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La ambición, el motor del Iberostar Tenerife
10 días después de haber hecho historia al levantar la Basketball Champions League, el Iberostar Tenerife ya se centra en la recta final de la temporada. Y la ambición, como explica el base Rodrigo San Miguel, será el motor del equipo aurinegro para afrontar el Playoff e intentar agrandar la leyenda

Celebración canarista (ACB Photo/Á. Pérez)

Redacción, 10 May. 2017.- Ya han pasado 10 días desde que el Iberostar Tenerife hizo historia, superó su gran desafío y se alzó con el trofeo de la Basketball Champions League. El primer gran título en la historia del club aurinegro. Pero, a pesar de que lo vivido fue muy real y no se trató de un sueño, aún cuesta hacerse a la idea de lo que ocurrió realmente en la isla de Tenerife. De qué pasó y qué se consiguió.

"Aún nos estamos haciendo un poquito a la idea de lo que hemos conseguido, de lo que hemos hecho, de lo que significa para el club y para muchos de los jugadores", asegura Rodrigo San Miguel, uno de los pesos pesados del vestuario del Iberostar Tenerife y el cerebro del equipo sobre la pista. "Somos conscientes de que hemos ganado un título europeo y que es mucho, pero igual cuando pase el tiempo, en temporadas futuras, cuando veamos lo difícil que es volver a conseguir un título para un club que no es uno de los grandes, veremos la importancia de lo conseguido", resume el base maño.

"Cuando empezó la temporada, si se me hubiera preguntado si podíamos ganar un título, hubiera dicho que no. Ha pasado. Tiene mucho valor porque al final, a día de hoy, ganar un título no siendo el Real Madrid, el FC Barcelona, el Valencia Basket, el Unicaja o el Baskonia es casi impensable. Nosotros lo hemos conseguido y por eso creo que tiene mucho mérito", analiza San Miguel.

Las claves del triunfo aurinegro ya se han analizado una y otra vez. Su característico juego que les llevó hasta la Final Four, basado en la defensa y el equipo, y una afición de diez fueron fundamentales para que el Iberostar Tenerife levantara la primera edición de la Basketball Champions League. Algo con lo que San Miguel coincide y está de acuerdo.

"La línea que llevábamos durante todo el año era muy positiva. Nosotros estábamos muy convencidos de que si hacíamos lo que nos había llevado hasta la Final Four, sobre todo defender muy bien, teníamos muchas opciones. Si éramos capaces de defender bien, de estar intensos, de no cometer errores, podíamos tener muchas opciones y así fue", analiza el base aurinegro, que tampoco duda en afirmar que el Iberostar Tenerife controló a los rivales en los dos partidos de la Final Four y lograron jugar como querían.

Rodrigo San Miguel intenta dejar la bandeja con su defensor encima (Foto FIBA Europe)

También fue vital el apoyo de la afición en un espectacular Santiago Martín, que se vistió de gala para la ocasión y sacó a relucir su mejor ambiente. "Durante todo el año ha sido espectacular cómo se ha comportado la afición con nosotros, cómo han estado siempre empujando, ayudando cuando los rivales se acercan o parece que se han ido un poquito por encima. Lo que pasó en la Final Four fue un reflejo de lo que ha ido pasando durante todo el año", asegura el director de juego maño.

San Miguel va más allá y le da un trocito de la Basketball Champions League a la gente que se dejó la voz en el pabellón. "Eso, al final, dentro de la cancha se siente. Se siente que cuando metes un triple se viene todo el mundo arriba, que cuando los rivales van a tirar tiros libres hay una presión extra… para mí fue clave que pudiéramos jugar en casa y mucha parte de culpa de haber ganado el título es parte de la afición", afirma el base.

Y, una vez sonó el bocinazo final, el éxtasis y la alegría inundaron el Santiago Martín. Los jugadores enloquecieron por lo que habían logrado. La afición se frotaba los ojos y no dejaba de animar. El Iberostar Tenerife, campeón de la Basketball Champions League. Y, además, ante su público. Fue en ese momento cuando llegó la hora de celebrar. Y el levantar el trofeo solo fue el inicio de una noche que quedará guardada en la memoria de la isla de Tenerife.

"El domingo por la noche fue el momento más bonito que yo he vivido como jugador de baloncesto. Fue éxtasis, alegría, emociones continuas… fue muy bonito. Además, el poder haberlo celebrado delante de nuestra gente fue espectacular", recuerda un Rodrigo San Miguel que consiguió su primer título a nivel continental y el segundo de su carrera después de lograr la Copa Príncipe de Asturias en la temporada 2003-04.

