Artículo

Del vinculado a la Liga Endesa: 14 debuts
De Alocén a Vucetic, de la República del Congo a Holanda, de Almussafes a Poio... 14 vinculados han debutado esta temporada en Liga Endesa. 14 historias, de élite y casualidad

Redacción, 19 Abr. 2017.- Entre lo anecdótico de aquel día en que te mediste a los mejores y el que será el primer día de un estrellato hay tantos colores como debuts. Esta temporada, 14 jugadores de ocho nacionalidades distintas (Macedonia, Holanda, España, República del Congo, Bosnia Herzegovina, Polonia, Serbia y República Checa) han jugado sus primeros segundos en la Liga Endesa, partiendo como vinculados en las categorías inferiores de sus respectivos clubes.


Carlos Alocén (Tecnyconta Zaragoza)
Base | 1.89 | 30/12/2000 | Zaragoza | Debut: 30/10/2016
2 partido, 1 rebote


A pocos jugadores 2016 les trató con tanta intensidad como a Carlos Alocén. De corrido: bronce en el Campeonato de España de Selecciones Autonómicas, campus del Jordan Brand Classic en Zagreb que le lleva al partido internacional celebrado en Brooklyn en abril, Campeonato de España Cadete, Mundial Sub17 en Zaragoza, oro en el Europeo Sub16, líder en asistencias de la cita europea, pretemporada con el primer equipo del Tecnyconta Zaragoza y debut en la Liga Endesa.

Todas las grandes citas parecían reservarle un hueco, para consolidarle como uno de los mejores proyectos españoles de su generación (2000) y elevar el renombre de esa cantera creciente del Basket Zaragoza, de la que, por su talento y condición de producto local, es uno de sus mejores representantes. Hijo de Alberto Alocén, exjugador de baloncesto surgido de la cantera del Real Madrid que jugaría en ACB con CAI Zaragoza y Peñas Huesca, Carlos se convirtió en el tercer jugador más joven en debutar en Liga Endesa (después de Ricky Rubio y Ángel Rebolo) y en el más joven en la historia del club, jugando precisamente ante el equipo en el que se formó su padre. Un Real Madrid ante el que participó 1 minuto y 45 segundos, fallando el único triple que intentó y perdiendo un balón. Una baja de última hora de Martynas Gecevicius le había hecho viajar de urgencia a Madrid por la mañana. "Carlos tiene 15 años, pero creo que tiene un porvenir francamente bueno y es bueno que, ya que viene entrenando con nosotros, tenga el premio de jugar ante un equipo como el Real Madrid", declararía el técnico Andreu Casadevall tras el encuentro. Disputaría un segundo partido, a la jornada siguiente, en Santiago de Compostela, aunque la anotación quedaría como asignatura pendiente.

Con el baloncesto por vía familiar, Carlos Alocén empieza en las categorías inferiores del Compañía de María, antes de pasar al Basket Zaragoza. “Carlos es diferente a como jugaba yo, tiene más talento pero es difícil comparar porque cada uno es como es y tiene su forma de jugar”, dice sobre él su padre. Con buena planta para la posición de base, tiene un buen 1x1 y destaca por su visión de juego, que le convierte en destacado habitual en el apartado de asistencias.

En el partido internacional del Jordan Brand Classic, la cita que reúne a varios de los mejores jugadores cadetes de fuera de Estados Unidos, aportó 4 pases de canasta (líder del encuentro), junto a 3 puntos y un rebote, en el triunfo de su equipo. Alocén había sido seleccionado para el prestigioso partido disputado en el Barclays Center de Brooklyn después de un campus europeo en Zagreb en el mes de marzo.

Carlos Alocén, en el campus de Zagreb del Jordan Brand Classic (Foto Jordan Brand)

Era la segunda cita especial de un 2016 que escribiría varias veces su nombre. Antes, ya lo había hecho en el Campeonato de España Cadete de Selecciones Autonómicas, donde brilló con Aragón, que terminó llevándose la medalla de bronce.

En el Campeonato de España Cadete de clubes, en el que fue de más a menos, su nombre apareció con fuerza en la primera fase, tras rozar el triple-doble en la cómoda victoria del CAI ante el Serra Gelada-L’Alfàs: 25 puntos, 6 rebotes, 9 asistencias y 11 robos, para 45 de valoración. Terminaría el torneo con promedios de 14,8 puntos, 3,7 rebotes, 4,7 asistencias, 4,3 robos y 19,7 de valoración, en un equipo que fue séptimo, después de derrotar al Unicaja en octavos de final y caer en cuartos ante el futuro campeón, Movistar Estudiantes.

El verano de 2016 empezaría con un campeonato muy especial. Carlos Alocén participaría en el Mundial Sub17 celebrado en su Zaragoza en junio, en el que España fue cuarta. El base maño entró en el equipo pese a ser un año menor (... y nacido el 30 de diciembre, ese detalle que siempre confiere puntos extra en el casillero de ‘potencial’). Su papel, como el último hombre en la rotación (solo disputó cuatro de los siete partidos), le dejó en 2 puntos y 4 asistencias de media.

Su torneo llegaría más tarde, en el mes de agosto. En Radom, Polonia, Carlos Alocén brillaría junto a su generación para colgarse el oro del Europeo Sub16. Base titular de un equipo en el que Usman Garuba (MVP pese a ser dos años menor) pareció absorber todos los focos, Alocén terminaría como el tercer anotador del equipo (9,9 puntos) y como el líder en asistencias de todo el torneo. De media, 6,4, con las 11 repartidas ante Polonia como tope.

Un oro que se llevó directo a la pretemporada del Tecnyconta Zaragoza, al que se incorporó directamente para reforzar las primeras sesiones de Andreu Casadevall, que le haría debutar en la Liga Endesa. Mientras busca asentarse tras los pasos de Sergi García, su sitio está en el junior y el EBA, con el que promedia 7,7 puntos, 2,8 rebotes, 2,7 asistencias y 7,6 de valoración.


Joan Ferran Bernácer (Tecnyconta Zaragoza)
Escolta | 1.94 | 16/11/1999 | Felanitx (Mallorca) | Debut: 05/03/2017
1 partido, 28 segundos


Cuando saltó a cancha a falta de 28 segundos para terminar el tercer cuarto en Fuenlabrada, Baleares añadió un nombre más a la lista de argumentos que lo sitúan como uno de los principales territorios de formación de jugadores. En los últimos años, los Abrines, Sastre, Alex Suárez o Sergi García han confirmado la pujanza balear, que ya contaba con representantes de la talla de Rudy Fernández, Llull, Llompart, Corbacho o Pere Tomàs.

Como todos ellos, Joan Ferran Bernácer debutó en Liga Endesa en la península. En su caso, en las filas de un Tecnyconta Zaragoza al que llegó en el verano de 2014, procedente del Sant Josep Obrer. Bernácer había formado parte de esa estirpe de jugadores en la órbita de la Federación Española desde bien pequeños. Siempre en la élite de su generación con el paso de las categorías, en mini fue seleccionado por la FEB para la Academia Ricky Rubio que el base llevó a cabo en El Collell; en 2014 formó parte de la selección española Sub15 que terminó campeona en el Torneo de la Amistad; más tarde ese mismo año participó en el tradicional torneo cadete de Íscar. Pese a que en el verano de 2015 no formó parte de la selección Sub16, sí lo hizo al año siguiente, en la Sub17 que disputó el Mundial en la que ya llevaba dos años siendo su casa, Zaragoza. “Cabe destacar la capacidad anotadora que posee, con buenas lecturas en el juego sin balón y habilidad para jugar el 1x1. Es un buen lanzador y atrevido desde la larga distancia”, le analizaba el Gabinete Técnico de la FEB en edad cadete.

