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¿Qué pasó en MM? Un tiro milagroso de Luke Maye mete a North Carolina en F4
Ni Malik Monk, ni Justin Jackson, ni De'Aaron Fox. El gran héroe del duelo de titanes entre North Carolina y Kentucky fue Luke Maye. El joven alapívot anotó un triple milagroso casi sobre la bocina que lleva a los Tar Heels a su enésima Final Four. Una cita que vivirá también, por primera vez en su historia, una South Carolina que supo vencer a Florida con otra gran actuación de Sindarius Thornwell.

Redacción, 27 de marzo del 2017.- El March Madness no es un torneo cualquiera. Es una competición que, cuando crees que lo has visto todo, te sigue sorprendiendo. En un duelo entre dos titanes como North Carolina y Kentucky, con varios futuros NBA en la pista, un sorprendente alapívot de segundo año llamado Luke Maye fue el gran héroe. North Carolina estará en la Final Four gracias a un acierto milagroso de Maye, junto a una South Carolina que, a ritmo de Sindarius Thornwell, vivirá la primera lucha final por el título de su historia.

El milagro de Luke Maye

Kentucky Wildcats (#2) 73North Carolina Tar Heels (#1) 75

El baloncesto le debía una a North Carolina. Un año después del dolorosísimo triple de Kris Jenkins en la gran final de la NCAA, Luke Maye se convirtió en el nombre en mayúsculas de este March Madness con un lanzamiento que ya forma parte de la historia de este legendario torneo. Tras dos triples extraterrestres de Malik Monk que empataban el encuentro, el invitado más inesperado posible entró en escena. Apenas jugó en su primer año en la NCAA. Y no olvidará nunca su segunda temporada en los Tar Heels. La temporada del milagro de Luke Maye.

Y eso que, hasta a falta de cinco minutos, el encuentro había tenido más bien poco de inolvidable. Kentucky únicamente sobrevivía a base de carácter y garra interior, con Bam Adebayo (13p-7r) y, especialmente, Isaac Humphries (12p, career-high), como líderes. La defensa de los Tar Heels había conseguido aislar a un De’Aaron Fox (13p con 5/14 en tiros) extremadamente flotado y a un Malik Monk (12p con 4/10 en tiros) ahogado por un marcaje severo de Justin Jackson. Aún así, los de Roy Williams fueron incapaces de resolver el choque en ningún momento, ni con la enorme producción interior de Kennedy Meeks (7 puntos y 17 rebotes)

Su incontestable dominio en el rebote, con dobles y terceras oportunidades en ataque, chocaba con un pésimo día en el tiro de muchos de sus grandes estrellas. Justin Jackson estuvo intermitente, alternando triples increíbles medio cayéndose con fallos inimaginables tirando solo. Y, directamente, Joel Berry estuvo desaparecido. 0/5 en triples y 4/12 en tiros en una de sus noches más grises. Sin embargo, North Carolina supo reaccionar en el momento más importante.

Y es que dos canastas seguidas de Isaac Humphries pusieron 5 arriba a Kentucky (64-59) a falta de 5 minutos. Ahí, la respuesta de los Tar Heels fue madura, reflexionada y más que efectiva. Parcial de 0-12 (hasta el 64-71) para darle la vuelta al choque y dejar a los Wildcats contra las cuerdas… con únicamente 54 segundos por jugarse.

Pero el talento de estos Wildcats es infinito. Y primero De’Aaron Fox y luego Malik Monk, clavaron triples extraterrestres para, incluso, llegar a empatar el choque. En medio, una absurda pérdida de 5 segundos de UNC y un tiro libre fallado por Justin Jackson. Parecía que este precioso duelo se iba a resolver en la prórroga… hasta que apareció Luke Maye. Suspensión perfecta desde los 6 metros que besó la red. Guinda perfecta a un final de auténtica locura. Un tiro tan certero como necesario para una North Carolina que quiere recuperar el trono. Y en la Final Four, espera Oregon. El equipo que derrotó al gran favorito, Kansas.



Defensa, defensa y más defensa. Receta del éxito de South Carolina

South Carolina Gamecocks (#7) 77Florida Gators (#4) 70

South Carolina vivirá la primera Final Four de su historia tras salir triunfador del duelo fratricida ante Florida. Dos equipos de la SEC frente a frente y con un ansiado billete a Phoenix como premio. Los de Frank Martin impusieron su defensa en la segunda mitad y, guiados por otra exhibición ofensiva de su estrella Sindarius Thornwell, consiguieron imponerse en un final ajustado a una Florida que acusó su horrible segunda mitad desde el perímetro.

Tras unos primeros diez minutos con muchos nervios y excesivo contacto físico, ambos equipos empezaron a encontrar mejores sensaciones ofensivas. Con 15 puntos en los primeros veinte minutos, Sindarius Thornwell conseguía mantener en el choque a una South Carolina que no podía hacer nada para evitar irse al descanso por detrás en el marcador (33-40). Los Gators empezaron a funcionar desde el perímetro (7 de 12 en triples en la primera parte) y con aciertos de Justin Leon (18p-6r), tomaban ventaja tras una igualada primera mitad.

Pero los de Frank Martin apretaron los dientes en defensa en una fantástica segunda mitad. Y reducieron el acierto exterior de los Gators al máximo. Florida fue incapaz de anotar un solo triple en sus 14 intentos de la segunda mitad y South Carolina se vino arriba. Con un Sindarius Thornwell imparable cerca y lejos del aro (26p con 8/13 en tiros), los de Frank Martin llegaron al tramo final con todas sus opciones abiertas. Y ahí, Thornwell fue letal. Anotando tiros libres, asistiendo a sus compañeros y consiguiendo un robo clave en el último minuto que enterró cualquier esperanza de su rival. Florida no supo romper la defensa de unos históricos Gamecocks que vivirán su primera Final Four. Y, tras derrotar a Duke, Baylor y Florida, el reto de Gonzaga en la semifinal no parece algo tan inalcanzable…


Gerard Solé
@gsole14

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