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Álex Gómez: Cuadernos de un emigrante
Atención, pregunta: dígame un jugador español que haya militado en más de diez equipos profesionales durante la última década. No hay muchos, no. Uno de ellos es Álex Gómez (2.02 metros, 31 años, ala-pívot), adolescente multideportivo y reciente papá, con quien hemos querido repasar una carrera dibujada con la casa a cuestas y, sobre todo, con mucho sentido del humor. Que nunca está de más


Álex Gomez, con el Cantabria Lobos (Foto Javier Blanco Delgado)

Este barcelonés destaca en baloncesto como podía estar haciéndolo en natación, judo, fútbol, fútbol-sala o atletismo, los otros deportes que practicó durante su adolescencia de forma y manera federada. Incluso llegaría a ser tercero de Cataluña en lanzamiento de martillo, amén de un correcto defensa central del equipo de la Peña Barcelonista Villaverde. "Éramos fijos en el Camp Nou. Todavía tengo frescos algunos recuerdos como la despedida de Urruti, por mucho que haya llovido ya desde entonces. Un día teníamos partido en otro barrio, Pueblo Nuevo, y durante el trayecto nos robaron, así que mi madre se asustó, me sacó del equipo del fútbol y me apuntó a baloncesto allá por octavo de EGB. Tenía yo quince años". Y sólo cinco después, debutaba en la ACB con el TDK Manresa. Comenzamos, pues, el paseo por una trayectoria interesante y, por supuesto, aún inconclusa.

TDK Manresa
"Jugaba por 60.000 pesetas al mes más la comida. Entonces era tan sólo un puto junior y mi primer viaje fue a Jerez de los Caballeros, donde me ¿estrenaron' obligándome a beber una copa llena hasta arriba de licores varios (pacharán, de almendras...) que habían puesto tras la comida. Lo hice, por supuesto. ¡Como para negarme! Ante semejante crueldad, Peñarroya me adoptó como su protegido y ya pude vivir más tranquilo a pesar de venir como un niño mimado de la Penya. Porque sí, yo jugué allí en categoría junior, a las órdenes de Miquel Nolis, quien un día paró un entrenamiento porque me tiré al suelo 'algo poco habitual allí' a por un balón: 'Eso es lo que hay que hacer, sí señor', les gritaba a los demás, sorprendidos ellos. Para mí, acostumbrado al cemento, el parqué era un colchón. Otra cosa, ya volviendo a Manresa, 'sabéis cómo se llamaba el preparador físico de aquel equipo? Ricard Casas. Entrenábamos más horas que un reloj y la temporada resultó complicada, entre otras cosas, porque comenzó con la muerte de Pep Pujolrás'.

Festina Andorra
'¡Qué no me pudo pasar allí con los Llorente, Zapata, Villalobos, Toolson'! El más peculiar, y hablo de todos los compañeros que he tenido jamás, era Quique. Menudo crack. Un día, después de jugar, estaba estábamos comiendo en un restaurante de León y nos sacaron unas patas de cordero enormes. Entonces él se levantó de la mesa y dijo algo así como que, tras semejante comida, su mujer se iba a enterar de lo que es un hombre cuando llegara a Madrid, que le iba a hacer tal y cual... Acto seguido, se levanta una tía de la mesa de al lado y le saluda: 'Hola, Quique. Soy amiga de Lorena. Da recuerdos'. Mira, nos meábamos de la risa. Yo vivía con Francesc Solana y Pere Joan Remón en un apartamento que limpiábamos sólo los jueves, ya que era el día que salíamos y no fuera ser ligásemos' Como apenas disponía de minutos de juego, también estaba vinculado al Maristas Ademar de Badalona. Échale, pues: 200 kilómetros para allá, 200 para acá' Una auténtica y continua paliza. Menos mal que Villalobos me dejaba su Nissan, si bien es cierto que iba un poco acojonado por Barcelona al llevar una matrícula de Madrid. Claro, para que no le hicieran nada le puse un escudito del Barça".