Campeón de Mallorca infantil y cadete con el Sant Josep Obrer, con ese particular look con gafas de juego, Bernácer se había formado en la Escuela Joan Capó de Felanitx. Llegado el momento de buscar una cantera ACB, el Cajasol se interesó por él: entrenó con el equipo en febrero de 2014 e incluso disputó con los sevillanos el Torneo Mezquita. Pero acabaría firmando por el entonces CAI, donde pasó a coincidir, ya en su primer año, con su paisano Sergi García.

Llegado a la capital maña como cadete de segundo año, y tras un verano en el que había sido seleccionado para el Adidas Eurocamp Next Generation (un despiece del tradicional campus pre-Draft para jóvenes prometedores, pero todavía lejos de la órbita Draft), empezó a formar directamente con el equipo junior y el EBA. De hecho, Bernácer puede presumir de debutar jovencísimo en EBA, con 14 años, 11 meses y 2 dias. Y de hacerlo también precozmente en ACB: 17 años, 3 meses y 20 días. Sus promedios aquel año en EBA fueron de 1,7 puntos en los 12 partidos que disputó. Al año siguiente, en LEB Plata, 2,3 puntos.

Joan Ferran Bernacer defiende a Popovic en su estreno en Liga Endesa (ACB Photo / Emilio Cobos)

En la 2016-17, este escolta con vocación ofensiva y buen lanzamiento exterior, ha vuelto a la dinámica junior/EBA. Es uno de los pilares del Simply Olivar, promediando 10,7 puntos (34,4% en triples), 4,7 rebotes y 9,6 de valoración. En pretemporada, formó parte del grupo de Andreu Casadevall, junto a los también canteranos Pursl, Alocén y Mendikote; durante la temporada, ha ido completando entrenamientos, hasta alcanzar el debut en Fuenlabrada, donde se emparejó a un veterano de mil batallas como Marko Popovic.




Terrence Bieshaar (Divina Seguros Joventut)
Pívot | 2.08 | 28/07/1997 | Haarlem (Holanda) | Debut: 02/10/2016
4 partidos, 12 minutos


Una pretemporada completa con el primer equipo que empalma con un inicio de temporada en dinámica Liga Endesa. Así escaló el verano de Terrence Bieshaar, hasta el debut con el Divina Seguros Joventut en la Jornada 1. Su presencia se alargaría hasta la 4, impulsado por una pretemporada con carestía de interiores, cuando ni siquiera se había asentado en LEB Oro.

Porque el de Bieshaar fue un salto repentino –e inesperado– de EBA a ACB. Con 12,5 puntos, 6,9 rebotes y 13,3 de valoración en el Arenys, el pívot holandés cumplía en su primera temporada senior, enviado al conjunto vinculado de EBA, en una operación habitual en la Penya para aquellos jugadores sin hueco en el CB Prat de la más competitiva LEB Oro. Siete partidos con el equipo pratense en la 2015-16 fueron su introducción a la segunda categoría española, en la que forma este curso, ya de regreso a la normalidad y a la exigencia exigibles en este estadio de su carrera. Sus promedios, 6,1 puntos, 2,8 rebotes y 4,1 de valoración en 20 partidos.

Bieshaar nació en Holanda, aunque a los 9 años abandonó su ciudad, Haarlem, por motivos familiares, para acabar recalando en Sant Pere de Ribes, donde el fútbol era su deporte, siguiendo lo escrito por el árbol genealógico, que recogía como sus antecesores habían jugado en el lustroso Ajax de Amsterdam. En categoría mini probó el baloncesto, que le llevó a dar un rápido salto al FC Barcelona, donde formaría en los dos años de infantil. De ahí al Joventut de Badalona, donde cumple su sexta temporada, con el subcampeonato de España Junior de 2015 como el mejor recuerdo de su carrera. Una generación de menor nivel del que acostumbra en la cantera verdinegra derrotó en semifinales a un (teóricamente) más poderoso Unicaja, para plantarse en la final, cayendo ante el inaccesible Real Madrid.

“Destacan su tamaño, habilidades y conocimiento del juego, aunque no es un súper atleta ni tiene movimientos de pies muy rápidos, pero acostumbra a estar en el lugar adecuado en el momento adecuado”, le describían en una entrevista en Holanda, selección con la que ha formado en categorías inferiores. Él mismo apuntaba su juego al poste bajo y su lanzamiento de media distancia como sus fuertes, dejando el manejo de balón y el dribbling como puntos a mejorar.

Pese a llegar a España siendo apenas un niño, su vinculación siempre ha sido con la camiseta oranje, que empezó a vestir en el Festival de la Juventud disputado en Utrecht en 2013. Posteriormente, Bieshaar participó en los Europeos Sub16 de 2013, Sub18 de 2015 y Sub20 de 2016, todos ellos de División B, y con los resultados modestos a los que acostumbra Holanda en los campeonatos de categorías inferiores. Los 9,7 puntos, 5,8 rebotes y 1,7 asistencias de la cita junior de 2015 permanecen como su mejor actuación con Holanda, a cuyo combinado Sub20 todavía podría regresar este verano.

Con la primera plantilla completa, Bieshaar regresó a su lugar a mediados de octubre, con la asignatura pendiente de sus primeros puntos en la Liga Endesa. En pretemporada, llegó a disputar 5 partidos, con 3,8 puntos de media y un tope de 12 ante el Rio Natura Monbus Obradoiro, unos destellos diluidos en esa lucha por abrirse hueco en LEB Oro con el vinculado del Joventut, en cuyo equipo cadete compite su hermano, Oliver, que confirma el cambio en la genealogía deportiva de los Bieshaar.


Nenad Dimitrijevic (Divina Seguros Joventut)
Base | 1.86 | 23/02/1998 | Skopje (Macedonia) | Debut: 18/12/2016
14 partidos, 54 puntos, 12 rebotes, 17 asistencias, 15 valoración


Del divertido fenómeno YouTube al adolescente que empieza a solidificar las bases de una carrera profesional han pasado 7 años, 2.400 km y más de 15 centímetros.

La historia de Nenad Dimitrijevic es la de un primer viral YouTube surgido de Skopje. La de un niño canijo y corto de estatura que dejaba atrás a todos cuantos rivales aparecieran por su camino. Rivales hasta dos años mayores que él –y a menudo con una cabeza de ventaja– que veían como la cara de pillo del pequeño Nenad les superaba con travesura casi de videojuego.





Esa travesura llegó a Badalona en el verano de 2012, para el primer año de cadete, con el desarrollo físico como un interrogante mayúsculo en su proyección hacia la élite. Dimitrijevic medía, si es que llegaba, 1.70. Tras probar con el Joventut en el torneo infantil de L’Hospitalet en diciembre de 2011, pasaría a formar parte de la disciplina del club verdinegro, en una apuesta sorpresiva por lo poco habitual de un extranjero de aspecto tan aniñado, estatura tan corta y escaso desarrollo físico. Aterrizaba en un entorno mucho más competitivo que el que afrontaba en el Junior Fruktal macedonio –academia de formación regentada por su padre–, donde se medía, así como en la selección, ante rivales de mayor edad.

En su quinta temporada en la Penya, el pequeño Nenad ha estirado más de 15 centímetros que le dejan en un 1.86 más que correcto para jugar de base en la élite, despejando así las dudas que arrastraba los primeros años. Y con una renovación hasta 2021 que responde al impacto tan inmediato como sorpresivo que ha ejercido en el primer equipo del Divina Seguros Joventut. Ningún otro jugador en esta lista ha despejado incógnitas a tal velocidad y con tal asertividad.

