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El triunfo de una era (92-73)
España vuelve a mostrar su mejor versión, para derrotar a Argentina (92-73) y terminar segunda. Rudy Fernández (23 puntos) y Pau Gasol (19 y 13 rebotes) han guiado a la Selección hacia cuartos de final, donde espera Francia (miércoles)

Redacción, 16 Ago. 2016.- Dos de la mañana. Argentina acaba de ganar. Los medios anuncian la defunción, los aficionados se lamentan, los jugadores recuerdan las dos primeras derrotas. El abismo ha ganado la batalla. Para analizar la victoria de España, no es mala idea imaginar las consecuencias de un revés en un partido tan a vida o muerte.

El mérito de los de Scariolo fue que, más allá del 0-8 inicial, la posibilidad de caer prácticamente no existió, gracias a una brillante respuesta española con parcial de 22-3 que marcaría por siempre por siempre el partido. El mejor Rudy en mucho tiempo y el imán Pau Gasol, principales culpables de (volver a) ganarle la partida a una Argentina que tuvo más alma que acierto. España ya está en cuartos.

Foto FIBA


La era eterna

Disculpas. De veras, perdonadnos. ¿Cómo os sentisteis cuando os enterramos? Hace dos años ya, un mundó pasó para todos. Y el funeral no llegó. El funeral que no llega. El final de una era, escribimos. El final de la era española en su propio Mundial. El final de la era argentina por la puerta de atrás. Y cuando abrimos los ojos, ahí está Delfino, desafiante. ¿Pero tú no estabas lesionado? Ahí estaba Pau, al que un buen día, en Lille, le cambió la mirada para siempre. Scola, ¿tú también por aquí? Ginóbili con menos pelo, con más grandeza. Reyes, Nocioni. Navarro también se apuntó. No era un partido, era una era.

Cuando Ginóbili estrenaba el luminoso con un triple, el cariño a ese enemigo íntimo, al que solo quieres ganar, del que solo quieres aprender, se esfumaba. Homenajes otro día. Cuando el propio Manu, con otro acierto lejano, ponía el 0-8 en minuto y medio, el respeto se había transformado en miedo. El precipicio, a un paso. La derrota era la muerte. Y ahí sí hay funerales.

No quería vestir de luto España, roja de elástica y corazón, enamorada de su propio estilo, de su camino hasta aquí. España jugó a ser España, el equipo idealizado, del que cada verano recuerdas solo lo bueno y no los días más grises, no los negros inicios de campeonato. Fluida, agresiva, intensa, realidades sin cliché, los ingredentes del cambio. Al mando Rudy, el mejor Rudy del año, el Rudy del mate a Howard, imparable en su despertar. Y qué si Ginobili respondía. Triple, penetración, triple. Contraataque y a empezar (13-11, min.5).

Una apuesta irresistible: correr, correr, correr. Ricky desatado, sin grilletes en tobillos ni mente, y un ritmo arrollador de su mano. Mirotic hacía más grande su tapón con otro triple, Pau saludaba al partido y Llull completaba la enésima carrera con puntos. 22-3 de parcial en cinco minutos, un rival anestesiado. Aún les quedó tiempo a Acuña y Scola para cortar desde el tiro libre tal sequía, antes de que el Chacho recordase 2006 con triple final (25-15) para confimar que el terror se quedaba en susto.

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Del vintage a lo moderno

Era una sensación extraña. Curiosa incluso. Por momentos te venían flashes de tiempos dorados. Por instantes veías el futuro. Navarro inventándose de la nada un pase para el mate de Hernangómez. Scola a lo Garbajosa -vaya duelos- marcando triples. Navarro nuevamente cortando para la bomba. Campazzo penetrando siempre con éxito. Y Navarro, otra vez él, poniendo la máxima para su equipo con un triple liberador: 34-21 (m.15).

Con el sepia dominando, con lo retro imponiéndose, Ginobili pedía su hueco. Trono forjado con el posteo para anotar, o con un pase prodigioso de cancha a cancha para la canasta de Nocioni. A diez. No bajarían de esa cifra ya en todo el choque. Porque, si le faltaba a algo a Argentina, era ver, más bien sufrir, la llegada de Pau al partido.

Con su 2+1 desquiciaba a Scola, tercera personal, y a una Argentina que tras sufrir una técnica se veía 15 abajo (45-30, m.18). Pese a que Campazzo se rebelaba con un triple, el combinado sudamericano se veía muy lejos de su rival al descanso, más por sensaciones que por marcador: 48-35. La tormenta ya llegaba.

