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Road to March Madness (I): La UCLA de Lonzo Ball, lo mejor del primer mes
La NCAA nos ha dejado un inicio trepidante de competición. Nuevas jóvenes estrellas como Lonzo Ball, De'Aaron Fox o Markelle Fultz ya son el foco de atención de una liga en la que la mítica UCLA está de vuelta como candidata a todo junto a gigantes como Duke, Kentucky o la actual campeona, Villanova

Redacción, 8 de diciembre del 2016.- Menuda forma de arrancar un nuevo curso baloncestístico en la competición universitaria americana, la NCAA. Tan sólo quedan nueve equipos imbatidos, con la histórica UCLA y la actual campeona Villanova entre ellas, y ya hemos podido vivir partidos que quedarán para la historia. Como la épica victoria de los Bruins en el infranqueable Rupp Arena de otra gran candidata como Kentucky, donde los Wildcats habían ganado sus últimos 42 partidos. Y empezamos a degustar exhibiciones de los nuevos grandes talentos de la competición, como Lonzo Ball (UCLA), De'Aaron Fox (Kentucky) o Markelle Fultz (Washington). Y mucho más que os desgranaremos a continuación, en este primer repaso mensual de una competición especial: el gran vivero de futuras estrellas de la NBA


Con Lonzo Ball, UCLA vuelve a soñar con el título

Los Bruins están de vuelta en la élite nacional. ¡Y de qué forma! Hace ocho años que esta histórica universidad, capaz de levantar hasta once títulos nacionales, diez de ellos bajo la dirección del legendario John Wooden, no hace presencia en una Final Four. Liderados por un tal Kevin Love, los Bruins quedaron a las puertas de la final en ese 2008. Ocho años después de Love, y ya con Steve Alford, todo un mito universitario como jugador en Indiana, los Bruins tienen todos los mimbres necesarios para volver a reclamar un trono que no saborean desde el 1995.

¿Qué les hace especiales de nuevo? UCLA es un equipo eléctrico (el segundo máximo anotador de la NCAA con 97 puntos por encuentro, solo por detrás de la trepidante The Citadel que llega hasta los ¡105.4!), generoso (el mejor asistente de la competición), de gran equilibrio exterior-interior (mucha atención al completo cuatro freshman TJ Leaf y al prometedor cinco Ike Anigbogu) y con buenas opciones desde el banquillo para mantener el altísimo nivel de juego en los relevos. Pero, por encima de todo, la llegada desde el instituto de Lonzo Ball, el mejor base del país, es su gran motivo. Carismático, sinvergüenza y dotado de unas condiciones atléticas más que envidiables, es inevitable recordar viéndole a otro californiano como Jason Kidd. Piernas ligeras de zancada enorme, visión periférica privilegiada (tan sólo ha necesitado 8 partidos para romper el récord de asistencias de un jugador de primer año en un partido en los Bruins, con 13 ante UC Riverside) y con tanto talento innato que es inevitable pensar en él como un one-and-done en los puestos más altos del próximo Draft de la NBA, mucho después de sumar algún que otro triple-doble en los Bruins.




El enésimo proyecto ganador de Calipari en Kentucky

Ya no debe sorprender que, un verano más, el mejor reclutador de la NCAA haya conseguido la mejor clase de instituto. Desde su llegada en 2009 a Lexington, John Calipari ha dominado el mundo del High School. Por sus manos en Kentucky han pasado estrellas y jugadores relevantes en la NBA como DeMarcus Cousins, John Wall y Eric Bledsoe (2009), Brandon Knight y Enes Kanter (2010), Anthony Davis y Michael Kidd-Gilchrist (2011), Nerlens Noel (2012), Julius Randle (2013), Karl Anthony Towns y Devin Booker (2014) o Jamal Murray (2016). 28 jugadores de Calipari han sido drafteados e incluso tres de ellos (Wall, Davis y Towns) han sido elegidos como número uno.