Dimitrijevic ha sido siempre uno de los jugadores más destacados en la cantera verdinegra. Con talento, puntos en las manos, capacidad para desbordar, 1x1, creativo y con carácter, disponía de atributos suficientes para el brillo –y el despliegue de juego atractivo– en categorías inferiores, aunque siempre marcado por un carácter indómito capaz de llevarle a extremos. Como respondiendo al estándar de aquel carácter balcánico otrora común pero cada vez menos corriente en los países de la antigua Yugoslavia, Dimitrijevic se mostraba tan valiente como díscolo, tan líder como desconectado por lo individual, tan capacitado por talento como abandonado por la voluntad, tan frío cuando el balón quema como difícil de cinchar, tan feliz con el balón en las manos como desentendido de las tareas defensivas. Mas lo mejor de su carácter le ha dejado en ACB cuando parecía, como mínimo, demasiado pronto.

Uno de los destacados en el equipo cadete que terminó tercero en el Campeonato de España de 2014 (8,1 puntos, 3,6 rebotes, 2,1 asistencias y 1,3 robos, pero un 17/71 en tiros de campo que le lastraba hasta los 5 de valoración media) fue, ya al año siguiente, uno de los líderes del DKV Joventut que se plantó en la final del Campeonato de España Junior, frente al imposible Real Madrid. Pese a ser de primer año, promedió ya 11,9 puntos, 2,9 rebotes y 1,3 asistencias, mostrando liderazgo en momentos calientes y aportando respuestas cuando el equipo las necesitaba. Al año siguiente, ya como junior de segundo, sus números crecerían hasta los 14 tantos, 4 rebotes y 3,5 asistencias, en un equipo que sería de nuevo tercero.

En los veranos, el brillo individual era todavía mayor. Cuatro años consecutivos siendo la estrella indiscutible de una Macedonia de División B, pero con la que Dimitrijevic ha regalado exhibiciones, siendo máximo anotador de los Europeos Sub16 de 2014 (quinteto ideal incluido) y Sub18 de 2016, con números de escándalo: 9,3 el primero y 8,8 en el segundo.

El salto a senior le dejó en Liga EBA a inicios de la 2016-17. Alejado del CB Prat de LEB Oro, con el que no dispondría de tantos minutos ni se formaría en la importancia que venía acostumbrado a desarrollar, el Joventut le instaló en el Arenys de la cuarta división nacional, en ese paso anterior que los rectores verdinegros usan para esos senior que todavía no están preparados para el segundo equipo. Pero Dimitrijevic, acostumbrado a ello, decidió saltarse las normas. Hizo que la categoría se le quedara pequeña en apenas nueve partidos: 19,3 puntos, 2,9 rebotes, 2,9 asistencias y 17,2 de valoración.

Nenad Dimitrijevic, asentado en el primer equipo (Foto Penya.com)

El primer equipo le reclamaba tras el corte de Sarunas Vasiliauskas. La primera prueba, 13 minutos en el Palau Blaugrana, en un partido en el que el Divina Seguros Joventut optó al triunfo hasta el último instante. De su arrojo, descaro y la más sana de las pocas vergüenzas quedaba ya constancia en la Liga Endesa.

Pese a la llegada de Terry Smith, sustituto del lituano, Nenad seguía en el equipo, hasta que llegó el MoraBanc Andorra. “Tiene dos cosas: la sonrisa y el descaro. Cuando viene al entrenamiento, viene sonriendo. Se nota que le gusta el baloncesto y que disfruta”, le describía Diego Ocampo en un reportaje sobre la explosión del macedonio en el digital El Español.

Su descaro entroncó con su talento en la visita del conjunto pirenaico, en el que el Divina Seguros Joventut se anotó el triunfo con Dimitrijevic como el más valorado del partido: 9 puntos (3/5 en tiros de dos, 1/1 en triples), 6 rebotes, 5 asistencias y 18 de valoración... en 12 minutos, y asumiendo la responsabilidad en momentos calientes. Esos números al final de partido le colocaban junto a Santi Abad, Rudy Fernández, Ricky Rubio y Luka Doncic, como los únicos jugadores menores de 19 años en ser capaces del firmar ese 9+6+5. Los elogios de sus compañeros llegarían, merecidos, al final del encuentro. "Hace tiempo que sabemos que es un gran jugador. Le falta experiencia y trabajar mucho, pero tiene lo que lo se entrena: el talento”; “trabaja de manera increíble y escucha. Tiene talento y ahora dispone de minutos que debe aprovechar”. El primero, Sergi Vidal; el segundo, Luka Bogdanovic, al periódico Ara tras su exhibición ante el MoraBanc Andorra.



Pese a no volver a alcanzar ese impacto, Nenad ya no se ha movido del equipo de Diego Ocampo. Un fijo en todos los partidos, promedia 9,6 minutos, y ha ido dejando –ya en menor dosis– muestras de ese talento anotador y creador y de ese arrojo capaz de convertirle en más competitivo cuanto más exigente es el entorno al que le arrojan. “Cuanto más grande es el reto, más morro le pone. Cuando tiene que coger un tiro para ganar el partido, seguramente es el mejor jugador al que yo he entrenado para ese momento. Tiene una seguridad en sus posibilidades de meter ese tiro que es medio éxito. La tienen pocas personas”, le describía Daniel Miret, su entrenador en el segundo año de junior, en ese reportaje de El Español.

“Desde el primer momento llegar al primer equipo era mi objetivo. Yo siempre me pongo objetivos altos, pero como dijo Diego Ocampo al principio de temporada, estoy empezando un proceso que es muy largo. Tengo que ir paso a paso y tener mucha paciencia, pero soy feliz porque este era mi objetivo y para el que he trabajado cada día”, declaraba tras su renovación, poco después de cumplir los 19 años. Para el macedonio, un objetivo cumplido prematuramente; para el Divina Seguros Joventut, otro activo surgido contra las circunstancias.


Pol Figueras (FC Barcelona Lassa)
Base | 1.85 | 21/03/1998 | La Selva del Camp (Tarragona) | Debut: 02/10/2016
2 partidos, 12 minutos, 1 robo, -3 valoración


“Haber debutado con el primer equipo es un sueño hecho realidad. Cuando estás allí lo encuentras normal, porque te vas acostumbrando a las cosas que te pasan, pero cuando pienso me acuerdo de mucha gente y de todas las horas que he dedicado". Así hablaba Pol Figueras a la vuelta de Manresa, cuando un 2 de octubre había debutado con el primer equipo del FC Barcelona Lassa ante la plaga de lesiones que había reducido el backcourt a la mínima expresión. Habría otro partido, ante el Real Betis Energía Plus, donde vivió los minutos finales de una victoria ya decidida.

Pol Figueras, en su debut en la Liga Endesa (ACB Photo/J. Alberch)

Natural de La Selva del Camp (Tarragona), Figueras llegó al Barça en edad infantil, para posteriormente pasar a vivir en La Masia, y encuadrarse en ese perfil de base clásico de las categorías inferiores azulgranas: director, serio, con un punto de talento y capacidad competitiva pero de escaso desarrollo anotador. “Siempre ha sido un jugador muy listo, es un buen director de juego y, sobre todo, controla muy bien el tempo de los partidos”, le describía Joan Salvadó, coordinador del CB La Selva del Camp, su club de origen, en el Diari de Tarragona.

