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Carlota Castrejana y Jerónimo Bucero: Tú al foso y yo a la oficina
Casi seguro que los conocen. Incluso es posible que los vieran jugar. Ella estuvo en Barcelona'92 a las órdenes de Chema Buceta, en aquella selección que terminara quinta; él, por su parte, jugó en ACB tras una importante trayectoria en el baloncesto universitario americano. Pero todo eso ya es pasado. Porque hoy Carlota prepara los Juegos de Atenas como saltadora de triple y Jerónimo, su marido, baraja diversas posibilidades relacionadas con sus estudios de Finanzas y Negocios Internacionales


Carlota Castrejana y Jerónimo Bucero comparten la pasión por el deporte

La misma sorpresa que ella le dio cuando le dijo dejaba el baloncesto para hacer salto de altura se la devolvió él hace unos meses con el anuncio de que colgaba las botas. Porque, recordémoslo, Jerónimo Bucero tiene sólo 31 años recién cumplidos. Sin embargo, no hubo nada que hacer porque 'yo tenía otras inquietudes en mi vida y cuando uno no encuentra en el deporte -con lo apasionante que es- la motivación necesaria, lo mejor es dejarlo'.

Atrás queda una trayectoria corta, pero intensa, que comenzara en el colegio madrileño Decroly, en edad cadete (antes, en La Salle San Rafael, había practicado balonmano), para proseguir en las categorías inferiores del Real Madrid, Guadalajara (vinculado blanco, donde compartió vestuario con los Santos, Lasa, Martín Ferrer, Castellanos, Peral' Curiosamente, todos menos el tercero andan ya retirados del alto nivel. 'Desde el principio empiezas a competir a un nivel muy exigente y recuerdo que estos jugadores apenas encadenaban cinco o seis días seguidos de vacaciones: que si pretemporada con el primer equipo; liga o ligas con los equipos que fuese; selección en los parones de Navidad, Semana Santa y verano' Son muchos años sin descansar y eso pasa factura, sobre todo cuando no se cumplen las expectativas que te habías marcado'), Manhattan College ('tengo grandes recuerdos de esos cuatro años. Las finales universitarias son partidos muy especiales'), ACB (Cáceres y Girona Gavis) y Portugal (Benfica y Oliveirense, con dos subcampeonatos ligueros con este último club. 'En España las oportunidades eran mínimas, por eso salí a buscarlas fuera, ya que la portuguesa es una competición bastante seria a nivel administrativo, aunque el nivel anda más cerca de la LEB que de la ACB').

¿Yo tenía mis dudas porque todavía es joven. 'Querrá dejarlo de verdad? 'No será demasiado pronto? Sin embargo, a los dos o tres meses me di cuenta, me convencí definitivamente, de que él lo tenía clarísimo', reconoce Carlota Castrejana, actualmente inmersa en la preparación de los Juegos Olímpicos de Atenas'04, en los que representará a nuestro país en triple salto femenino, con unas credenciales realmente interesantes: recordwoman de España absoluta al aire libre (14,51 metros, en 2002) y en pista cubierta (14,37, en 2004, después de haberlo dejado, sucesivamente, en 14,22 y 14,32), campeona de España absoluta al aire libre (2000, 01, 02 y 03) y en pista cubierta (2000, 01, 02, 03 y 04).

Para ello, entrena tres horas por la mañana y otras tantas por la tarde, amén de las sesiones con el masajista, fisio o psicólogo, quedando las competiciones para los fines de semana (también saca tiempo para acudir los jueves a un bufete donde realizar algunas prácticas que le permitan mantener fresca su licenciatura en Derecho). 'Está claro 'afirma él- que ahí ha salido perdiendo. En cuanto a dureza, no hay color entre baloncesto y atletismo. Nuestro deporte, por encima de todo, es un juego, y por eso puedes ver jugadores que físicamente no son nada del otro mundo y están y se mantienen en la élite porque tienen talento, que es lo verdaderamente importante'.

