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Un corazón distinto, un equipo muy vivo
De 4 victorias en 18 duelos a 4 triunfos en los últimos 7. Como si la renovación de Moncho contagiara de fe al resto, el Rio Natura superó mil lesiones y encara la parte final, por fin, fuera de la zona de descenso

Redacción, 5 Abr. 2017.- 29 de enero. El Rio Natura Monbus Obradoiro acaba de perder por 81-73 en la pista del Movistar Estudiantes, que abre ya una brecha de tres triunfos frente al descenso. Frente al propio conjunto de Santiago, que es el que marca el límite de la salvación para los equipos que están por arriba en la tabla.

Penúltimo, 4 victorias y 14 derrotas. Las 7 últimas, de forma consecutiva. Y todo ello en el marco de la celebración de su encuentro número 250 en Liga Endesa. Las velas podían esperar.

En plena racha de lesiones, de un infortunio casi paranormal y una dinámica muy negativa, con la alarma roja ya encedida desde hacía semanas, el club apuesta por la calma. Por la tranquilidad, por el proyecto. Y por su máximo exponente. Moncho Fernández, renovado por dos campañas más.

ACB Photo / X. Cortizo


"Nos ayuda a construir proyecto, a desarrollar jugadores, a conseguir nuestros objetivos deportivos. No estamos pasando por nuestro mejor momento pero la historia del club nos dice que con esfuerzo y unidad, salimos de situaciones muy comprometidas", señaló el presidente Raúl López, en un gesto que agradeció el entrenador. "Es un doble sentimiento, de agradecimiento y responsabilidad, de que este proyecto tenga el éxito que se merece: seguir en ACB. Y quien tenga duda de que no lo vamos a conseguir, decirle que se equivoca. Lo haremos".

Todos se implicaron, empezando por la misma plantilla, como es el caso del lesionado Corbacho, que en La Voz de Galicia pidió el llenazo de forma muy gráfica: "Que la gente venga a muerte, a hacer ruido, nos merecemos todos volver a sonreír. Hay ocasiones especiales y este sábado es una de ellas. ¡Es como si vinieran los Warriors!"

Por unos días, se aparcaron los datos negativos y los lamentos. Y, como si el equipo llevara un 14-4 en lugar de un 4-14, se hace un llamamiento a la afición antes de recibir al ICL Manresa. Nuevamente, vuelve a responder. ¿Alguien lo dudaba? Ibon Navarro, técnico del cuadro manresano, no, llegando a entrenar incluso durante la semana con sonido ambiente del SAR.

De nada sirvió. La encerrona fue total, con el Rio Natura Monbus desquitándose con un triunfo que se les negaba desde comienzos de diciembre. 89-75 y a volver a creer en la permanencia. "Esto es una inyección de confianza para seguir trabajando, esperemos que nos sirva para coger impulso", decía Fernández. Y sirvió, vaya si sirvió, que pregunten en Vitoria. Sin embargo, la moneda al aire volvió a salir cruz pese a los méritos cosechados en el Buesa Arena y, en un partido heroico del conjunto gallego, McConnell falló la última posesión y el triunfo se escapó de forma agónica. El 87-86 dolía. El 87-86 ilusionaba.

ACB Photo / F. Gonzo


Superado el parón de la Copa del Rey, cuando el equipo por fin parecía preparado para competir sin más sobresaltos, saltó la noticia. Rosco Allen se unía a la lista de lesionados. Rosco Allen, baja para toda la temporada. Y Moncho, con las manos en la cabeza, como del primero al último de aficionados, buscando más aferrarse a la realidad que a las meigas: "No es solo perder al máximo anotador, pero debemos pensar solo en las cosas que dependen de nosotros mismos. Hay que dar un paso al frente y es el momento de que otros se reivindiquen".