En términos de dirección y control se refería también a él Alfred Julbe, su actual entrenador: “Es el doctor. Por su maestría y el control de los partidos. Me recuerda a veces a Nacho Solozábal. En defensa asume uno de los papeles más sacrificados. Acabará anotando más”, explicaba en El Periódico después de levantar el título europeo junior en Berlín, en 2016. Porque Figueras era el base titular de esa generación que colmó de títulos la cantera azulgrana la temporada pasada. Campeón del Campeonato de España Junior, tras derrotar al Real Madrid en la Final, y campeón del Adidas Next Generation Tournament, superando al Estrella Roja.

También ha sido el base titular de su generación en la selección española. Tras colgarse el bronce en el Europeo Sub16 de 2014 (11,2 puntos y 4,1 asistencias), repitió papel en el Europeo Sub18 de 2016, donde España logró la clasificación para el Mundial Sub19 de 2017, con él como base casi único. Desacertado en la anotación pero imprescindible en la conducción del balón, Figueras se presenta también irreemplazable para la cita mundialista.

La juventud de su palmarés también guarda espacio para el Campeonato de España Cadete de 2014, ganado sorpresivamente a un Real Madrid en el que Luka Doncic ya entrenaba ejercicios de tiranía.

Hijo de jugadores, busca su hueco en el Barça Lassa B de LEB Oro, topándose con la dureza del salto a senior. Más allá del hito puntual de su doble participación en la Liga Endesa, promedia 4,7 puntos, 1,8 asistencias y 2,5 de valoración en LEB Oro, y solo ha saltado a la cancha 29 minutos y 20 segundos en la increíble racha de nueve triunfos en diez partidos del filial azulgrana de LEB Oro, con Stefan Peno y Víctor Sada por delante en la rotación. "Tampoco quiero que sea flor de un día, así que seguiré trabajando al máximo para tener más oportunidades y aprovecharlas", advirtió tras sacar la cabeza en ACB.


Rodrigo Gómez (Rio Natura Monbus Obradoiro)
Pívot | 2.04 | 05/09/1996 | Poio (Pontevedra) | Debut: 11/03/2017
1 partido, 5 minutos, 1 asistencia, 1 robo


Las lesiones de Rosco Allen y Adam Pechacek y los problemas físicos de Shayne Whittington compusieron un cóctel inesperado que agitó la semana de un joven pontevedrés de 20 años que juega en la 1ª división gallega (un nivel por debajo de Liga EBA). Rodrigo Gómez ya había realizado la pretemporada con el primer equipo del Rio Natura Monbus Obradoiro, junto a sus compañeros Juan Castro, Jose Sanmartín y Alberto Díaz, mas una lesión de tobillo en septiembre le apartó de la dinámica de entrenamientos del primer equipo una vez iniciada la temporada.

La plaga de lesiones le devolvió a los entrenamientos del Fontes do Sar, y la escasez de interiores que obligaba a Moncho Fernández a hacer malabares le colocó 5 minutos y 15 segundos en pista en el Príncipe Felipe. Primero como cuatro, y después como cinco, y es que tras las expulsiones de Llovet y Pustovyi, Rodrigo Gómez se quedó como el único interior del equipo, en la derrota obradoirista ante el Tecnyconta Zaragoza.

Un ala-pívot que gusta de jugar de cara y probar el lanzamiento exterior, Gómez se formó en el Estudiantes Pontevedra, recorriendo camino en el baloncesto gallego, muy alejado del foco estatal, para acabar marcando un hito en el baloncesto pontevedrés. Tras su debut con el Rio Natura Monbus, la prensa local elogiaba el milagro de convertirse en el primer jugador de Pontevedra (es originario de la localidad de Poio) que pisaba la ACB en 30 años. “Ver un jugador pontevedrés en ACB es como un eclipse total del sol”, era el elocuente inicio de la noticia del Diario de Pontevedra. Un robo (al pase de Bellas), una asistencia (en el contraataque para Bendzius) y dos triples fallados fueron su actividad en el partido.

Un debut que llama a lo anecdótico, tras una formación en clubes modestos y una carrera senior que empieza alejado de las categorías profesionales. Abandonó el equipo de su vida para reforzar al Marín Peixegalego en el Campeonato de España Junior de 2013, cita en la que repitió en 2014, promediando 6,8 puntos (con un meritorio 38,5% en triples), 5,2 rebotes y 8,8 de valoración. Su equipo terminó séptimo, liderado por el congoleño Cedric Belemene. Su salto a senior empezó en Vilagarcía y continuó la temporada pasada en Vigo; este verano se incorporó a la estructura del Obradoiro, que le llevó a vivir “el fin de semana en el que he pasado más nervios de mi vida. Todo fueron situaciones nuevas para mí”.




Vit Krejci (Tencyconta Zaragoza)
Base | 1.93 | 19/06/2000 | Strakonice (República Checa) | Debut: 05/03/2017
1 partido, 14 segundos


Nativo de la ciudad bohemia de Strakonice, Vit Krejci se convirtió el pasado 5 de marzo en el segundo jugador más joven en debutar con el Basket Zaragoza en Liga Endesa, calcando los 6.103 días con los que debutó otro base, Sergi García, y solo por detrás de los 5.783 de su compañero de generación Carlos Alocén.

Vit Krejci, en su debut con el Tecnyconta Zaragoza (ACB Photo / Emilio Cobos)

Tercer jugador nacido en el año 2.000 en pisar un parqué ACB, el checo es un base de buena talla (1.93) y físico todavía por desarrollar, convertido en el 53r jugador que debuta en la máxima categoría del baloncesto español tras participar en la Minicopa Endesa. La edición de Málaga 2014 fue su primera experiencia en España, como invitado de un entonces CAI Zaragoza que se acabó haciendo con los servicios del checo. Sus promedios de 5 puntos, 2,7 rebotes, 2,3 asistencias y 5 de valoración en los 18 minutos de media en la Minicopa, en un equipo con Alocén como estrella, lucían, eso sí, menos que su exhibición en el campeonato checo sub15, en el que guió a su Sokol Srsni Písek a la medalla de bronce. Un año menor que el resto, Krejci se llevó el MVP, con actuaciones tan descollantes como los 37 puntos que le endosó al Sparta de Praga para entrar en semifinales o los 35 en la cómoda victoria ante el Snakes Ostrava en el partido por la tercera plaza.

En otoño de ese mismo 2015 empezaría su vida en Zaragoza –acompañado de su madre–, donde vive su tercera temporada. Recién estrenada la condición de jugador de formación, Krejci compagina el equipo junior con el Simply Olivar de la Liga EBA, en el que promedia 5,3 puntos, 1,9 rebotes, 1,5 asistencias y 2,4 de valoración. En 2016, además, se colgó el bronce con la selección de Aragón en el Campeonato de España de Selecciones Autonómicas y participó en el campus de Zagreb del Jordan Brand Classic.

Internacional cadete con la selección checa, ha disputado los dos últimos Europeos Sub16 División B. El primero, en Sofía, en 2015, como jugador de primer año, promediando 6,9 puntos. El segundo, en 2016, ya en el papel de estrella del equipo, promediando 12,8 tantos, 4,8 rebotes, 3,6 asistencias, 1,9 robos y 14,1 de valoración.