Ataviada con el chándal de su actual club, el C. A. Valencia Terra i Mar, reconoce haberse arrepentido alguna vez de su 'transfuguismo': 'Pero pocas, sólo en contadas ocasiones, en que lo ves todo cuesta arriba y piensas que dejaste un deporte en lo más alto, siendo titular en la selección y teniendo ya un nombre consolidado. De todas formas, a la larga me ha compensado porque considero que he alcanzado más nivel como atleta del que llegué a tener nunca como jugadora de baloncesto'. En cuanto a los motivos del cambio, ella lo resume todo en palabras como 'desafío o reto. Eso fue para mí. Además, ya cuando hacía baloncesto me gustaba mucho la preparación física, siempre me estaba fijando en lo que hacían los atletas cuando veníamos a entrenar con el equipo ADO. Como mi gran objetivo, que era estar en Barcelona'92, lo cumplí, no pensé en contratos profesionales ni en nada por el estilo. ¡Vamos a probar otra cosa!'.

Y es que esta riojana de 30 años, después de haber rechazado varias proposiciones de universidades americanas del calibre y prestigio de Stanford, incluso había firmado un contrato profesional con el Dorna Godella. Es más, la entidad levantina estuvo pagándola durante unos meses para mantener los derechos sobre ella porque sus dirigentes creían que su decisión no sería permanente, que era solamente un capricho o bien una maniobra para hacer incrementar sus emolumentos. Ni lo uno, ni lo otro. De la mano del multifuncional Bernardino Lombao (preparador físico de la selección femenina de baloncesto y personal de un tal José María Aznar, entrenador de atletismo, director del programa de TVE Escuela del Deporte...), comenzaba una aventura que ni su marido conseguía entender: 'Es que no era fácil. Ten en cuenta que estamos hablando de una baloncestista internacional, que había jugado a la vez en las selecciones juvenil, junior y sénior, con el futuro ya más o menos encauzado. Pero la apoyé, por supuesto. Yo admiro mucho lo que ha hecho, me parece increíble y de mucho mérito todo lo que ha conseguido'.

Que no es poco, ya que a lo comentado anteriormente hay que añadir su paso por el salto de altura, que cerró con un bagaje en absoluto baladí: campeona de España promesa al aire libre (1994) y en pista cubierta (1995), campeona de España absoluta al aire libre (1996) y pista cubierta (1995-97), más los records tanto al aire libre (1,89 metros, 1996) como en pista cubierta (1,89, 1995). 'El salto de altura es una disciplina preciosa, en la que debuté y obtuve resultados muy pronto, pero cuanto más la practicaba más se notaba que mi especialidad, por velocidad o por la horizontalidad de mi salto, era otra, así que me quedé un poco estancada. Después de conseguir el récord de España, no estar en los Juegos de Atlanta'96 (la mínima A estaba en 1,91 metros y la B en 1,87, decidiendo la Federación no seleccionar a nadie en salto de altura femenino) fue un palo muy gordo, mi peor momento deportivo, porque tras haberlo dejado todo por un deporte me había quedado a las puertas'.

No obstante, en Sydney'00 lo conseguiría. ¡Primera -y única- deportista española en acudir a varias citas olímpicas en diferentes modalidades deportivas! 'Siempre que lograba un éxito recibía una carta de Ernesto Segura de Luna, lo que me hacía mucha ilusión'. Esperemos que llegue otra este verano: 'Mi objetivo es ser finalista. Está complicado, pero hay opciones', explica Castrejana, que ya ha superado en dos ocasiones (14,26 metros y 14,37), durante el presente curso, la mínima exigida (14,20) para viajar a Grecia.

Hablemos de basket

' Que si la aventura americana de él: 'En España es prácticamente imposible compaginar deporte y estudios. José Lasa va a acabar su carrera de Derecho y Alfonso Reyes tiene que estar a punto también con la suya, pero son excepciones. El mundo deportivo profesional no parece diseñado y preparado para poder ser compaginado con el académico. Yo cuando me fui a Guadalajara estaba estudiando Caminos en Madrid, y me lo dijeron claramente: 'O haces una cosa o haces la otra. Aquí no estamos para que tú estudies; estamos para que juegues al baloncesto'. Por eso me fui, no por el tema deportivo, pues en España tenía opciones para seguir jugando. Pero como pensaba que la progresión que llevaba no era la que yo consideraba necesaria o suficiente como para poder dedicarme exclusivamente a esto, me marché. En cuanto al basket NCAA, es mucho más disciplinado, se vive mucho más y es parte de toda una experiencia increíble. Yo allí mejoré mucho en conceptos defensivos, en disciplina de trabajar para el equipo' El juego en sí no es tan distinto. Al fin y al cabo, consiste en meter la pelotita. La mayor diferencia es que allí se corre siempre y aquí sólo cuando se puede. Aunque pienso que en nuestro país también se puede progresar' siempre que tengas minutos, yo creo que en esa fase en la que andas medio perdido, al no ser que seas una estrella que juegues desde el principio como Navarro o tres más, te puede venir bien hacer lo que yo: estudias, aprendes un idioma, conoces otra cultura'.