Su mensaje caló en la plantilla, que jugó uno de sus partidos más épicos de toda el curso, una especie de "solos contra el mundo" en el que el mundo, además de todos los condicionantes, llevaba la camiseta de una de las sensaciones del año, el MoraBanc Andorra. Se sufrió, se sufrió mucho. Se sudó hasta el último segundo de los 50 minutos de un duelo con dos prórrogas, de esos que pueden marcar un curso para bien o para mal. Y se celebró como un título cuando Albicy no pudo convertir en canasta la última posesión y la victoria, la anhelada sexta victoria, se quedaba en territorio SAR.

"Nos sabe a gloria bendita", confesaba Pozas, exultante en la comunión entre equipo y grada. Sin embargo, más allá de tanto corazón y alma puestos en pista, las lesiones habían destrozado a un conjunto que parecía, ahora sí, venirse abajo del todo, exhausto y entregado a su destino.

Y es que si tu estrella e ídolo de la afición se rompe en la Jornada 1, con solo 4 minutos y medio jugados, puedes hablar de infortunio. Rotura del tendón rotuliano y la temporada, al garete. Si Llovet se pierde pretemporada y 5 primeras jornadas por una rotura fibrilar, pues puede ser parte del oficio, claro. Pero cuando lo sumas todo, era para empezar a buscar el origen del mal de ojo. La lesión de Urtasun en la rodilla y la que tuvo a continuación en el dedo, fractura incluida por un manotazo de un compañero. La rotura fibrilar de McConnell. El recién fichado Matulionis lesionándose un par de meses, a causa de un mal apoyo en el pie derecho. La fractura en la tibia del propio Allen. Y, por si faltaba algo, rotura de ligamentos de Pechacek y adiós a cualquier opción de jugar en la decisiva recta final. ¡Hasta Whittington fue baja en el Príncipe Felipe!

ACB Photo/E. Casas


A Zaragoza se acudió con Pustovyi y Llovet como únicos pívots, jugando muchos minutos con 5 aleros y jugadores fuera de su posición, con el junior Rodrigo Gómez dando relevos y con una moral por los suelos que, como en la visita a Gran Canaria (91-57), derivó en derrota muy abultada: 85-59.

Quizá, en otro lugar, hubiera sido diferente. Quizá, con otro entrenador, las declaraciones hubieran sido distintas. Pero el Obra es el Obra, Moncho es Moncho, Moncho es el Obra y el Obra es Moncho. Y el técnico, pese al -60 de balance en los dos últimos partidos, mantuvo la calma y la confianza en los suyos de forma entregada: "No puedo hacer ningún reproche al equipo". Sí, hubo lamento por los malos porcentajes del equipo -"Hacemos buenas lecturas y buenos tiros pero nos falta acierto"-, mas el mensaje fue comprendido hasta por el aficionado más crítico: "Es un año muy difícil por culpa de las lesiones y porque estamos en permanente reconstrucción. Entrenamos siempre a tope, pero no podemos hacerlo ahora tanto como nos gustaría hacer, para evitar más lesiones".

Con 6-17, el -60 muy presente y el equipo otra vez por hacer -esta vez con los recién llegado como sustitutos Maric y Barlow-, hay pocas visitas más inoportudas que la de todo un Real Madrid. El vigente campeón, el equipo que le ganó en 15 de sus 17 duelos previos. Y, también, la oportunidad perfecta para empezar de cero, como pedía un Fernández que seguía creyendo en equipo, buscando un cambio de dinámica en los tiros: "Espero que suban los porcentajes de esa terrible media que tenemos, necesitamos su acierto".

"Hay pocos partidos en los que se le pueda reprochar a los jugadores que se hayan tocado las narices. Se entregan, pelean y luchan y al equipo no se le puede decir nada en este sentido. El problema es que no las metemos", añadió.

ACB Photo / X. Cortizo


Hasta ese día. Hasta ese sábado 18 de marzo de 2017, otra fecha ya histórica para el conjunto de Santiago de Compostela. Hasta ese bombazo frente al Real Madrid en forma de 90-83. Sorpresón, revolución en la zona baja y alta de la tabla y una petición, la del tiro, cumplica con creces, con un tercer cuarto de catársis y perfección en el tiro. Y un pequeño momento en el que reivindicar que la filosofía no cambiaba ni un ápice, se naufragara en Zaragoza o se hipnotizara al mismísimo Real Madrid. "No nos vamos a rendir, vamos a seguir peleando, nunca bajaremos los brazos. Es una situación delicada, pero los chicos creen en esto y, cuando tienes compromiso, sabes que las cosas llegarán".