Nikola Maric (MoraBanc Andorra)
Ala-pívot | 2.01 | 19/12/1998 | Trebinje (Bosnia-Herzegovina) | Debut: 22/10/2016
4 partidos, 7 minutos, 2 rebotes


Tras engrosar los entrenamientos del MoraBanc Andorra en pretemporada, Nikola Maric pudo gozar del debut en la Liga Endesa al inicio de campaña. En la Jornada 5, ante el Dominion Bilbao Basket, el interior bosnio saltó a la pista a falta de 54 segundos para el final del primer cuarto. En su primera participación en el juego, Ivan Buva se le adelantó al rebote, y tuvo que contenerlo con falta. Disputaría 20 segundos más al final del tercer periodo, en el que sería el primero de sus cuatro partidos jugados hasta el momento con el equipo de Joan Peñarroya. En su haber, un rebote ante el Real Betis Energía Plus, en la Jornada 17, ya regresado al Principado de Andorra tras su participación en el Europeo Sub18, y otro en la derrota de la Jornada 29 en Málaga.

En diciembre, en un torneo aplazado por la inestabilidad política turca en verano, Maric formó con Bosnia-Herzegovina en un torneo junior en el que los balcánicos albergaban expectativas, al abrigo de su superestrella Dzanan Musa, pero en el que cayeron en cuartos de final ante Francia y, en la pelea por la última plaza para el Mundial Sub19 frente a España. Maric, con promedios de 9 puntos, 6,8 rebotes y 10,7 de valoración, aportó trabajo interior a una generación necesitada de jugadores de pintura.

Maric, en el Europeo Sub18 de 2016 (Foto FIBA)

Nacido en Trebinje, una pequeña población situada en la zona sur de la República Srpska, entre las fronteras de Croacia y Montenegro, Maric disputó en Samsun su primer torneo con Bosnia-Herzegovina, algo no tan habitual en los jugadores serbobosnios, en esa compleja geopolítica de los Balcanes en el todavía más complejo equilibrio de un Estado como el bosnio.

Maric cuenta ya como jugador de formación en la Liga Endesa, al vivir su cuarta temporada en competiciones españolas. A Andorra llegaba procedente de Fuenlabrada, donde cerró su etapa junior, llegando a disputar 7 partidos en el entonces vinculado del club en LEB Plata, el Viten Getafe (2 puntos, 1,4 rebotes y 0,9 de valoración).

Su llegada al baloncesto español fue a través del Joventut de Badalona, al que aterrizó en 2013 como cadete de segundo año, procedente del KK Leotar de su Trebinje natal. Con los verdinegros formaría dos cursos, siendo parte del equipo junior que terminó subcampeón del Campeonato de España de 2015, un éxito para un conjunto que superó las expectativas, pese a caer en la final frente al inaccesible Real Madrid. Sus números en aquel campeonato, unos modestos 3 puntos, 2 rebotes y 0,8 de valoración en los cuatro partidos de las eliminatorias por el título.

Llegado este verano como refuerzo para el conjunto EBA del MoraBanc Andorra, está promediando 12,1 puntos, 6,3 rebotes, 1,3 asistencias y 10,9 de valoración, siendo uno de los más destacados de un equipo que marcha penúltimo en su grupo de la cuarta categoría del baloncesto español.


Adnan Omeragic (Iberostar Tenerife)
Alero | 2.00 | 19/08/1996 | San Cristóbal de La Laguna | Debut: 30/12/2016
1 partido, 41 segundos, 1 rebote


Sead Omeragic fue campeón de España de voley playa en 1995 y 1997. En 1996 nació en San Cristóbal de la Laguna Adnan, hijo de bosnios a los que el voleibol llevó lejos de su casa y a los que el crudo conflicto de los Balcanes dejó lejos.

El voleibol es el deporte familiar. El padre, Sead, fue profesional en Yugoslavia, Alemania, Bélgica, Italia y España, donde jugó dos temporadas en el tinerfeño CV Arahal. La hija pequeña, Yasmina, lucha por abrirse paso en el profesionalismo en el CV Madrid Chamberí de la Superliga femenina 2.

“Salí (de su país) como un jugador yugoslavo, volví como un jugador bosnio, ahora soy un canario-español. Recuerdo mi primera experiencia con mi nuevo país, con la selección bosnia, cuando nos reunimos. Veníamos de distintos lugares e intentar aportar nuestro granito de arena con el deporte, ya que habían personas luchando para que este país saliera adelante. Esta fue la experiencia mas bonita que he tenido”, explicaba Sead Omeragic en una entrevista.

El nombre de Adnan Omeragic es, sin embargo, de baloncesto... y español. Formado en el CB Unelco, destacaría desde minibasket para ser un habitual de las primeras convocatorias de la Federación Española. En 2011, como cadete de segundo año, llegaría al FC Barcelona, donde pasaría cuatro años en La Masía, en el último de ellos jugando en el filial de LEB Plata.

A caballo entre las posiciones de tres y cuatro, Omeragic perdía impacto con el paso de los años, cuando su poderío físico empezaba a igualarse y su capacidad en las cercanías del aro era cada vez menos imponente. Cuarto en el Campeonato de España Cadete de 2012, sería internacional con España ese mismo verano. Se mantendría en el Barça en el primer año de junior, en el que aquel Joventut imbatible le derrotó tanto en el Campeonato de España como en el Nike International Junior Tournament de Londres. Como junior de segundo año, sus números en el Campeonato de España denotaban discreción: 4,5 puntos, 3,7 rebotes y 4,5 de valoración. Estaría, todavía, un año más como azulgrana. El primero de senior lo viviría en LEB Plata (3,1 puntos, 2,5 rebotes y 2,2 de valoración), antes de que Tenerife le reclamara.

Omeragic, con la selección española U16 en 2012 (FIBA Europe/Gintaras Siuparys)

Su trayectoria con la selección española siguió un guion semejante. Un habitual de las primeras listas FEB, tuvo un papel relevante en el Europeo Sub16 de 2012. Uno de los más usados por Diego Ocampo, fue el máximo reboteador del equipo (5,2 rebotes, más 6,3 puntos), que terminaría séptimo. En 2014 regresaría a la órbita internacional, formando parte de la selección que viajó a Mannheim para el Albert Schweitzer, donde su relevancia ya revelaba el paso del tiempo (2,2 puntos y 1 rebote en 6,6 minutos). Ese verano ya no entraría en la preselección para el Europeo Sub18. Su sitio estaría en Nanjing.

Allí se celebraban los Juegos Olímpicos de la Juventud, donde la FIBA había introducido esa variante del 3x3 con la que ahora inunda la actualidad baloncestística. Junto a Arnau Triginer, Xabier Oroz y Eduardo Sánchez, formó la selección española sub18 que cayó en octavos de final frente a Francia. Sería la última participación de Omeragic con la camiseta de España.

En 2015, el cambio de rumbo le devolvía a la isla. En un proceso habitual, el Iberostar Tenerife se hacía con el joven para que completara los entrenamientos del primer equipo, mientras competía en EBA con el RC Náutico, con el que sufrió en el primer año: apenas 9 minutos por partido, con 2,3 puntos y 1,5 rebotes de media.

En el segundo, la pretemporada le hizo un habitual a las órdenes de Txus Vidorreta, la EBA le reserva más minutos (15,3) y protagonismo (5,8 puntos, 2,6 rebotes) y el Iberostar Tenerife le ha regalado el debut. El primero, en la Basketball Champions League, donde ha sido un habitual, disputando cinco partidos en la primera fase. En la segunda jornada, ante el KK Mornar, con 89-51 a falta de 3:03, Omeragic saltó a pista, con tiempo para anotar una canasta en una rápida transición aurinegra.

El segundo llegaría en un día especial. El 30 de diciembre de 2016, Omeragic celebraba doble. Clasificación para la Copa del Rey y debut en la Liga Endesa (41 segundos, en los que cogió un rebote), en la que espera una segunda oportunidad. Si no, mientras tanto, algo puede surgir como modelo. 202 centímetros, pelo castaño, ojos verdes...