Bilbao Patronato
"El último año de la EBA como segunda categoría del baloncesto español. Quedamos cuartos (eliminados por el Pamesa de Vukovic en semifinales), una lástima. Si no recuerdo mal, aquel fue el año del 'boom' de Crónicas Marcianas, programa que Cuco Cruza, Jorge González y yo, los tres compañeros de apartamento, veíamos cada día hasta el final. Por cierto, mira la que me hicieron en el último partido en casa: por iniciativa de Willy Villar, acordamos que, al terminar, después del '¡1,2,3, Bilbao!' del centro de la cancha, correríamos todos hacia la mesa de anotadores y nos subiríamos de un salto. ¡¡¡Pues sólo lo hice yo!!! Me dejaron solo los muy cabrones, ahí arriba, movimiento los brazos para alucine del personal. Hice el ridículo, supongo, pero de todas formas a la gente le gustó".

Viatges Aliguer
"¿Dispongo de doscientas mil pelas para ti, 'te interesa?' Así me fichó Pere Aliguer. Aunque tenía que hacer 50 kilómetros de ida y otros 50 de vuelta cada día, guardo muy buenos recuerdos de aquella temporada. 'Un ejemplo? El partido de Tenerife tocaba en fechas de carnaval, así que, tras no poca insistencia por nuestra parte y con bastante antelación, conseguimos que el jefe nos prometiera una semanita adicional si viajábamos entre los cuatro primeros de la LEB. Y lo logramos, aunque lo más fuerte fue que luego perdimos el partido' ¡¡¡y los seis siguientes!!! Por cierto, durante vuelta, en el avión, conocí a Raif, mi mujer y madre del niño que acabamos de tener. Lucas se va a llamar".

Oliveirense
"Como mi agente, Gorka Arrinda, sólo se preocupaba de sus clientes importantes y a mí apenas me sacaba nada, decidí marcharme con Germán González y Martín de Francisco (un saludo especial para ti, Morty), quienes me consiguieron una inclusión en el róster del Oporto para la Liga de Verano de Fuenlabrada'97 y, tras acabar como segundo máximo reboteador del torneo, terminaba fichando por otro equipo, el Oliveirense, que no me dejó de sorprender en toda la temporada. Para empezar, los jugadores le pedían cigarrillos al entrenador y éste se los daba. Viajábamos en varias 'carriñas' 'pequeñas furgonetas que, solo el hecho de mirarlas, ya te provocaba risa' el mismo día de partido. En la Korac ganamos al Cáceres, donde Dan Godfread 'que se fue al hotel él solo y andando del cabreo que había pillado con Manolo Flores' cobraba más que todo nuestro equipo. Terminamos la primera fase de la Liga Portuguesa primeros, aunque luego nos eliminaron en el primer cruce (el octavo, Aveiro). Al terminar la campaña, me querían renovar por menos dinero, pese a haberlo hecho bastante bien, así que me marché".

Portugal Telecom
"Quizá la temporada más triste de todas, deportivamente hablando. También me pagaban en dólares y ellos mismos se encargaban de los impuestos (de hecho, desde que soy jugador de baloncesto sólo he hecho dos veces la Declaración de la Renta). Lo más peculiar de todo es que siempre jugábamos fuera. Me explico: cada quince días, en los teóricos partidos de casa, el club cogía el parqué, las canastas y los marcadores y nos marchábamos a un pueblecito con la idea de hacer publicidad de la compañía. Vamos, una locura".

Banca Popolare Ragusa y Cordivari Roseto
"En el 99 llego a probar siete días con el Roseto, lo hago bien, me fichan y, tras un mes entrenando, el presidente me vende al Ragusa sin que lo sepa el entrenador siquiera. Allí estuve dos meses nada más, con un técnico loco-loco, Gianni Lambruschi, que prácticamente nos incitaba a pegarnos en los entrenamientos. Así, cierto día a un americano de 6¿9'', recién salido de la NCAA (Tyrone Washington se llamaba), se le fue la olla y terminamos a puñetazos y a codazos. ''Sabes lo que pasa? Que a los americanos no les gusta que les peguen?', me argumentaba el colega. '¡Y a mi sí, no te jode!'. Total, que terminé volviendo al Roseto de Mario Boni y Albert Burditt, un equipo hecho para no bajar, pero que entre todos terminamos subiendo a la A-1. Domenico Alcini, el presi que ahora se está intentando cargar a Miralles, todavía me debe la prima de ascenso. Menudo pájaro. El tío nos primaba según las apuestas: 'Para este partido, que es facilillo, os doy 1.25 a 1''.