El cambio obradoirista

  • Sar, otra vez fortín. 89-75 a ICL Manresa, 86-84 a MoraBanc Andorra y 90-83 contra el Real Madrid. Desde la pasada temporada, cuando se empezó con 5-0 en Fontes do Sar, no se conseguía una racha tan buena como local.


  • Por fin, fuera del descenso. Desde que el Rio Natura Monbus cayó por 24 puntos en Barcelona (100-76), allá por la Jornada 16, el equipo no sabía lo que era acabar una jornada en una posición que fuera sinónimo de permanencia.


  • Dos victorias seguidas. Además de la buena dinámica, con un 4-3 en los últimos 7 partidos, esta es la segunda vez en todo el curso en el que los de Moncho Fernández encadenan dos alegrías. La otra vez fue en la primera vuelta, tras ganar en Murcia (74-76) y al propio Divina Seguros (80-67).


  • El ataque como llave. El segundo conjunto menos anotador de la Liga Endesa, curiosamente, supo cambiar el chip para cambiar a la vez su destino. 89 puntos en la victoria frente al ICL Manresa, 86 contra MoraBanc Andorra, 90 frente al Real Madrid y 83 en Badalona. Incluso en la derrota en Vitoria hubo opciones gracias a su alta anotación (87-86). Cuando naufragó en ataque, recibió severos correctivos en Gran Canaria y Zaragoza.


  • Abonados a las emociones fuertes. El Rio Natura Monbus ganó en Manresa por 4 (78-82), perdió de 5 en San Pablo (79-74), de 4 en Andorra (91-87) y ganó de 2 en Murcia (74-76). Y todo ello antes de su racha de los partidos decididos por la mínima: derrota por 1 contra Iberostar Tenerife (81-82) y frente al Baskonia (87-86) y, por fin, victoria por la mínima en la cancha del Divina Seguros Joventut (82-83). En total, 7 partidos decididos por un margen de 5 puntos, con 3 victorias y 4 derrotas.


  • ACB Photo/D. Grau


  • McDonnell... y más. El base americano ha sido el héroe en los últimos partidos pero tuvo grandes escuderos y protagonistas variados. Frente al ICL Manresa, McConnell lideró al equipo en valoración (23) con 10 puntos y 10 asistencias. Ese día también se hicieron notar Bendzius (15 pt, 17 val) y Dulkys (15 pt). Contra MoraBanc, el mejor fue Whittington (23 pt, 25 val), con Bendzius (20) y McConnell (14 pt, 7 asist) como complementos de lujo. Frente al Real Madrid, McConnell repitió en valoración (29, con 17 pt y 12 asist) y Bendzius en anotación (21), bien secundados por los 14 puntos de Pustovyi. Y en la última de las 4 victorias, McConnell se salió con 24 puntos, 10 asistencias y 35 de valoración, pero Whittington (17 pt, 6/6 T2) fue clave con 8 puntos en los últimos dos minutos. Dulkys (16) y Pustovyi (11 pt en 14 min, con 5/5 en el tiro), sobresalientes.


  • La importancia del basket-average. Respecto a sus rivales en la zona baja, el Rio Natura Monbus ya le tiene ganado el basket average tanto a ICL Manresa como al Divina Seguros Joventut. También se lo ganarán al Betis Energía Plus si remontan los 5 puntos por los que cayó en Sevilla. Por el contrario, perdió su balance favorable frente al Tecnyconta Zaragoza, a pesar de haber ganado de 17 en la ida.