Andrzej Pluta (Real Betis Energía Plus)
Base | 1.88 | 03/06/2000 | Ruda Slaska (Polonia) | Debut: 27/11/2016
1 partido, 15 segundos


Unos segundos puramente anecdóticos. Apenas un suspiro extra de descanso para Nikola Radicevic en un día de bajas en el puesto de base. Un suspiro que colocó a Andrzej Pluta como el octavo jugador más joven en debutar en la Liga Endesa, y el primero en la historia del Real Betis Energía Plus (superó a Leo Cizmic). Tenía 16 años, 5 meses y 24 días y no llegó a tocar el balón. Su equipo ni siquiera llegaría a atacar mientras él estuvo en pista.

Pero empezaba el sueño de este base-escolta polaco nacido en el año 2000, el segundo jugador nacido más tarde en pisar una cancha ACB, tras Carlos Alocén.

Hijo del internacional polaco Andrzej Pluta, el joven jugador abandonaría Polonia tras proclamarse campeón de la categoría Sub14 con el WTK Wloclawek, siendo elegido MVP. Su padre buscaba un entorno competitivo mayor para el hijo que heredó su pasión por el baloncesto y su nombre, así como para su otro vástago, Michal. Muy crítico en diversas entrevistas con el nivel formativo en Polonia, Andrzej Sr. buscaba en la mayor competitividad española un mejor entorno para desarrollar el potencial baloncestístico de sus hijos: “Estábamos preocupados por el nivel. Que cada partido sea una final, y que cada entrenamiento sea un desafío para ellos. Es en esas circunstancias en las que un joven se desarrolla de forma natural. Por supuesto que recuerdo que yo hice carrera en el país, y estoy orgulloso de lo que me dio Polonia. Mis hijos aprendieron a jugar al baloncesto aquí, pero ahora es momento de que se enfrenten al siguiente nivel”, explicaba de forma clarividente en una de las muchas entrevistas en las que ha repetido ese concepto con palabras similares. Ese siguiente nivel llegó con el Estudiantes.

Andrzej Sr., su mujer Justina y sus hijos, Andrzej Jr. y Michal, se trasladaron en bloque a Madrid, pasando en familia la dura adaptación a un nuevo país, idioma, escuela, cultura y baloncesto para dos chavales de 14 y 12 años respectivamente. En el conjunto colegial, Andrzej empezó a dar cuenta de sus habilidades, uniéndose a una generación, la del 2000, que venía de ganar el Campeonato de España Infantil. Cuarenta puntos en la final de un torneo en Girona, campeón del Torneo Ciudad de Alcalá siendo MVP tras promediar 19,8 puntos...

Andrzej Pluta, MVP del Torneo de Alcalá (Foto Gigantes)

Pluta empezaba a ganarse el nombre propio en España, antes de formar con la selección Sub16 en el verano de 2015, siendo todavía cadete de primer año. Pese a su edad, fue el cuarto anotador del equipo, que caería en la final ante Estonia, llevándose así la medalla de plata y el ascenso a la División A.

Al verano siguiente, y en un entorno competitivo mayor, Pluta ejerció ya de líder de su generación, promediando 13,3 puntos, 4,6 rebotes y 3,1 asistencias. Una sola victoria en todo el torneo les dejó penúltimos, relegándoles de nuevo a la División B. Antes esa misma temporada, ya había sido máximo anotador del Torneo de Íscar, con 19,3 puntos de media, más 7 rebotes y 16,5 de valoración en los cuatro partidos.

Esa era ya la primera temporada del joven combo guard en Sevilla, por quien fichó en verano de 2015. Allí cumple ya su segundo curso, ahora con la denominación de Real Betis Energía Plus, en esa mezcla de junior y EBA. Es, de hecho, el máximo anotador del equipo EBA, con promedios de 14,3 puntos, 3,1 rebotes y 1,8 asistencias para 10,3 de valoración. Con el junior, brilló en el mes de febrero en el Adidas Next Generation Tournament de Coín, con 17,7 puntos y 15,3 de valoración, para acabar ganándose un hueco en el Mejor Quinteto del evento, y confirmarse como una de las promesas más firmes de una cantera que en los últimos años viene adquiriendo fama al calor del boom Porzingis.

Con la familia unida en Sevilla, donde su hermano juega en el equipo cadete y donde su padre ejerce de entrenador asistente en el infantil, Pluta ha dado, con su debut, el primer paso para emular a su padre, con una larga trayectoria en Polonia, dos veces campeón de Liga, siete veces ganador del Concurso de Triples, que disputó tres Europeos con la selección senior (1997, 2005 y 2007) y, ahora, obsesionado con que sus hijos se conviertan en mejores jugadores de lo que él, un tirador consumado (“Perdí todas las veces que jugué (concursos de tiro) contra este tío”, decía de él Michael Ansley en un divertidísimo vídeo), llegó a ser: “Sí, es mejor de lo que era yo a su edad. Lo dije después de que debutara en ACB y mantengo esa opinión. Lo primero de todo, por su condición física; mide 1.90, tiene mucha mayor envergadura y mejores habilidades técnicas. En cuanto al tiro, todavía tiene que trabajar para atraparme”, explicaba en TVP Sport.




Josep Puerto (Valencia Basket)
Escolta | 1.99 | 08/03/1999 | Almussafes | Debut: 05/03/2017
2 partidos, 8 minutos, 1 rebote


En plazas donde no es habitual ver a canteranos encajar en el primer equipo, la escasez lleva a realizar asociaciones rápidas. En el caso de Josep Puerto, el nombre enlazado es, directamente, el de Víctor Claver. Y, aunque la relación directa con el ahora jugador del FC Barcelona Lassa resulte excesiva (por capacidad a la misma edad y por potencial), sí que deja a Puerto por encima de los Larry Abia o José Simeón, nombres que la historia recoge testimonialmente en el primer equipo antes de terminar encontrando su sitio en la LEB. Y deja a Puerto como el primer nombre con el que abanderar ese proyecto de L’Alqueria, que está tomando forma física antes de rellenarse baloncestísticamente.

Uno de los jugadores españoles más destacados de la generación del 99, ha guardado en los últimos años una atípica relación de cercanía y distancia con las selecciones inferiores. Tras anotarse el Torneo de la Amistad en 2014, formó parte del combinado cadete que llegó a las semifinales del Europeo Sub16 (y se clasificó para el Mundial Sub17 del verano siguiente). Jugador de rotación en aquel equipo, promedió 4,2 puntos y 3,3 rebotes. Pero ofreció muestras de ser un escolta-alero de mayor recorrido que otros compañeros con mayor impacto en ese momento de su desarrollo, en parte por una buena planta y un cuerpo al que ya se le preveía una mejor adaptación a la élite. Aquella participación –y la segunda plaza en el preparatorio Festival Olímpico de la Juventud Europea– le llevaron incluso al Palau de la Generalitat, donde fue recibido, junto a las internacionales Vega Gimeno y Clara Che, por la vicepresidenta Mònica Oltra.

En 2016 no estaría en la convocatoria para el Mundial de Zaragoza, pero sí que acabaría entrando a finales de año en el Europeo Sub18 –que se disputaría en diferido en Turquía– pese a ser un año menor. El resultado de aquel viaje a tierras otomanas fue tan extraño como el de su compañero Álvaro Sanz: no saltaría a la pista en ninguno de los siete partidos que terminaron con un billete español para el Mundial Sub19.