' Que si la Olimpiada de Barcelona'92 de ella: 'Es verdad que fue muy duro porque entrenábamos muchísimo: tres sesiones diarias, sólo quince días de vacaciones' Pero lo que vivimos durante esos cuatros años fue inolvidable. Jugábamos la Liga, con excepción del Playoff, y además competición europea. También hacíamos giras de tres semanas por Estados Unidos. Luego en los Juegos creo que lo hicimos bien. Quintas fue un resultado bueno, no óptimo porque perdimos un partido clave contra China, por tres puntos, que es el que nos habría metido en semifinales, mas éxitos posteriores -véase el oro de Perugia'93- demuestran que se hizo un buen trabajo y que el proyecto funcionó. De hecho, a Atenas todavía van a ir Marina (Ferragut) y Betty (Cebrián), dos chicas de aquella época'.

¿ Que si las historias en los tiempos muertos de él: 'Estando en el Cáceres, un día me llama Manel Comas durante un tiempo muerto, cuando apenas jugaba nada y el partido estaba sumamente apretado. Yo pensaba que iba a solucionarlo todo, que por fin me iba a dar la oportunidad que llevaba esperando todo el año' cuando resulta que lo que quería era que ejerciera de traductor para los americanos. ¡Inocente de mí! También en Estados Unidos, cuando no conocía bien el idioma, tuve varias situaciones graciosas, de explicar en un tiempo muerto una jugada de último segundo, sacar de banda y yo, que no sabía lo que allí me había dicho, hacer algo totalmente diferente. Luego, en el pasillo, te viene el entrenador y claro: 'No tienes ni idea de lo que te he dicho, 'no?' 'Así es, coach''.

' Que si algunas diferencias atletismo-baloncesto contadas por ella: 'Hay muchas: 1) Relación entrenador/atleta: no tiene nada que ver. Yo paso seis horas al día con un entrenador (Juan Carlos Álvarez, ex lanzador de martillo) que no te sienta en el banquillo como castigo, ni te pone a correr gradas porque no haces lo que te manda. Aquí es una labor mucho más personal, tiene que corregirte cada gesto, limarlo, optimizarlo, formarte, perfeccionarte. No te utiliza para ganar partidos. Digamos que trabaja contigo, no tú para él. 2) La soledad del deportista: en baloncesto tú eres parte de un equipo para todo: para viajar, para comer, para competir, para salir de fiesta, etcétera. En el atletismo yo entro sola a la pista, caliento sola, compito sola' Es otra cosa. 3) El dinero: 'No sé. Supongo que hubiese ganado más con el basket, pero por una sencilla razón: mientras allí ya estaba en el nivel de cobrar cierta cantidad, en el atletismo me ha costado formarme como atleta, me ha llevado un tiempo -unos cinco o seis años- lo de estar entre las quince mejores del mundo. Ahora sí, ya me encontraré en el nivel de las jugadoras de Liga Femenina'. 4) La ropa: 'Es cierto, al empezar me sentía rara. Incluso saltaba con calcetines gordos. Recuerdo que la primera vez que me puse unas mallas para competir sentía como si estuviera en la piscina. Me encontraba rarísima. Sé que hace poco hubo cierta polémica con la vestimenta, el body, de las jugadoras de la selección de baloncesto. Pues eso ya lo viví yo antes. Pero es una ropa más cómoda para hacer deporte, sin duda'.