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De mates y vuelos

Del mate de Fernández al de Gasol pasaron mucho más que cinco minutos. Volaron recuerdos, de hace años y de la semana pasado. Volaron comentarios, el "yo siempre creí", el "me trago mis palabras". Volaron los ejemplos del pasado, voló el horizonte que viene. Y por supuesto voló Rudy para el alley-oop con Ricky y voló Pau con alley-oop de Rudy. Un trabalenguas en el aire entre dos momentos simbólicos para establecer al ecuador del tercer cuarto la renta más amplia (62-40) de España en todo el encuentro.

El encuentro parecía decidido, mas Argentina no lo creyó, para bien o para mal. Amor propio y fe, a un lado. Demasiados nervios, al otro. Y el arbitraje no ayudaba, con un par de técnicas evitables compensadas más tarde con otras dos surrealistas a Navarro para sacarle del partido. Y un poco también a su equipo, que recuperaba fantasmas cuando el combinado albiceleste rebajó 9 puntos (63-50, m.28) el colchón.

La entrada de Calderón en pista cambió el escenario y el enésimo arrebato de Rudy Fernández apagó la señal de alarma al final del tercer cuarto (71-57), si bien un par de acciones consecutivas de Mainoldi y Scola dejaron a los argentinos más cerca que nunca de su oponente (75-64, m.34). Era el último signo de vida de uno de esos pocos equipos que se engrandecen ganando y se engrandecen perdiendo.

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Un deseo común

Por momento, parecía que no habría ningún balón que no se llevara Pau Gasol. Todos los rebotes caían en su mano. Si se le hubiera caído la bufanda a un aficionado, él se la habría quedado. Si el silbato perdiera el silbato, en su bolsillo estaría. Dueño atrás, Pau también se vistió de dominio en ataque, encadenando un tiro a 5 metros y un gran mate que hicieron aún más definitivo el triple posterior de Rudy (84-66) a tres minutos para el final.

El partido, que minutos antes se hacía largo a la hora de manejar la renta, ahora se hacía largo por aburrido, con pocos alicientes que ofrecer con ambos pensando en cuartos. Llegaron las rotaciones, el debut de Abrines, más puntos para Laprovittola, más cánticos pegadizos con acento argentino, el aplauso a la estrella Rudy, el bocinazo definitivo (92-73) y un abrazo final con deseo común entre rivales que de tanto enfrentarse, aprendieron a respetarse. Vencedores y vencidos, cantarían Los Redondos. Un "que nos volvamos a ver", un "que nos volvamos a odiar durante 40 minutos". A ser posible en estos Juegos. Esta era lo merece.

Francia espera. La Francia víctima en 2009, 2011, 2012 y 2015. Una Francia verdugo en 2013 y 2014. Once meses después de Lille, de los golpes en el pecho de Pau, del pabellón enmudecido. Francia espera con USA en el horizonte, tan lejano que asusta, tan lejano que alivia. El fin de la era puede esperar. Argentina asiente.

ESPAÑA92
NNombreMinPT2T3TLRTRDROASBRBPTFPM/MEFF
4*P, Gasol28197/141/32/313112103222122
5*R, Fernandez30234/54/53/4770212012728
6S, Rodriguez2151/11/30/12115150355
7J, Navarro(C)1261/11/11/11101100419
8J, Calderon762/20/22/200001001-15
9F, Reyes1552/60/01/35410011384
10V, Claver1100/10/00/022000102-40
14W, Hernangomez641/10/02/221100101-15
21A, Abrines120/00/12/200000010-22
23*S, Llull21104/70/12/2101511041912
44*N, Mirotic28101/32/52/255030212812
79*R, Rubio1920/30/12/454143101147
Total9223/449/2219/26443682181752495111


ARGENTINA73
NNombreMinPT2T3TLRTRDROASBRBPTFPM/MEFF
4*L, Scola(C)2771/31/32/254110104-148
5*M, Ginobili19162/54/60/054120002-2118
7F, Campazzo21103/41/41/211010004-57
8*N, Laprovittola29214/91/510/1111044504-1715
9N, Brussino821/20/10/022000001-32
10*C, Delfino1310/20/31/244011000-101
12M, Delia1021/20/00/053200101-35
13A, Nocioni1962/50/22/222002313-63
14G, Deck1100/10/10/011000001-3-1
19L, Mainoldi1360/02/20/022000100-67
29P, Garino1800/20/10/01100310400
35*R, Acuña1220/10/02/200001312-70
Total7314/369/2818/213127491115227-9565

Daniel Barranquero
@danibarranquero
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