Puerto ya era entonces –lo era ya en verano– uno de esos jugadores que se ganan el renombre que confiere el debut. La baja de Guillem Vives le había abierto la convocatoria para el partido de Eurocup ante el Proximus Spirou Charleroi; la victoria plácida, esos 2:22 minutos que estuvo en cancha (tercero más joven en vestirse la camiseta taronja), el aplauso de la Fonteta y dos tiros libres con los que anotar sus dos primeros puntos con el primer equipo. Y, claro, ser testigo de un Valencia Basket de récord, que sumaba su 20ª victoria consecutiva, igualando el tope histórico conseguido en... 1999. El año de Puerto.



Habría que esperar 15 meses para volver a verle jugar a las órdenes de Pedro Martínez. Y para ver su debut en Liga Endesa, que llegó en marzo, en el Buesa Arena vitoriano, tres días antes de convertirse en mayor de edad. Aunque sus primeros puntos en competición doméstica todavía están por llegar, esta temporada ya ha disputado dos partidos, a los que suma los 39 segundos ante el Khimki, en los que celebró el pase taronja a semifinales de la Eurocup.

Josep Puerto, defendido por Marko Popovic (ACB Photo/M. Á. Polo)

Criado en Almussafes y formado en el CB La Marcelina de Benifaió, Josep Puerto llega a la cantera taronja en edad infantil. En 2013 participa en la Minicopa, donde ya destacaba con el Valencia Basket, anotándole 23 puntos al CB Gran Canaria. Como cadete de primer año, brillaba en el Campeonato de España Cadete, con promedios de 17 puntos, 9 rebotes y 21,8 de valoración, y un espectacular partido ante el Fuenlabrada que le dio el pase a cuartos de final al Valencia Basket: 28 puntos, 14 rebotes y 46 de valoración (de los 61 de su equipo) tuvieron la culpa.

Curiosamente, sus números siendo de segundo año fueron inferiores: 13,2 puntos, 7,8 rebotes y 11,3 de valoración. Donde sí brillaría en esa campaña 2014-15 fue en el otro Campeonato de España, el de Selecciones Autonómicas, guiando a la Comunidad Valenciana a la primera medalla de su historia en categoría cadete. El más destacado del equipo, Puerto: 13,5 puntos, 5,7 rebotes y 11,5 de valoración.

Acostumbrado, con la camiseta de Valencia Basket, a enfrentarse a rivales de mayor edad, es ya el referente en EBA, en la que está promediando 15,9 puntos (con un buen 55,3% en tiros de dos y cogiendo consistencia desde el triple, con un 32,1%), 5,2 rebotes, 1,1 asistencias y 14,9 de valoración.


Simon Pursl (Tecnyconta Zaragoza)
Ala-pívot | 2.03 | 29/01/1997 | Praga (República Checa) | Debut: 09/10/2016
3 partidos, 3 minutos, 2 puntos, 1 valoración


El debut de Simon Pursl en la Liga Endesa se hizo de rogar. Entrando en dinámica de primer equipo ya desde hace un par de temporadas, se estrenó en Eurocup en el curso 2014-15 (en Roma, ante la Virtus, en un partido ya perdido), pero no ha sido hasta esta 2016-17 que ha llegado el estreno ACB. Primero lo hizo con 42 testimoniales segundos en la Jornada 3, para, dos partidos después, alcanzar el siguiente escalón anotando sus dos primeros puntos, culminando un alley-oop lanzado por Tomás Bellas. “Fue la última jugada del partido. Después de la penetración de nuestro base, corrí hacia la canasta, cogí el pase y logré culminar el alley-oop”, explicaba en iDNES.cz.

Un habitual de las convocatorias del Tecnyconta Zaragoza, el ala-pívot checo está en dinámica de primer equipo, aunque juega regularmente con el Simply Olivar de la Liga EBA, en ese amplio terreno intermedio que le lleva a destacar con el filial, donde es una de las estrellas (14,8 puntos, 6,8 rebotes, 1,1 asistencias y 15,4 valoración), pero no terminar de alcanzar el nivel para abrirse hueco en la Liga Endesa.

Nacido en Praga, Pursl empezó a jugar con 12 años. Antes de recalar en Zaragoza en el verano de 2012 para su último año de cadete, había participado con los aragoneses en diciembre de 2011 en el Torneo Comarca Gúdar Javalambre, en el que fue elegido MVP. Ese curso sería su último en el Sparta de Praga, donde destacaba sobremanera en su categoría, y era un habitual del equipo Sub19, pese a ser Sub15. Con rivales hasta cuatro años mayores que él, promedió 4,3 puntos, 3,2 rebotes y 5,1 de valoración en 13 partidos.

El verano del cambio, participaría con la República Checa en el Europeo Sub16, una cita con la selección ininterrumpida desde entonces que le ha ido confiriendo fama continental. Primero, colándose como cadete de primer año, después siendo año tras año uno de los líderes del combinado centroeuropeo. En el Europeo Sub16 División B de 2013 se fue hasta los 13,1 puntos y 7 rebotes, en el Europeo Sub18 de 2014 promedió 11,1 tantos y 6,3 capturas, mientras que en 2016, en la cita Sub20, su selección realizó un buen papel, terminando séptima, con 12,9 puntos y 6 rebotes, con un partido muy especial. El último día, frente a Ucrania: 29 puntos, con un espléndido 12/15 en tiros de campo.

Con un cuerpo más fuerte que atlético, del que sabe sacar partido, y capacidad para jugar abierto y lanzar desde el exterior, Simon Pursl entró rápidamente en el circuito de la élite continental. Presente en el Jordan Brand Classic de Barcelona en 2013, en el Basketball Without Borders de Roma en 2014, en el All-Star Game Sub18 que se disputó en el marco del Eurobasket 2015 (con papel discreto: 0 puntos, 2 rebotes) y en el Adidas Eurocamp de Treviso en 2016, Pursl ha sido parte de esa serie de eventos que enmarcan nombres en la élite continental.

Simon Pursl, en el partido del Jordan Brand Classic de Barcelona (Foto Santi Medina)

Actualmente en su quinto año en Zaragoza –renovó en 2014 por cuatro temporadas–, empezó alternando con el equipo de Primera Nacional, para promediar 7,7 puntos en EBA en la 2013-14, pasar a 8,3 en la 2014-15 y bregarse en LEB Plata la temporada pasada, con 7,1 puntos, 4,7 rebotes y 6,6 de valoración.




Jordan Sakho (ICL Manresa)
Pívot | 2.07 | 04/04/1997 | Kinshasa (República del Congo) | Debut: 09/10/2016
7 partidos, 35 minutos, 11 puntos, 7 rebotes, 13 valoración


Llegado a Torrelodones en noviembre de 2013, Jordan Sakho fue arrojado al baloncesto organizado después de nacer y crecer en Kinshasa con el deporte de la canasta como un acto de calle. Adscrito a ese perfil de africano poderoso físicamente, de jugador en bruto valioso por una superioridad atlética que le permite convertirse en una fuerza taponadora y reboteadora, creó impacto ya en su primer año en España.

Como junior de primer año, terminó como MVP de la Fase Final madrileña de 2014, por esa ley que le concede el premio al más valorado, sin lugar a la interpretación de los números. Su HM Torrelodones caería en la final ante el Real Madrid, y Sakho se quedaría en 6 puntos (3/4 en tiros de dos) y 14 rebotes para 17 de valoración. Sus promedios en el posterior Campeonato de España, en el que el Madrid actuó de nuevo como verdugo (en octavos de final), alcanzaron los 11,5 puntos, 11 rebotes, 2,75 tapones y 22 valoración.

