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Un anillo para hacer historia
Un anillo para convertirse en un equipo de leyenda o acabar con una maldición. Esta madrugada Warriors y Cavaliers se juegan algo más que un campeonato, en liza está ser parte de la historia

Redacción, 18 jun. 2016.- Un trono que reclamar, un anillo que poseer y, por encima de todas las cosas, el deseo de vencer para vengar los agravios sentidos. La NBA se decide en un séptimo partido que resolverá el campeón y muchas cuentas pendientes. Después ocho meses de competición y 100 partidos a sus espaldas, Golden State Warriors y Cleveland Cavaliers disputan esta madrugada el más importante de todos ellos: el que les permitirá ser parte de la historia de la NBA.

(EFE)

Los vigentes campeones, los Warriors, llegan al encuentro con el factor pista a su favor como recompensa a la mejor liga regular (73-9) en la historia de la NBA. Un récord que les convierte en leyenda pero que deben ratificar con un anillo pues sino quedarían en interrogante el récord y su justificación a la hora de gestionar esfuerzos a lo largo de la temporada.

A su favor, los Warriors también tienen esa estadística que dice que este año no han perdido tres partidos seguidos. Además, la referencia más inmediata de un séptimo partido es favorable tras ganar en la Final de Conferencia a Oklahoma City Thunder (96-88). "Creo que si uno empieza todas las temporadas diciendo: tenemos un séptimo partido en casa para ganar el campeonato de la NBA, lo elegiría todas las veces", comentó Steve Kerr.

Hasta aquí las buenas noticias para los campeones, todo lo que continua no dejan de ser sombras que acechan lo que era un futuro esclarecedor en su legado baloncestístico.

Para empezar el estado físico de la plantilla se ve cuestionado tras dos partidos donde además de acumular cansancio han visto como caía lesionados Andrew Bogut (su lesión de rodilla le deja sin Juegos Olímpicos) y Andre Iguodala se marchaba antes de tiempo en el sexto partido por problemas en la espalda. El aparente bajón físico se puede extender a jugadores como Stephen Curry, Harrison Barnes e incluso Draymond Green que después de sus dos primeros partidos ha caído en promedios estadísticos e incidencia en el juego.



Y es que desde aquellos dos primeros partidos donde los Warriors barrieron (+48 fue la diferencia de puntos en la suma de los dos encuentros) a Cleveland, mucho ha cambiado. Para empezar, Green ha dejado de contar como posible MVP ya que sus números han caído y, si en el segundo encuentro sumó 28 puntos, en el tercero cuarto y sexto totalizó 23. En defensa tampoco ha podido contener a un LeBron James que lleva dos partidos seguidos sumando 41 puntos. con o sin Green, la realidad es que Cleveland a desactivado la defensa californiana y ha sabido contener la anotación de Warriors tras bloqueo directo central. Curry y Green promedian 11.5 bloqueos en liga regular sumando 1,2 puntos por posesión en estas acciones.

Los aportes ofensivos de Barnes, Iguodala y Shaun Livingston también han entrado en recesión y sólo Leandrinho Barbosa parece aportar fiabilidad y consistencia desde el banquillo. Por el contrario, Cleveland ha ido encontrado pequeñas respuestas y en el sexto partido dos secundarios como Mo Williams y Dahntay Jones tuvieron su momento de importancia. En cualquier caso, Curry apela a la defensa para comenzar a revertir la situación. "Perdimos el quinto y sexto partido, no por que falláramos tiros abiertos, sino también porque tuvimos colapsos defensivos. Se pueden observar y analizar los dos lados", dijo el base.

Así pues, parece que las dinámicas han cambiado y Cleveland encara el séptimo partido con mirada desafiante. "Se trata de un solo partido que nos dará la oportunidad de conseguir el título de liga y lucharemos por lograrlo", señaló James tras la victoria del viernes. Para el alero de Cleveland "empiezo a aprender de mis errores y ver más película, ver las maneras en las que me están defendiendo, como defienden al equipo, busco la forma de ser más eficiente"

(EFE)

LEBRON JAMES EN LAS FINALES
AÑOPUNTOSREBOTESASISTENCIAS
201630.211.38.5
201228.610.27.4
201535.813.38.8
201428.27.84.0
201325.310.97.0
201117.87.26.8
200722.07.06.8


El alero de los Cavaliers es el gran protagonista de esta remontada. Se ha echado el equipo a las espaldas y asumido el peso deportivo que su figura reclamaba. James promedia en las victorias 38 puntos, mientras que en las tres derrotas el alero sumó una media de 22,3 puntos. James, además, lidera todas las categorías del juego de las Finales... ¡en ambos equipos! Postulado como MVP de las Finales, James elude cualquier comentario al respecto. "La última vez que responde a la pregunta acerca de MVP, no le fue tan bien para mí, así que no voy a hacerlo”, señaló agregando que "he mejorado conforme la serie avanza y ahora lo único que deseo es el título no el premio de MVP". En cualquier caso, de la batalla particular entre James y Curry saldrá el vencedor por el trono de rey de la NBA y el equipo campeón.

