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Los frutos del credo rojillo
Dos adolescentes, uno de ellos capitán. Un tercer canterano de la tierra. Y otro como si lo fuera. De Alocén a Pradilla, pasando por Martí y Barreiro, la apuesta por la juventud del Tecnyconta Zaragoza va sin farol. Descubre cómo se forjó una filosofía que hoy, de la mano de Fisac, ya sorprende y enamora

Redacción, 11 Oct. 2018.- Pierdes por 23 puntos en tu primera partido de la temporada. Queda poco más de un minuto para el final del encuentro. Y, en ese momento, ocurre. Si es verdad lo que decía André Malraux, aquello de que la juventud es una religión a la que uno siempre acaba convirtiéndose, en ese instante, justo en ese instante, el Tecnyconta Zaragoza creció en apoyos, en seguidores. En devoción y fe.

El partido agonizaba cuando Carlos Alocén le roba a Marcelinho Huertas el balón. Jaime Pradilla lo recoge y asiste de inmediato para que su compañero remate lo que él había empezado. Mucho más que dos puntos en una sola canasta. Mucho más que una circunstancia, mucho más que una anécdota. Los frutos de una apuesta, el legado de una filosofía. La cara más visible de aquello que nace cuando al futuro se le habla con voz de presente.

Diecisiete años ambos y solo cuatro días de diferencia entre cada uno. Un milenio, vaya. El que va del 30 de diciembre del año 2000 Alocén, del 3 de enero de 2001 Pradilla. Dos estilos, una misma ciudad. La cantera grita, la tierra reclama su turno. Zaragoza mira orgullosa. Una nueva religión en el Príncipe Felipe que empezó a escribirse desde mucho antes de tan simbólica jugada.

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La forja de una filosofía

“La cantera ya está aquí”, señalaba El Periódico de Aragón pese a la severa derrota en tierras vitorianas. Imposible no ver el vaso medio lleno tras disfrutar a Pradilla jugando más de 10 minutos contra todo un KIROLBET Baskonia sin miedo a nada. Con Alocén asumiendo galones y Marc Martí, otro canterano, pidiendo paso en casa.

A estos niveles, casualidades pocas. En 2012, con la llegada de Luis Arbalejo como coordinador de equipos base, el club zaragozano abría una nueva vía, siempre pensando a medio y largo plazo, refrendada con el paso de los meses. Cada vez más promesas, cada vez más futuro, cada vez más presencia.

“La cantera de España”, llegó a titular el Heraldo en 2016, cuando el Tecnyconta Zaragoza aportó más jugadores (¡14!) a las selecciones inferiores de España que ningún otro club de Liga Endesa. “Es muy fácil llevar a cabo un proyecto cuando presidencia, gerencia y dirección técnica piensa de la misma manera en formación, cantera y futuro. A medio plazo tendremos a más jugadores formados en nuestra cantera en el primer equipo. El proyecto dará sus frutos”, aseguraba Arbalejo, que pronto vio cumplido su sueño de un filial formado solo por júniors.

El Simply Olivar, filial entrenado por Carlos Iglesias, apostó por jugadores nacidos entre los años 2000 y 2001. Los resultados importaban mucho menos que lo que aguardaba en el horizonte, como reconocía su propio técnico. “Si traemos a alguien es porque estamos convencidos de que puede llegar a ACB, no para que nos ayude a ganar partidos en el filial. Sin tirar no puedes llegar al alto nivel. Para que un jugador tenga un 35% en triples y ser una amenaza, tendrás que decirle que lance diez por partido, aunque alguna vez te haga perder. ¿Qué haces? ¿Decirle que no? ¿Que solo penetre que lo hace bien y así ganamos? Eso es pan para hoy”.

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“El club invierte en la base con convicción, la estructura ha mejorado muchísimo y nos permite observar el futuro con optimismo. Sinceramente, no había visto nunca tantos jugadores con verdaderas posibilidades de jugar a un alto nivel. Son jugadores de Zaragoza o que llevan años en nuestra cantera”, añadía Iglesias hace más de un año, antes incluso de su espectacular rendimiento en el Campeonato de España de 2018.

El Tecnyconta superó al campeón madrileño (Estu), el canario (Canterbury Academy) y el segundo en Andalucía (Betis E.Plus) para llegar a octavos, donde pudo con el UCAM Murcia. En cuartos la víctima fue el Fundación 5+11 Baskonia y solo el Joventut, en un mal día zaragozano, y el Barça, por un solo punto (76-77... sobraron 17 segundos) alejaron al equipo de las medallas. Carlos Iglesias se iba así por la puerta grande de la entidad, para centrarse en su vida familiar, con el orgullo del trabajo bien hecho: “El club apuesta por la cantera y pone los medios para que salgan estas hornadas. No sé si todos jugarán en ACB pero una decena o más llegará a ligas nacionales”.

