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España se viste de superviviente (87-96)
España sufrió para derrotar a Nigeria (87-96) en un partido de montaña rusa, que se decidió en los minutos finales, y que mantiene a la Selección con vida en Rio 2016. Pau Gasol (16 puntos), Ricky Rubio (15) y Rudy Fernández (13), máximos anotadores. El partido empezó sin público en las gradas

Redacción, 12 Ago. 2016.- No tuvo brillo. No fue para sacar pecho. No se recordará con el tiempo. Pero España vive, España sobrevive. Y viendo sus tres primeros partidos en el campeonato, ya es bastante premio. Los de Scariolo, tras un comienzo brillante (11-25, m.10), volvieron a desconectar en el segundo cuarto (41-43, D) y también fracasaron en su tercer intento de escaparse, recibiendo un 15-0 nigeriano que le dio la vuelta al partido (66-65, m.30).

Navarro apareció en el momento de la verdad para impulsar a su equipo, si bien la exhibición exterior de Oguchi, con 7 triples, estiró la emoción hasta un final en el que España sentenció desde la personal para evitar una derrota (87-96) que hubiera olido a despedida.

Foto FIBA


De virtudes y espejismos

A veces soñamos con volar, con machacar, con marcar triples imposibles, con llegar al mundo profesional, con ser una estrella, con ganar un buen contrato, con ser internacional. Muy lejanos esos sueños. Muy complicado a veces pedirle al aficionado que empatice con jugadores que viven cosas imposibles de experimentar. Hasta esta noche. Hasta que, con un pabellón absolutamente vacío, uno siente que sí ha vivido eso. En la pachanga con los colegas, en la liga federada del colegio. No, incluso en ella había algún que otro padre o amigo y se colaba algún ruido más desde las gradas que en ese pabellón de Río vestido de silencio, vestido de la misma nada.

Los jugadores, incrédulos, empezaron el partido preguntándose por qué si desalojan un pabellón por peligro de bomba ellos estaban en pista, con unos cuantos periodistas, intentando hacer como que el -provocado- petardazo inicial nunca había existido. Con el pitido en los oídos, España jugó mejor. Ricky se desmelenaba de inicio con 7 puntos casi consecutivos, la circulación de balón era muy fluida, Pau se llevaba todos los rebotes de ambos aros.

Entre sonidos de pisadas, gritos de jugadores pidiendo el balón, el redoble de cada bote e instrucciones de cada técnico, la banda sonora de la primera mitad, España se sentía más cómoda y Pau hacía mucho daño en ataque. Un mate y posterior gancho de la estrella de Sant Boi ponía a su equipo con once de ventaja (7-18, m.8). A pesar de que Nigeria parecía despertar en el plano ofensivo, la entrada en pista de Sergio Rodríguez prolongó la alegría en el ataque español. Tras tres asistencias en cuatro minutos, el Chacho se inventó un triple a poco para acabar el cuarto para poner la máxima (11-25), con la sensación de que, esta vez sí, la noche iba a ser tranquila. Espejismo.

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Nigeria mete miedo

El segundo cuarto parecía una prolongación del primero. Un poco menos de fluidez, un poco más de gente en la grada y actores secundarios en pista, sí, mas idéntica dinámica. Hernangómez asustando, Ibekwe respondiendo, España amenazando con irse, Nigeria haciendo la goma. El 24-38 en el luminoso tras el triple de Mirotic volvía a parecer despegue definitivo pero, por segunda vez (y las que faltaban), España se quedó en el intento.

El campeón africano ató en corto a Pau Gasol, con ayudas defensivas contantes que desquiciaban al catalán. Y el resto del equipo se desmoronó como un castillo de naipes cuando el balón dejó de entrar, descuidando la defensa y dando vida a un rival que minutos antes parecía entregado.

Un mate de Aminu sirvió de revulsivo, Uzoh cogió su relevo y, cuando los de Scariolo se quisieron enterar, su rival estaba a solo cuatro puntos tras triple de Umeh. Para colmo, Diogu anotó un enceste precioso tras equivar a medio combinado nacional y una antideportiva algo surrealista en contra de España apretó la diferencia hasta un 41-43 impensable tres minutos antes. Volvía el desconcierto. Volvía el miedo.

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Un 15-0 que aterra

Como si de un pique se tratara. Como una batalla a ver quién era capaz de aguantar más minutos sosteniendo el ataque de sus equipos, Oguchi y Rudy protagonizaron el arranque del tercer periodo. ¿Dos más uno del balear? Triple del nigeriano. ¿Acierto exterior de Fernández? Réplica de su rival. Pero el madridista tenía ayuda extra, con Ricky robando para machacar o apareciendo para culminar el contraataque lanzado por el propio Rudy, como en aquellos días dorados vestidos de verdinegro.

Cuando Gasol, Llull y Rubio se aliaron para estirar la renta española hasta la máxima de catorce puntos (51-65, m.26), la pregunta era si esta era la definitiva. Si por fin la Selección se iba a escapar, a darse un baño de confianza, a vivir un final relajado, a incluso dosificar fuerzas antes de las dos batallas a vida o muerte en el horizonte. La respuesta no tardó en llegar.