  • Pocas veces le vino a un equipo mejor un descanso liguero. El no jugar la Jornada 26 le otorgó al Rio Natura Monbus un par de semanas, a modo casi de pretemporada, para integrar a sus dos nuevos fichajes, mejorar el estado físico de la plantilla y volver a pillar carrerilla para salir del infierno. Todo ello sin perder el corazón, quizá el principal arma obradoirista en un contexto tan complicado. "Es imprescindible tener corazón y cabeza para superar a un adversario que está peleando por los mismos objetivos".

    No, nadie imaginó un triunfo sencillo en la pista del Divina Seguros Joventut, rival directo por la permanencia. Una final cuya victoria no tenía trofeo y cuyo derrota podía empezar a oler, definitivamente, a plaza de descenso consumada. En ella, los obradoiristas disputaron un partido muy serio, con momentos brillantes y otros de sangre fría claves para evitar el despegue rival. Al final, una anticipación de Whittington a Jordan supuso el triunfo (82-83) más importante del curso para los gallegos. Tan celebrado por lo tangible como por lo emocional. "Es una victoria importante para marcar una tendencia. Es una buena muestra de que estamos vivísimos y lo vamos a hacer", declaró el entrenador mientras sus pupilos asintían.

    ACB Photo/D. Grau


    "Se ha visto correspondido el trabajo que llevamos haciendo desde hace mucho. Era el día para ganar y lo hemos hecho". Palabra de Pozas. "Es todo una cuestión de rachas. Esperamos que empiece aquí la nuestra".

    El Rio Natura Monbus, que por fin salió de la zona del descenso, no está salvado. Y quizá tenga que sufrir hasta el último día para conseguirlo. Sin embargo, la situación, dos meses después de aquellos días tan grises, es completamente diferente. Desde la renovación de Moncho Fernández, lesiones incluidas, el equipo que llevaba 4 victorias en 18 partidos ha sido capaz de sumar otros 4 en solo 7. Y ese balance positivo invita a seguir soñando, con un precedente en el pasado que les gusta mirar para alimentar su sueño.

    "Es una situación similar a la de mi primera temporada", había declarado un par de meses antes Corbacho, refiriéndose a la temporada 2011-12, cuando el club firmó un balance exactamente igual al de esta campaña (4-14) para acabar resucitando cuando nadie apostaba por él. Un triunfo heroico en Málaga, la racha de 3 victorias seguidas, Sar convertido en fortín en la recta final liguera y un balance positivo (9-7) desde aquel momento en el que se tocó fondo, el mejor espejo en el que mirarse. "Estábamos en un camino negativo hacia el descenso pero todo cambió. Conseguimos darle la vuelta a una situación negativa, jugando bien, levantando a nuestra gente, divirtiéndose". Como ahora. Por fin volvieron a sonreír.

    Quien sabe qué podrá pasar en esta últimas 7 jornadas ligueras, con los obradoiristas teniendo que recibir a Unicaja, UCAM Murcia, Betis Energía Plus y Barça Lassa, en casa, para acabar jugándose la vida en Bilbao, Valencia y Fuenlabrada como visitantes. Sin embargo, ese equipo atípico, capaz de ser en un año de pocas alegrías en ataque el equipo líder, y con mucha diferencia, en el ranking de mates, vuelve a estar vivo. Que no es poco.

    ACB Photo / X. Cortizo


    "Es un sitio distinto y es lo que nos hace especiales. Es distinto porque nuestro presupuesto es distinto, porque la gente le aplaude a los jugadores cuando pierden por 30, los adora por el esfuerzo, se valora el camino y no solo la meta. Es distinto porque se llama Obradoiro, que significa lugar donde la gente trabaja, porque es el nombre de la plaza no porticada más bonita. Si lo digo yo, compostelano, parece menos. Pero pregúntesele a Muscala, Mejri, Kleber o Nankivil", afirmó Moncho en La Voz de Galicia, resumiendo por qué, cuando todo parecía en contra, nadie en Santiago dejó de creer. Y nadie dejará de hacerlo.

    Daniel Barranquero
    @danibarranquero
    ACB.COM

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