Artículo

¿Quién ganará el March Madness 2017? ¿Será el año de Gonzaga?
Analizamos en las siguientes líneas lo más difícil de predecir. Conseguir un título es algo muy complicado y más en una temporada en la que no ha existido un favorito claro. North Carolina, Kansas, Gonzaga o la actual campeona, Villanova, han sido los equipos más sólidos esta campaña. Pero ya se sabe que, en el March Madness, únicamente importa el presente. Win or go home.

Gonzaga, lista para el March Madness (Foto: Gonzaga)

Redacción, 16 Mar. 2017.- Esta misma tarde empieza la gran locura del baloncesto universitario, el March Madness. 64 equipos buscarán la gloria, su propia gran historia o, simplemente, una gran noche para el recuerdo. Los objetivos de cada uno de los 64 participantes son distintos, pero misma será la pasión y la ilusión con la que disputarán desde el primer hasta el último segundo de este torneo.

  • Bracket completo del March Madness 2017

  • 10 nombres del Madness bajo el radar de la NBA

  • Rápido repaso al Selection Sunday y al cuadro de 68

  • El show de la centella Junior Robinson en el First Four


  • La mejor oportunidad de la historia de Gonzaga

    Los Bulldogs han rozado la perfección esta temporada. Únicamente una derrota en todo el año (en casa ante BYU) no debe empañar la excelencia deportiva de esta experimentada, talentosa y hambrienta Gonzaga. Un equipo que llegará a este torneo en plenitud de facultades, siendo tanto la sexta mejor defensa como el sexto mejor ataque. Eficientes en sus ataques (51.8% en tiro), dominan el rebote gracias al magnífico dúo que forman el polaco Przemek Karnowski y el freshman Zach Collins. El ritmo queda en manos del canadiense Nigel Williams-Goss, un completo base de tercer año. En el perímetro, dos transfers de alto nivel (Jordan Mathews y Johnathan Williams) se combinan con el sophomore Josh Perkins para castigar al rival desde el triple. Dirección, amenaza exterior y poderío en la pintura. Una receta... ¿imparable hacia el éxito?

    Villanova, North Carolina y Kansas, curtidos bloques a batir

    Veteranos, físicos y con jugadores más que determinantes. Villanova, actual campeón, luchará contra la historia (tan solo Florida en 2006 y 2007 ha conseguido repetir título en los últimos 43 años) y el ser el gran objetivo a derrotar por todos en este cuadro. Los de Jay Wright perdieron a su brújula Ryan Arcidiacono y a su bastión interior Daniel Ochefu, pero han sabido mantener el rumbo hasta ser cabezas de serie. Especialmente, gracias a un impresionante Josh Hart (18.9 puntos de media), la confirmación de Kris Jenkins (el gran héroe del último título) y la gran dirección del sophomore Jalen Brunson. Piezas claves en un engranaje, de nuevo, largo y con mucha calidad con el único objetivo de volver a triunfar.



    El mejor reboteador, el segundo mejor asistente y capaces de anotar más de 80 puntos de media. Súmenle, además, que su núcleo central de jugadores supera los dos años de experiencia. Una ecuación que, para muchos, eleva a una legendaria como North Carolina hasta el título final. Los Tar Heels quieren olvidar la última jugada de la pasada campaña (final más que cruel con el triple de Kris Jenkins) recuperando una gloria que hace ya siete años que no saborean. Y, para ello, necesitarán la mejor versión del dúo Kennedy Meeks-Isaiah Hicks para dominar bajo aros y, sobre todo, el acierto exterior de hombres como Justin Jackson, Joel Berry o Nate Britt. Este ha sido el talón de Aquiles de los de Roy Williams durante años y, quizás, el factor que puede evitar que visiten Phoenix esta campaña.