A España se le puede criticar por sus apagones, por su irregularidad o por su inicio de campeonato, sí. Pero nadie debería hacerlo despreciando la entidad del rival, una Nigeria llena de orgullo, de corazón y mucho menos comparsa -¿verdad, Lituania?- de lo que se intuía en la previa. En sus mejores minutos en el campeonato, el campeón africano voló desde la canasta de Aminu para iniciar un parcial de 15-0 que despertó de inmediato, cual pesadilla, a los españoles que trasnochaban desde el otro lado del charco

Ibekwe avisó con 5 puntos seguidos antes de hacerse gigante en defensa, con dos tapones para sacar del partido a Pau. A continuación Diogu le imitaba con otro gran gorro, Akognon aparecía desde el 6,75 y Ogide encendía todas las alarmas en España al poner a su equipo a uno. A España no le entraban ni los tiros libres, la defensa hacía tiempo que se había desconectado y solo faltaba la puntilla del propio Ogide (66-65) para llegar tiritando al cuarto definitivo. El abismo estaba tan cerca...

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Una vida más

Cuántas veces en estos años España miró de cerca el precipicio. Cuántas veces, con la medalla en el cuello, miró hacia atrás y se preguntó qué hubiera pasado si tal partido lo hubiera perdido o dónde estaría si no hubiera cambiado el guion sobre la marcha. Si España logra subirse al cajón en Río, muy probablemente las crónicas volverán atrás para citar el día de Nigeria, la vez en la que la eliminación de la mejor generación que vio este país estuvo a punto de producirse.

Tuvo su punto poético, arrebato de orgullo, exhibición simbólica, que el desaparecido Navarro diera un paso al frente para tirar del carro. El héroe eterno, el escudero estelar, el culpable del cambio de escenario cuando su equipo más le necesitaba. Un triple con su firma le dio la iniciativa a España. Ya jamás la perdería.

Hernangómez se colgaba del aro con toda la rabia del mundo y Navarro se vestía de veinteañero para desempolvar bombas y triples olvidados con los que relanzar a sus compañeros (69-77, m.33). El cuarto amago de ruptura hubiera sido el definitivo si no fuera por la inspiración de un jugador, el MVP del último Afrobasket, que veía el aro más amplio cuanto más se alejaba. De tres en tres Oguchi -hasta los 7 triples, con 24 puntos-, Nigeria volvió a conseguir que su rival sintiera su aliento cada vez más cercano, algo festejado por un pabellón cada vez más lleno tras el susto inicial.

Con 82-83, Oguchi estuvo a punto de completar su partido soñado con un triple para adelantar a su equipo... mas el balón no entró. Y, en ese instante nadie lo sabía, el partido moría con ese fallo. Reyes convirtió su rebote en dos tiros libres sin fallo. Pau hizo lo mismo antes de que Felipe repitiera el ritual desde la personal y que el mismísimo Gasol se colgara del aro a falta de un minuto para un +7 (85-92) que, por fin, sonó a sentencia. Fue sentencia. El 87-96 final sonó más a supervivencia que a victoria. Más a alivio que a alegría. Más a vida que a sueño. Pero para poder soñar había que seguir viviendo. Y España hoy, pese a todo, está viva. Visto lo visto... no es poco.

NIGERIA87
NNombreMinPT2T3TLRTRDROASBRBPTFPM/MEFF
4B, Uzoh2282/60/04/60007130497
5*M, Umeh1951/21/30/022010202-33
6*I, Diogu(C)2871/20/25/675230111-713
7*E, Ere1500/10/30/000000201-20-6
8J, Akognon21121/23/81/155040102014
9*C, Oguchi27240/07/123/332142302-1225
10S, Okoye00---0000000000
11A, Ogide1442/30/00/021100002-35
12M, Gbinije1672/21/10/021111001-111
13S, Lawal00---0000000000
14*A, Aminu1894/60/11/243101125-611
15E, Ibekwe21113/41/52/354100134-212
Total8716/2813/3516/213326720514624-4595


ESPAÑA96
NNombreMinPT2T3TLRTRDROASBRBPTFPM/MEFF
4*P, Gasol23167/140/12/3743302231717
5*R, Fernandez26131/23/72/554122002214
6S, Rodriguez1351/31/10/032130102-98
7J, Navarro(C)17111/43/50/000010001-57
8J, Calderon600/00/10/011020101-111
9*F, Reyes2392/30/05/6963111031017
10V, Claver700/00/20/0000001013-3
14W, Hernangomez16115/60/01/133000003-713
21A, Abrines00---0000000000
23*S, Llull2991/21/34/4211502031711
44N, Mirotic1771/11/22/254121201-112
79*R, Rubio22155/70/45/5431411022917
Total9624/429/2621/264330132351122245114

Daniel Barranquero
@danibarranquero
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