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March Madness: Loyola Chicago repite gesta y Jordan Poole salva a Michigan
Otra canasta en los últimos segundos y otro favorito eliminado. Tras dejar fuera a Miami, la nueva víctima de Loyola Chicago fue Tennessee tras un afortunado tiro de Clayton Custer a 3 segundos del final. Además, el freshman Jordan Poole, con un triple desde 8 metros sobre la bocina, salvó la eliminación de Michigan ante Houston. Anteriormente, Villanova, Duke y Kentucky lucieron músculo en cómodas victorias, mientras que Kansas, Gonzaga y Texas Tech han sufrido para llegar al Sweet Sixteen

Redacción, 17 de marzo de 2018.- La histórica victoria de UMBC fue un aviso para todos los candidatos a la Final Four. O, por lo menos, así lo pareció en los primeros partidos de la segunda ronda del March Madness. Ni Villanova ni Duke ni Kentucky dieron alguna opción de sorpresa a su rival y lucieron su mejor versión para asegurar su billete al Sweet Sixteen. Pero el guión cambió con la aparición de Loyola Chicago. Los Ramblers demostraron que su victoria ante Miami fue mucho más que "un día bueno" y batieron casi sobre la bocina a una Tennessee que siempre fue a remolque. Sin embargo, el gran nombre de la noche fue un freshman que apenas promediaba 12 minutos por partido. Con un tiro milagroso sobre la bocina, Jordan Poole salvó a Michigan.

Loyola Chicago, mucho más que un simple afortunado

Loyola Chicago Ramblers (#11) 63 - Tennessee Volunteers (#3) 62

Dar una sorpresa puede ser una casualidad. Repetir machada y, además, contra un todo un seed 3, ya no lo es. Loyola Chicago confirmó su enorme momento de confianza batiendo a uno de los equipos más temibles de este March Madness con otro tiro ganador prácticamente sobre la bocina. Si en el primer día el héroe tuvo el nombre de Donte Ingram, esta vez el honor cayó sobre el mejor jugador de los Ramblers: Clayton Custer. Un acierto, además, muy afortunado, ya que el balón golpeó hasta en tres veces el aro antes de entrar...

Sin embargo, esta última jugada podemos decir que hizo justicia. Loyola Chicago controló y dominó el partido durante casi toda su integridad y obligó a los de Rick Barnes a ir siempre a remolque. Únicamente un muy activo Admiral Schoefield (14p) parecía capaz de dar respuesta, hasta que entró en escena el perímetro de los Volunteers, con Lamonte Turner como referencia, para llevar el choque a un final apretadísimo. Ahí, Grant Williams firmó un meritorio 2+1... hasta que la diosa fortuna quiso que, una vez más, Loyola Chicago siguiera escribiendo su particular historia ganadora en este March Madness.




Un tiro milagroso de Jordan Poole salva a Michigan

Jordan Poole celebra el triunfo de Michigan (Foto @MarchMadness)

Houston Cougars (#6) 63 - Michigan Wolverines (#3) 64

Quedaban 3.6 segundos. Y Michigan tenía que buscar una última jugada a la desesperada sacando desde la línea de fondo. El destinario iba a ser Mahmoud Abdur-Rakhman, pero, con gran inteligencia, Houston obligó al alero de los Wolverines a pasar el balón a un tal Jordan Poole que, teóricamente, era menor amenaza. Con apenas 12 minutos en pista de promedio en su primera temporada universitaria y tras la eliminación de Charles Matthews y Duncan Robinson, los dos mejores tiradores de esta Michigan, Poole tuvo el enorme honor de estar en pista para la posesión más decisiva de la temporada y, quién lo iba a imaginar, acabó siendo el héroe.

Y es que el tiro de Jordan Poole puede definirse como un puro milagro. Desde 8 metros, punteado y con una mecánica alejada del estereotipo habitual, Poole levantó una parábola imparable que entró de forma perfecta sobre la bocina final, haciendo añicos a una Houston que ya saboreaba su segundo triunfo. Los Cougars volvieron a tener a Rob Gray como su mejor anotador (23p) y comandaron durante gran parte de la segunda mitad, pero la remontada final de los Wolverines, con buenos minutos del alemán Moritz Wagner propiciaron un final a un último tiro. Y esta vez, para la histórica Houston, el resultado fue una durísima cruz.




Mikal Bridges y 390 segundos de puro mixtape

Alabama Crimson Tide (#9) 58Villanova Wildcats (#1) 81

Golpe sobre la mesa de Villanova para despejar cualquier posible duda sobre si son o no candidatos al título. Los Wildcats no empezaron bien, pero son un equipo de infinidad de talentosas opciones. Y en la primera mitad, Donte DiVincenzo estuvo absolutamente imparable desde la larga distancia. 18 puntos con 5 triples y 27-32 para los de Jay Wright al descanso. Sin embargo, lo mejor aún estaba por llegar.

Y es que los siguientes 6:30 de partido fueron una de las mayores exhibiciones ofensivas de la temporada. Su nombre, Mikal Bridges, un prodigioso alero de enorme capacidad atlética… y, por lo menos hoy, mortífero lanzamiento exterior. Como si estuviera tocada por la más mágica de las varitas, Bridges lo anotó TODO. Volando en contraataque, en potentes penetraciones y, especialmente, desde el triple, para sumar hasta 20 puntos en tan sólo 390 segundos de juego. Y, lógicamente, ahí acabó el partido. Con aún más de 14 minutos por jugarse.