    13 años de dominio en la Big XII (igualando el récord de la UCLA de John Wooden de más títulos consecutivos de conferencia) han confirmado a la Kansas de Bill Self en la élite nacional. Sin embargo, los Jayhawks no cortan las redes desde el mítico triple de Mario Chalmers ante Memphis (año 2007). Con la llegada del segundo mejor jugador de instituto, Josh Jackson, Kansas ha puesto la guinda a una generación tremendamente competitiva. Su líder, el base Frank Mason (20.8 puntos, 4.1 rebotes y 5.1 asistencias de media) es el gran candidato a ser elegido como jugador del año en la NCAA. Bill Self tiene un bloque tan eficiente en el perímetro (40% en triples con Devonte' Graham o el ucraniano Sviatoslav Mykhailiuk) como rocoso en la pintura y defensa (la presencia y veteranía de Landen Lucas se combina perfectamente con la potencia de Udoka Azubuike o el omnipresente Lagerald Vick) y estos Jayhawks, un año más, aspiran a todo en el torneo final.



    UCLA, Kentucky y Duke: jóvenes pero sobradamente preparados

    Los dos máximos anotadores de este March Madness. UCLA y Kentucky disfrutan de infinitos recursos ofensivos y los aprovechan al máximo. Los Bruins, con un equipo creado entorno al futuro base NBA Lonzo Ball, son un bloque de calidad suprema que supera los 90 puntos y 20 asistencias por encuentro. Su efectividad desde el triple (40.5%) llega desde las prodigiosas muñecas de tres socios ideales para el generador Ball. Bryce Alford (hijo del entrenador Steve), Isaac Hamilton y Aaron Holiday son auténticos artilleros dispuestos a ametrallar a cualquiera desde la línea de tres puntos. Por dentro, estos Bruins tienen potencia (el freshman Ike Anigbogu es un jugador a seguir en futuras temporadas) y clase (con el versátil cuatro TJ Leaf y el completo interior Thomas Welsh) para optar seriamente a recuperar un título que hace más de 20 años que no levantan.

    Kentucky, por su parte, dirige todo su arsenal a dos futuros NBA. El base zurdo De'Aaron Fox, atlético y determinante en momentos calientes, y la máquina anotadora Malik Monk (20.4 puntos por encuentro) son las referencias claras en la nueva camada de talentos de John Calipari. La pintura es para el potente Edrice "Bam" Adebayo (13.3p y 7.8r) y la experiencia (los anteriores tres son de primer año) la ponen el guerrero escolta Isaiah Briscoe y un alero alto de muñeca privilegiada llamado Derek Willis. ¿La principal laguna de estos Wildcats? Sin duda, la falta de química entre Fox y Monk y la inexperiencia ante grandes (derrotas ante UCLA y Kansas en el Rupp Arena) ya les han jugado una mala pasada.

    Duke, en cambio, es de los pocos equipos que han sabido evolucionar día tras día hasta llegar a este March Madness en su punto álgido. Los Blue Devils han sido capaces de ser campeones en una salvaje ACC y lo han hecho desde la ilimitada calidad individual de muchos de sus componentes. Jayson Tatum, Luke Kennard o Grayson Allen son algunas de sus principales referencias. Tatum es la regularidad personificada, mientras que las muñecas zurdas (Kennard) y diestras (Allen) de sus compañeros de perímetro son el turbo perfecto de esta Duke. Si Krzyzewski consigue, además, hacer del base Frank Jackson un arma fiable, y solucionar sus enormes problemas en la pintura (ni Chase Jeter, ni Harry Giles, ni Marques Bolden, estrellas de instituto, han funcionado como se esperaba en una solitaria pintura para el veterano Amile Jefferson), será casi imposible no verles en la Final Four.



    Butler, Wichita State, UConn... ¿quién nos sorprenderá este año?

    Sin duda, este caprichoso March Madness está más que abierto a lo inesperado. Un equipo físico y veterano como Louisville, el ritmo extenuante de Oregon, el talento innato de la Arizona del finés Lauri Markkanen o la exuberancia física de Baylor y Florida State son opciones más o menos realistas. No ignoren tampoco a la mejor defensa del país, la de Virginia, a la inteligencia de una Notre Dame con ganas de hacer ruido o las siempre imprevisibles Iowa State, Florida o West Virginia.

    E incluso, si quieren una apuesta más arriesgada, valoren las opciones de una Michigan capaz de ganar su Big Ten, la siempre sólida Wisconsin o el peligro individual de Seton Hall. Recuerden que están ante un campeonato especial, mágico... que no acostumbra nunca a seguir la lógica. Y es que, simplemente, this is March.

    Gerard Solé
    @gsole14

    Últimos artículos del autor



    © ACB.COM, 2001-