' Que si los cracks con los que ha coincido él: 'El mejor con el que he jugado en Europa ha sido Larry Stewart. En Estados Unidos, me quedo con Marcus Camby y Stephon Marbury. Contra el pívot jugué en su primer año en Massachusetts. Lou Roe era la estrella, el jugador principal de aquella universidad. También estaban los puertorriqueños Padilla y Travieso. Tenían un equipazo. De entrenador estaba John Calipari. Nos enfrentamos contra ellos en el 'Midnight Marchness', un encuentro que la ESPN ponía a las doce de la noche para que los pirados del basket tuviesen un partido por televisión -para todo el país- a esa hora, cada semana. El día se te hace bastante largo, sí, pero fue divertido y emocionante para un centro pequeño como el nuestro. Perdimos por cinco en su casa, en un pabellón espectacular e inmenso; por otro lado, ante el base y los suyos (Georgia Tech) nos enfrentamos en el Georgia Dome de Atlanta, durante su último año (1996), penúltimo mío, antes de marcharse a la NBA. Qué voy a decir: muy, muy bueno'.

' Que si el famoso mate de Lisa Leslie (1,96 metros), que bien podría repetir ahora ella (1,88) con la gorra, por mucho que se ruborice: 'Hombre, cuando jugaba no machacaba, pues aunque estaba físicamente bien, no tenía la explosividad actual. Ahora''.

' Que si el nuevo equipo de él: 'Bueno, juego en el Majadahonda, en Primera Nacional creo que se llama. Es la categoría que está por debajo de la EBA y lo hago sobre todo por no tener que ir al gimnasio. Es un equipo de gente joven y da gusto jugar con ellos'.

Y hablemos de atletismo

' Que si algunas extrañas nacionalizaciones: 'Es más barato dar un pasaporte por carta de naturaleza que construir una pista de atletismo. Estamos ante una manera cómoda para una administración de inflar el medallero. Yo me alegro mucho por los atletas que consiguen esos éxitos, pero no dejan de ser artificiales para el país. Sería muy divertido e interesante sacar a la luz cómo llegan a ser españoles ciertos atletas. Yo en Portugal he tenido compañeros nacidos en Miami, negros, con pasaporte croata, así que no es algo puntual de España' (Bucero)

' Que si el doping, ahora tan de moda: 'El doping existe, la trampa existe. Va unida a cualquier competición. Y siempre se señala a los deportes más físicos. Personalmente, lo tengo muy claro: además de poder matar al deportista, para mí es hacer trampas y me alegro de que esté perseguido y controlado. Yo paso cuatro controles mensuales' (Castrejana).

' Que si se podría hacer más atractivo para el gran público, que apenas lo sigue durante los Juegos y en grandes campeonatos: 'A mí al atletismo me gusta, pero no me encanta. Tal y como está mecanizado ahora mismo, creo que tendría que evolucionar mucho en las retransmisiones para ser algo más entretenido, meter el concepto de marketing para hacerlo más atrayente. Éste es un deporte que se está manteniendo demasiado puro y que, por ello, puedes pasarte no sé cuántas horas en un estadio para ver tres cosas buenas. Hay que organizarlo de tal manera que sea todo mucho más fluido, que se reduzcan los tiempos de espera, que el espectador sepa lo que está pasando y dónde tiene que mirar'' (Bucero).

Desde luego, podríamos estar horas y horas con esta singular y maravillosa pareja que se conociera cuando una compañera de 'la piba del Cola-Cao' (así llamaban a nuestra entrevistada los chavales de su barrio cuando protagonizó el anuncio de televisión para esta conocida marca) en el equipo nacional, Blanca Ares, los presentara (Jerónimo compartía plantel con Ismael Santos, entonces esposo de la madrileña). Aunque quizá lo más divertido fuera verles en acción con una pelota de por medio, en un uno contra uno:

- 'Ya los jugamos, no creas. Y gana ella. Por suerte' De lo contrario, no se puede hablar el resto de la tarde. Evidentemente, corre y salta mucho más que yo, así que más de un gorro me he llevado'.

- ¿Es que si compites es para intentar ganar. 'O tú no te acuerdas cuando me pusiste un ojo morado?'

Señores, por favor, haya paz. Venga, usted al foso y usted a la oficina.

Mateovic
ACB.COM



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