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Las reinas de Europa buscan su cetro continental
Sin equipos españoles pero con acento español, la Final Four de la Euroliga Femenina arranca este viernes con Dynamo Kursk defendiendo el título ante UMMC Ekaterimburgo, Sopron Basket y Yakin Dogu Universitesi. Conoce como llega cada equipo de la mano de sus entrenadores

Redacción, 19 abr. 2018.- Este fin de semana se disputa en Sopron (Hungría) la Final Four de la Euroliga Femenina. El máximo torneo continental del baloncesto femenino reúne a los cuatro mejores equipos en un formato que parece consolidarse después de varios años con cambios en su sistema de competición.

El campeón, Dynamo de Kursk, junto a UMMC Ekaterimburgo, Yakin Dogu Universitesi y Sopron Basket, anfitrión de la Final Four, competirán por alzarse un trofeo donde nuevamente el baloncesto español carece de un representante, pero donde estará muy representado en pista y en los banquillos. Y es que ya no sólo exporta el talento de sus jugadoras, sino que se ha convertido en una inagotable cantera de entrenadores y tres de ellos estarán presentes.
(Foto FIBA)


Con Lucas Mondelo a la cabeza (en la actualidad puede presumir de ser campeón de Europa y subcampeón mundial y de JJ.OO. con la selección española y Campeón de Euroliga, de la Supercopa de Europa y copa rusa con Kursk), el Dynamo de Kursk se presenta a la cita tras permanecer durante dos años invicto en Europa. Para el técnico catalán, más allá de la exigencia intrínseca de todo competidor, “existe la responsabilidad que tenemos por la temporada que hemos hecho y por ser campeón; pero responsabilidad, no presión. Nosotros ya ganamos el año pasado y volvemos a estar en la Final Four otra vez que es el objetivo de club. Ya hemos ganado la Supercopa de Europa y la Copa de Rusia por lo que llegamos con tranquilidad. Nos enfrentamos, tal vez, a la mejor plantilla y presupuesto de Europa, y eso nos quita algo de presión y nos da una motivación extra”.

Sobre la racha de victorias, Mondelo señala que “nos damos cuentas de ello y no sé si es bueno o malo porque ahora si pierdes ya no es que pierdes el récord, sino que te vas a casa. Cuando estás metido en ello no te das cuenta, pero cuando lo veamos desde fuera diremos: ‘Vaya lo que hicimos’, pero ahora no y la verdad es que no nos sirve para nada en el partido frente a Ekaterimburgo. Es algo más para los aficionados y periodistas; nosotros no nos paramos a pensar en ello”.

Tratando de cortar su racha de éxitos estará Miguel Méndez, técnico que en enero asumió el cargo en UMMC Ekaterimburgo y que llega a la cita con optimismo tras una buena racha de resultados y un estilo de juego alegre y vistoso. “Creo que llegamos en buen momento y todas las jugadoras están sanas. Desde la incorporación mía y de Maya hemos tenido tiempo para, poco a poco, crear el equipo de juego que queremos hacer y una gran plantilla convertirla en un gran equipo que es al final el objetivo”, asegura.

Desde la distancia que da jugar la otra semifinal, Roberto Íñiguez ejercerá de anfitrión en Hungría y tratará de alargar el sueño de Sopron en la presente Euroliga. Ellos tres son alguno de los nombres propios de esta Final Four, pero no estarán solos y en su equipo técnico les acompañan César Rupérez, Roberto Hernández, Carlos Cantero y Alberto Pacheco.

En pista, Alba Torrens (10,2 puntos, 7,2 rebotes y 3,4 asistencias) tratará de vengarse de Anna Cruz (6,1 puntos, 6,1 rebotes y 4,6 asistencias) y recuperar el título de Euroliga. La joven promesa española, Angela Salvadores ejercerá de anfitriona y a buen seguro que querrá demostrar su evolución dentro de una temporada donde ha dado un paso adelante como jugadora de primer nivel.


DYNAMO KURSK – UMMC EKATERIMBURGO

Una final anticipada. El baloncesto es un deporte caprichoso donde los tópicos muchas veces quedan en nada, pero la inmensa mayoría de los especialistas coinciden en señalar que el choque de las dos grandes potencias rusas es un anticipo de la final del torneo. Dos equipos que se han habituado a cruzarse en los últimos años y que volverán a verse en la inminente final de la liga rusa.
(Foto FIBA)


A la Final Four llega Dynamo Kursk arrebatando la vitola de favorito al Ekaterimburgo después de permanecer dos años invictos en Euroliga y reforzado con la llegada esta temporada de la completísima Sonja Petrovic (14, 7 puntos) quien acabó la temporada como la jugadora más valorada de la competición. Consciente del potencial al cual se enfrenta, Miguel Méndez señala que “Kursk lleva jugando muy bien los dos últimos años; tiene el valor añadido de prácticamente repetir la plantilla y el equipo técnico dos años y los números están ahí. Cuando le ganamos en el mes de marzo llevaban 40 partidos consecutivos ganados y en Euroliga todavía no han perdido en dos años. Es un equipo muy compensado en todas las líneas, con buena rotación y donde Lucas ha conseguido darle su impronta al equipo para hacerle saber jugar cualquier tipo de partido”. Junto a la serbia, las norteamericanas Angel McCoughtry y Neka Ogwumike, la pívot Maria Vadeeva y la base Anna Cruz compone la columna vertebral de un equipo sin apenas fisuras y con una rotación que le permite dar continuidad a su intensidad defensiva durante los 40 minutos.

