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El Principito
Refiloe Lethunya es, sin duda alguna, uno de los hombres de moda en el baloncesto español. La razón, su condición de Príncipe de Mofalani, una tribu del estado africano de Lesotho. 'Ustedes creen que Mateovic podía dejar pasar la oportunidad de abordar una historia así?


Refiloe Lethunya es 'El Principito'

A estas alturas, sabrán ya de las aventuras y desventuras del gran Refiloe, el príncipe africano: primero lo descarta el Murcia (LEB), luego rompe su acuerdo con el Aguas de Calpe (LEB-2)' ¡Serán antimonárquicos los de la FEB! En contra de los 'comunitarios B', de la sangre azul' En fin, que en la ACB deberían espabilar y hacerse con los servicios de Su Alteza, a quien presentamos a continuación, no sin antes preguntarnos dónde va a ir ahora. Y está claro: al único equipo con rango real que tenemos en nuestra Liga, el Madrid. ¿Se imaginan a Scariolo haciéndole una reverencia antes de pegarle la bronca? ¡Fíchalo, Sergio!

Y miren que a un servidor los únicos Reyes que les agradan son los Magos de Oriente, por aquello del carbón que le remiten, sin falta, cada 6 de enero (¡día del santo de Epi, por cierto!), pero hay que reconocer que este Lethunya es un verdadero 'crack'.

Por si todavía queda algún despistado -que, posiblemente, lo será si sigue leyendo estos artículos-, recordarles que los hechos son verídicos: este jugador de 2.03 metros y 25 años, procedente de la Universidad de Ohio (la misma de Wally Szczerbiak) en la que se convertiría en asesor financiero, es sobrino del rey de Mofalani, una tribu de unos dos millones de habitantes perteneciente al estado africano de Lesotho. Tal y como él mismo explicó (presumió), la inexistente descendencia del monarca le convierte en el heredero a un trono que ya ocupara su abuelo.

¿Y qué hace este chico que no está tumbado en la habitación de su palacio, conectado a acb.com, mientras le abanican sus bellas cortesanas? Yo, sin duda, le sustituiría encantado, aunque tampoco se lo ha debido pasar mal en los equipos donde jugó (Atomics de Bruselas, de la Liga Belga, o Maryland Mustangs, de la ISBL) antes de recalar de el C. B. Murcia, a donde llegaba hace poco para sustituir a Ramón Moya, de tan consonante rima. 'Aquí demostró ser un joven austero, mucho más humilde que los americanos que suelen venir a jugar a Europa', señala su capitán, José María Silva.

'Comparto piso con Michael Jordan'. 'Y yo con un príncipe africano'. Dos jugadores pimentoneros podrían haber pronunciado semejantes frases sin faltar a la verdad, pues tan cierto es que el número 5 de este equipo se llama igual que el escolta de los Wizards, como que Refiloe es miembro de la realeza. Sin embargo, esto no le iba a bastar para prolongar el breve contrato de un mes que le unía a la sociedad levantina.

No obstante, el Aguas de Calpe, magníficamente gestionado por doña Carol Butti -otro personaje de impresión, pues es la única presidenta del baloncesto profesional español-, se ponía rápidamente en contacto con él, para, posteriormente, comunicarle que estaban dispuestos a asumir esas condiciones contractuales, a saber, cierto dinero, casa, coche, canal digital y una cláusula de rescisión ejecutable de persistir los problemas físicos que le aquejaban.

Entonces montan la rueda de prensa de presentación y allí se plantan numerosos medios de comunicación (catorce cámaras se encargaron de que la noticia circulara por todos los telediarios) que provocan una difusión inimaginable, con preguntas tales como ¿'estarías dispuesto a casarte con una plebeya?' o ''conoces al Príncipe Felipe?'. Todo esta repercusión -como no podía ser de otra forma, por otra parte- terminaría en la modificación de las pretensiones iniciales del jugador, solicitante ahora de ciertos privilegios adicionales, hasta entonces ni mencionados, tales como un viaje a Estados Unidos en Navidad, ciento cincuenta dólares (poco menos de treinta mil pesetillas) por partido ganado, el compromiso escrito por parte del club alicantino de que no cubriría su ficha ni siquiera en caso de lesión... 'Y qué más, rico?

'Estoy orgulloso de mi condición de príncipe. Quiero que me respeten por lo que representa mi familia'. Claro, y que te hagan triples bloqueos y luego te dejen meterla' A ver si se cree que esto es la vela o la pesca del lucio.

Entre todo este esperpento, el Calpe -cuyo entrenador, el ex basconista José Ángel Samaniego confesaba que 'no sabía nada de su ascendencia. Vamos, que nuestra intención no era fichar al Príncipe de Zamunda'- se negaba a aceptar las nuevas condiciones, tal y como anunciaba públicamente su máxima dirigente: 'El contrato estaba hecho -¡y hasta firmado por sus agentes americanos!- y era el mismo que tenía en Murcia, pero con un gran esfuerzo por nuestra parte, pues pertenecemos a una categoría inferior'.

En fin¿ Que éste es el relato real cuyo final está todavía por escribir ('te atreves a hacerlo tú, en el foro?), pero que no tiene la pinta de acabar en Hollywood, vía Eddie Murphy ('El Príncipe de Zamunda') o Kevin Bacon ('Una tribu en la cancha'). 'Si tuviera que elegir entre la corona y el baloncesto, me decantaría por la corona', asegura Refiloe. Por si acaso, aquí le mandamos un buen consejo remitido hace siglos por los sabios de la antigua Grecia: 'Lo mejor que puede hacer un príncipe es no creer a quienes le rodean'. Y jugar un poquito mejor a esto, añadimos nosotros.

Mateovic
ACB.COM



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