¿Y cuáles son los siguientes grandes nombres de Coach Cal? Hay que empezar a conocer a De’Aaron Fox, Malik Monk o Edrice “Bam” Adebayo, sin ignorar a proyectos de fuego lento como Sacha Killeya-Jones, Wenyen Gabriel o Isaiah Briscoe (de segundo año). Un nuevo equipo de muchísima calidad individual y con un futuro ilimitado que juega rápido, agresivo y con mucho descaro, dejando resultados impactantes como la paliza a toda una Arizona State (115-69). Y si antes hablábamos de la similitud entre Lonzo Ball y Kidd, para conocer a De’Aaron Fox hay que fijarse también en otra estrella de NBA y exKentucky como John Wall.

Fox ya es el “General” de Calipari. Base alto (1’93) de largos brazos, velocidad endiablada a campo abierto y de enorme relevancia en el parquet. Tanta, que ha conseguido ya el segundo triple-doble (14p, 11r y 10a) de la historia de Kentucky. No saldrá del próximo Top10 del Draft,
Monk, por su parte, es un escolta atlético de gran amenaza exterior. Atrevido pero sensato en su selección de tiro, ya roza los 20 tantos por encuentro. Adebayo, en cambio, es la referencia interior que todo campeón parece necesitar. Aunque no es muy alto (2’08), es un cinco puro de hombros anchos, músculo imponente y dominador bajo los tableros. Pura potencia física



NBA Draft 2017: La dominante ley del one-and-done

Tendencia al alza en las últimas generaciones, el one-and-done, temido por muchos y alabado por otros, parece que volverá a reinar en el próximo Draft de la NBA. En la mayoría de predicciones, el número de freshman predomina por mayoría en el Top15 del próximo Draft. Y es casi imposible encontrar algún jugador que haya cumplido los cuatro años de universidad en la primera ronda.

Y, por segundo año consecutivo, los primeros puestos de este próximo Draft apuntan al perímetro. A falta de la participación del prometedor alapívot de 2’11 Harry Giles (nº1 en High School) en Duke por lesión en la rodilla (debería debutar en 2017) y la posible explosión en el tramo final del año (especialmente con un buen March Madness) de algún interior como el finlandés Lauri Markannen (Arizona), Ivan Rabb (California) o el anteriormente mencionado “Bam” Adebayo, los exteriores de calidad aparecerán en los primeros puestos.

Entre ellos, bases de enorme talento individual como Markelle Fultz (Washington) o Dennis Smith Jr (NC State) que viven lejos de los grandes focos colectivos y que muy probablemente no estarán en el March Madness. Dos centellas de crossovers constantes, penetraciones vertiginosas y un futuro imparable en esta nueva NBA tan centralizada en el talento innato en el puesto de base.



En los aleros, Josh Jackson (Kansas) y Jayson Tatum (Duke) se presentan como los dos proyectos más interesantes. Jackson es ya la gran estrella de una Kansas que competirá, un año más, por todo. Un 2’03 de gran carácter ganador, decisivo en momentos calientes y con una interesante variedad de recursos técnicos aún en expansión. Más hecho físicamente está Tatum, un auténtico todoterreno capaz de sumar en todas las facetas. Aunque se ha perdido casi tres semanas por lesión, su presentación mediática este pasado martes (22 puntos ante Florida) en el Madison Square Garden le eleva ya como una de las estrellas de la competición.




La NCAA más española: ¡58 jugadores/as!

La competición universitaria por excelencia es ya una gran alternativa para muchas de las jóvenes promesas del baloncesto español. En esta temporada 2016/2017 participarán 13 representantes masculinos y hasta 45 representantes femeninos en la primera división de la NCAA.

Y algunos de ellos, de enorme relevancia en sus equipos. Es el caso de los senior (último año) Sebas Saiz (Ole Miss) o Jorge Bilbao (Texas Arlington), el junior Rubén Guerrero (South Florida) o los sophomore Francis Alonso (UNC Greensboro) y Yankuba Sima (Saint John’s). Mención aparte merecen los debutantes Eric Vila (Texas A&M), Jaume Sorolla (Valparaiso), Joshua Tomaic (Maryland) o Ramon Vilà (Arizona State), en algunas de las mejores universidades del país

En la competición femenina, hasta 4 equipos contarán con 3 españolas en sus filas, destacando Florida State que, con Leticia Romero al mando, intentará volver a llegar lo más lejos posible en el March Madness. Mismo objetivo para una South Florida de referencias españolas con Ariadna Pujol y Laia Flores, titulares indiscutibles en las Bulls.

Gerard Solé
@gsole14

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