También por motivos personales salió Arbalejo, que estas semanas no puede disimular su orgullo por redes sociales viendo en pista los frutos que él y muchos más en el club supieron sembrar. Después de un año complicado, con muchos rumores sobre los canteranos y la salida de la perla Jaime Fernández al Barça Lassa (previamente Sergi García firmó por el Valencia Basket), el conjunto maño reafirmó su apuesta a corto, medio y largo plazo por una filosofía valiente, de esas que enganchan cuando salen bien. Sergio Josa al mando ahora, Porfi Fisac abriendo puertas. El futuro ya está aquí.



Carlos Alocén: La joya de la corona

El 30 de octubre de 2016 su nombre saltó a la palestra tras debutar en Liga Endesa con tan solo 15 años y 10 meses. En toda la historia liguera, únicamente Ricky Rubio y Ángel Rebolo habían debutado más jóvenes que un Alocén que ya ostenta, es de perogrullo, el récord de precocidad en el club. Más causalidad que casualidad, a Alocén se le mira desde entonces con lupa desde dentro y fuera de Zaragoza. Hijo de Alberto, un jugador con 152 partidos ACB (8,2 puntos de media), con tres años en Zaragoza y ocho en aquel mítico Huesca que hasta se permitía ganarle al Real Madrid de Petrovic sin despeinarse.

Carlos aterrizó en el Tecnyconta Zaragoza en 2012, en edad infantil, procedente del Compañía de María. Su explosión fue total en categoría cadete, como cuando hizo en 16 minutos en un campeonato estatal 24 puntos, 6 rebotes, 4 robos, 3 asistencias y 33 de valoración. Benditos 14 añitos. El debut en Liga Endesa no fue regalo sino premio. Y una motivación más en la evolución de un jugador que se vistió de oro con España en el Europeo Sub16 de hace un par de veranos y rozó el bronce en Zaragoza, su Zaragoza, en el Mundial Sub17 del siguiente año. Capaz de jugar con la misma motivación en la élite que en EBA, el adolescente se fue el último curso hasta los 14,7 puntos, 5,5 rebotes, 4,7 asistencias y 18,2 de valoración media con el filial de EBA.

Imposible pasar desapercibido con tanto desparpajo, visión de juego, personalidad y talento. Del Jordan Brand Classic de Zagreb al Basketball Without Borders de Israel, pasando por el Campus BWB de Los Ángeles, en el marco de todo un ALl Star NBA. Y por otra gran puesta en escena en Liga Endesa, ya en la 2017-18, donde sumó otros cuatro partidos a su cuenta. ¿Qué se va Sergi Garcia? Pues se marca 11 de valoración en el Palau, con 6 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias para recuperar la ilusión perdida de los aficionados. ¿Que todos hablan de la propuesta de la prestigiosa Gonzaga, que le daría el rol de base titular? Pues él renueva por cuatro años con el Tecnyconta y se marca un arranque liguero con la solidez de un veterano.



“Es una apuesta mutua y pienso que ha acertado porque el movimiento habla de implicación y compromiso”, perjuraba el director deportivo Pep Cargol tras la firma de Alocén, al que cuesta a veces ver como lo que es: un chaval de 17 años. Capitán del equipo junto a Vázquez y Barreiro y capaz de marcarse, en la segunda jornada, un partido de ciencia ficción para un menor de edad en toda una Liga Endesa. 8 puntos, 4 rebotes, 4 robos, 3 faltas recibidas, 2 asistencias y 14 de valoración en 18 minutos contra Delteco GBC, contra el que fue decisivo en los minutos más calientes. De locura.

Marc Martí: El retornado

Si todos los caminos conducen al Príncipe Felipe, el suyo produce particular orgullo a los que un buen día de hace ya un lustro supieron ver futuro en él. Marc Martí, ilerdense de pro, abandonó en 2013 las categorías inferiores del Lleida Basquet para enrolarse en el júnior del entonces llamado CAI Zaragoza, donde pronto se encontró muy cómodo, con ese pellizco, a veces inexplicable, del que siente haber acertado en una decisión vital.

Lo de que a veces un minuto puede cambiarte la vida suena a cliché o a manido tópico, mas a veces es indiscutible. Fueron solo 77 segundos los de aquel 1 de marzo de 2015, mas permanecerán siempre dentro de él. Un año después de su debut liguero, su estreno europeo. Y de ahí a buscar atajo para llegar otra vez a la élite, aunque fuera con billete de ida y vuelta.