Su juego junior, de despliegue por encima de los rivales, balones colgados y doblados y rebotes ofensivos como origen principal de la anotación, empezó su traslación a la Liga EBA con el mismo Torrelodones, en el que sus enormes brazos (222 centímetros de envergadura) y un cuerpo listo para la competición senior le permitieron acreditar números de mérito. No en vano, Jordan Sakho fue el máximo reboteador del Grupo B de la Liga EBA (10,1) y el tercer taponador (1,6). Con 12 puntos y 17,4 de valoración media en Torrelodones, Sakho se inscribió en el Draft en esa habitual estrategia para lograr que el nombre circule en los mentideros baloncestísticos.

Pese a acabar retirando su candidatura, en el proceso añadió workouts con cinco franquicias NBA (New York Knicks, Brooklyn Nets, Los Angeles Lakers, Utah Jazz y Boston Celtics) y la participación en el Adidas Eurocamp de Treviso, habitual cita de los jóvenes internacionales en las fechas previas al Draft. Tras el trajín americano, las sensaciones desprendidas en La Ghirada no fueron las mejores: 2,7 puntos, 3,3 rebotes en 16 minutos por partido, que en el posterior análisis de Eurohopes se describían así: “Fue, probablemente, la mayor decepción entre los early entries. Tal vez por el gran número de workouts que realizó en Estados Unidos, Sakho mostró poca frescura física y sufrió a lo largo de todo el fin de semana”.

Jordan Sakho, en su mejor partido, ante Valencia Basket (ACB Photo / M.A. Polo)

En septiembre de 2016, el ICL Manresa anunciaba al congoleño como apuesta de futuro. Compaginaría con el vinculado, el Martorell de Liga EBA. Pese a haber añadido algunos rudimentos técnicos cerca del aro en su etapa senior, sus números han descendido con respecto a la temporada pasada, promediando 6,6 puntos, 4,8 rebotes y 5,9 de valoración. El premio del debut en Liga Endesa llegó en la Jornada 3, con dos puntos (de tiro libre); Murcia sería el primero de los seis que ha jugado hasta el momento, con los huecos que dejaba el inestable juego interior manresano de inicios de temporada. Su mejor momento, en Valencia, anotando 6 puntos en 13 minutos.




Vasilije Vucetic (RETAbet Bilbao Basket)
Pívot | 2.07 | 04/05/1996 | Vrbas (Serbia) | Debut: 07/01/2017
2 partidos


Llegado a Bilbao en el verano de 2016 para combinar el primer equipo con el vinculado de LEB Plata, Vasilije Vucetic domina con el Zornotza mientras completa los entrenamientos de Carles Duran y da sus primeros pasos en Miribilla, mientras la élite se entremezcla con una temporada difícil en lo personal.

Nacido en Vrbas, en la provincia serbia de Vojvodina, la vida baloncestística de este pívot de 2.07 empieza a coger velocidad en Ljubljana, formándose desde 2011 en el Union Olimpija, donde constituye una rareza ver a un jugador serbio. Fichado en edad cadete, Vucetic se convertiría de inmediato en uno de los mejores proyectos del conjunto esloveno, un habitual los últimos años en el Torneo de L’Hospitalet. Sus dos presencias en el tradicional torneo de Reyes mostraron un pívot clásico, de peso y carestía atlética. Con capacidad para jugar al poste bajo y un conocimiento del juego reseñable, Vucetic se mostraba en L’Hospitalet como ese jugador cómodo cuerpo a cuerpo y en el juego de pies en la pintura y de lanzamiento exterior como recurso puntual. Con 10 puntos y 6,3 rebotes en el primer año –a la sombra de Emir Sulejmanovic, MVP del torneo–, sobresaldría en el segundo, con medias de 11,4 puntos, 7,2 rebotes, 1,2 asistencias y 14,4 de valoración que le llevaron a ser parte del Mejor Quinteto. “Ha mostrado buenos fundamentos técnicos y conocimiento del juego. Ha experimentado una mejora notable en su condición física en el último año. Ha perdido grasa, lo que le ha hecho más móvil y explosivo”, escribía sobre él NBA Draft tras el campeonato.

Si sus temporadas le llevaban a Eslovenia, los veranos eran de regreso a Serbia, donde ha sido un fijo en categorías inferiores desde el año 2012, cuando debutó en un Europeo Sub16, colgándose el bronce. De mayor impacto con el paso de los años, Vucetic ha ido mejorando sus números con Serbia verano tras verano. En 2013 acudiría al equipo junior como jugador de primer año, con 7,8 puntos y 3,9 rebotes; repetiría en 2014 (9 puntos y 6,3 rebotes), colgándose la plata después de perder en la final contra Turquía. Ese mismo año, había sido bronce en el Albert Schweitzer de Mannheim. Mas sus mejores números estaban todavía por llegar: 11,6 puntos y 4,3 rebotes en el Mundial Sub19 de 2015 y 11 y 4,1 en el Europeo Sub20 de 2016, coincidiendo con los peores resultados de Serbia en su paso por las categorías inferiores.

Finalizada su etapa junior, en 2014, firmaría un contrato de cuatro temporadas con su Olimpija, de cuyo primer equipo pasó a ser un miembro regular. En su segundo año senior, promediaría 2,8 puntos y 1,8 rebotes en 10,4 minutos por partido en Liga Adriática, y 2,6 y 1,9 en Eurocup, donde llegaría a enfrentarse a un Bilbao Basket que en verano de 2016 le firmaría por tres temporadas.

Vasilije Vucetic, con el Olimpija, en Bilbao (Foto EFE)

Era el paso de competir ante jugadores de nivel en Liga Adriática y Eurocup a dominar un torneo menor como la LEB Plata; en el fondo, la esperanza de alcanzar la Liga Endesa como hombre de negro. “Es un interior con un futuro enorme que, a pesar de su juventud, ha jugado tanto Eurocup como Liga Adriática. Nos va a ofrecer juego desde el poste bajo, presencia física y una muy buena capacidad de pase. Puede ser un jugador muy importante en nuestra competición”. No se equivocaba el técnico del Zornotza, Mikel Garitaonandia, cuando describía a su nuevo pupilo. Sus números en la tercera división del baloncesto español son de estrella: 16,5 puntos (3º de la competición), 62,2% en tiros de dos (3º), 5,3 rebotes y 17 de valoración (2º). En la Jornada 5 llegó a ser coMVP, gracias a sus 22 puntos, 9 rebotes y 33 de valoración.

Tras dejar buenas sensaciones con el Bilbao Basket en una pretemporada con ausencias, Vucetic debutaría ya en octubre en la Eurocup, ante la baja de Ivan Buva, que le abrió la oportunidad: 3 puntos, 1 rebote y 3 de valoración fueron su carta de presentación ante Miribilla. Las palabras de Duran solo desprendían gratitud tras ese encuentro ante el Alba Berlín: “Lo que ha hecho y lo que ha intentado y lo que nos ha aportado... no puedo poner ningún pero”. Sin ser jugador de formación, su debut en la Liga Endesa se demoró hasta el mes de enero, también en Miribilla, frente al Herbalife Gran Canaria, dos semanas antes del fallecimiento de su padre, Veselin, en un accidente de tráfico que supondría un duro golpe familiar.

Su hermano mayor, Sergej, pívot de 2.18 y 24 años, ha disputado esta temporada su año senior en la NCAA, en las filas de la Universidad de Evansville (tras pasar por Nebraska y, anteriormente, un Prep School de Michigan), con la que ha promediado 2,9 puntos y 2,1 rebotes en 11,1 minutos.

David Vidal
ACB.COM

Últimos artículos del autor



© ACB.COM, 2001-