Pero delante está el temible UMMC Ekaterimburgo, un equipo construido durante años a base talonario con las mejores jugadoras del mundo y que este año ha vivido dos importantes cambios con la llegada de Miguel Méndez al banquillo en sustitución de Olaf Lange y de Maya Moore relevando a Diana Taurasi como estrella en la pista. “El equipo de Ekaterimburgo trajo a la mejor jugadora del mundo. Ella no sólo es muy buena, sino que hace mejor a las compañeras, también ha hecho un gran fichaje con Alba Torrens porque, desde que está Maya y Miguel, vuelve a ser ella misma con lo que puede ser que sea uno de los mejores ‘fichajes’ de este año. Además, ha incorporado a Tolliver por lo que el equipo que empezó no tiene nada que ver con el actual”, señala un Lucas Mondelo para el que su rival en semifinales es “un equipo muy difícil de ganar. Nosotros tenemos que intentar competirle porque es el único camino para poder vencer y, la verdad, también tenemos un muy buen equipo y creo que se verá una bonita semifinal”.

La que es considerada por muchos la mejor jugadora del mundo, regresa a la Euroliga después de ganarla en 2012 con Ros Casares y convertirse en campeona en China, Precisamente con Lucas Mondelo. “Maya es una jugadora muy completa que puede jugar en varias posiciones en el perímetro e incluso como falso ‘cuatro’. Sabe hacer de todo: baja el balón, rebotea, penetra, postea... pero, sobre todo, su mejor faceta es el espíritu que le da al equipo”, asegura el hoy técnico de Kursk. Para Mondelo, la presencia de Maya Moore “le da mucha confianza a las compañeras, las hace mejor y, claro, si a un equipo donde las jugadores son muy buenas consigues que se sientan mejor, luego es muy difícil jugar contra ellas”. Mondelo apunta, además, una curiosidad: Maya Moore fuera de Estados Unidos sólo ha tenido entrenadores españoles y los tres estarán en la Final Four de Sopron. Tras jugar en Valencia con Roberto Íñiguez, en China con Lucas y ahora en Rusia con Miguel, se puede asegurar que “ella solo conoce a entrenadores americanos y españoles”.

Sobre la influencia que la escolta pueda tener en el partido, Miguel Méndez matiza su impacto y destaca el valor coral de un equipo donde también destacan la pívot Brittney Griner (segunda máxima anotadora de la Euroliga con 16,9 puntos y máxima taponadora) y la alero Alba Torrens. Maya te puede sacar del atolladero con esos tiros fuera de sistema que solucionan problemas dentro de las posesiones, pero al fin y al cabo se encuentra a gusto dentro del juego de equipo que queremos hacer y está haciendo muy bueno partidos”, señala un técnico feliz porque “Maya es una jugadora importante y creo que está adaptada a nuestro juego y al baloncesto que queremos hacer”.

Pero más allá de la relevancia que la estrella norteamericana pueda tener, Méndez hace hincapié en el valor que tiene el colectivo sobre las individualidades y su apuesta por un ritmo alto en ataque así lo demuestra. En este sentido Alba Torrens (a la que conoció en Vigo siendo júnior) juega un papel destacado adquiriendo mayor relevancia en la ofensiva rusa. Alba ha terminado décima en valoración esta temporada y para el recuerdo quedará el partido contra Yakin Dogu donde anotó 30 puntos. “Es una jugadora como pocas en Europa y, me atrevería a decir que, en su posición, es una jugadora como hay muy pocas en el mundo”, asegura su entrenador.
(Foto FIBA)


Sobre las claves del partido, Lucas Mondelo afirma que “Las opciones de victoria pasan por defender, ser sólidos atrás en el control del rebote y, sobre todo, en ataque intentar jugar largo, seleccionar mejor el tiro”. El entrenador de Kursk destaca este punto consciente que los ataques largos mejorarán sus porcentajes de tiro y “les haremos trabajar en defensa y que no nos corran tanto. Ekaterimburgo está jugando muy alegre, está jugando muy bien en transiciones organizadas y desorganizadas, y se siente cómodo. Tenemos que evitar eso, tenemos que buscar que jueguen en estático y cinco contra cinco”.