El Tecnyconta Zaragoza consideró en el verano de 2016 que el jugador, con 19 años en ese momento y un oro europeo en el cuello tras el Europeo Sub20, lo que necesitaba era jugar. El Actel Força Lleida le abrió la puerta y su evolución fue ilusionante. De los 4,6 de valoración (5,9 puntos, 2,7 rebotes) en su primera temporada a los 8,4 (7,9 puntos, 4,2 rebotes) de la segunda. La mejor forma de convencer a su club de que ya era hora de darle la alternativa en Liga Endesa. Ahora menos verde y mucho mas hecho, física y mentalmente, que antaño.

“Estoy muy feliz de volver a mi segunda casa”, afirmó a su llegada, ilusionado por todo lo que le contaba su amigo Xabi Oroz sobre su nuevo técnico Porfi Fisac. “Me dijo que no tiene problemas en confiar en los jóvenes. Eso para los que venimos de abajo es muy importante, nos hace el salto más sencillo. Para Porfi no hay veteranos o jóvenes: si un jugador se lo gana va a jugar, por lo que iré cada entrenamiento al 100% para ganarme minutos. Quiero aprovechar esta oportunidad”. De momento, el internacional Sub22 español acumula 19 minutos esta temporada, en los que destacó más en el rebote ofensivo que mirando a canasta. Todo a su tiempo.

Jaime Pradilla: La última perla

Su instante frente a Vincent Poirier, antes del salto inicial que estrenaba la 2018-19, ya es una de las imágenes icónicas de la nueva temporada. A sus 17 años, en toda una catedral del básquet, el Buesa Arena, Jaime Pradilla debutaba en Liga Endesa, convirtiéndose en el segundo jugador nacido en el siglo XXI -el primero fue el madridista Marko Nakic- en estrenarse en ACB y en el cuarto más joven, tras Carlos Alocén, Sergi García y Javier Marín, en defender la elástica del club maño.




Porfi Fisac, tras quedarse sin Fran Vázquez, no dudó en llamar al pívot de 17 años. Y no para completar la expedición o rellenar el acta, sino para jugar. Diez minutos, tres rebotes, dos puntos. Una esperanza, cero complejos. “Tiene una facilidad innata para el baloncesto. Pese a ser un cadete, domina en la EBA”, decía de él su entrenador en un reportaje de Heraldo en febrero de 2017.

Dos meses más tarde, deslumbraba al mismísimo Michael Jordan en Brooklyn, con 10 puntos en la final del Jordan Brand Classic Game, haciéndose hueco entre los mejores proyectos del mundo, algo que repitió este verano en Belgrado, siendo uno de los tres españoles presentes en el Basketball Without Borders, con los Gregg Popovich, Vlade Divac o Pedja Stojakovic como testigos de lujo de su crecimiento.

Poco después de su estreno en Liga Endesa, se marcaba 21 de valoración (13 puntos, 14 rebotes) con el Anagán Olivar de EBA. Otro día más en la oficina para un jugador que, nada más cumplió los 16, empezó a entrenar con el primer equipo y que es pieza básica en las categorías inferiores de España. En 2017, 15,4 puntos y 9 rebotes de media en el Europeo Sub16. Y este pasado verano, 10,4 y 5 respectivamente en el Sub18, contra jugadores mayores que él. Si es capaz de seguir explorando con éxito su tiro de media y larga distancia para compensar su falta de centímetros, su futuro será aún más halagüeño. Toca disfrutar.




Bonus: Jonathan Barreiro, el joven veterano

No nació en Zaragoza sino en la coruñesa Cerceda. No tiene 17 años, más bien 21. Tampoco salió del vivero del Tecnyconta, ya que pasó de la cantera del Sant Yago al Real Madrid, con el que pudo estrenarse en la élite. Sin embargo, por tantos y tantos motivos, Jonathan Barreiro tenía que estar en este artículo. Porque él es una pieza más, quizá de las más importantes, de esta apuesta. Porque cada minuto que juega, los de hoy y especialmente los de ayer, representan una filosofía, una de esas bien cargadas de paciencia.

“A fuego lento Barreiro”, titulamos allá por enero a la hora de contar su historia, una especie de menú de degustación con siete actos que ahora, tras la espera, sabe mucho mejor. El niño prometedor, el mediático, el de los titulares sin mesura. El proyecto diez en todo que a punto de estuvo de quedarse por el camino debido al infortunio de las lesiones. El ilusionado que ahora, con solo 54 partidos ligueros a sus espaldas, ejerce de veterano con los más jóvenes a la hora de marcarles el camino hasta la élite.



