículo- a la plantilla del UCAM Murcia justo antes del Playoff. Y no exageraron. La euforia se desató, los comentarios en redes sociales y foros son de una afición entregada, ilusionada, con orgullo, que quiere llenar el Palacio en el partido más importante de la historia del club, que quiere pintarlo de rojo, que quiere construir un ambiente de gala y leyenda contra el Real Madrid para estirar el cuento de hadas.

Foto UCAM Murcia


27- Por el estreno en Playoff

Sí, seguro que el guion ideal para un murciano era una victoria en Madrid. Pero ni el más optimista, ni el que más confía en su equipo, hubiera dibujado una actuación tan bella, tan imponente, tan sorprendente, tan salvaje. El UCAM Murcia cayó con la cabeza alta en su estreno en unos cuartos, por un increíble 107-103 contra el Real Madrid, en el partido más anotador de una lucha por el título en 26 años. Un partido en el que llegó a sentirse imparable en la primera mitad, en el que se resistió a morir en el periodo final. Un partido de videoteca y orgullo, de recuerdo y lágrimas. La locura era esto.

28- Por el futuro

Otros ya lo hicieron en su día. Una campaña histórica, un boom del basket en la ciudad, un trampolín para crecer y pensar en más. El UCAM Murcia desea que esta temporada sea el inicio de unas temporadas más ambiciosas, más ganadoras, más llenas de récords y momentos dignos de esta lista. "No teníamos la obligación de Playoff pero sí la ilusión. Al UCAM ahora se le ve de otra manera y ya no es ese equipo que peleaba por no bajar y por ascender cuando lo hacía. A esto se le dará más valor en el futuro y no debemos perderlo. El objetivo tiene que ser hacer de Murcia una ciudad de baloncesto equiparable a Málaga o Vitoria y, para eso, mucha más gente se tiene que subir a este carro".

29- Por los sufridores

Pocas veces se escogió mejor el nombre de una peña. Los Sufridores del CB Murcia simbolizan la travesía de una afición fiel como pocas, que llenaba el pabellón para ver jugar a su equipo hasta en los tiempos de tercera. Una afición que siempre dio sin pedir, que siempre ayudó a su equipo a levantarse del suelo, y fueron varias, que siempre supo ilusionarse pese a saber que sus objetivos eran más modestos que los del resto. Una afición que no solo proporciona ejercicios de deportividad tan bonitos como los de la última jornada en Fuenlabrada, con su equipo jugándose la vida. Unos sufridores que se quedaron sin voz pese a ser el ascensor de la ACB, pese a no haber pisado nunca unos cuartos. Unos sufridores... que hoy disfrutan.

Foto Twitter @sufridorescbmur


30- Por Randy Owens

Llegó cuando nadie le esperaba para convertirse en leyenda. En un reglamento ambiguo que no contemplaba el fichaje de un americano para 3ª División, el club tiró de ingenio y le inscribió en la Escuela de Idiomas para tener excusa para contratarle. Pero Randy Owens era mucho más que un estudiante de idiomas. 50 puntos en su primer partido. 67 en su debut en casa. 76 en otro encuentro. 37,4 de media, con más del 50% en triples. Absoluto símbolo y referente dentro y fuera de la pista, al que se le veía por colegios o la plaza del pueblo, llorando por una derrota o en la barra del bar que montó en la ciudad. "Tienen mi corazón y no hay día en el que no recuerde el pasado y no me acuerde de Murcia. Amo Murcia, de verdad", le dijo a Pedro Serrano en una maravillosa entrevista de su imprescindible colección sobre el club murciano publicada en Basketme.

El pasado 1 de diciembre, su corazón latió por última vez. Tenía solo 56 años. Allá donde esté, será un aficionado más del UCAM Murcia en el partido de esta noche. Porque la historia se recuerda. Porque la historia se vive. Y porque la historia... también se escribe.

Daniel Barranquero
@danibarranquero
ACB.COM

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