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La comitiva de la Liga Endesa en Rio 2016
17 jugadores de la Liga Endesa vivieron el sueño olímpico de Rio 2016, y seis de ellos lucirán medalla en las canchas españolas durante el curso 2016-17. La lesión temprana de Lawal, los momentazos de Campazzo y Nocioni, la competitividad de Planinic... y el bronce de Navarro, Rudy, Llull, Felipe y Claver y la plata de Nedovic

Empezar la Liga Endesa con medalla

Seis jugadores pasearán su medalla olímpica en la próxima Liga Endesa, cinco de ellos españoles, que añaden un metal más a un palmarés de leyenda: el noveno para Juan Carlos Navarro y Rudy Fernández, el décimo para Felipe Reyes y el sexto para Víctor Claver y Sergio Llull. Cinco bronces olímpicos para la Liga Endesa 2016-17, tras un verano de éxodo NBA, en el que Abrines, Hernangómez y Sergio Rodríguez emprendieron el viaje transatlántico.

Foto EFE

Pese a la reducción de minutos y responsabilidades, Navarro volvió a demostrar que su innato talento ofensivo tiene cabida en un equipo que disfruta con su capacidad para asustar con sus rachas de acierto ofensivo o con una creación desde el pase incrementada con los años. De un modo parecido vive Felipe Reyes. Sus rebotes y su lucha en la pintura mantienen la esencia de su juego, que resulta todavía utilísimo en el desgaste, en el baloncesto de romper y rasgar, pese a que su papel ya no es tan principal y que algunas otras facetas de su juego sí sufren el paso de los años.

Rudy Fernández y Sergio Llull fueron los principales referentes exteriores. Jugando de escolta a tiempo completo –a diferencia de su rol en el Real Madrid–, Llull luce menos en ese juego de aceleración constante de menor encaje en la selección, pero ha sido clave en la competencia física y el nivel defensivo español. Rudy, con buen tono tras una temporada de problemas físicos, y en un punto óptimo de madurez y conocimiento del juego, vive de desplegar el tiro y la transición, siendo además clave en el aspecto defensivo, por su tamaño, instinto y conocimiento táctico.

Cierra la representación española un Víctor Claver con un papel menor, con algún momento de tibieza, pero que resultó clave ante Australia, con sus dos triples y ese robo en los últimos segundos que acabó de algún modo ejecutando el bronce para la selección.

Foto FIBA

El sexto jugador es un Nemanja Nedovic que lucirá el mayor logro olímpico de la Liga Endesa 2016-17: la plata serbia. El escolta de Unicaja fue de más a menos, viendo como sus minutos caían llegado el momento de la verdad para Serbia. Cuatro minutos en cuartos de final y cinco en las semifinales fueron lo único que reservó para él un Sasha Djordjevic que prefirió apostar por, claro, Milos Teodosic, y por el control y la capacidad defensiva de Jovic y Markovic, en detrimento de la mayor chispa ofensiva y velocidad para la transición de Nedovic, que sí acabó dejando buenas sensaciones ante Estados Unidos. Reivindicándose en el último cuarto, con el partido ya roto, marcó su tope anotador en el torneo (14 puntos).


JugadorSelecciónPartidosMinutosPuntosRebotesAsistencias
Sergio LlullEspaña826,28,223,1
Juan Carlos NavarroEspaña814,85,211,8
Rudy FernándezEspaña826,710,23,42
Víctor ClaverEspaña812,72,51,81,2
Felipe ReyesEspaña814,66,54,10,4
Nemanja NedovicSerbia822,44,83,21,4



Cuartos es el límite...

... pero hay muchas formas de vivir y morir en cuartos de final.

Argentina vivió, probablemente más que ningún otro en esos cuartos de final, con tres jugadores de la Liga Endesa en sus filas. Porque la Generación Dorada volvió a provocar la vibración de todo un país y la admiración de todo el baloncesto. Y, junto a ellos, una década después, Facundo Campazzo, convertido en una de las grandes atracciones del torneo. El base terminó como el máximo anotador (15,8) y el más valorado (17) de la albiceleste. El máximo anotador y el más valorado de un equipo en el que estaban Manu Ginóbili, Luis Scola y Andrés Nocioni. Unos números un tanto pervertidos por su increíble partido ante Brasil, en el que dio toda una muestra de posibilidades, con 33 puntos y 11 rebotes, absolutamente maravilloso. Veloz, desequilibrante en el 1x1, con arrojo infinito y crecido ante los elementos, Campazzo regaló momentos de creatividad y de desafío a lo imposible. Asumiendo muchísimos tiros (el que más en el equipo), Facu consolidó su posición central en un equipo que continuará regenerándose.

Foto FIBA

Porque en él ya no estará Andrés Nocioni (tampoco Ginóbili). El ala-pívot del Real Madrid extendió un torneo más las vivencias de una generación inigualable en el baloncesto argentino. Volvió a tener momentos bárbaros de fuego (apoteósico su partido ante Brasil), confirmó que a menor exuberancia física mayor tino (e importancia) de su tiro exterior y que, claro, la montaña rusa de emociones tiene sus puntos bajos (como en el partido ante España).

Completa la representación albiceleste de la Liga Endesa un Marcos Delía con escasa participación y aportación reducida (solo 11 puntos en 6 partidos). Sin un cinco de garantías, Argentina se ve obligada a llevar a Scola a ese puesto y a Nocioni al cuatro, para no perder competitividad ofensiva. En defensa, el tamaño y esfuerzo en el rebote de Delía dieron algunos momentos de asueto a las estrellas.