Duke y Kentucky engrasan máquinas

Duke no dio ninguna opción a Rhode Island (Foto Duke Athletics)

Rhode Island Rams (#7) 62 - Duke Blue Devils (#2) 87

Duke no quiso ser menos que Villanova y firmó uno de los partidos más sólidos de su temporada para garantizar su presencia en el Sweet Sixteen. Los Blue Devils fueron muy superiores a su rival en todas las facetas. Los triples de Grayson Allen y Gary Trent y las vertiginosas penetraciones de Trevon Duval ya dejaron a los de Mike Krzyzewski con 17 puntos de ventaja al descanso. Y Marvin Bagley aún no había hecho su aparición.

El prometedor ala-pívot mostró todos sus recursos en la segunda mitad. Moviéndose de forma letal con y sin balón, lució contundencia cerca del aro y habilidad e inteligencia para dominar lejos de la pintura. Una demostración más de que este Bagley es algo muy especial. Y quién sabe si, además, se lleva en su maleta a la NBA el título de este March Madness.



Buffalo Bulls (#13) 75 - Kentucky Wildcats (#5) 95

Aunque el resultado final no fue ejemplo claro de la igualdad que se vivió durante muchísimos minutos, sí refleja el estado más que óptimo de una Kentucky que, partido tras partido, sigue mejorando prestaciones. Los Wildcats brillaron como nunca esta temporada y completaron un magnífico ejercicio de solidez y consistencia. Sin apenas fisuras a ambos lados de la pistas, dominando los tableros con enorme sobriedad y guiados por el mejor timonel posible, un Shai Gilgeous-Alexander que ha elevado extraordinariamente su juego estas últimas semanas.

El canadiense firmó una actuación casi perfecta. 27 puntos, con únicamente dos fallos en el tiro, adornados con 6 rebotes y 6 asistencias. Y, sobre todo, la sensación de ser un protagonista imparable. Sus unos contra unos significaron vida para sus Wildcats y veneno para una Buffalo que nunca supo cómo frenarlo. Pero es que, además, Gilgeous-Alexander contó con un escudero de lujo en Hamidou Diallo. Esta vez, el escolta sí estuvo al nivel al que se le espera e hizo de todo: clavó triples, robó balones, fue incisivo en penetraciones y aprovechó ese físico envidiable para dominar, además, en el rebote. Demasiados argumentos para una Buffalo que acabó sin opciones ante tal vendaval.



Texas Tech, Gonzaga y Kansas: survive and advance

Seton Hall Pirates (#8) 79 - Kansas Jayhawks (#1) 83

Sufrió más de lo esperado Kansas para doblegar a una veterana y física Seton Hall. Los Jayhawks apenas pudieron contener a un Angel Delgado terrorífico cerca del aro que firmó unos números históricos: 24 puntos y 23 rebotes. Unas cifras que únicamente, con esta vez, se han visto cinco veces en la historia del March Madness (Hakeem Olajuwon, Joe Smith, Tim Duncan y Tyler Zeller lo consiguieron antes que Delgado). Sin embargo, pese a contar además con un inspiradísimo Khadeen Carrington (28p), los Pirates fueron siempre a remolque de una Kansas que fue letal cuando debía serlo.



Y es que los Jayhawks firmaron sus mejores minutos en las rectas finales de cada parte. En la primera, una excelente racha de Malik Newman (28p) les permitió cambiar el signo del partido antes del descanso. Y en la segunda, al acierto de Newman le sumó algunos tiros más que determinantes de Sviatoslav Mykhailiuk (16p) o Devonte' Graham, que permitieron a los de Bill Self afrontar los últimos minutos con un buen colchón. Y aunque Seton Hall no se dió por vencida hasta la bocina final (increíble último minuto de Carrington), la remontada acabó siendo demasiado heroica para los Pirates.

Florida Gators (#6) 66 - Texas Tech Red Raiders (#3) 69

Hasta dos oportunidades tuvo Florida para forzar la prórroga tras cuarenta minutos de constantes alternativas. Pero ni Egor Koulechov ni KeVaughn Allen fueron capaces de forzar un tiempo extra que hubiera sido más que justo. Y es que ninguno de los dos equipos fue capaz de imponer su dominio durante un partido que, además, fue un precioso duelo entre fantásticos anotadores.

Jalen Hudson (23p) y Keenan Evans (22p) volvieron a ser los líderes de sus respectivos equipos y, precisamente un triple y una asistencia de Evans en los últimos minutos dieron a Texas Tech una ventaja que ya no dejó escapar. Los Red Raiders parecían tener el partido ganado con cinco puntos de diferencia a medio minuto del final, sin embargo, tras una canasta rápida de Chris Chiozza, Florida fue capaz de recuperar el balón para tener un último ataque que, esta vez, no fructificó.

Ohio State Buckeyes (#5) 84 - Gonzaga Bulldogs (#4) 90

Tres minutos de clara superioridad le bastaron a Gonzaga para plantarse en el Sweet Sixteen. Y es que esos tres minutos, evidentemente, fueron los últimos. Los de Mark Few empezaron el choque muy enchufados, con un primer parcial de 0-15 que hacía presagiar un triunfo cómodo de los Bulldogs. Sin embargo, minuto a minuto, y con un Keita Bates-Diop que no dejaba de sumar (28p), Ohio State fue reduciendo la diferencia y, ya en la segunda mitad, incluso tomó el control del partido.

Tras un triplazo del mismo Bates-Diop, los de Chris Holtmann consiguieron 5 puntos de ventaja para los últimos 6 minutos. Una renta que tal como llegó, se fue. Y es que Gonzaga, con un Rui Hachimura tremendo a ambos lados de la pista (25p-9r) tardó apenas dos minutos en recuperar la ventaja. Y ya con el partido más de cara, el afilado tirador Zach Norvell (28p, 6 triples) se encargó de enterrar a su rival desde la larga distancia.

Gerard Solé
@gsole14

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