Canarias Ciudad de La Laguna
"Yo soy de los que piensa que si uno es profesional debe demostrarlo en todas las categorías. En la actual EBA no hay muchas posibilidades económicas, pero entre que el club queda a cinco minutos de casa, que mi mujer es socia de toda la vida y con un dinerito en metálico más un descuento en la compra de una casa que promovía la constructora de un directivo, terminamos llegando a un acuerdo. Porque Canarias es, sobre todo, calidad de vida. Yo allí siempre me lo he pasado muy bien. Recuerdo que, siempre que jugábamos en Getafe, dormíamos en una residencia que tenía sauna y jacuzzi, a la que por las noches nos colábamos los tres casados del equipo (Edgar Núñez, Fernando Angulo y un servidor) pasando por debajo de una puerta. Nos tirábamos allí horas y horas... hasta que un día se enteraron los demás y también se metieron. Claro que lo fuerte fue cuando nosotros nos salimos y les quitamos la ropa. Había que verles corriendo por una residencia en la que también estaban otros equipos, como el Aristos de voleibol femenino, en pelota viva. ¡Y encima había saltado la alarma!

Cantabria Lobos
"Todavía no sé cómo pudimos mantenernos en la ACB aquella temporada. Nuestras diez victorias fueron en casa, donde cada vez que ganábamos yo sacaba un lobo gigante de peluche y con la bufanda del club que hay por allí y lo llevaba al centro de la cancha, con el resto del equipo. La gente se lo pasaba de maravilla y Willy, el de ¿Generación +', siempre me sacaba en sus reportajes diciendo alguna barbaridad de Herreros o que los del Valvi estaban estreñidos. Allí me reencontré con otro fenómeno, Sergi Grimau, con el que ya había coincidido en Badalona y Andorra. Por cierto, 'ha conseguido ya esa oportunidad en Crónicas Marcianas que tanto ansiaba? Pues no sabe Sardá lo que se pierde. En fin, ahora miro al equipo y veo tropecientos extranjeros. En la A-2 italiana sólo pueden jugar tres tíos de fuera y a España vienen todos los del mundo, por eso a nosotros nadie nos paga más de cinco milloncejos. El año pasado, en el Lobos, había tres argentinos, un uruguayo y dos americanos (que luego fueron cuatro, pues apenas rendían y hubo que cambiarlos). Yo se lo digo muchas veces a Chus Bueno, de la ABP: tanto hablar de los comunitarios de la ACB y tal, y de los de abajo se olvidan por completo. ¡A esos son los que hay que proteger! Es en otras categorías donde están los jugadores que no llegan a fin de mes".

Teramo Basket
"Aquí es donde estoy ahora, pegadito a Ancona y con contrato hasta el 7 de diciembre (nota: acaba de ser renovado por un mes), el 7 de noviembre firmé ¿en sustitución temporal del norteamericano Tyrone Grant' por un mes, prorrogable a otro, luego a uno más y, finalmente, si así lo deciden, hasta final de temporada. En mi primer partido hice 17 de valoración (10 puntos en 22 minutos), así que tengo que estar contento. Los compañeros me llaman 'Spaniard', como a Gladiator. Y bueno, un equipo más. Un día de éstos perderé la cuenta. De todas formas, yo me siento un privilegiado, como si me estuvieran pagando unas vacaciones constantemente, ya que hago lo que me gusta. De momento, no me han ocurrido muchas cosas aquí, así que me despido de vosotros con un chiste, 'os parece? Allá va: es uno que va con las dos orejas totalmente quemadas y se encuentra a un amiguete. ''Pero qué te ha pasado, tío?'. 'Nada, que mi mujer estaba planchando mientras yo veía la tele, alguien llamó por teléfono y yo agarré la planta confundido'. '¡¡¡Joooder!!! Bueno, 'y en la otra?'. 'Pues nada, que el hijo-puta volvió a llamar'. Un abrazo para todos'.

Mateovic
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