Sabría a poco después de terminar primera de grupo, pero Croacia llegó más lejos de lo que cualquiera hubiera pensado. De hecho, llegó a unos Juegos Olímpicos tras sorprender a Italia y a Grecia en el Preolímpico de Turín, lugar donde Aza Petrovic definió un equipo corto pero con roles claros, esforzado y al que dotó de competitividad. Y buena parte de ello se encarna en Darko Planinic, nuevo pívot del Herbalife Gran Canaria, que se ganó el puesto con un buen Preolímpico y continuó dando buenos minutos en Rio, aportando con sobriedad, sin excederse en su cometido pero dejando la sensación de que la pelea en la pintura y las finalizaciones le permiten ejecutar a la perfección su papel.

Llegando al tramo decepción está Francia, que empezó el torneo con malas sensaciones y lo acabó cayendo contra su némesis, España, sin haber llegado a encontrarse realmente cómoda en su paso por Rio de Janeiro. Antoine Diot y Kim Tillie, representantes de Valencia Basket y Laboral Kutxa Baskonia respectivamente, fueron dos de los jugadores menos utilizados por Vincent Collet. Con Heurtel, Parker y De Colo para los puestos de 1-2, los minutos de Diot quedaban cortos, pese a que acabó teniendo sus momentos ante Venezuela (14 puntos) o Estados Unidos (8). Tillie fue el undécimo jugador del equipo, con escasos minutos y relevancia y un tope de 6 puntos.

Y, si alguno no vivió en cuartos de final, ese fue Lituania, que acabó de forma estrepitosa un torneo que se había puesto de cara al inicio, con tres victorias consecutivas... para acabar con tres derrotas. En una, arrollada por Australia en cuartos de final (-26); en otra, haciendo el ridículo ante España (-50). Y, en esa caída libre, todo se contagia. Jonas Maciulis, que venía de un maravilloso Eurobasket 2015, no rindió al mismo nivel, terminando en el torneo con unos pobres 4,6 puntos de media en los tres partidos finales, lejos de lo esperado de uno de los líderes del equipo.

Foto FIBA

Tampoco fue un buen torneo para Marius Grigonis, que no encontró sensaciones en el tiro. Llegado al equipo como teórico soplo de aire fresco ofensivo en un equipo excesivamente rocoso, el nuevo jugador del Iberostar Tenerife terminó pagando un triste 1/16 en triples, su principal arma.


JugadorSelecciónPartidosMinutosPuntosRebotesAsistencias
Facu CampazzoArgentina628,315,835,8
Marcos DelíaArgentina610,21,82,50,5
Andrés NocioniArgentina631,71560,3
Darko PlaninicCroacia619,585,70,2
Antoine DiotFrancia610,9411
Kim TillieFrancia59,72,61,40,4
Marius GrigonisLituania617,42,51,31,3
Jonas MaciulisLituania624,69,541,7



Adiós en primera fase

Vitor Benite y Rafa Luz vivieron el sueño olímpico, aquel que se experimenta al máximo de sus posibilidades haciéndolo como local. En unos Juegos Olímpicos en casa. Mas su Brasil –tan frágil, tan inconstante como en los últimos años– no logró alcanzar la siguiente fase. Ambos han sido añadidos como parte rejuvenecedora de una generación, la de los Barbosa, Hilario, Huertas, Varejao o incluso Splitter (estos dos últimos ausentes en Rio 2016) que no ha alcanzado las metas que su talento hacían presagiar. Nacidos ya en los noventa, Luz (1992) y Benite (1990) tendrán recorrido con la selección, en la que ahora han tenido un papel secundario. Especialmente el nuevo jugador del Laboral Kutxa Baskonia, tercer base, saltando solo a la cancha en dos partidos y de forma testimonial (tres minutos entre los dos).

Foto FIBA

A quien sí había asignado rol Rubén Magnano era al escolta del UCAM Murcia, que cumplirá su segunda temporada en la Liga Endesa. Relevo del irregular Leandrinho Barbosa, sus minutos circulaban en función del rendimiento del NBA. Cuando anotaba, como ante Lituania o Croacia, los minutos de Benite se reducían; si le superaba el desacierto, el escolta del UCAM gozaba de más minutos, aprovechando bien algunos de sus momentos. Saliendo desde el banquillo, dejó buenas sensaciones como relevo anotador ante Argentina (13 puntos en 15 minutos) o Nigeria (16 en 22), terminando el torneo con un 43,8% en triples.

Pese a su probada competitividad, Nigeria aparecía en todas las quinielas para caer en primera fase en el Grupo B; y así fue. El representante africano mantendría sus opciones hasta la última jornada, aunque poco pudo gozar del proceso Shane Lawal, que se lesionó a los tres minutos del partido inaugural ante Argentina. Una rotura completa del tendón rotuliano de su rodilla izquierda le obligó a pasar por el quirófano en Rio de Janeiro, aunque estuvo animando a su equipo el resto de la primera fase.


JugadorSelecciónPartidosMinutosPuntosRebotesAsistencias
Rafa LuzBrasil21,2000
Vitor BeniteBrasil5137,80,80,2
Shane LawalNigeria13,3010

David Vidal
ACB.COM

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