Jonathan mira hacia atrás y sonríe. Metamorfosis total. De cerrar la 2016-17 en negativo (-16 de valoración en el global de sus 15 partidos) a ser integrante del Mejor Quinteto Joven en la 2017-18. Y la guinda de ser convocado por Scariolo para estrenarse con la selección en la ventana FIBA. Un sueño. “Estoy muy contento de que confíe en mí y me llame. Además, tuve la oportunidad de jugar en Zaragoza y ahora deseo seguir trabajando para estar entre los doce convocados en un futuro”, aseguró aquel que creía que el oro en el Sub20 de 2016 sería su cúspide con España, sin imaginar que la absoluta le esperaba.

Uno de los hombres fuertes del vestuario, capitanía incluida, y embajador del club en actos como el de la presentación de la Liga Endesa, su peso va más allá. En los tres primeros duelos, su tiempo de juego ha subido más de un 60% respecto al inicio de la pasada temporada. De 33 minutos a los 53 de ahora, solo tres compañeros juegan más que él. Desde luego, sabe exprimirlos, con dos partidos ya en dobles dígitos de valoración: 10 frente al KIROLBET Baskonia (8 puntos, 4 rebotes, 2 asistencias) y 11 contra San Pablo Burgos, merced a 5 puntos y 6 capturas. Ojo con él.

La valentía de Fisac

Pep Cargol tranquilizó a la afición tras la marcha de Jaime Fernández al Barça Lassa, recordando que la apuesta es sólida, si bien no siempre los frutos los puede recoger el primer equipo. “Nuestra función es hacer que crezcan y desarrollen su talento. Lo que pase después ya no depende de nosotros. Queremos otorgar un papel importante a los jóvenes y tratamos de dar oportunidades a los que se las ganen. La intención es que los canteranos tengan el mejor escenario para desarrollarse y evolucionar”.

ACB Photo / E. Casas


Con esa declaración de intenciones, que la elección para el banquillo del primer equipo fuera Porfirio Fisac, no sorprendió a nadie. El técnico, además, no deja de aprovechar cada intervención para recordarle a los jóvenes que tienen la puerta abierta. Quizá, incluso, más abierta aún de lo que pensó al firmar, como reconoció al inicio de pretemporada: “Me llevé una gran sorpresa porque hay cosas muy buenas en el trabajo del club en categorías de formación. Hay mucha gente detrás participando y jugadores preparados. No sé si para dar el salto ya, pero sí para ayudar y estar en órbita ACB”.

“Lo que sí es seguro es que se les sacará a jugar y veremos qué son capaces de hacer, hablando como los profesionales... en la cancha. Tengo ilusión porque me encanta aportar gente joven y no soy de los que miran el DNI para ganar partidos”. Las lesiones y las ventanas FIBA hicieron el resto, preparando la Copa Aragón frente al Huesca hasta con 8 canteranos, con los Ander Urdiain, José Escarnio, Aitor Etxeguren, Christian Hernández o Javier García uniéndose a los Alocén, Martí y Pradilla. Ganaron. Y Fisac reforzó sus argumentos.

“No somos 12... sino 16. Tengo una plantilla de 16 jugadores con capacidad de aportar cosas, unos con contrato profesional y otros semiprofesional. Cualquiera que esté en este grupo tiene la oportunidad”. Y la derrota inicial en Vitoria, después de confiar en Alocén, Martí y Pradilla, no iba a cambiar el guion tan pronto: “Cualquier baja te merma, aunque el club lleva muchos años haciendo buen trabajo en la formación y vamos a seguir por esa línea. No sé las victorias que tendremos, pero sí sé que estamos en la búsqueda de esa filosofía”.

Foto Tecnyconta Zaragoza / E. Casas


¿Victorias? De momento van dos, frente a Delteco GBC y San Pablo Burgos, en el mejor arranque zaragozano del último lustro, si bien el mayor de los triunfos no se refleja en la tabla clasificatoria. Que le pregunten a los Vit Krejci -otro que ya debutó con 16, vaya tiro el suyo-, Raúl Lobaco, Ander Urdiain, Javi García, Aitor Etxeguren, Javier Fernández, Aday Mara, Lucas Langarita, Aitor Martínez y compañía, todos con sello internacional, todos con sello de la casa, todos con sello de futuro. El club propone, el técnico dispone y ahora les toca a ellos.

Es religión, es filosofía. Es una apuesta con brillo. Son, ya se ven, los frutos del credo rojillo.

Daniel Barranquero
@danibarranquero
ACB.COM

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