"Muchos de nosotros, quizás a excepción de Fran Vázquez y Tariq Kirksay, apenas habíamos ganado títulos durante nuestras carreras. Poder disfrutar de una cosa así es algo precioso", asegura el base maño. Pero tampoco había mucho tiempo para celebrar y desconectar, y es que cuatro días después el Baskonia visitaba el Santiago Martín en un partido aplazado de la Liga Endesa.

Iberostar Tenerife, campeón de la Basketball Champions League (FIBA Europe)

La ambición, el motor de cara al Playoff

"Preparar ese partido fue complicado", reconoce San Miguel. La plantilla aurinegra tuvo libre el lunes y durante el martes visitó el Cabildo y tuvo diferentes actos institucionales. No retomaron los entrenamientos hasta el martes por la tarde, 48 horas antes de la visita del Baskonia. Y, por si fuera poco, la adrenalina seguía muy presente en el vestuario del Iberostar Tenerife.

"Fue complicado no solo porque no hubo días, sino porque al final la tensión vivida durante la Final Four, con todo el mundo pendiente, y la celebración, que se alarga… la cabeza y las piernas costaron recuperarlas y se notó en la primera parte contra el Baskonia, nos costó mucho arrancar. No estábamos con la energía que hubiéramos necesitado o que nos hubiera gustado en otro día normal", reconoce San Miguel.

Y el Iberostar Tenerife nadó a contracorriente durante todo el encuentro, entró en el partido en los últimos minutos pero se acabó quedando en la orilla. El Baskonia se llevó la victoria del Santiago Martín y daba un importante golpe sobre la mesa en la lucha por acabar siendo cabeza de serie de cara al Playoff de la Liga Endesa, complicándole este objetivo al conjunto aurinegro.

"Cuando terminó la Final Four, el objetivo era meterse entre los cuatro primeros de la Liga Endesa. Después de la derrota contra el Baskonia es muy complicado", asegura un San Miguel que recuerda que el Iberostar Tenerife tiene el average perdido con el Valencia Basket, el Unicaja y el Baskonia, y aún debe enfrentarse este jueves al FC Barcelona Lassa.

Aún así, si algo ha caracterizado a este equipo es luchar y soñar. "El objetivo es quedar lo más arriba posible. Sabemos que es complicado, pero en la línea de todo el año, competir al máximo, ir a tope, y a ver dónde quedamos", asegura el base maño. "La temporada es muy buena, hemos llegado a ser primeros, y hay que ambiciosos e ir a por el máximo. A ver dónde llegamos, en qué puesto entramos en el Playoff, y luego una vez en Playoff, ir a por lo máximo. No nos podemos marcar un objetivo porque hay que ser conscientes de lo que somos y en qué situación estamos", añade San Miguel.

Puño en alto de Bogris (ACB Photo/Á. Pérez)

"Puede ser que no tengamos tanta presión ya que ya hemos ganado un título, pero nosotros tampoco teníamos presión por tener que ganarlo. En nuestros objetivos de principio de año no entraba eso, ni mucho menos. Lo hemos ganado, la temporada está hecha a nivel de resultados, pero la ambición es hacerlo bien, es competir, ir al máximo. Queremos seguir haciéndolo muy bien y queremos estar lo más arriba posible, no nos vamos a dejar ir. Queremos ser un rival complicado para cualquiera", explica el base.

El conjunto aurinegro está creciendo año a año y cada vez está derribando más barreras, está superando más desafíos, con la ambición y el buen trabajo como bandera. "El club ha hecho las cosas muy bien, ha tenido muy claras las cosas desde hace muchos años. Había una ambición en el ambiente y se veía que, sin volverse locos, querían crecer y querían ir hacia arriba. Esa ambición que ha habido ahí siempre ha estado marcada", reconoce San Miguel.

En lo que queda de temporada, el Iberostar Tenerife se limitará a hacer lo que ha hecho hasta ahora. Trabajar duro e intentar imponer su filosofía en los partidos, sabiendo que se trata de un club humilde y que su lugar aún no se corresponde a pelear con los históricos de la competición. Aún así, esa ambición les permitió ganar la Basketball Champions League. Y, por qué no, esa ambición les puede llevar lejos en el Playoff de la Liga Endesa. Quién sabe si este Iberostar Tenerife podrá agrandar aún más su leyenda.

Pau Rodríguez Tubau
@paurodritu
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