"LeBron es LeBron", subrayó Tyronn Lue. "Es uno de los más grandes jugadores de todos los tiempos. Teníamos las espaldas contra la pared y se cargó sobre sus hombros junto con Kyrie Irving a todo el equipo para volvernos a meter en la competición y estar donde deseábamos, que no es otra cosa que disputar el séptimo partido".

El otro pilar fundamental en la remontada de Cleveland es Kyrie Irving. El base promedia en los últimos cuatro partidos 32 puntos y 5,3 asistencias, siendo el complemento ideal de un James que además ha visto cómo J.R Smith también aparecía en las Finales después de unos dos primeros encuentros donde apenas acumuló las mismas faltas, ocho, que puntos además de tres rebotes y asistencias.

(EFE)

EN LAS VICTORIAS
PUNTOSREBOTESASISTENCIASPÉRDIDASRECUPERACIONES
S. CURRY22,36,35,340,7
K. THOMPSON173,72,61,71
D. GREEN16,7105,32,32,3
L. JAMES3811,782,72,7
K. IRVING31,33,75,731,7
T. THOMPSON11,714,71,710,3


EN LAS DERROTAS
PUNTOSREBOTESASISTENCIASPÉRDIDASRECUPERACIONES
S. CURRY24,73,32,74,71
K. THOMPSON242,712,31
D. GREEN78,56,51,50,5
L. JAMES22,311962,7
K. IRVING23,33,332,33
T. THOMPSON9,38000,3


Según se aprecia en las estadísticas individuales, para Golden State Warriors es fundamental que aparezcan escuderos al lado de Curry y Thompson pues cuando más han dependido de ellos es cuando han llegado las derrotas. El equilibrio que aporta Green y toda segunda unidad (Livingston sumó 20 puntos en el primer partido), es fundamental.

Por el contrario, parece muy claro en Cleveland que todo lo que sea un partido de 35 o más puntos de James e Irving equivale a victoria. Sus mejores números (sobre todo en el caso de James) llegan con las victorias. 15 puntos más y tres balones perdidos menos promedia James, mientras Irving suma de media ocho puntos y casi tres asistencias más en las victorias. Si, además, Thompson cumple con su doble-doble (11,7 puntos y 14,7 rebotes en las victorias), Cleveland estará más cerca del anillo.

(Foto EFE)

De ganar, Cleveland se quitaría la maldición que persigue durante 52 años a sus equipos profesionales y por fin conquistaría el campeonato en una de las grandes ligas del deporte americano. Aún si cabe más destacable sería el hecho de convertirse en el primer equipo en la historia de la NBA en ganar un título después de haber estado abajo por 1-3 en la serie.

Para James, además, sería culminar su anhelo personal de llevar hasta la gloria al equipo de su ciudad (Akron) y el objetivo por el que volvió la pasada campaña. El hijo prodigo habría vuelto y triunfado. "Hemos demostrado que podemos ganar sin importar dónde nos va a tocar jugar", amenaza James.

Para evitar los Warriors apelarán a su orgullo de equipo campeón, el factor pista y, por qué no decirlo, la rabia contenida que expresan tras lo que consideran injustas decisiones que han influido en las pasadas derrotas.

La sanción de Green en el quinto partido a la expulsión y sanción económica de Curry en el sexto han generado en Oakland una corriente de equipo agraviado por las decisiones de árbitros y liga a favor de igualar extradeportivamente la serie y buscar audiencias y dinero. “He perdido el respeto esto está absolutamente amañado por dinero o las audiencias, no estoy segura. No me callaré. Lo he visto en vivo", escribió en Twitter la mujer de Curry.

Buscando relajar esta tensión conspiratoria, Steve Kerr ha restado importancia a la influencia arbitral. "Que quede muy claro: no perdimos el partido por los árbitros. Los Cavaliers nos dominaron y se merecieron la victoria, pero tres de las seis faltas que le han señalado a Curry fueron decisiones inapropiadas desde cualquier punto de vista que se mire y mucho más si van contra el MVP de la liga y un jugador con una trayectoria deportiva impecable".

El técnico de los Warriors, además, de ajustar su juego interior para frenar a James y volver a producir puntos en ataque, confía que Curry surja como en las grandes noches y repetir las loazas del séptimo partido contra Oklahoma. Entonces Kerr alabó el trabajo de Curry tras sumar 36 puntos. “Así es él. Tener un rendimiento determinante en un séptimo partido, eso es Steph Curry”.

Por su parte, el base de los Warriors reconoce que "tengo que jugar mi mejor juego del año, si no es mi carrera. Debido a lo que está en juego aunque eso no significa que tenga que meter 50 puntos. Sin embargo, si debo controlar el ritmo del partido. Tengo que ser agresivo, donde tengo que empujar en la pista”.

En las manos de todos ellos está la grandeza de pasar a la historia. Formar parte de un equipo de leyenda en Oakland o acabar con la historia negra de Cleveland: una de estas dos historias tendrá un final feliz y, como en las bodas, un anillo lo hará posible.

Álvaro Paricio
@Alvaropc23
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