Por su parte, Miguel Méndez considera que la semifinal será un duelo “donde las protagonistas, más que nunca, son las jugadoras. Independientemente a temas de organización y puramente técnicos, el rendimiento de las mejores jugadoras de cada equipo será importante. Estos partidos lo suelen decidir las jugadoras; seguramente tanto Lucas como yo intentaremos de ayudar y sorprender, y buscar soluciones durante el partido, pero soy de los que opinan que estos partidos son mucho de las jugadoras porque, al fin y al cabo, son las protagonistas”. Sobre las fortalezas de su rival, incide en la profundidad de su plantilla y destaca que “es un equipo muy sólido muy regular en todas las líneas, con muy buen trabajo en defensa y en ataque, repartiendo las anotaciones y no es una sorpresa que llevan ganando tantos partidos en estas dos últimas temporadas. Será un partido donde será importante mantener cada uno su ritmo e identidad y manera de jugar tenemos la cabeza fría en determinados momentos y adaptarnos al juego que puedan hacer ellas”


SOPRON – YAKIN DOGU UNIVERSITESI

El anfitrión contra el debutante con el pase a la final como premio al ganador. Poco hubieran pronosticado la presencia de uno de los dos equipos este fin de semana y ninguno que ambos equipos estuvieran a un paso de la final.
(Foto FIBA)


Sopron ha protagonizado una fascinante vuelta a la élite y si hace dos años terminó con un registro de 1 victoria y 13 derrotas, la mano del técnico español Roberto Íñiguez se ha notado llevándole a su primera Final Four desde 2009. Una metamorfosis que tiene otros nombres conocidos como los de Jelena Milovanovic, Crystal Langhorne y la española Angela Salvadores. La joven promesa española, tras su paso por la Universidad de Duke y Perfumerías Avenida, ha encontrado en Hungría la deseada regularidad en su juego promediando 6,9 puntos y más de dos asistencias por encuentro.

El equipo húngaro llega a la Fase Final tras una liga regular notable donde sumó un balance de 10-4 (dos derrotas fueron contra Kursk) y superar al subcampeón Fenerbahce en la eliminatoria de cuartos remontando la derrota inicial en su pista. Precisamente uno de los puntos fuerte del equipo reside en su fortaleza mental e inquebrantable fe en el trabajo colectivo. Sabedoras de sus limitaciones, las jugadoras de Sopron han obtenido todos sus éxitos gracias a la motivación inculcada por Roberto Íñiguez (quinta Final Four con cuatro equipos diferentes) y una defensa agresiva que le sitúa entre las mejores de la competición.

En ataque, el equipo húngaro encuentra más dificultades (es el peor equipo en anotación de la Final Four con poco más de 70 puntos por partido) y es ahí donde quizá más se note la poca rotación de una plantilla que depende mucho de los puntos de la pívot Crystal Langhorne (13,4 puntos y 6,6 rebotes), la base Yvonne Turner (14,2 puntos, 4,3 asistencias), Milovanovic y Aleksandra Crvendakic. Con una rotación de nueve jugadoras, sin duda que el cansancio y la gestión de las emociones en una plantilla joven serán factores por controlar para superar a Yakin Dogu Universitesi.

Y es que el equipo turco ha tomado el relevo en Europa de Fenerbahce y Galatasaray y se ha colado entre los grandes de Europa con una temporada fantástica donde han ganado 14 partido y sólo han sumado dos derrotas. Gran culpa de este éxito reside en la joven Kayla McBride quien ha aterrizado en Europa confirmando su calidad ofensiva y se ha convertido en la máxima anotadora de la Euroliga (19,2 puntos con un 40% en triples). Ella es el vértice de un equipo muy ofensivo que promedia 78 puntos por partido y que sólo se ve superado por Kursk. Sopron también deberá cuidar la generación de juego y los triples de Courtney Vandersloot quien se ha revelado como la mejor base (más de nueve asistencias por encuentro) del presente año.

El otro gran punto fuerte lo encontramos dentro donde Jantel Lavender destaca con 14,3 puntos y 8,5 rebotes, aunque se encuentra muy bien acompañada por una rejuvenecida Sandrine Gruda (13,9 puntos y 8,7 rebotes), la nacionalizada turca Quanitra Hollingsworth y Ann Wauters que aportará su experiencia y saber estar en estas citas.

Con ellas, Yakin quiere ser el segundo equipo que vence en años consecutivos la Eurocup y la Euroliga después de que lo consiguiera SpartaK Moscú-Vidnoje en 2006 y 2007. El reto para Sopron es evitarlo castigando el balance defensivo de un equipo quizá demasiado volcado en el ataque y hacer sangría de las idas y venidas de un equipo como el turco que puede encadenar ataques imparables y desaparecer del partido acto seguido.

Álvaro Paricio
@Alvaropc23
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